Justicia social, no a la discriminación laboral


Justicia social, no a la discriminación laboral
El problema
Discriminación Laboral por tener una discapacidad.
En pleno siglo XXI, seguimos siendo testigos de situaciones que desafían los principios de igualdad y justicia que deberían guiar a nuestra sociedad. El caso de Uxía García Freire, maestra gallega con discapacidad visual cesada por el Gobierno de Canarias, es un recordatorio doloroso de que aún estamos lejos de garantizar una verdadera inclusión.
Uxía, con una discapacidad visual del 66 % derivada de una amaurosis congénita de Leber, no solo superó las oposiciones con una de las mejores calificaciones, sino que también demostró su capacidad como docente durante el período en el que ejerció. Sin embargo, la administración canaria decidió invalidar su nombramiento basándose en criterios obsoletos y argumentos injustificados, como el insólito temor de que un niño pudiera «caerse por la ventana», a pesar de que las ventanas del colegio tienen barrotes.
Desde la Plataforma Social Mundo_Eduso, como educadores sociales y con discapacidad, no podemos permanecer en silencio ante esta discriminación laboral. El cese de Uxía no solo vulnera su derecho a un empleo digno, por el cual, a estado preparandose academicamente, toda su vida, luchando contra sus limitaciones, sino que perpetúa un mensaje peligroso: que las personas con discapacidad están sujetas a una evaluación distinta, a unos trabajos sin responsabilidad a pesar de sus estudios académicos, en la que los prejuicios pesan más que las capacidades.
Ajustes razonables: un derecho, no una concesión
La legislación española y los compromisos internacionales en materia de discapacidad son claros: las administraciones tienen el deber de realizar ajustes razonables para garantizar la igualdad de oportunidades. En el caso de Uxía, la ausencia de estos ajustes es evidente. La misma ONCE y el CERMI han señalado que se está aplicando una guía de recomendaciones desfasada, ignorando normativas actuales que priorizan la inclusión.
La actitud de la administración canaria no solo contraviene estos marcos legales, sino que también desacredita décadas de trabajo de personas con discapacidad visual que han demostrado, una y otra vez, su competencia en todos los ámbitos laborales, incluida la docencia. En España, desde 1932, ha habido docentes con discapacidad visual en las aulas, lo que refuerza la incongruencia de este caso.
¿Dónde está la lógica de la inclusión?
Como bien señala Uxía, «la inclusión es una palabra, no una realidad». Si las propias instituciones no cumplen con las normativas que promueven la igualdad, ¿cómo podemos avanzar hacia una sociedad verdaderamente inclusiva? Este caso debería llevarnos a reflexionar sobre el tipo de mensajes que enviamos como sociedad cuando una persona con discapacidad logra superar todas las barreras impuestas y, aun así, se ve obligada a luchar nuevamente por un derecho ya reconocido.
Desde aquí, hacemos un llamamiento a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias para que rectifique de inmediato y reincorpore a Uxía a su puesto. También instamos a las instituciones responsables a revisar los procesos y criterios que perpetúan la exclusión de las personas con discapacidad, por que personal de Recursos Humanos, la universidad de discapacitados no existe, cada persona con una discapacidad hemos luchado mas que nadie, por conseguir nuestra titulación, para que vengáis vosotros a decirnos que nuestra titulación tiene menos valor por tener una "discapacidad", si queréis nuestros puestos laborales os quedáis también con nuestra discapacidad.
Uxía no está sola, todas las personas con discapacidad y aqui que firmamos estamos con ella, estamos cansados de sufrir discriminación laboral a la hora de presentar nuestro CV, una vez que leen que tenemos mas del 33% de discapacidad, estamos cansados de la frase de: "pobre tullidos", estamos cansados ya de tener que estar justificando constantemente nuestros conocimientos académicos por ser, solamente "distintos", Su lucha es la lucha de miles de personas que, como ella, merecen oportunidades basadas en sus capacidades, no en prejuicios. Desde la plataforma social mundo_eduso, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y con la construcción de un futuro donde la inclusión sea un hecho, no solo una palabra.
Solicitamos que Uxia recupere la plaza que tanto a luchado por conseguir, mediante unas oposiciones justas , que opto a ellas por tener la capacidad académica requerida, que aunque no os lo creais a las personas con discapacidad nos cuesta el doble, conseguir nuestros titulos academicos, por que primero tenemos que aprender a adaptar nuestras capacidades cognitivas, físicas y mentales, en conseguir aprender lo mismo que nuestros compañeros y después sobrevivir a una sociedad que nos discrimina constantemente.
STOP ACOSO LABORAL, STOP DISCRIMINACIÓN, las personas con discapacidad también podemos tener puestos de alto nivel, no solo los de baja responsabilidad, basta ya.

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El problema
Discriminación Laboral por tener una discapacidad.
En pleno siglo XXI, seguimos siendo testigos de situaciones que desafían los principios de igualdad y justicia que deberían guiar a nuestra sociedad. El caso de Uxía García Freire, maestra gallega con discapacidad visual cesada por el Gobierno de Canarias, es un recordatorio doloroso de que aún estamos lejos de garantizar una verdadera inclusión.
Uxía, con una discapacidad visual del 66 % derivada de una amaurosis congénita de Leber, no solo superó las oposiciones con una de las mejores calificaciones, sino que también demostró su capacidad como docente durante el período en el que ejerció. Sin embargo, la administración canaria decidió invalidar su nombramiento basándose en criterios obsoletos y argumentos injustificados, como el insólito temor de que un niño pudiera «caerse por la ventana», a pesar de que las ventanas del colegio tienen barrotes.
Desde la Plataforma Social Mundo_Eduso, como educadores sociales y con discapacidad, no podemos permanecer en silencio ante esta discriminación laboral. El cese de Uxía no solo vulnera su derecho a un empleo digno, por el cual, a estado preparandose academicamente, toda su vida, luchando contra sus limitaciones, sino que perpetúa un mensaje peligroso: que las personas con discapacidad están sujetas a una evaluación distinta, a unos trabajos sin responsabilidad a pesar de sus estudios académicos, en la que los prejuicios pesan más que las capacidades.
Ajustes razonables: un derecho, no una concesión
La legislación española y los compromisos internacionales en materia de discapacidad son claros: las administraciones tienen el deber de realizar ajustes razonables para garantizar la igualdad de oportunidades. En el caso de Uxía, la ausencia de estos ajustes es evidente. La misma ONCE y el CERMI han señalado que se está aplicando una guía de recomendaciones desfasada, ignorando normativas actuales que priorizan la inclusión.
La actitud de la administración canaria no solo contraviene estos marcos legales, sino que también desacredita décadas de trabajo de personas con discapacidad visual que han demostrado, una y otra vez, su competencia en todos los ámbitos laborales, incluida la docencia. En España, desde 1932, ha habido docentes con discapacidad visual en las aulas, lo que refuerza la incongruencia de este caso.
¿Dónde está la lógica de la inclusión?
Como bien señala Uxía, «la inclusión es una palabra, no una realidad». Si las propias instituciones no cumplen con las normativas que promueven la igualdad, ¿cómo podemos avanzar hacia una sociedad verdaderamente inclusiva? Este caso debería llevarnos a reflexionar sobre el tipo de mensajes que enviamos como sociedad cuando una persona con discapacidad logra superar todas las barreras impuestas y, aun así, se ve obligada a luchar nuevamente por un derecho ya reconocido.
Desde aquí, hacemos un llamamiento a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias para que rectifique de inmediato y reincorpore a Uxía a su puesto. También instamos a las instituciones responsables a revisar los procesos y criterios que perpetúan la exclusión de las personas con discapacidad, por que personal de Recursos Humanos, la universidad de discapacitados no existe, cada persona con una discapacidad hemos luchado mas que nadie, por conseguir nuestra titulación, para que vengáis vosotros a decirnos que nuestra titulación tiene menos valor por tener una "discapacidad", si queréis nuestros puestos laborales os quedáis también con nuestra discapacidad.
Uxía no está sola, todas las personas con discapacidad y aqui que firmamos estamos con ella, estamos cansados de sufrir discriminación laboral a la hora de presentar nuestro CV, una vez que leen que tenemos mas del 33% de discapacidad, estamos cansados de la frase de: "pobre tullidos", estamos cansados ya de tener que estar justificando constantemente nuestros conocimientos académicos por ser, solamente "distintos", Su lucha es la lucha de miles de personas que, como ella, merecen oportunidades basadas en sus capacidades, no en prejuicios. Desde la plataforma social mundo_eduso, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y con la construcción de un futuro donde la inclusión sea un hecho, no solo una palabra.
Solicitamos que Uxia recupere la plaza que tanto a luchado por conseguir, mediante unas oposiciones justas , que opto a ellas por tener la capacidad académica requerida, que aunque no os lo creais a las personas con discapacidad nos cuesta el doble, conseguir nuestros titulos academicos, por que primero tenemos que aprender a adaptar nuestras capacidades cognitivas, físicas y mentales, en conseguir aprender lo mismo que nuestros compañeros y después sobrevivir a una sociedad que nos discrimina constantemente.
STOP ACOSO LABORAL, STOP DISCRIMINACIÓN, las personas con discapacidad también podemos tener puestos de alto nivel, no solo los de baja responsabilidad, basta ya.

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Petición creada en 20 de enero de 2025