Justicia para Guardián de Luz: Exigimos sanción por crueldad animal en Colombia


Justicia para Guardián de Luz: Exigimos sanción por crueldad animal en Colombia
La causa
¡JUSTICIA PARA GUARDIAN DE LUZ!
Esta petición se crea por que este caso afecta directamente a un ser vivo indefenso: un perro que, según evidencia audiovisual, fue sometido a un nivel de agresión injustificable. Pero también afecta a toda la sociedad. Miles de personas en Colombia y en distintos países han visto el video y sienten angustia, rabia e impotencia. Este hecho toca una fibra profunda porque no se trata solo de un animal: se trata del respeto por la vida, de la empatía y del deber ético y legal de proteger a quienes no tienen voz.
Lo que está en juego es la justicia y la verdad. La evidencia en video muestra claramente al perro siendo agredido con fuerza y violencia. Sin embargo, cuando el agresor se presentó ante las autoridades, llevó otro perro —uno distinto— sin lesiones y con características totalmente diferentes. Esto no solo es una burla a la justicia, sino un intento de desviar la responsabilidad, como si un animal pudiera reemplazarse por otro para evadir consecuencias. Además, preocupa profundamente el origen de ese segundo perro: no se sabe de dónde salió, si pertenece a una familia, si fue adquirido, o si fue tomado sin consentimiento. La incertidumbre crece: ¿qué pasó realmente con el perro del video?
Existe evidencia científica y psicológica internacional que demuestra que una persona que ejerce violencia extrema contra un animal, sin remordimiento, tiene mayor riesgo de ejercer violencia también contra seres humanos, especialmente contra niños, parejas o personas vulnerables. El FBI incluye el maltrato animal dentro de su sistema de seguimiento de crímenes precisamente porque es un indicador temprano de peligrosidad social. No es un “caso aislado”, es un patrón que puede escalar.
Actuar ahora es urgente. Colombia tiene leyes claras: la Ley 1774 de 2016 reconoce a los animales como seres sintientes y establece que el maltrato animal es un delito penal. Y la nueva Ley Ángel (Ley 2318 de 2023) refuerza la protección animal, endurece las sanciones y exige que estos casos NO se minimicen ni se archiven. Si permitimos que esta situación quede impune, enviamos un mensaje devastador: que es posible maltratar a un animal, ocultar la evidencia y reemplazarlo por otro como si fueran objetos. Cada firma es una voz que exige que se aplique la ley sin privilegios ni excepciones.
Hoy no firmamos solo por un perro:
firmamos por la vida, por la justicia y por un país que no tolere la violencia en ninguna de sus formas.
5,328
La causa
¡JUSTICIA PARA GUARDIAN DE LUZ!
Esta petición se crea por que este caso afecta directamente a un ser vivo indefenso: un perro que, según evidencia audiovisual, fue sometido a un nivel de agresión injustificable. Pero también afecta a toda la sociedad. Miles de personas en Colombia y en distintos países han visto el video y sienten angustia, rabia e impotencia. Este hecho toca una fibra profunda porque no se trata solo de un animal: se trata del respeto por la vida, de la empatía y del deber ético y legal de proteger a quienes no tienen voz.
Lo que está en juego es la justicia y la verdad. La evidencia en video muestra claramente al perro siendo agredido con fuerza y violencia. Sin embargo, cuando el agresor se presentó ante las autoridades, llevó otro perro —uno distinto— sin lesiones y con características totalmente diferentes. Esto no solo es una burla a la justicia, sino un intento de desviar la responsabilidad, como si un animal pudiera reemplazarse por otro para evadir consecuencias. Además, preocupa profundamente el origen de ese segundo perro: no se sabe de dónde salió, si pertenece a una familia, si fue adquirido, o si fue tomado sin consentimiento. La incertidumbre crece: ¿qué pasó realmente con el perro del video?
Existe evidencia científica y psicológica internacional que demuestra que una persona que ejerce violencia extrema contra un animal, sin remordimiento, tiene mayor riesgo de ejercer violencia también contra seres humanos, especialmente contra niños, parejas o personas vulnerables. El FBI incluye el maltrato animal dentro de su sistema de seguimiento de crímenes precisamente porque es un indicador temprano de peligrosidad social. No es un “caso aislado”, es un patrón que puede escalar.
Actuar ahora es urgente. Colombia tiene leyes claras: la Ley 1774 de 2016 reconoce a los animales como seres sintientes y establece que el maltrato animal es un delito penal. Y la nueva Ley Ángel (Ley 2318 de 2023) refuerza la protección animal, endurece las sanciones y exige que estos casos NO se minimicen ni se archiven. Si permitimos que esta situación quede impune, enviamos un mensaje devastador: que es posible maltratar a un animal, ocultar la evidencia y reemplazarlo por otro como si fueran objetos. Cada firma es una voz que exige que se aplique la ley sin privilegios ni excepciones.
Hoy no firmamos solo por un perro:
firmamos por la vida, por la justicia y por un país que no tolere la violencia en ninguna de sus formas.
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Las voces de los firmantes
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Petición creada en 9 de noviembre de 2025