JUBILACIÓN MÁXIMA A LOS 60 AÑOS PARA LAS AUXILIARES DE AYUDA A DOMICILIO Y GERICULTORAS


JUBILACIÓN MÁXIMA A LOS 60 AÑOS PARA LAS AUXILIARES DE AYUDA A DOMICILIO Y GERICULTORAS
El problema
Innovación Sindical reclama al Gobierno que tome medidas para la prevención de la salud laboral y la reducción de la edad de jubilación de las auxiliares de ayuda a domicilio y gerocultoras de residencias a los 60 años, por su alto grado de exposición a riesgos laborales y el desamparo que sufren por la precariedad de su trabajo.
La conocida como Ley de la Dependencia fue aprobada en el año 2007 con la finalidad de facilitar la autonomía de las personas que no pueden valerse por sí mismas y ofrecerles calidad de vida y dignidad.
Además, con la Ley de la Dependencia se abría un yacimiento de empleo y una oportunidad laboral que, efectivamente, con el transcurrir de los años se ha hecho efectiva.
Un elemento nuclear de la Ley de la dependencia es el servicio de ayuda a domicilio que ocupan mayoritariamente las mujeres y que ha impulsado sobre ellas una oportunidad laboral. Sin embargo, el trabajo generado es muy precario, con salarios que se quedan por debajo del SMI cada vez que este se eleva, con muchas jornadas parciales que no permiten obtener un sustento decente para la supervivencia, deficiencias organizativas para la consolidación en los contratos de las horas efectivas trabajadas, disparidad de criterios en las bolsas de horas, con una falta de reconocimiento social a pesar de ser imperativo el requisito de tener titulación o acreditar su capacitación con certificados de profesionalidad.
A lo anterior hay que añadir la sobrexposición a enfermedades infectocontagiosas que se han visto agravadas con el COVID pero que siempre existieron con riesgos de contagios de Hepatitis C, Sida, Tuberculosis...etc.
Cabe destacar la enorme carga emocional que tiene el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio con personas usuarias, en muchos casos, en un estado decadente e irreversible.
El trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio es, además, muy exigente físicamente puesto que tienen que encamar, levantar y asear a personas con reducida movilidad y habitualmente sin ayuda de instrumentos accesorios, lo que provoca un enorme daño ergonómico en las trabajadoras que se agravan con la edad y los años de prestación del servicio.
La legislación actual las obligaría a jubilarse después de los 65 años lo cual convierte el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio en penoso y de riesgo para su propia salud ergonómica que se traducen en hernias, dolores de espalda y articulaciones, lesiones en el túnel carpiano...etc y el riesgo de accidentalidad en la manipulación de las personas usuarias durante prestación del servicio por la merma de las facultades físicas de las auxiliares.
El servicio de Ayuda a domicilio, cabe tener muy presente, que no sólo se presta en zonas urbanas sino también en zonas rurales donde para prestar el servicio entre personas usuarias o desde el propio lugar de origen de la auxiliar hay que recorrer importantes distancias, por carreteras sinuosas y con frecuencia en mal estado y dónde la climatología, especialmente en invierno, por las nieves y las heladas es muy adversa. El desplazamiento supone un coste económico importante a cargo de la auxiliar, también de conciliación, pero además un riesgo de accidentalidad in itinere que se incrementa a mayor edad.
La situación de las auxiliares de ayuda a domicilio es muy similar en muchos aspectos a las gerocultoras de las residencias, en especial pero no únicamente en la concertadas, que tienen cargas de trabajo desbordantes con los riesgos psicosociales inherentes como ha sido público y notorio durante la fase más cruda de la pandemia del COVID, a lo que hay que sumar la carencia habitual de los medios que previenen los daños ergonómicos referidos en las auxiliares de ayuda a domicilio.*
Es por lo expuesto por lo que INNOVACIÓN SINDICAL emprende, entre otras, la acción de recogida de firmas para que la jubilación de las auxiliares de ayuda a domicilio y gerocultoras de residencias no se demore después de los 60 años. #DependenciaEstamosContigo
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El problema
Innovación Sindical reclama al Gobierno que tome medidas para la prevención de la salud laboral y la reducción de la edad de jubilación de las auxiliares de ayuda a domicilio y gerocultoras de residencias a los 60 años, por su alto grado de exposición a riesgos laborales y el desamparo que sufren por la precariedad de su trabajo.
La conocida como Ley de la Dependencia fue aprobada en el año 2007 con la finalidad de facilitar la autonomía de las personas que no pueden valerse por sí mismas y ofrecerles calidad de vida y dignidad.
Además, con la Ley de la Dependencia se abría un yacimiento de empleo y una oportunidad laboral que, efectivamente, con el transcurrir de los años se ha hecho efectiva.
Un elemento nuclear de la Ley de la dependencia es el servicio de ayuda a domicilio que ocupan mayoritariamente las mujeres y que ha impulsado sobre ellas una oportunidad laboral. Sin embargo, el trabajo generado es muy precario, con salarios que se quedan por debajo del SMI cada vez que este se eleva, con muchas jornadas parciales que no permiten obtener un sustento decente para la supervivencia, deficiencias organizativas para la consolidación en los contratos de las horas efectivas trabajadas, disparidad de criterios en las bolsas de horas, con una falta de reconocimiento social a pesar de ser imperativo el requisito de tener titulación o acreditar su capacitación con certificados de profesionalidad.
A lo anterior hay que añadir la sobrexposición a enfermedades infectocontagiosas que se han visto agravadas con el COVID pero que siempre existieron con riesgos de contagios de Hepatitis C, Sida, Tuberculosis...etc.
Cabe destacar la enorme carga emocional que tiene el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio con personas usuarias, en muchos casos, en un estado decadente e irreversible.
El trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio es, además, muy exigente físicamente puesto que tienen que encamar, levantar y asear a personas con reducida movilidad y habitualmente sin ayuda de instrumentos accesorios, lo que provoca un enorme daño ergonómico en las trabajadoras que se agravan con la edad y los años de prestación del servicio.
La legislación actual las obligaría a jubilarse después de los 65 años lo cual convierte el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio en penoso y de riesgo para su propia salud ergonómica que se traducen en hernias, dolores de espalda y articulaciones, lesiones en el túnel carpiano...etc y el riesgo de accidentalidad en la manipulación de las personas usuarias durante prestación del servicio por la merma de las facultades físicas de las auxiliares.
El servicio de Ayuda a domicilio, cabe tener muy presente, que no sólo se presta en zonas urbanas sino también en zonas rurales donde para prestar el servicio entre personas usuarias o desde el propio lugar de origen de la auxiliar hay que recorrer importantes distancias, por carreteras sinuosas y con frecuencia en mal estado y dónde la climatología, especialmente en invierno, por las nieves y las heladas es muy adversa. El desplazamiento supone un coste económico importante a cargo de la auxiliar, también de conciliación, pero además un riesgo de accidentalidad in itinere que se incrementa a mayor edad.
La situación de las auxiliares de ayuda a domicilio es muy similar en muchos aspectos a las gerocultoras de las residencias, en especial pero no únicamente en la concertadas, que tienen cargas de trabajo desbordantes con los riesgos psicosociales inherentes como ha sido público y notorio durante la fase más cruda de la pandemia del COVID, a lo que hay que sumar la carencia habitual de los medios que previenen los daños ergonómicos referidos en las auxiliares de ayuda a domicilio.*
Es por lo expuesto por lo que INNOVACIÓN SINDICAL emprende, entre otras, la acción de recogida de firmas para que la jubilación de las auxiliares de ayuda a domicilio y gerocultoras de residencias no se demore después de los 60 años. #DependenciaEstamosContigo
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Los destinatarios de la petición
Opiniones de firmantes
Petición creada en 4 de septiembre de 2022
