Ayudenme a luchar contra el INSS por retirarme la incapacidad por la leucemia que padezco

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Mi nombre es Cristina Carmona y tengo 38 años, soy madre soltera de una hija preciosa de 10 años.

Hace tres años me diagnosticaron Leucemia Mieloide Crónica en el hospital Clínico de Barcelona. Fue una terrible noticia que cambió radicalmente mi vida. Desde ese momento entre en un espiral de visitas a los hospitales y de pruebas médicas.

Inicié un tratamiento con un medicamento llamado Glivec, el cual me produjo unos efectos secundarios nefastos para mi salud: herpes cutáneo, inflamación ocular, náuseas, dolores musculares, calambres y anemia. Pasé tres meses muy duros hasta que finalmente deciden retirarme el tratamiento y esperar un mes para iniciar el siguiente.

A todo esto, me quedo sin trabajo porque la empresa donde estaba al enterarse de que estaba enferma me despide y he de dejar mi piso, puesto que no puedo ni afrontar los pagos del alquiler ni tampoco puedo estar sola con mi hija ya que necesito de cuidados.

Al mes, tras una analítica en la que se ve claramente como los índices indicativos de la leucemia han vuelto a subir, me dan un segundo tratamiento llamado NILOTINIB.

Este medicamento por un lado consigue que mi respuesta inmunitaria sea buena, pero a su vez vuelven los efectos secundarios nefastos de nuevo: náuseas, vómitos, calambres, cefaleas, anemia, aumento de glucosa en la sangre derivando en una diabetes diagnosticada de grado II, aumento repentino de peso, astenia muy marcada, dolores musculares, hipertensión, pérdida de visión.

Mi vida ya no es la misma, a causa de todos estos efectos secundarios no puedo hacer lo que llamaríamos vida normal, he pasado de ser una persona muy activa a no poder moverme prácticamente de la cama muchos días. Tanto es así, que solicito al INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) una pensión por incapacidad y me la conceden de grado máximo: Incapacidad Absoluta Permanente. De esto hace dos años.

Durante estos tres años desde el diagnóstico de la enfermedad mi calidad de vida es pésima, y dada esta situación y acudiendo periódicamente a los controles con el hematólogo insisto en que no me encuentro bien y que por favor ayuden a paliar todos estos síntomas que estoy sufriendo. Nunca me dan solución y alegan que "es lo que hay" y que si prefiero que puedo dejar la medicación arriesgándome a que la leucemia avance y pueda causar daños irreversibles y posterior muerte.

Solicito un cambio de médico y me adjudican otro nuevo, que resulta ser el jefe del departamento de hematología. Y este señor, después de explicarle todo mi expediente y la problemática que llevo sufriendo estos años me dice que "nunca ha tenido pacientes que tengan los síntomas que yo tengo" le insisto en que conozco pacientes igual que yo y que en la Fundación Carreras muchos cuentan lo mismo que yo y me riñe diciendo que "para que hablo con la Fundación Carreras"...

Acto seguido me dice que me deriva al psicólogo porqué cree que todo lo que tengo se reduce a un problema afectivo/mental.

Salgo indignadísima e impotente de allí. Acudo a mi doctora de cabecera y repasando el prospecto médico corroboramos juntas que lo que cuento es cierto.

Un mes más tarde me reclaman desde el INSS que acuda a una revisión de mi incapacidad y que aporte todas las pruebas médicas que tenga. Así lo hago, recopilo todo lo que tengo y acudo de nuevo al hematólogo para que me haga un informe médico.

Cuando lo recibo, me encuentro con que el médico redacta en su informe que mi estado de salud ha mejorado y que todos los efectos que tengo él cree que no son causa de la medicación.

Y el resultado es que el INSS decide retirarme la pensión que dos años atrás me concede con el grado máximo porque hay una mejoría aplastante y que yo puedo volver a la vida laboral.

Ante este hecho, decido recurrir. Preparo toda la documentación que tengo y vuelvo a pedir informes médicos. Presento toda la documentación en el INSS y la señorita que está en su silla muy cómodamente me mira con desprecio y me dice “Uy… esto te lo van a denegar eh, no te hagas ilusiones porqué tendrás que ir a juicio”.

Y así es, tres semanas después de presentar el recurso, recibo la resolución dónde me vuelven a repetir en una carta tipo que han comprobado que mi estado de salud revela una evidente mejoría y no tengo derecho a percibir nada.

Y yo quisiera saber de dónde se sacan ellos de la manga esto?????

Ahora mismo me encuentro sola, con una hija que mantener y con un estado de salud muy malo y no puedo trabajar puesto que apenas tengo fuerzas para hacer nada.

Tengo treinta días para recurrir de nuevo en el juzgado para denunciar al Tribunal Médico y el INSS y poder probar que su decisión no es correcta. Por mi parte estoy ya en trámites con abogados para poder presentarlo todo.

La primera tecla tocada, médico de la Fundación Carreras, me indica que lamentablemente es así que ellos saben que los efectos secundarios son de la medicación, pero como no se puede demostrar pues se acogen a que es algo psicológico. Hecho lamentable y horrible.

Desde aquí os pido conseguir el mayor número de firmas para poder adjuntarlo a la demanda como presión social y dejen de jugar con la salud de las personas y su calidad de vida.

En el caso de que finalmente vuelvan a desestimar mi caso, apelaré las veces que sean necesarias. Pienso luchar por mi vida y la de mi hija y no dejar que médicos y el estado jueguen con mi salud.

ACTUALIZACIÓN FEBRERO 2019

Actualmente me encuentro pendiente de volver a recibir tratamiento con el medicamento para la Leucemia Mieloide Crónica con los llamados TKI's (quimioterapia o terapia dirigida).

Las secuelas que me han dejado los dos anteriores tratamientos son: edema craneal, pérdida de un 70% de audición del oído izquierdo, artropatía degenerativa, necrosis en el húmero derecho, síndrome de sensibilización central, calambres, dolores musculares, astenia muy marcada.

Actualmente NO percibo ningún tipo de prestación o ingreso de ningún tipo, salvo una pequeña ayuda de los servicios sociales de mi distrito.

En el mes de abril tengo un nuevo juicio para luchar por una incapacidad permanente. 

Por favor pido vuestra ayuda para difundir mi caso y conseguir vuestras firma.