Instalen barreras acústicas ya en la C-31 y C-32 entre Castelldefels y Botigues de Sitges


Instalen barreras acústicas ya en la C-31 y C-32 entre Castelldefels y Botigues de Sitges
El problema
¿Quién se ve afectado?
Quienes vivimos entre Castelldefels y Les Botigues de Sitges, junto a los tramos urbanos de las autopistas C-31 y C-32, sufrimos cada día el impacto del ruido constante del tráfico. Muchos vecinos ya no pueden ni abrir las ventanas ni disfrutar de una terraza sin ser invadidos por un ruido incesante, que en verano se agrava aún más. Por la noche, nos vemos obligados a cerrar puertas y ventanas y dormir con aire acondicionado o ventiladores para intentar amortiguar el paso continuo de coches y motos, muchos de ellos con niveles de ruido intolerables, que despiertan a niños y adultos por igual. Vivir aquí, en estas condiciones, no es vida. Cada vez más personas se marchan, incapaces de soportar la situación. Yo misma, propietaria desde hace solo cuatro años en Les Botigues, estoy buscando vender: no se puede vivir así.
¿Qué está en juego?
Si la situación no cambia, el deterioro de la salud física y mental de los vecinos continuará: insomnio crónico, estrés, ansiedad, cansancio permanente. Los niños crecerán sin descanso, y las familias seguirán huyendo de una zona que, en lugar de ofrecer calidad de vida, se ha convertido en una pesadilla. Si se instalan barreras acústicas, volveremos a tener derecho al descanso, a abrir nuestras casas al aire libre, a vivir con dignidad. Mejorará la convivencia, la salud, y el valor residencial de la zona. La diferencia es abismal: seguir con este nivel de ruido significa renunciar a vivir bien.
¿Por qué el momento de actuar es ahora?
Llevamos demasiado tiempo esperando una solución. Cada verano, el problema se intensifica. Cada día que pasa, más personas sufren en silencio un ruido que no cesa. La Generalitat de Catalunya debe actuar ya, cumpliendo con su responsabilidad de proteger a los ciudadanos frente a este tipo de contaminación acústica. Es el momento de exigir un cambio real: necesitamos un estudio acústico urgente, barreras efectivas, y voluntad política. No podemos esperar más. El descanso, la salud y la dignidad de nuestros barrios están en juego.
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El problema
¿Quién se ve afectado?
Quienes vivimos entre Castelldefels y Les Botigues de Sitges, junto a los tramos urbanos de las autopistas C-31 y C-32, sufrimos cada día el impacto del ruido constante del tráfico. Muchos vecinos ya no pueden ni abrir las ventanas ni disfrutar de una terraza sin ser invadidos por un ruido incesante, que en verano se agrava aún más. Por la noche, nos vemos obligados a cerrar puertas y ventanas y dormir con aire acondicionado o ventiladores para intentar amortiguar el paso continuo de coches y motos, muchos de ellos con niveles de ruido intolerables, que despiertan a niños y adultos por igual. Vivir aquí, en estas condiciones, no es vida. Cada vez más personas se marchan, incapaces de soportar la situación. Yo misma, propietaria desde hace solo cuatro años en Les Botigues, estoy buscando vender: no se puede vivir así.
¿Qué está en juego?
Si la situación no cambia, el deterioro de la salud física y mental de los vecinos continuará: insomnio crónico, estrés, ansiedad, cansancio permanente. Los niños crecerán sin descanso, y las familias seguirán huyendo de una zona que, en lugar de ofrecer calidad de vida, se ha convertido en una pesadilla. Si se instalan barreras acústicas, volveremos a tener derecho al descanso, a abrir nuestras casas al aire libre, a vivir con dignidad. Mejorará la convivencia, la salud, y el valor residencial de la zona. La diferencia es abismal: seguir con este nivel de ruido significa renunciar a vivir bien.
¿Por qué el momento de actuar es ahora?
Llevamos demasiado tiempo esperando una solución. Cada verano, el problema se intensifica. Cada día que pasa, más personas sufren en silencio un ruido que no cesa. La Generalitat de Catalunya debe actuar ya, cumpliendo con su responsabilidad de proteger a los ciudadanos frente a este tipo de contaminación acústica. Es el momento de exigir un cambio real: necesitamos un estudio acústico urgente, barreras efectivas, y voluntad política. No podemos esperar más. El descanso, la salud y la dignidad de nuestros barrios están en juego.
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Los destinatarios de la petición
Petición creada en 15 de junio de 2025