

Impidamos que se apruebe la reforma pensional que afecta a millones de trabajadores


Impidamos que se apruebe la reforma pensional que afecta a millones de trabajadores
La causa
Aún es posible impedir que se apruebe la reforma que les envilece la pensión a grandes capas de trabajadores y fortalece a los monopolios financieros
Carta abierta a las centrales obreras.
Si prefieres leerla o descargarla en .pdf y leer las notas al pie haz clic aquí.
Nos impulsan a escribirles esta comunicación, en primer lugar, los desarrollos recientes que ha tenido el proyecto de ley de reforma pensional, aprobado en segundo debate en la plenaria del Senado, y cuya suerte ha sido muy distinta a la de las dos otras llamadas reformas sociales del gobierno: la de salud y la laboral. En segundo lugar, proponerles que le pidan al gobierno del presidente Petro que desista de un propósito que atenta contra millones de asalariados, muchos de los cuales hacen parte de bastiones del movimiento sindical. La persistencia del apoyo de las confederaciones le haría un daño irreversible al movimiento obrero, a la necesaria solidaridad clasista de los trabajadores, y sería un antecedente nefasto que animaría el despojo de los mismos derechos a quienes no están incluidos entre los afectados por la norma en discusión.
Reconocemos un positivo primer paso, aunque del todo insuficiente, el que dio la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, el pasado 16 de abril cuando expidió una declaración según la cual “no apoya el umbral de 2,3 salarios mínimos”, porque afecta a un sector significativo de trabajadores, empobrece más a capas medias golpeadas por el neoliberalismo en beneficio de los fondos privados y aumenta las ganancias del capital financiero. Observaciones que compartimos a cabalidad. No obstante, la CUT reitera el respaldo a la iniciativa oficial tal como había sido aprobada en la Comisión Séptima del Senado, lo cual, ateniéndonos a la esencia de la reforma, nos parece un contrasentido.
A continuación, les expresamos las consideraciones que nos sirven de base para pedirles que el conjunto de las Confederaciones le retire públicamente el respaldo a esta regresiva reforma.
EL CAPITAL FINANCIERO RESPALDA DECIDIDAMENTE LA REFORMA A LAS PENSIONES
Basten las opiniones de una serie de connotados neoliberales y de agentes directos de los financistas para demostrar su entusiasmo con los lineamientos del proyecto, más allá de sus observaciones acerca del umbral u otros aspectos. Actitud opuesta a la campaña feroz que llevó a hundir la reforma a la salud en la misma célula legislativa que le dio paso a la de las pensiones, y el rechazo y desgano con el que se tramita la laboral.
En marzo de 2023, en uno de los primeros foros de discusión de la propuesta gubernamental, convocado por el diario La República, Asobancaria y Findeter, cuando esta entidad era presidida por el actual ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, personajes como Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, Mauricio Santamaría, a la sazón director de Anif, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, y Santiago Montenegro, director de Asofondos, es decir, lo más granado de los tecnócratas a sueldo del capital financiero destacaron, entusiastas, los elementos que les gustaban de la reforma, entre otros:
-
La concepción del sistema, esto es, los pilares, pues estos, al unificarlo, eliminan la dualidad y la competencia entre regímenes. En fin, la erradicación de lo que llaman arbitraje, palabreja, traída de la jerga mercantil, que para el caso consiste en el atractivo creciente del régimen de reparto para los trabajadores.
La desazón de los agentes de los banquero con el “arbitraje” deriva de que entre los años 2013 y 2023 se trasladaron de los fondos privados a Colpensiones 1.223.637 personas y en que, entre 2011 y 2023, por este motivo le ingresaron a la entidad oficial $109,81 billones. Este fenómeno ha sido decisivo para que el gasto fiscal colombiano en pensiones sea bajísimo en términos internacionales, entre el 3 % y el 4 % del PIB, y dentro de este el de Colpensiones de apenas 1,5 % del PIB, ya que el resto corresponde a los regímenes especiales y exceptuados. Contrario a los sucedido en los primeros lustros de aplicación de la Ley 100, cuando la campaña engañosa de las AFP y la complicidad del estado en desprestigiar el sistema público hicieron que los trabajadores corrieran en desbandada a afiliarse a las AFP. Así, la reforma del Gobierno del Cambio se convirtió en un providencial salvavidas para la plutocracia financiera. -
La eliminación, a partir del umbral, de los “subsidios” para las pensiones altas, que los tecnócratas consideran que son todas aquellas que superan el salario mínimo o, cuando mucho, las mayores a uno y medio mínimos.
-
La constitución del fondo de ahorro.
-
El aumento de la cobertura.
-
La mayoría, respetuosamente, pidió que se bajara el umbral, e incluso Montenegro llegó a plantear que se optara por uno o dos salarios mínimos “o lo que decida el Congreso”.
-
Valga destacar que Ricardo Bonilla se mostró incluso más enfático que sus contertulios. Señaló que la propuesta acababa la “competencia estéril” a cambio de la complementariedad de esfuerzos y eliminaba el “canibalismo comercial” al evitar los traslados (música para los oídos de la tecnocracia). Además, se lamentó de que no se garantizara la sostenibilidad al seguir dependiendo de los aportes de Hacienda, y, sobre todo, de que no se resolviera el problema del subsidio a las pensiones altas de los regímenes especiales y exceptuados y no se modificaran, de una vez, los parámetros de edad, ingreso base de liquidación, semanas, tasa de cotización.
Mauricio Cárdenas Santamaría, el exministro de Hacienda de Santos y miembro de diversas juntas directivas de las empresas de los cacaos, en una de las varias ocasiones en que se ha pronunciado resumió claramente la posición de la gran burguesía sobre las reformas sociales:
Sería un contrasentido que los congresistas que votaron a favor la ley de 2012 [Ley 1607 que eliminó los aportes patronales a salud, al Sena y a Bienestar Familiar] ahora voten una reforma laboral que va exactamente en la dirección contraria. Al igual que la reforma de la salud, bien haría el Congreso en archivarla y concentrarse en lo que realmente resuelve problemas, no en iniciativas que los crean. En esa línea, Gobierno y Congreso deberían darles prioridad al debate y la aprobación, con los ajuste sugeridos, de la reforma pensional, que es la única sobre la cual veo el nivel de consensos mínimo para avanzar. (El Tiempo, 13-05-2023)
Marc Hosfstteter, profesor de la Universidad de Los Andes, y quien ha sido protagonista clave del debate al lado de los anteriores:
Y por detrás de una reforma a la salud que no deberíamos estar tramitando, de una laboral que pone el foco donde no se necesita, apenas asoma la cabeza la pensional, esa sí empujando el país hacia uno más justo, donde dejaríamos de darles mucho a unos pocos. (El Espectador, 22-05-2023).
Algunas voces se han apuntado a un coro creciente que grita que hay que detener todas las reformas que vengan de este gobierno. Todas. Ponen en la misma bolsa el despropósito de la reforma de la salud y la pensional. Pero lo cierto es que no van en el mismo saco (…) La reforma corrige varios de los problemas del sistema y con algunas modificaciones que no son triviales nos podrían dejar con una protección para la vejez mejor (…) ¿Cómo mantener los objetivos de la reforma, pero ajustados al bolsillo que tenemos? (…) Ese costo se mitigaría reduciendo el umbral a la mitad del propuesto. (El Espectador, 24-03-2024).
Simón Gaviria, el hijo del papá, a quien no hay necesidad de presentar:
El quintil más próspero en Colpensiones recibe 50,8% de los subsidios, mientras el quintil más pobre solo logra 4,3%. La reforma pensional que cursa en el Congreso, busca corregir esta injusticia con un sistema de pilares donde los subsidios cubran un mínimo vital para que después los cotizantes pasen a los fondos de pensiones. Entre más bajo sea el mínimo vital, de manera más positiva, la reforma va a impactar la equidad. (La República, 14-02-2024).
José Antonio Ocampo, otro favorito de los monopolios, a quien llamaron “el adulto del gobierno”, botado de este por conspirar junto con Alejandro Gaviria, Cecilia López y Jorge Iván González contra la reforma a la salud:
El problema principal fue que se estableció un sistema en el cual Colpensiones y los fondos privados compiten entre sí, pero con regímenes diferentes: de reparto y capitalización individual, respectivamente. Este sistema no ha funcionado bien, entre otras porque el de reparto otorga subsidios sustanciales a los pensionados de altos ingresos y por este motivo muchos cotizantes del régimen de capitalización solicitan su traslado al de reparto para recibir una pensión más alta. De esta manera, el sistema público no recibe las cotizaciones a lo largo de la vida laboral del trabajador, pero al final paga la pensión. Este problema se corrige a fondo en el proyecto actual, haciendo que los dos sistemas se complementen y no compitan entre sí. Se adopta así un sistema por el cual hay una pensión básica a cargo de Colpensiones y una complementaria con fondos privados. Ese es el sistema que utilizan otros países. (El Tiempo, 11-02-2024).
Aún más recientemente, al borde del inicio del segundo debate en el Senado, y a pesar de la recalcitrante oposición al gobierno del diario El Tiempo, propiedad del grupo Aval, dueño a su vez del mayor fondo privado de pensiones del país, Porvenir, se inclinó sin duda en favor del proyecto oficial en un editorial titulado “Turno para la pensional”. claro, manifestando sus reservas parciales y sus coincidencias con el ministro Bonilla, expuestas también en los últimos días por la ministra Ramírez, sobre la necesidad de modificar los parámetros:
La iniciativa del Gobierno puede lograr consensos, pero requiere ajustes profundos (…) El reciente hundimiento de la propuesta referente a la salud confirmó la debilidad de la Casa de Nariño en el Legislativo.
Aprender las lecciones de ese descalabro es fundamental para que salga adelante el intento de cambiar un régimen que en 2024 completa tres décadas de existencia. Múltiples diagnósticos han demostrado que la coexistencia de un sistema de prima media, a cargo de Colpensiones, con uno de ahorro individual, administrado por los fondos privados, no ha resultado bien (…)
De ahí que desde hace tiempo se haya hablado de sistemas que no compitan, sino que sean complementarios (...) Desde el punto de vista conceptual, la reforma de pensiones responde a esos propósitos (...)
No obstante, sin desconocer que la iniciativa va en la dirección correcta, aquí se aplica aquello de que el diablo está en los detalles. Los dos puntos sustantivos más importantes son el umbral del pilar contributivo, que deberá ser subsidiado, y la manera como se administrará el flujo de recursos que según el planteamiento original iría a las arcas de Colpensiones. (El Tiempo, editorial, 14-04-2024).
Nótese la velada insinuación al Parlamento de aprovechar la debilidad del gobierno, demostrada con el hundimiento de la reforma a la salud, como ventaja para hacerle los ajustes deseados a la de las jubilaciones.
Solo para citar un último personaje, César Gaviria, el papá del hijo, en carta al presidente del Senado, procurando contener la desbandada de sus parlamentarios, aunque pide que se reconsidere durante “varias semanas” el proyecto y se introduzcan de una vez las modificaciones paramétricas, entre otros cambios, expresa su acuerdo con el ya consensuado fondo de ahorro administrado por el Banco de la República, manifiesta que el umbral debe ser de un salario mínimo y medio, ya a 0,8 de lo acordado, y concluye, de todas formas, que no es “partidario de negar el proyecto gubernamental si se llega a una solución viable.”
Aboquemos de una vez una objeción que podría hacérsele a nuestros comentarios en el sentido de que hay destacados políticos de la ultraderecha arranchados en negar el proyecto. Aspecto innegable por evidente, pero que expresa algo usual de las contradicciones entre las esferas de la economía y la política. Los pronunciamientos citados obedecen a que los capitalistas financieros ven en los propuestos pilares el inicio de la abrogación del régimen de reparto, que es su principal objetivo, para luego, en una segunda etapa, trastocar los parámetros pensionales, de los que el umbral se convierte en uno más. En tanto que para los politicastros derechistas del uribismo y el vargasllerismo, con sus miras puestas en el 2026, de lo que se trata es de infligirle una nueva derrota política al gobierno de Petro.
Para concluir este acápite, compañeros, nos permitimos llamarlos a hacer las siguientes reflexiones. ¿Cómo es posible que una norma que los tiburones del capital financiero reciben con tanto entusiasmo, a su vez pueda ser benéfica para los asalariados? ¿Semejante coro de apoyo de los tecnócratas neoliberales desde recién presentada la reforma no suscita ninguna duda en ustedes sobre su contenido altamente regresivo? ¿Qué sentido tiene apoyar una norma con la que se inicia el arrasamiento de una conquista clave de los trabajadores? ¿No les parece que los pilares sientan las bases del marchitamiento de Colpensiones y terminan por apuntalar las AFP? ¿En dónde quedan los documentos aprobados por la mayoría de las confederaciones en los que se planteaba como punto central de la reforma de las pensiones la eliminación de los fondos privados?
PUNTOS MÁS, PUNTOS MENOS DE UMBRAL, EL PROYECTO AFECTA A SECTORES SIGNIFICATIVOS DE TRABAJADORES GOLPEADOS POR EL NEOLIBERALISMO
Nos permitimos tomar elementos del comunicado de la CUT para titular este apartado, pero enfatizamos que la opción de apoyar o no la reforma no puede depender del forcejeo sobre el umbral. Desde luego que entre más alto sea este resulta mayor el número de trabajadores que pertenecerán exclusivamente a Colpensiones y mayor la porción de la pensión que se liquide con las condiciones del régimen de prima media a los trabajadores obligados a afiliarse simultáneamente a los dos regímenes. Empero, en primer lugar, el umbral de 3 salarios mínimos presentado por el gobierno —contra su promesa de campaña electoral, que fue de 4 SML, patentando una forma bastante original de negociar con el Congreso, cuya una de sus más excelsas virtudes es el regateo— ya es bastante bajo y hace que millones de asalariados de los sectores público y privado tengan que someterse a que una parte importante de su ingreso base de liquidación, (IBL), sea tomada por los usureros de las AFP a cambio de una miserable tasa de reemplazo del 22 %. En segundo lugar, y más importante aún, sea cual sea el umbral que se establezca, este se convertirá en un nuevo parámetro, y la propia reforma establece el mecanismo de la Comisión Técnica del Sistema de Protección Integral para la Vejez, encargada de entregarles cada cuatro años al Ejecutivo y al Congreso un informe con recomendaciones, especialmente las referidas a eventuales modificaciones a dichos parámetros del sistema. Ya hemos visto que el propios ministro Ricardo Bonilla es partidario de la desmejora de estos, y la ministra Gloria Inés Ramírez se ha expresado en idéntico sentido en recientes entrevistas con CMI, Semana y El Tiempo.
Valga aquí hacer la aclaración de que la porción excedente del umbral deberá ir obligatoriamente a un fondo privado, pues apreciaciones como la que se hace en la declaración de la CUT de que: “Bajar el umbral desde donde se puede cotizar a los fondos privados (…)” resultan totalmente faltas de rigor frente a un asunto tan delicado e inducen a un grave error de interpretación, ya que no se trata de que desde tal punto “se puede” cotizar a las AFP, sino de que es taxativo hacerlo.
A manera de ilustración veamos los siguientes cuadro que ilustra la pérdida que sufren los asalariados de su mesada pensional bajo el régimen de pilares, considerando el umbral aprobado:
Con base en el anterior cuadro, vale la pena que ustedes se pregunten cuántos asalariados de la rama judicial, de los Ministerios, las Superintendencias, los Departamentos Administrativos, las Empresas Sociales del Estado, las Empresas Industriales y Comerciales del Estado, en general de la rama ejecutiva que no se puedan acoger al régimen de transición, se verán gravemente afectados. No es sino mirar el decreto 301 de este año que establece la remuneración de tales empleos. Allí, como ustedes deben saberlo de sobra, se puede ver, por ejemplo, que con el umbral de 2,3 salarios mínimos ya quedan afectados los profesionales ubicados desde el grado 2 en adelante. El mismo perjuicio se les causa a sectores como los profesores universitarios —ya de por sí golpeados con los infames sistemas de contratación que se les imponen, incluido el de hora cátedra—, y con otros importantes grupos de trabajadores calificados en el sector industrial, agroindustrial y de especialistas y profesionales en las diferentes ramas de servicios.
¿Están ustedes de acuerdo con que los esfuerzos y sacrificios personales, familiares, intelectuales, económicos de estos trabajadores para ascender en sus carreras y mejorar sus salarios, los cuales, en cualquier caso no los hacen ricos ni mucho menos, como pregonan los retardatarios neoliberales, reciban como retribución, después de una dilatada vida laboral, una pensión reducida frente a la que obtendrían si se defendiera consecuentemente el régimen más justo de Colpensiones, al que hoy tienen derecho a afiliarse? ¿Qué explicación les pueden dar ustedes a la masa de asalariados, muchísimos afiliados a sus confederaciones, sobre que sus voceros avalen el despojo de su mesada de retiro? ¿A nombre de qué y con qué derecho la jefatura sindical actual compromete la suerte de las generaciones venideras? ¿Piensan ustedes acaso que basta con que una parte de los trabajadores y afiliados más antiguos —los que ya están en Colpensiones— incluidos en el esquema de transición no sean afectados? En qué queda su responsabilidad frente a la masa general de asalariados? ¿El respaldo al gobierno conlleva tal grado de incondicionalidad, como para permitir que se debiliten las condiciones de vida de las masas, el avance de su conciencia, de su solidaridad y de su lucha?
Resulta indispensable a esta altura del análisis tratar un punto que debe debatirse con franqueza. Ya mencionamos cómo el ministro Bonilla se ha manifestado, pesaroso, de no poder reformar con esta ley los regímenes especiales y exceptuados. Todos sabemos que los principales entre estos son los de las Fuerzas Militares, la Policía y el del magisterio. Igualmente, sabemos que por el peso cuantitativo de la Federación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación, Fecode, su presencia en el Comité Ejecutivo de la CUT y en sus subdirectivas departamentales y distritales es determinante. Pues bien, ¿no consideran ustedes una obligación moral y un deber mínimo de solidaridad clasista, el que los compañeros directivos de la CUT provenientes de Fecode, y la propia Federación como tal, se pongan al frente de una campaña para que esta reforma no se apruebe? ¿O acaso ustedes están de acuerdo con que en el movimiento obrero siga haciendo carrera el sálvese quien pueda?
Tomen ustedes no más la escala salarial de los compañeros maestros que se rigen por el estatuto docente del decreto 1278, la cual es similar en cuanto al monto de los salarios a la de los servidores públicos citados arriba que se verán lesionados. Si bien esa nueva generación de maestros ya no tiene las mismas garantías de los compañeros del 2277, aún su pensión se liquida con la fórmula del régimen de prima media de la Ley 100, fórmula que se les está arrebatando a la mayoría de los demás servidores públicos. ¿Estarían de acuerdo ustedes con que a esos maestros se les pasara al sistema de pilares? ¿O es que es aceptable que a los demás los golpeen mientras no se metan con mi sector?
No tenemos los firmantes de esta comunicación ninguna razón para creer que los maestros, con su gran tradición de lucha, vacilarían en acompañar a los trabajadores de otras ramas y a las nuevas generaciones de asalariados en la exigencia de que no les sean esquilmados sus beneficios pensionales. Además, es apenas obvio que los docentes se percatarían de que también tendrían el seguro apoyo de los demás trabajadores para conjurar unitariamente el atentado que, más temprano que tarde, las fuerzas reaccionarias lanzarán contra su régimen especial. Muchos males se le pueden augurar a los proletarios si se sustituye la solidaridad de clase, real no de palabra, por la estrechez y la envidia gremial. Más deleznable sería argüir que los logros de los educadores los han ganado en franca lid, lo cual es cierto, pero también es indudable que ello no hubiera sido posible sin el apoyo de otros trabajadores y de millones de colombianos, de lo que se conoce tradicionalmente como la comunidad educativa.
OTRAS VENTAJAS PARA EL CAPITAL FINANCIERO
Como ha quedado dicho, la principal ventaja para los financistas con el sistema de pilares consiste en que se inicia el desmonte del régimen de prima media. Pero hay también otras ventajas que poco se han discutido pero que significan billonarias ganancias para los monopolistas, entre otras:
-
Los fondos privados mantendrán los más de $420 billones que hoy acaparan del ahorro pensional y solo le desembolsarán a cuentagotas a Colpensiones en la medida que las personas se vayan pensionando. Así podrán seguir traficando a rodo en el mercado de capitales, incluida su especulación favorita: la deuda pública, en la que colocan alrededor del 30 % de “su” capital acumulado.
-
Colpensiones, en cambio, se echará sobre sus hombros toda la carga administrativa del sistema.
-
Será responsabilidad exclusiva de Colpensiones, en el pilar contributivo, responder por la garantía de pensión mínima, es decir, por la obligación legal de que la pensión no sea inferior al salario mínimo legal.
-
En sentido contrario, la parte de la pensión por la que responderán las AFP será, en la mayoría de los casos, muy inferior al mínimo legal. Veamos un ejemplo esquemático pero lo más ilustrativo posible: un trabajador tiene un ingreso base de cotización (IBC) de $5.980.000, exactamente el doble del equivalente al umbral (2,3 SML). Esto quiere decir que cotiza sobre $2.990.000 en cada uno de los componentes del pilar contributivo (RPM y RAIS). También, a manera de ejemplo, partimos de que su ingreso base de liquidación (IBL), tanto en Colpensiones como en la AFP será igual al IBC. Así, Colpensiones le entregaría por pensión, en términos generales, $1.943.500 (lo correspondiente a una tasa de reemplazo de 65 %); mientras tanto, la AFP, apenas $657.800 (que corresponden a una tasa de reemplazo de 22 %). Como pensión total recibiría $2.601.300. Cuando en Colpensiones hubiera podido recibir, $3.887.000. Para lograr el mínimo legal en el fondo privado se requeriría que el excedente del umbral sobre el que se cotiza en este sea de $6.000.000.
-
De lo anterior se colige otra gabela consistente en que la participación porcentual de las AFP en la cotización será mucho mayor que su parte porcentual en la mesada pensional. Siguiendo con el ejemplo anterior: Colpensiones y la AFP reciben cada una el 50 % de la cotización, es decir, $478.400 (el aporte total sería, $956.800, que es el 16 % de $5.980.000). Pero la AFP apenas pone el 25,29 % de la pensión (o sea $657.800 sobre un total de $2.601.300).
-
Con los pilares se detienen de tajo las marcadas tendencias, iniciadas alrededor de 2010, a trasladarse masivamente de los fondos privados a Colpensiones y a afiliarse mucho más a Colpensiones. Tendencias que, ceteris paribus, a la vuelta de unas pocas décadas harían irrelevante el sistema privado.
-
Según las disposiciones concertadas sobre el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo, encargado de financiar las pensiones del componente de prima media, este será administrado por el Banco de la República. De tal manera que los agiotistas ya no solo “animarán” el mercado de capitales con las cotizaciones del componente de ahorro individual y el capital acumulado hasta ahora, sino con los ahorros correspondientes a Colpensiones. Pues es sabido que la “independencia técnica” del Banco de la República consiste en ser ajeno a los intereses nacionales pero hincarse ante los mandatos del FMI, las calificadoras de riesgo y otros instrumentos del capital financiero.
-
La disposición contenida en el parágrafo transitorio del artículo 23 resulta escandalosamente gravosa para la multitud de trabajadores afectados y en un enriquecimiento aún más ilegítimo de las AFP. Esta consiste en que los fondos privados podrán cobrarle, a partir de la entrada en vigencia de la ley, a los afiliados a ellas que no queden dentro del régimen de transición y deban pasar a Colpensiones, por el manejo temporal de los recursos que integren el pilar de prima media hasta el momento en que se consolide la pensión una comisión de administración de hasta el 0,7 % sobre el total de los activos bajo su administración.
Ilustremos esto con un ejemplo. Supongamos que un trabajador está afiliado a una AFP y ha cotizado regularmente por 15 años (unas 780 semanas) sobre el salario mínimo legal. Este trabajador no está en el régimen de transición —establecido en 900 semanas para hombres—, por lo tanto pasará a Colpensiones. Sin embargo, la AFP no le tendrá que trasladar el capital acumulado al fondo público sino que lo seguirá administrando hasta cuando el afiliado cumpla los requisitos para pensionarse. Este trabajador, según lo dispone el literal b del artículo 23 del proyecto, de ahí en adelante, deberá pagarle a Colpensiones un 1 % del ingreso base de cotización (IBC) para financiar los gastos de administración, hoy serían $13.000 pesos al mes, es decir, $156.000 en el año. Según datos recogidos empíricamente, este trabajador podría tener en su cuenta de ahorro individual acumulados con rendimientos en la AFP al menos unos $30.000.000. Así que empezaría a pagarle a la AFP no lo que le pagaba antes mensualmente por administrarle el ahorro pensional que era más o menos un 1,2 % mensual del IBC; en nuestro ejemplo con el SML de este año, $15.600 al mes, esto es, $187.200 en el año, sino $210.000 mensuales (0,7 % de $30.000.000) o $2.520.000 anuales. De este modo, la AFP le cobraría 13,5 veces más lo que le cobraba antes. En estas condiciones, el costo de administración resultaría superior a los rendimientos de la inversión del capital acumulado. Y si nuestro trabajador entró a laborar a los 20 años de edad y, por lo tanto, le faltan 27 años para pensionarse, en el momento que tenga el derecho el capital que le trasladaría la AFP a Colpensiones sería irrisorio o inexistente en términos reales.Y no se crea que esta norma fue presentada por algún parlamentario a sueldo de Porvenir o Protección; no, ya venía desde el proyecto original bajo la forma de facultades que le concedía el Congreso al gobierno para que reglamentara tal comisión sobre la totalidad de los activos administrados, y así fue aprobada por la Comisión VII del Senado. La plenaria de este le dio la forma que lleva explicada aquí.
Con cada uno de los anteriores puntos las AFP obtendrán ganancias extraordinarias, las cuales más que compensarán las disminuciones que tengan de estas en razón del umbral.
Por otra parte, los trabajadores y pensionados de ingresos medios sufrirán otras exacciones:
- Según lo dispone el artículo 20 del proyecto, el fondo de solidaridad pensional, que consiste en un porcentaje adicional de cotización exclusivamente a cargo del trabajador y que ya existía en la Ley 100, se incrementará onerosamente: cuando se cotiza sobre 4 salarios mínimos y hasta siete, se incrementará en un 50 %, pues pasará de 1 % a 1,5 % adicional. Para quienes ganen entre 7 y 11 salarios mínimos se elevará en un 80 %, ya que pasará de 1 % a 1,8 %. De ahí en adelante habrá otros tramos con mayores incrementos. Aparte de esto, los pensionados de 10 salarios mínimos en adelante deberán aportar también un 1% al fondo de solidaridad pensional.
- Los pensionados deberán pagar Impuesto de renta a partir de 1.000 UVT, es decir, de 47.065.000. Lo que quiere decir que deberán declarar renta por su pensión quienes reciban una mesada equivalente, a valores de hoy, a $3.620.384 (teniendo en cuenta 13 mesadas), y el consecuente pago según las tablas existentes de este impuesto para personas naturales.
EL FALSO AUMENTO DE LA COBERTURA
Este punto, el de la ampliación de la cobertura, es en el que el presidente Petro ha centrado la defensa del proyecto. En varias ocasiones ha dicho que quienes se oponen a él no quieren que “el viejo y la vieja” tengan un plato de sopa caliente en su mesa. A fe que lo que se plantea en la norma si mucho alcanzaría para ello. Lo que de entrada descarta que sea una pensión porque legalmente estas no pueden ser inferiores al salario mínimo. Se trata simplemente de reemplazar, subiéndole una pizca, el existente programa Colombia Mayor para que cubra a unos 2,5 millones de personas mayores (mujeres de 60 años y hombres de 65, edades más altas de las que hoy se requieren para adquirir el derecho a la pensión) con un auxilio mensual equivalente a la llamada línea de pobreza extrema, que en 2023 era de $223.000 y se incrementa anualmente según el IPC. Nadie se atrevería a oponerse a que se palíen las angustias en que se debaten millones de ancianos; pero no pasa de ser una triquiñuela, por decir lo menos, presentar esto como una ampliación de la cobertura pensional. Hasta los voceros de los magnates se han mostrado al unísono partidarios de tal política, pues es la misma que ellos vienen practicando de manera inveterada frente a esta y otras porciones de la población para procurar bajarles la temperatura a los conflictos sociales causados por la miseria de la que ellos mismos son los causantes principales. Claro que como pasa con todas sus pomposas políticas sociales, lo usual es que los fondos provengan de arrebatarles a los asalariados algún derecho a fin de “focalizar” mejor “su” generosidad. Entonces, así el proyecto contemple que este subsidio saldrá del presupuesto nacional, no es casual que se tramite dentro de una reforma a las pensiones que, simultáneamente, les sisará billones a los trabajadores en beneficio de los potentados de la banca.
Hacen parte también de este capítulo de la artificial ampliación de la cobertura lo que se propone frente a las personas del pilar semicontributivo, también mujeres de 60 años y hombres de 65, que hayan cotizado entre 300 y 1.000 semanas, quienes hoy pueden optar por la devolución de saldos en el RAIS y la indemnización sustitutiva de pensión en el RPM, lo cual se les reemplazará por una renta vitalicia, que ni será sustituible por muerte, ni heredable, que no podrá superar el 80 % del salario mínimo, eventualidad que sería bastante extraña, pues las rentas vitalicias se liquidan con las tasas de reemplazo utilizadas por las AFP por lo que resultarán irrisorias. De tal forma que no son desdeñables los argumentos de quienes consideran que en esas condiciones resulta más provechosas la devolución de saldos o la indemnización sustitutiva.
EL FONDO DE AHORRO A DISPOSICIÓN DE LOS AGIOTISTAS
Junto con el umbral el otro aspecto discutido profusamente tiene que ver con el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo que crea el proyecto de reforma y que la Comisión Séptima del senado aprobó esencialmente como fue presentado por el gobierno. Sin embargo, esta fue una de las materias de acuerdo entre el gobierno y los liberales que, lo mismo que había consignado el Partido de la U en su ponencia alternativa, le exigió al gobierno que tal fondo saliera de la órbita de manejo de Colpensiones, so pretexto de librarlo de la supuesta corrupción de esta entidad. Vaya paradoja, los barones y baronesas de unos partidos que han hecho del fisco su coto de caza y que se roban hasta los huecos, transmutados en prístinos adalides de la moral pública.
El fondo del asunto del Fondo es que estos politiqueros tenían el mandado de sacar de la órbita del estado estas gigantescas sumas para que directa o indirectamente se destinen al lucro de los financistas, para lo cual hasta les puede servir el Banco de la República que, como se sabe, se convirtió, desde la Constitución de 1991, en una agencia oficiosa del Fondo Monetario Internacional y de los caimacanes de las finanzas. No es noticia que las distintas agencias del estado están preñadas de corrupción, lo que no ha cambiado ni con los nuevos vientos del cambio; lo que pasa es que esa es una característica connatural al régimen de explotación capitalista, cuyos beneficiarios son los mismos que desde los medios de comunicación de su propiedad se rasgan las vestiduras gritando: ¡cojan al ladrón!
***
Respetados compañeros, es cierto que la reforma contempla otra variedad de elementos que no tratamos en esta misiva, ya de por sí bastante extensa; verbi gratia, algunos beneficios para las mujeres, o la pensión anticipada, o la llamada ventana pensional, etc. Pero concordarán con nosotros en que esos son aspectos accesorios con los que, por lo demás, siempre se afeitan las normas que emponzoñan la vida del pueblo a fin de edulcorarlas. Lo esencial se centra en lo hasta aquí tratado.
Esperamos que ustedes tomen en consideración estas modestas apreciaciones y decidan darle un viraje a la posición que han sostenido hasta ahora. Podrían, incluso, pedirle al presidente y a la ministra, dada la cercanía de algunos de ustedes con ellos, que desistan de semejante despropósito en contra de los trabajadores. Si estas diligencias no dieran resultado, deberían ustedes salir ya, pues son muy pocos los días que quedan para que todo esté consumado, a oponerse franca y abiertamente, como lo hubieran debido hacer desde el principio. Aunque tarde, aún pueden retomar una de las banderas centrales de los estallidos sociales de Chile y Colombia: No más AFP. De no hacerlo, tengan compañeros la certeza de que habrán cometido un acto que se constituiría en algo muchísimo más grave que un error.
Fraternalmente,
WINSTON PETRO BARRIOS
Director del Departamento de Relaciones Laborales
Comité Ejecutivo Nacional de la CUT
ROBINSON RAMÍREZ RODAS
Secretario de Organizaciones
Comité Ejecutivo Nacional de la CGT
ANA MARÍA ARÉVALO MORENO
Presidenta Junta Directiva Nacional Sintrabienestar
RICARDO NOPE PAVA
Presidente Nacional Sinties
HÉCTOR YIOVANNI BERNAL
Secretario Nacional Sinties
JULIO RUBEN PADILLA A.
Presidente Nacional Sico - Coca-Cola
MARÍA DEL ROSARIO VÁZQUEZ P.
Campaña Con las Pensiones No y Salario Digno
JAIME ALBERTO GOENAGA
Presidente Sintrahosken-CUT
MIGUEL ANTONIO LASSO
Presidente Fenaltraesp
LYDIA LÓPEZ GONZÁLEZ
Presidenta Unión Nacional de Trabajadores de las Flores, Untraflores
DANNY MIGUEL MORENO F.
Presidente nacional ANTSA
ALEJANDRO TORRES BUSTAMANTE
Notas Obreras
Bogotá, 3 de mayo de 2024
Puedes ver el capítulo sobre la reforma pensional y la lectura de esta carta abierta aquí:

La causa
Aún es posible impedir que se apruebe la reforma que les envilece la pensión a grandes capas de trabajadores y fortalece a los monopolios financieros
Carta abierta a las centrales obreras.
Si prefieres leerla o descargarla en .pdf y leer las notas al pie haz clic aquí.
Nos impulsan a escribirles esta comunicación, en primer lugar, los desarrollos recientes que ha tenido el proyecto de ley de reforma pensional, aprobado en segundo debate en la plenaria del Senado, y cuya suerte ha sido muy distinta a la de las dos otras llamadas reformas sociales del gobierno: la de salud y la laboral. En segundo lugar, proponerles que le pidan al gobierno del presidente Petro que desista de un propósito que atenta contra millones de asalariados, muchos de los cuales hacen parte de bastiones del movimiento sindical. La persistencia del apoyo de las confederaciones le haría un daño irreversible al movimiento obrero, a la necesaria solidaridad clasista de los trabajadores, y sería un antecedente nefasto que animaría el despojo de los mismos derechos a quienes no están incluidos entre los afectados por la norma en discusión.
Reconocemos un positivo primer paso, aunque del todo insuficiente, el que dio la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, el pasado 16 de abril cuando expidió una declaración según la cual “no apoya el umbral de 2,3 salarios mínimos”, porque afecta a un sector significativo de trabajadores, empobrece más a capas medias golpeadas por el neoliberalismo en beneficio de los fondos privados y aumenta las ganancias del capital financiero. Observaciones que compartimos a cabalidad. No obstante, la CUT reitera el respaldo a la iniciativa oficial tal como había sido aprobada en la Comisión Séptima del Senado, lo cual, ateniéndonos a la esencia de la reforma, nos parece un contrasentido.
A continuación, les expresamos las consideraciones que nos sirven de base para pedirles que el conjunto de las Confederaciones le retire públicamente el respaldo a esta regresiva reforma.
EL CAPITAL FINANCIERO RESPALDA DECIDIDAMENTE LA REFORMA A LAS PENSIONES
Basten las opiniones de una serie de connotados neoliberales y de agentes directos de los financistas para demostrar su entusiasmo con los lineamientos del proyecto, más allá de sus observaciones acerca del umbral u otros aspectos. Actitud opuesta a la campaña feroz que llevó a hundir la reforma a la salud en la misma célula legislativa que le dio paso a la de las pensiones, y el rechazo y desgano con el que se tramita la laboral.
En marzo de 2023, en uno de los primeros foros de discusión de la propuesta gubernamental, convocado por el diario La República, Asobancaria y Findeter, cuando esta entidad era presidida por el actual ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, personajes como Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, Mauricio Santamaría, a la sazón director de Anif, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, y Santiago Montenegro, director de Asofondos, es decir, lo más granado de los tecnócratas a sueldo del capital financiero destacaron, entusiastas, los elementos que les gustaban de la reforma, entre otros:
-
La concepción del sistema, esto es, los pilares, pues estos, al unificarlo, eliminan la dualidad y la competencia entre regímenes. En fin, la erradicación de lo que llaman arbitraje, palabreja, traída de la jerga mercantil, que para el caso consiste en el atractivo creciente del régimen de reparto para los trabajadores.
La desazón de los agentes de los banquero con el “arbitraje” deriva de que entre los años 2013 y 2023 se trasladaron de los fondos privados a Colpensiones 1.223.637 personas y en que, entre 2011 y 2023, por este motivo le ingresaron a la entidad oficial $109,81 billones. Este fenómeno ha sido decisivo para que el gasto fiscal colombiano en pensiones sea bajísimo en términos internacionales, entre el 3 % y el 4 % del PIB, y dentro de este el de Colpensiones de apenas 1,5 % del PIB, ya que el resto corresponde a los regímenes especiales y exceptuados. Contrario a los sucedido en los primeros lustros de aplicación de la Ley 100, cuando la campaña engañosa de las AFP y la complicidad del estado en desprestigiar el sistema público hicieron que los trabajadores corrieran en desbandada a afiliarse a las AFP. Así, la reforma del Gobierno del Cambio se convirtió en un providencial salvavidas para la plutocracia financiera. -
La eliminación, a partir del umbral, de los “subsidios” para las pensiones altas, que los tecnócratas consideran que son todas aquellas que superan el salario mínimo o, cuando mucho, las mayores a uno y medio mínimos.
-
La constitución del fondo de ahorro.
-
El aumento de la cobertura.
-
La mayoría, respetuosamente, pidió que se bajara el umbral, e incluso Montenegro llegó a plantear que se optara por uno o dos salarios mínimos “o lo que decida el Congreso”.
-
Valga destacar que Ricardo Bonilla se mostró incluso más enfático que sus contertulios. Señaló que la propuesta acababa la “competencia estéril” a cambio de la complementariedad de esfuerzos y eliminaba el “canibalismo comercial” al evitar los traslados (música para los oídos de la tecnocracia). Además, se lamentó de que no se garantizara la sostenibilidad al seguir dependiendo de los aportes de Hacienda, y, sobre todo, de que no se resolviera el problema del subsidio a las pensiones altas de los regímenes especiales y exceptuados y no se modificaran, de una vez, los parámetros de edad, ingreso base de liquidación, semanas, tasa de cotización.
Mauricio Cárdenas Santamaría, el exministro de Hacienda de Santos y miembro de diversas juntas directivas de las empresas de los cacaos, en una de las varias ocasiones en que se ha pronunciado resumió claramente la posición de la gran burguesía sobre las reformas sociales:
Sería un contrasentido que los congresistas que votaron a favor la ley de 2012 [Ley 1607 que eliminó los aportes patronales a salud, al Sena y a Bienestar Familiar] ahora voten una reforma laboral que va exactamente en la dirección contraria. Al igual que la reforma de la salud, bien haría el Congreso en archivarla y concentrarse en lo que realmente resuelve problemas, no en iniciativas que los crean. En esa línea, Gobierno y Congreso deberían darles prioridad al debate y la aprobación, con los ajuste sugeridos, de la reforma pensional, que es la única sobre la cual veo el nivel de consensos mínimo para avanzar. (El Tiempo, 13-05-2023)
Marc Hosfstteter, profesor de la Universidad de Los Andes, y quien ha sido protagonista clave del debate al lado de los anteriores:
Y por detrás de una reforma a la salud que no deberíamos estar tramitando, de una laboral que pone el foco donde no se necesita, apenas asoma la cabeza la pensional, esa sí empujando el país hacia uno más justo, donde dejaríamos de darles mucho a unos pocos. (El Espectador, 22-05-2023).
Algunas voces se han apuntado a un coro creciente que grita que hay que detener todas las reformas que vengan de este gobierno. Todas. Ponen en la misma bolsa el despropósito de la reforma de la salud y la pensional. Pero lo cierto es que no van en el mismo saco (…) La reforma corrige varios de los problemas del sistema y con algunas modificaciones que no son triviales nos podrían dejar con una protección para la vejez mejor (…) ¿Cómo mantener los objetivos de la reforma, pero ajustados al bolsillo que tenemos? (…) Ese costo se mitigaría reduciendo el umbral a la mitad del propuesto. (El Espectador, 24-03-2024).
Simón Gaviria, el hijo del papá, a quien no hay necesidad de presentar:
El quintil más próspero en Colpensiones recibe 50,8% de los subsidios, mientras el quintil más pobre solo logra 4,3%. La reforma pensional que cursa en el Congreso, busca corregir esta injusticia con un sistema de pilares donde los subsidios cubran un mínimo vital para que después los cotizantes pasen a los fondos de pensiones. Entre más bajo sea el mínimo vital, de manera más positiva, la reforma va a impactar la equidad. (La República, 14-02-2024).
José Antonio Ocampo, otro favorito de los monopolios, a quien llamaron “el adulto del gobierno”, botado de este por conspirar junto con Alejandro Gaviria, Cecilia López y Jorge Iván González contra la reforma a la salud:
El problema principal fue que se estableció un sistema en el cual Colpensiones y los fondos privados compiten entre sí, pero con regímenes diferentes: de reparto y capitalización individual, respectivamente. Este sistema no ha funcionado bien, entre otras porque el de reparto otorga subsidios sustanciales a los pensionados de altos ingresos y por este motivo muchos cotizantes del régimen de capitalización solicitan su traslado al de reparto para recibir una pensión más alta. De esta manera, el sistema público no recibe las cotizaciones a lo largo de la vida laboral del trabajador, pero al final paga la pensión. Este problema se corrige a fondo en el proyecto actual, haciendo que los dos sistemas se complementen y no compitan entre sí. Se adopta así un sistema por el cual hay una pensión básica a cargo de Colpensiones y una complementaria con fondos privados. Ese es el sistema que utilizan otros países. (El Tiempo, 11-02-2024).
Aún más recientemente, al borde del inicio del segundo debate en el Senado, y a pesar de la recalcitrante oposición al gobierno del diario El Tiempo, propiedad del grupo Aval, dueño a su vez del mayor fondo privado de pensiones del país, Porvenir, se inclinó sin duda en favor del proyecto oficial en un editorial titulado “Turno para la pensional”. claro, manifestando sus reservas parciales y sus coincidencias con el ministro Bonilla, expuestas también en los últimos días por la ministra Ramírez, sobre la necesidad de modificar los parámetros:
La iniciativa del Gobierno puede lograr consensos, pero requiere ajustes profundos (…) El reciente hundimiento de la propuesta referente a la salud confirmó la debilidad de la Casa de Nariño en el Legislativo.
Aprender las lecciones de ese descalabro es fundamental para que salga adelante el intento de cambiar un régimen que en 2024 completa tres décadas de existencia. Múltiples diagnósticos han demostrado que la coexistencia de un sistema de prima media, a cargo de Colpensiones, con uno de ahorro individual, administrado por los fondos privados, no ha resultado bien (…)
De ahí que desde hace tiempo se haya hablado de sistemas que no compitan, sino que sean complementarios (...) Desde el punto de vista conceptual, la reforma de pensiones responde a esos propósitos (...)
No obstante, sin desconocer que la iniciativa va en la dirección correcta, aquí se aplica aquello de que el diablo está en los detalles. Los dos puntos sustantivos más importantes son el umbral del pilar contributivo, que deberá ser subsidiado, y la manera como se administrará el flujo de recursos que según el planteamiento original iría a las arcas de Colpensiones. (El Tiempo, editorial, 14-04-2024).
Nótese la velada insinuación al Parlamento de aprovechar la debilidad del gobierno, demostrada con el hundimiento de la reforma a la salud, como ventaja para hacerle los ajustes deseados a la de las jubilaciones.
Solo para citar un último personaje, César Gaviria, el papá del hijo, en carta al presidente del Senado, procurando contener la desbandada de sus parlamentarios, aunque pide que se reconsidere durante “varias semanas” el proyecto y se introduzcan de una vez las modificaciones paramétricas, entre otros cambios, expresa su acuerdo con el ya consensuado fondo de ahorro administrado por el Banco de la República, manifiesta que el umbral debe ser de un salario mínimo y medio, ya a 0,8 de lo acordado, y concluye, de todas formas, que no es “partidario de negar el proyecto gubernamental si se llega a una solución viable.”
Aboquemos de una vez una objeción que podría hacérsele a nuestros comentarios en el sentido de que hay destacados políticos de la ultraderecha arranchados en negar el proyecto. Aspecto innegable por evidente, pero que expresa algo usual de las contradicciones entre las esferas de la economía y la política. Los pronunciamientos citados obedecen a que los capitalistas financieros ven en los propuestos pilares el inicio de la abrogación del régimen de reparto, que es su principal objetivo, para luego, en una segunda etapa, trastocar los parámetros pensionales, de los que el umbral se convierte en uno más. En tanto que para los politicastros derechistas del uribismo y el vargasllerismo, con sus miras puestas en el 2026, de lo que se trata es de infligirle una nueva derrota política al gobierno de Petro.
Para concluir este acápite, compañeros, nos permitimos llamarlos a hacer las siguientes reflexiones. ¿Cómo es posible que una norma que los tiburones del capital financiero reciben con tanto entusiasmo, a su vez pueda ser benéfica para los asalariados? ¿Semejante coro de apoyo de los tecnócratas neoliberales desde recién presentada la reforma no suscita ninguna duda en ustedes sobre su contenido altamente regresivo? ¿Qué sentido tiene apoyar una norma con la que se inicia el arrasamiento de una conquista clave de los trabajadores? ¿No les parece que los pilares sientan las bases del marchitamiento de Colpensiones y terminan por apuntalar las AFP? ¿En dónde quedan los documentos aprobados por la mayoría de las confederaciones en los que se planteaba como punto central de la reforma de las pensiones la eliminación de los fondos privados?
PUNTOS MÁS, PUNTOS MENOS DE UMBRAL, EL PROYECTO AFECTA A SECTORES SIGNIFICATIVOS DE TRABAJADORES GOLPEADOS POR EL NEOLIBERALISMO
Nos permitimos tomar elementos del comunicado de la CUT para titular este apartado, pero enfatizamos que la opción de apoyar o no la reforma no puede depender del forcejeo sobre el umbral. Desde luego que entre más alto sea este resulta mayor el número de trabajadores que pertenecerán exclusivamente a Colpensiones y mayor la porción de la pensión que se liquide con las condiciones del régimen de prima media a los trabajadores obligados a afiliarse simultáneamente a los dos regímenes. Empero, en primer lugar, el umbral de 3 salarios mínimos presentado por el gobierno —contra su promesa de campaña electoral, que fue de 4 SML, patentando una forma bastante original de negociar con el Congreso, cuya una de sus más excelsas virtudes es el regateo— ya es bastante bajo y hace que millones de asalariados de los sectores público y privado tengan que someterse a que una parte importante de su ingreso base de liquidación, (IBL), sea tomada por los usureros de las AFP a cambio de una miserable tasa de reemplazo del 22 %. En segundo lugar, y más importante aún, sea cual sea el umbral que se establezca, este se convertirá en un nuevo parámetro, y la propia reforma establece el mecanismo de la Comisión Técnica del Sistema de Protección Integral para la Vejez, encargada de entregarles cada cuatro años al Ejecutivo y al Congreso un informe con recomendaciones, especialmente las referidas a eventuales modificaciones a dichos parámetros del sistema. Ya hemos visto que el propios ministro Ricardo Bonilla es partidario de la desmejora de estos, y la ministra Gloria Inés Ramírez se ha expresado en idéntico sentido en recientes entrevistas con CMI, Semana y El Tiempo.
Valga aquí hacer la aclaración de que la porción excedente del umbral deberá ir obligatoriamente a un fondo privado, pues apreciaciones como la que se hace en la declaración de la CUT de que: “Bajar el umbral desde donde se puede cotizar a los fondos privados (…)” resultan totalmente faltas de rigor frente a un asunto tan delicado e inducen a un grave error de interpretación, ya que no se trata de que desde tal punto “se puede” cotizar a las AFP, sino de que es taxativo hacerlo.
A manera de ilustración veamos los siguientes cuadro que ilustra la pérdida que sufren los asalariados de su mesada pensional bajo el régimen de pilares, considerando el umbral aprobado:
Con base en el anterior cuadro, vale la pena que ustedes se pregunten cuántos asalariados de la rama judicial, de los Ministerios, las Superintendencias, los Departamentos Administrativos, las Empresas Sociales del Estado, las Empresas Industriales y Comerciales del Estado, en general de la rama ejecutiva que no se puedan acoger al régimen de transición, se verán gravemente afectados. No es sino mirar el decreto 301 de este año que establece la remuneración de tales empleos. Allí, como ustedes deben saberlo de sobra, se puede ver, por ejemplo, que con el umbral de 2,3 salarios mínimos ya quedan afectados los profesionales ubicados desde el grado 2 en adelante. El mismo perjuicio se les causa a sectores como los profesores universitarios —ya de por sí golpeados con los infames sistemas de contratación que se les imponen, incluido el de hora cátedra—, y con otros importantes grupos de trabajadores calificados en el sector industrial, agroindustrial y de especialistas y profesionales en las diferentes ramas de servicios.
¿Están ustedes de acuerdo con que los esfuerzos y sacrificios personales, familiares, intelectuales, económicos de estos trabajadores para ascender en sus carreras y mejorar sus salarios, los cuales, en cualquier caso no los hacen ricos ni mucho menos, como pregonan los retardatarios neoliberales, reciban como retribución, después de una dilatada vida laboral, una pensión reducida frente a la que obtendrían si se defendiera consecuentemente el régimen más justo de Colpensiones, al que hoy tienen derecho a afiliarse? ¿Qué explicación les pueden dar ustedes a la masa de asalariados, muchísimos afiliados a sus confederaciones, sobre que sus voceros avalen el despojo de su mesada de retiro? ¿A nombre de qué y con qué derecho la jefatura sindical actual compromete la suerte de las generaciones venideras? ¿Piensan ustedes acaso que basta con que una parte de los trabajadores y afiliados más antiguos —los que ya están en Colpensiones— incluidos en el esquema de transición no sean afectados? En qué queda su responsabilidad frente a la masa general de asalariados? ¿El respaldo al gobierno conlleva tal grado de incondicionalidad, como para permitir que se debiliten las condiciones de vida de las masas, el avance de su conciencia, de su solidaridad y de su lucha?
Resulta indispensable a esta altura del análisis tratar un punto que debe debatirse con franqueza. Ya mencionamos cómo el ministro Bonilla se ha manifestado, pesaroso, de no poder reformar con esta ley los regímenes especiales y exceptuados. Todos sabemos que los principales entre estos son los de las Fuerzas Militares, la Policía y el del magisterio. Igualmente, sabemos que por el peso cuantitativo de la Federación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación, Fecode, su presencia en el Comité Ejecutivo de la CUT y en sus subdirectivas departamentales y distritales es determinante. Pues bien, ¿no consideran ustedes una obligación moral y un deber mínimo de solidaridad clasista, el que los compañeros directivos de la CUT provenientes de Fecode, y la propia Federación como tal, se pongan al frente de una campaña para que esta reforma no se apruebe? ¿O acaso ustedes están de acuerdo con que en el movimiento obrero siga haciendo carrera el sálvese quien pueda?
Tomen ustedes no más la escala salarial de los compañeros maestros que se rigen por el estatuto docente del decreto 1278, la cual es similar en cuanto al monto de los salarios a la de los servidores públicos citados arriba que se verán lesionados. Si bien esa nueva generación de maestros ya no tiene las mismas garantías de los compañeros del 2277, aún su pensión se liquida con la fórmula del régimen de prima media de la Ley 100, fórmula que se les está arrebatando a la mayoría de los demás servidores públicos. ¿Estarían de acuerdo ustedes con que a esos maestros se les pasara al sistema de pilares? ¿O es que es aceptable que a los demás los golpeen mientras no se metan con mi sector?
No tenemos los firmantes de esta comunicación ninguna razón para creer que los maestros, con su gran tradición de lucha, vacilarían en acompañar a los trabajadores de otras ramas y a las nuevas generaciones de asalariados en la exigencia de que no les sean esquilmados sus beneficios pensionales. Además, es apenas obvio que los docentes se percatarían de que también tendrían el seguro apoyo de los demás trabajadores para conjurar unitariamente el atentado que, más temprano que tarde, las fuerzas reaccionarias lanzarán contra su régimen especial. Muchos males se le pueden augurar a los proletarios si se sustituye la solidaridad de clase, real no de palabra, por la estrechez y la envidia gremial. Más deleznable sería argüir que los logros de los educadores los han ganado en franca lid, lo cual es cierto, pero también es indudable que ello no hubiera sido posible sin el apoyo de otros trabajadores y de millones de colombianos, de lo que se conoce tradicionalmente como la comunidad educativa.
OTRAS VENTAJAS PARA EL CAPITAL FINANCIERO
Como ha quedado dicho, la principal ventaja para los financistas con el sistema de pilares consiste en que se inicia el desmonte del régimen de prima media. Pero hay también otras ventajas que poco se han discutido pero que significan billonarias ganancias para los monopolistas, entre otras:
-
Los fondos privados mantendrán los más de $420 billones que hoy acaparan del ahorro pensional y solo le desembolsarán a cuentagotas a Colpensiones en la medida que las personas se vayan pensionando. Así podrán seguir traficando a rodo en el mercado de capitales, incluida su especulación favorita: la deuda pública, en la que colocan alrededor del 30 % de “su” capital acumulado.
-
Colpensiones, en cambio, se echará sobre sus hombros toda la carga administrativa del sistema.
-
Será responsabilidad exclusiva de Colpensiones, en el pilar contributivo, responder por la garantía de pensión mínima, es decir, por la obligación legal de que la pensión no sea inferior al salario mínimo legal.
-
En sentido contrario, la parte de la pensión por la que responderán las AFP será, en la mayoría de los casos, muy inferior al mínimo legal. Veamos un ejemplo esquemático pero lo más ilustrativo posible: un trabajador tiene un ingreso base de cotización (IBC) de $5.980.000, exactamente el doble del equivalente al umbral (2,3 SML). Esto quiere decir que cotiza sobre $2.990.000 en cada uno de los componentes del pilar contributivo (RPM y RAIS). También, a manera de ejemplo, partimos de que su ingreso base de liquidación (IBL), tanto en Colpensiones como en la AFP será igual al IBC. Así, Colpensiones le entregaría por pensión, en términos generales, $1.943.500 (lo correspondiente a una tasa de reemplazo de 65 %); mientras tanto, la AFP, apenas $657.800 (que corresponden a una tasa de reemplazo de 22 %). Como pensión total recibiría $2.601.300. Cuando en Colpensiones hubiera podido recibir, $3.887.000. Para lograr el mínimo legal en el fondo privado se requeriría que el excedente del umbral sobre el que se cotiza en este sea de $6.000.000.
-
De lo anterior se colige otra gabela consistente en que la participación porcentual de las AFP en la cotización será mucho mayor que su parte porcentual en la mesada pensional. Siguiendo con el ejemplo anterior: Colpensiones y la AFP reciben cada una el 50 % de la cotización, es decir, $478.400 (el aporte total sería, $956.800, que es el 16 % de $5.980.000). Pero la AFP apenas pone el 25,29 % de la pensión (o sea $657.800 sobre un total de $2.601.300).
-
Con los pilares se detienen de tajo las marcadas tendencias, iniciadas alrededor de 2010, a trasladarse masivamente de los fondos privados a Colpensiones y a afiliarse mucho más a Colpensiones. Tendencias que, ceteris paribus, a la vuelta de unas pocas décadas harían irrelevante el sistema privado.
-
Según las disposiciones concertadas sobre el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo, encargado de financiar las pensiones del componente de prima media, este será administrado por el Banco de la República. De tal manera que los agiotistas ya no solo “animarán” el mercado de capitales con las cotizaciones del componente de ahorro individual y el capital acumulado hasta ahora, sino con los ahorros correspondientes a Colpensiones. Pues es sabido que la “independencia técnica” del Banco de la República consiste en ser ajeno a los intereses nacionales pero hincarse ante los mandatos del FMI, las calificadoras de riesgo y otros instrumentos del capital financiero.
-
La disposición contenida en el parágrafo transitorio del artículo 23 resulta escandalosamente gravosa para la multitud de trabajadores afectados y en un enriquecimiento aún más ilegítimo de las AFP. Esta consiste en que los fondos privados podrán cobrarle, a partir de la entrada en vigencia de la ley, a los afiliados a ellas que no queden dentro del régimen de transición y deban pasar a Colpensiones, por el manejo temporal de los recursos que integren el pilar de prima media hasta el momento en que se consolide la pensión una comisión de administración de hasta el 0,7 % sobre el total de los activos bajo su administración.
Ilustremos esto con un ejemplo. Supongamos que un trabajador está afiliado a una AFP y ha cotizado regularmente por 15 años (unas 780 semanas) sobre el salario mínimo legal. Este trabajador no está en el régimen de transición —establecido en 900 semanas para hombres—, por lo tanto pasará a Colpensiones. Sin embargo, la AFP no le tendrá que trasladar el capital acumulado al fondo público sino que lo seguirá administrando hasta cuando el afiliado cumpla los requisitos para pensionarse. Este trabajador, según lo dispone el literal b del artículo 23 del proyecto, de ahí en adelante, deberá pagarle a Colpensiones un 1 % del ingreso base de cotización (IBC) para financiar los gastos de administración, hoy serían $13.000 pesos al mes, es decir, $156.000 en el año. Según datos recogidos empíricamente, este trabajador podría tener en su cuenta de ahorro individual acumulados con rendimientos en la AFP al menos unos $30.000.000. Así que empezaría a pagarle a la AFP no lo que le pagaba antes mensualmente por administrarle el ahorro pensional que era más o menos un 1,2 % mensual del IBC; en nuestro ejemplo con el SML de este año, $15.600 al mes, esto es, $187.200 en el año, sino $210.000 mensuales (0,7 % de $30.000.000) o $2.520.000 anuales. De este modo, la AFP le cobraría 13,5 veces más lo que le cobraba antes. En estas condiciones, el costo de administración resultaría superior a los rendimientos de la inversión del capital acumulado. Y si nuestro trabajador entró a laborar a los 20 años de edad y, por lo tanto, le faltan 27 años para pensionarse, en el momento que tenga el derecho el capital que le trasladaría la AFP a Colpensiones sería irrisorio o inexistente en términos reales.Y no se crea que esta norma fue presentada por algún parlamentario a sueldo de Porvenir o Protección; no, ya venía desde el proyecto original bajo la forma de facultades que le concedía el Congreso al gobierno para que reglamentara tal comisión sobre la totalidad de los activos administrados, y así fue aprobada por la Comisión VII del Senado. La plenaria de este le dio la forma que lleva explicada aquí.
Con cada uno de los anteriores puntos las AFP obtendrán ganancias extraordinarias, las cuales más que compensarán las disminuciones que tengan de estas en razón del umbral.
Por otra parte, los trabajadores y pensionados de ingresos medios sufrirán otras exacciones:
- Según lo dispone el artículo 20 del proyecto, el fondo de solidaridad pensional, que consiste en un porcentaje adicional de cotización exclusivamente a cargo del trabajador y que ya existía en la Ley 100, se incrementará onerosamente: cuando se cotiza sobre 4 salarios mínimos y hasta siete, se incrementará en un 50 %, pues pasará de 1 % a 1,5 % adicional. Para quienes ganen entre 7 y 11 salarios mínimos se elevará en un 80 %, ya que pasará de 1 % a 1,8 %. De ahí en adelante habrá otros tramos con mayores incrementos. Aparte de esto, los pensionados de 10 salarios mínimos en adelante deberán aportar también un 1% al fondo de solidaridad pensional.
- Los pensionados deberán pagar Impuesto de renta a partir de 1.000 UVT, es decir, de 47.065.000. Lo que quiere decir que deberán declarar renta por su pensión quienes reciban una mesada equivalente, a valores de hoy, a $3.620.384 (teniendo en cuenta 13 mesadas), y el consecuente pago según las tablas existentes de este impuesto para personas naturales.
EL FALSO AUMENTO DE LA COBERTURA
Este punto, el de la ampliación de la cobertura, es en el que el presidente Petro ha centrado la defensa del proyecto. En varias ocasiones ha dicho que quienes se oponen a él no quieren que “el viejo y la vieja” tengan un plato de sopa caliente en su mesa. A fe que lo que se plantea en la norma si mucho alcanzaría para ello. Lo que de entrada descarta que sea una pensión porque legalmente estas no pueden ser inferiores al salario mínimo. Se trata simplemente de reemplazar, subiéndole una pizca, el existente programa Colombia Mayor para que cubra a unos 2,5 millones de personas mayores (mujeres de 60 años y hombres de 65, edades más altas de las que hoy se requieren para adquirir el derecho a la pensión) con un auxilio mensual equivalente a la llamada línea de pobreza extrema, que en 2023 era de $223.000 y se incrementa anualmente según el IPC. Nadie se atrevería a oponerse a que se palíen las angustias en que se debaten millones de ancianos; pero no pasa de ser una triquiñuela, por decir lo menos, presentar esto como una ampliación de la cobertura pensional. Hasta los voceros de los magnates se han mostrado al unísono partidarios de tal política, pues es la misma que ellos vienen practicando de manera inveterada frente a esta y otras porciones de la población para procurar bajarles la temperatura a los conflictos sociales causados por la miseria de la que ellos mismos son los causantes principales. Claro que como pasa con todas sus pomposas políticas sociales, lo usual es que los fondos provengan de arrebatarles a los asalariados algún derecho a fin de “focalizar” mejor “su” generosidad. Entonces, así el proyecto contemple que este subsidio saldrá del presupuesto nacional, no es casual que se tramite dentro de una reforma a las pensiones que, simultáneamente, les sisará billones a los trabajadores en beneficio de los potentados de la banca.
Hacen parte también de este capítulo de la artificial ampliación de la cobertura lo que se propone frente a las personas del pilar semicontributivo, también mujeres de 60 años y hombres de 65, que hayan cotizado entre 300 y 1.000 semanas, quienes hoy pueden optar por la devolución de saldos en el RAIS y la indemnización sustitutiva de pensión en el RPM, lo cual se les reemplazará por una renta vitalicia, que ni será sustituible por muerte, ni heredable, que no podrá superar el 80 % del salario mínimo, eventualidad que sería bastante extraña, pues las rentas vitalicias se liquidan con las tasas de reemplazo utilizadas por las AFP por lo que resultarán irrisorias. De tal forma que no son desdeñables los argumentos de quienes consideran que en esas condiciones resulta más provechosas la devolución de saldos o la indemnización sustitutiva.
EL FONDO DE AHORRO A DISPOSICIÓN DE LOS AGIOTISTAS
Junto con el umbral el otro aspecto discutido profusamente tiene que ver con el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo que crea el proyecto de reforma y que la Comisión Séptima del senado aprobó esencialmente como fue presentado por el gobierno. Sin embargo, esta fue una de las materias de acuerdo entre el gobierno y los liberales que, lo mismo que había consignado el Partido de la U en su ponencia alternativa, le exigió al gobierno que tal fondo saliera de la órbita de manejo de Colpensiones, so pretexto de librarlo de la supuesta corrupción de esta entidad. Vaya paradoja, los barones y baronesas de unos partidos que han hecho del fisco su coto de caza y que se roban hasta los huecos, transmutados en prístinos adalides de la moral pública.
El fondo del asunto del Fondo es que estos politiqueros tenían el mandado de sacar de la órbita del estado estas gigantescas sumas para que directa o indirectamente se destinen al lucro de los financistas, para lo cual hasta les puede servir el Banco de la República que, como se sabe, se convirtió, desde la Constitución de 1991, en una agencia oficiosa del Fondo Monetario Internacional y de los caimacanes de las finanzas. No es noticia que las distintas agencias del estado están preñadas de corrupción, lo que no ha cambiado ni con los nuevos vientos del cambio; lo que pasa es que esa es una característica connatural al régimen de explotación capitalista, cuyos beneficiarios son los mismos que desde los medios de comunicación de su propiedad se rasgan las vestiduras gritando: ¡cojan al ladrón!
***
Respetados compañeros, es cierto que la reforma contempla otra variedad de elementos que no tratamos en esta misiva, ya de por sí bastante extensa; verbi gratia, algunos beneficios para las mujeres, o la pensión anticipada, o la llamada ventana pensional, etc. Pero concordarán con nosotros en que esos son aspectos accesorios con los que, por lo demás, siempre se afeitan las normas que emponzoñan la vida del pueblo a fin de edulcorarlas. Lo esencial se centra en lo hasta aquí tratado.
Esperamos que ustedes tomen en consideración estas modestas apreciaciones y decidan darle un viraje a la posición que han sostenido hasta ahora. Podrían, incluso, pedirle al presidente y a la ministra, dada la cercanía de algunos de ustedes con ellos, que desistan de semejante despropósito en contra de los trabajadores. Si estas diligencias no dieran resultado, deberían ustedes salir ya, pues son muy pocos los días que quedan para que todo esté consumado, a oponerse franca y abiertamente, como lo hubieran debido hacer desde el principio. Aunque tarde, aún pueden retomar una de las banderas centrales de los estallidos sociales de Chile y Colombia: No más AFP. De no hacerlo, tengan compañeros la certeza de que habrán cometido un acto que se constituiría en algo muchísimo más grave que un error.
Fraternalmente,
WINSTON PETRO BARRIOS
Director del Departamento de Relaciones Laborales
Comité Ejecutivo Nacional de la CUT
ROBINSON RAMÍREZ RODAS
Secretario de Organizaciones
Comité Ejecutivo Nacional de la CGT
ANA MARÍA ARÉVALO MORENO
Presidenta Junta Directiva Nacional Sintrabienestar
RICARDO NOPE PAVA
Presidente Nacional Sinties
HÉCTOR YIOVANNI BERNAL
Secretario Nacional Sinties
JULIO RUBEN PADILLA A.
Presidente Nacional Sico - Coca-Cola
MARÍA DEL ROSARIO VÁZQUEZ P.
Campaña Con las Pensiones No y Salario Digno
JAIME ALBERTO GOENAGA
Presidente Sintrahosken-CUT
MIGUEL ANTONIO LASSO
Presidente Fenaltraesp
LYDIA LÓPEZ GONZÁLEZ
Presidenta Unión Nacional de Trabajadores de las Flores, Untraflores
DANNY MIGUEL MORENO F.
Presidente nacional ANTSA
ALEJANDRO TORRES BUSTAMANTE
Notas Obreras
Bogotá, 3 de mayo de 2024
Puedes ver el capítulo sobre la reforma pensional y la lectura de esta carta abierta aquí:

Petición Cerrada
Difunde esta petición
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 9 de mayo de 2024