¡Basta de tanto odio y ostracismo bajo pretexto de "justicia social"!


¡Basta de tanto odio y ostracismo bajo pretexto de "justicia social"!
La causa
Éste año empezó mal. Pero no es tanto la Pandemia como el odio y el rechazo generalizado bajo pretexto de justicia social, racismo, e inclusión.
Se nos está negando el derecho a poder opinar, discrepar, discutir y aprender. Y lo más temible, el derecho a poder equivocarnos para crecer como seres humanos.
En cualquier momento, bajo el pretexto de lo políticamente correcto caemos en la satisfacción de detalles ínfimos y minorías que tratan de "corregir" la moral del mundo en ejecuciones drásticas y caen en el ostracismo sin pensar siquiera, dar pauta a un debate, o derecho a réplica.
Desde Estados Unidos vemos el nacimiento de mensajes de odio hacia el supuesto racismo existente en el mundo que solamente ha surgido en casos aislados. Personas que de manera individual no son capaces de lidiar con su frustración o con los inevitables comentarios de otros hacia su persona empiezan campañas de rechazo, negación y bloqueo bajo pretexto de fobias a su particular condición.
No es un rechazo o problema social general, es un odio particular, reflejado y popularizado por las redes sociales. Y convertidos en absurdos.
Homofobia, racismo, transfobia, y otros odios atribuidos para transformar la sociedad a una sin derecho a réplica, diálogo, debate o discusión. Empresas como Netflix recurren al ostracismo en el mismo instante, al igual que las redes sociales. De pronto, todos son santos y prestos en arrojar la primera piedra.
El simple hecho de opinar diferente te convierte en paria, incapaz de encontrar un lugar en la "nueva" sociedad, dominada por las minorías de las redes sociales.
La inclusión no debe ser forzada, o no será inclusión, sino imposición. La transformación de la historia en personajes forzados no debe permitirse por el simple hecho de satisfacer una necesidad de presencia, no de justicia.
Es tiempo de transformar éste absurdo movimiento con ideales buenos, pero pésimos medios. Debemos conservar nuestro derecho a diferir, a opinar, a errar y a vivir con los problemas normales de convivir con personas diferentes a nosotros.
La causa
Éste año empezó mal. Pero no es tanto la Pandemia como el odio y el rechazo generalizado bajo pretexto de justicia social, racismo, e inclusión.
Se nos está negando el derecho a poder opinar, discrepar, discutir y aprender. Y lo más temible, el derecho a poder equivocarnos para crecer como seres humanos.
En cualquier momento, bajo el pretexto de lo políticamente correcto caemos en la satisfacción de detalles ínfimos y minorías que tratan de "corregir" la moral del mundo en ejecuciones drásticas y caen en el ostracismo sin pensar siquiera, dar pauta a un debate, o derecho a réplica.
Desde Estados Unidos vemos el nacimiento de mensajes de odio hacia el supuesto racismo existente en el mundo que solamente ha surgido en casos aislados. Personas que de manera individual no son capaces de lidiar con su frustración o con los inevitables comentarios de otros hacia su persona empiezan campañas de rechazo, negación y bloqueo bajo pretexto de fobias a su particular condición.
No es un rechazo o problema social general, es un odio particular, reflejado y popularizado por las redes sociales. Y convertidos en absurdos.
Homofobia, racismo, transfobia, y otros odios atribuidos para transformar la sociedad a una sin derecho a réplica, diálogo, debate o discusión. Empresas como Netflix recurren al ostracismo en el mismo instante, al igual que las redes sociales. De pronto, todos son santos y prestos en arrojar la primera piedra.
El simple hecho de opinar diferente te convierte en paria, incapaz de encontrar un lugar en la "nueva" sociedad, dominada por las minorías de las redes sociales.
La inclusión no debe ser forzada, o no será inclusión, sino imposición. La transformación de la historia en personajes forzados no debe permitirse por el simple hecho de satisfacer una necesidad de presencia, no de justicia.
Es tiempo de transformar éste absurdo movimiento con ideales buenos, pero pésimos medios. Debemos conservar nuestro derecho a diferir, a opinar, a errar y a vivir con los problemas normales de convivir con personas diferentes a nosotros.
Petición Cerrada
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Petición creada en 16 de julio de 2020
