

Trabajadores de supermercados, esenciales para trabajar, ¿pero no para vacunar?
El problema
Yo como trabajadora de un supermercado, sector esencial así reconocido por la población y Gobierno Vasco, era esencial cuando todo el mundo se tenía que quedar en casa para salvaguardar su salud y la de los suyos. Yo trabajadora de un súper no pude hacerlo jamás, precisamente por ser imprescindible nuestro trabajo para abastecer a todos y que a nadie le faltara comida en su casa.
Durante bastante tiempo hemos trabajado sin medidas de seguridad, sin ni siquiera mascarilla y además aguantando en silencio cuando el Gobierno Vasco nos requisaba el material de protección dejándonos sin nada, para destinarlo a otros colectivos.
Actualmente seguimos al pie del cañón, trabajando en un entorno cerrado al que acude muchísima gente diariamente, y muy expuestos ya que muchos clientes no respetan nuestro espacio de seguridad, vienen con la mascarilla bajada o directamente se la quitan para hablar por teléfono, no se ponen los guantes para coger fruta y verdura y teniendo que aguantar las malas formas y discusiones cuando les pedimos que cumplan las normas. Esta situación se ve agrandada cada vez que se decreta el cierre de la hostelería y los cierres perimetrales municipales.
Hace unos días se hizo público que se nos iba a vacunar ( en principio solo a las cajeras, sic.) pero parece ser que el Gobierno Vasco decidió el pasado 22 de marzo, así sin más, que los trabajadores de supermercados hemos dejado de ser trabajadores esenciales y ha decido que ya no merecemos estar seguras y proteger a los nuestros y que nos tendremos que vacunar cuando nos corresponda por nuestra franja de edad. Por eso quiero gritar alto y claro que no estoy conforme con esa decisión y que una vez más se olvidan de que gracias a mi trabajo otras personas han podido estar más tranquilos, quiero gritar alto y claro que una vez más nos dejan en la estacada y miran para otro lado.
Firma y difunde, que nuestro grito se oiga alto y claro.
El problema
Yo como trabajadora de un supermercado, sector esencial así reconocido por la población y Gobierno Vasco, era esencial cuando todo el mundo se tenía que quedar en casa para salvaguardar su salud y la de los suyos. Yo trabajadora de un súper no pude hacerlo jamás, precisamente por ser imprescindible nuestro trabajo para abastecer a todos y que a nadie le faltara comida en su casa.
Durante bastante tiempo hemos trabajado sin medidas de seguridad, sin ni siquiera mascarilla y además aguantando en silencio cuando el Gobierno Vasco nos requisaba el material de protección dejándonos sin nada, para destinarlo a otros colectivos.
Actualmente seguimos al pie del cañón, trabajando en un entorno cerrado al que acude muchísima gente diariamente, y muy expuestos ya que muchos clientes no respetan nuestro espacio de seguridad, vienen con la mascarilla bajada o directamente se la quitan para hablar por teléfono, no se ponen los guantes para coger fruta y verdura y teniendo que aguantar las malas formas y discusiones cuando les pedimos que cumplan las normas. Esta situación se ve agrandada cada vez que se decreta el cierre de la hostelería y los cierres perimetrales municipales.
Hace unos días se hizo público que se nos iba a vacunar ( en principio solo a las cajeras, sic.) pero parece ser que el Gobierno Vasco decidió el pasado 22 de marzo, así sin más, que los trabajadores de supermercados hemos dejado de ser trabajadores esenciales y ha decido que ya no merecemos estar seguras y proteger a los nuestros y que nos tendremos que vacunar cuando nos corresponda por nuestra franja de edad. Por eso quiero gritar alto y claro que no estoy conforme con esa decisión y que una vez más se olvidan de que gracias a mi trabajo otras personas han podido estar más tranquilos, quiero gritar alto y claro que una vez más nos dejan en la estacada y miran para otro lado.
Firma y difunde, que nuestro grito se oiga alto y claro.
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Petición creada en 29 de marzo de 2021
