

No más pirotecnia


No más pirotecnia
El problema
En determinadas fechas, como son las navidades y las fiestas patronales, las personas y los animales debemos soportar los ruidos y molestias provocados por cohetes, fuegos artificiales y otros elementos explosivos e inflamables. Dichos ruidos son especialmente peligrosos para bebés, niños TEA, animales de compañía (que registran varias muertes todos los años debidas a la pirotecnia y multitud de ataques de ansiedad), personas mayores y personas con determinadas patologías. Tal y como indica Ecologistas en Acción, la Organización Mundial de la Salud sitúa en los 65 dB el límite recomendable de sonido apto para nuestra salud auditiva, y el estallido de un cohete o de un petardo «gordo» puede alcanzar hasta 190 decibelios.
La pirotecnia se elabora con una mezcla inflamable de elementos químicos como nitrato de potasio, nitrato de sodio, azufre y carbón entre otros, por lo que al explotar se liberan al aire y al agua una gran cantidad de sustancias químicas que contribuyen a la lluvia ácida, al efecto invernadero y al agujero de la capa de ozono.
En algunos casos, las personas que utilizan dichos artefactos acaban produciendo también incendios que provocan daños materiales en mobiliario urbano (por ejemplo en contenedores), así como unos humos negros altamente contaminantes.
A la vista de tal situación, exigimos la prohibición del uso de petardos y otros elementos pirotécnicos por particulares, siguiendo el ejemplo de otros países europeos, y restringir su utilización exclusivamente a espectáculos pirotécnicos profesionales en fechas concretas tradicionalmente asociadas a dichos artefactos, como puede ser Nochevieja o las fiestas patronales, sustituyendo los tradicionales fuegos artificiales por la moderna pirotecnia que no produce ruidos.
Un cordial saludo.

El problema
En determinadas fechas, como son las navidades y las fiestas patronales, las personas y los animales debemos soportar los ruidos y molestias provocados por cohetes, fuegos artificiales y otros elementos explosivos e inflamables. Dichos ruidos son especialmente peligrosos para bebés, niños TEA, animales de compañía (que registran varias muertes todos los años debidas a la pirotecnia y multitud de ataques de ansiedad), personas mayores y personas con determinadas patologías. Tal y como indica Ecologistas en Acción, la Organización Mundial de la Salud sitúa en los 65 dB el límite recomendable de sonido apto para nuestra salud auditiva, y el estallido de un cohete o de un petardo «gordo» puede alcanzar hasta 190 decibelios.
La pirotecnia se elabora con una mezcla inflamable de elementos químicos como nitrato de potasio, nitrato de sodio, azufre y carbón entre otros, por lo que al explotar se liberan al aire y al agua una gran cantidad de sustancias químicas que contribuyen a la lluvia ácida, al efecto invernadero y al agujero de la capa de ozono.
En algunos casos, las personas que utilizan dichos artefactos acaban produciendo también incendios que provocan daños materiales en mobiliario urbano (por ejemplo en contenedores), así como unos humos negros altamente contaminantes.
A la vista de tal situación, exigimos la prohibición del uso de petardos y otros elementos pirotécnicos por particulares, siguiendo el ejemplo de otros países europeos, y restringir su utilización exclusivamente a espectáculos pirotécnicos profesionales en fechas concretas tradicionalmente asociadas a dichos artefactos, como puede ser Nochevieja o las fiestas patronales, sustituyendo los tradicionales fuegos artificiales por la moderna pirotecnia que no produce ruidos.
Un cordial saludo.

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Petición creada en 28 de diciembre de 2020


