

Fin al uso de caballos en operativos policiales en la Ciudad de México
La causa
Durante las movilizaciones y protestas del 11 de junio de 2026, fuera del Estadio Ciudad de México en la inauguración del Mundial de Futbol de la FIFA, la Unidad de Policía Montada de la Ciudad de México “UPM Montada”, de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, asistió como parte de la estrategia de seguridad del Gobierno de la Ciudad de México.
Distintos medios, asistentes y personas reporteras independientes documentaron enfrentamientos, humo, golpes, retiro de vallas y presencia de policía montada, así como el saldo oficial de personas detenidas, lesionadas y elementos policiales lesionados conforme a información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
En medio de un conflicto humano, los caballos fueron colocados en una situación de riesgo que no eligieron y que no podían comprender, ruido, multitudes, empujones, estrés, posibles proyectiles, fuego, humo y una carga emocional y física completamente ajena a sus necesidades como seres sintientes.
Lo sucedido, lejos de ser un caso aislado o como simple estrategia de control de multitudes, es una advertencia que nos indica que mientras las autoridades sigan utilizando animales en operativos policiales, seguirán exponiendo a seres vivos, sintientes, sensibles y vulnerables, a contextos de violencia, estrés, miedo, peligro y lesiones.
La protesta social debe atenderse desde protocolos civiles, proporcionales, responsables, preventivos y de garantía al respeto de los derechos humanos, sin que operativo alguno de seguridad pública deba depender del uso de animales como herramientas de contención, disuasión o fuerza.
Los caballos son animales sintientes, con capacidad de sentir agotamiento, miedo, estrés y dolor, por lo que el Estado tiene la obligación ética y jurídica de reconocerlo y garantizar su bienestar, pues los animales no son equipo táctico, barreras móviles o instrumentos de orden público.
La Ciudad de México no puede afirmar ser progresista, de derechos y bienestar animal, mientras siga permitiendo que caballos sean colocados en primera fila de escenarios de confrontación, sobre todo cuando la misma Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala: “queda prohibido el maltrato a los animales. El Estado mexicano debe garantizar la protección, trato adecuado...”, y la Constitución Política de la Ciudad de México reconoce a los animales como seres sintientes que deben recibir trato digno, al ser sujetos de consideración moral.
Manifestamos nuestro profundo desacuerdo por el uso de caballos en operativos policiales, particularmente en contextos de protestas, manifestaciones, eventos masivos y situaciones de confrontación social, por lo que exigimos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a la Unidad de Policía Metropolitana Montada, a la Agencia de Atención Animal, a la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial y al Congreso de la Ciudad de México:
1. La suspensión inmediata del uso de caballos en marchas, protestas, manifestaciones, desalojos, encapsulamientos, celebraciones masivas, eventos deportivos o cualquier operativo con riesgo de confrontación.
2. La valoración integral veterinaria independiente (física, ortopédica, neurológica, conductual y de estrés) de todos los caballos desplegados durante los hechos ocurridos con motivo de la inauguración del Mundial en la Ciudad de México.
3. La publicación de un informe en un marco de transparencia proactiva, que detalle cuántos caballos fueron utilizados, en qué condiciones fueron desplegados, si presentaron lesiones, qué protocolos se aplicaron, quién autorizó su participación y que medidas se adoptaron tras los hechos.
4. Que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) investigue de oficio los hechos y que la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México realice una investigación interna sobre la pertinencia, legalidad y proporcionalidad del uso de caballos en dicho operativo, a efecto de indagar sobre la existencia de vulneraciones a las obligaciones de bienestar animal, protocolos de uso de fuerza, seguridad pública o trato digno a los animales.
5. Que la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX suspenda la compra, cría, reproducción, donación, permuta, entrenamiento o incorporación de nuevos caballos para funciones policiales.
6. Que se analice cuántos recursos públicos cuesta mantener esta obsoleta, arcaica y atávica sección de seguridad pública.
7. Que la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, la Agencia de Atención Animal (AGATAN), la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), el Congreso de la Ciudad de México, especialistas en bienestar equino y organizaciones de protección animal, instalen una mesa pública para diseñar la extinción de la Policía Montada.
8. Que elaboren un plan de retiro digno, protección, trazabilidad, atención veterinaria, alimentación, resguardo y cuidado vitalicio para todos los caballos que actualmente se encuentran bajo responsabilidad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México. Que no sean vendidos, abandonados, enviados a particulares sin supervisión o matados; exigimos que se les retire de funciones policiales, que se garantice su vida, salud, bienestar y cuidado hasta su muerte natural en un santuario.
9. Que el Congreso de la Ciudad de México impulse, apruebe y publique, una reforma legal para prohibir el uso de animales en tareas de seguridad pública, control de multitudes, patrullaje urbano, espectáculos oficiales o cualquier actividad institucional que los exponga a explotación, estrés, violencia y/o lesiones.
El avance de la ciencia, la tecnología, la ética y el marco jurídico, implica que debe fortalecerse el reconocimiento de que los demás animales son seres sintientes, capaces de experimentar sufrimiento y bienestar, por lo que debemos cuestionar prácticas que los consideran instrumentos al servicio de intereses humanos; del mismo modo que el progreso tecnológico permitió sustituir a los caballos como medio de tracción, debe sustituirse el uso de animales en tareas de seguridad pública y en cualquier otra actividad que implique su explotación o la vulneración de sus intereses naturales.
Por una policía libre de explotación animal
Red Veganas Antiespecistas
Con el apoyo de organizaciones y personas comprometidas con la protección y el bienestar animal.
Crédito de imagen: Daliri Oropeza Alvarez. @Dal_air
Julio de 2026

111
La causa
Durante las movilizaciones y protestas del 11 de junio de 2026, fuera del Estadio Ciudad de México en la inauguración del Mundial de Futbol de la FIFA, la Unidad de Policía Montada de la Ciudad de México “UPM Montada”, de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, asistió como parte de la estrategia de seguridad del Gobierno de la Ciudad de México.
Distintos medios, asistentes y personas reporteras independientes documentaron enfrentamientos, humo, golpes, retiro de vallas y presencia de policía montada, así como el saldo oficial de personas detenidas, lesionadas y elementos policiales lesionados conforme a información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
En medio de un conflicto humano, los caballos fueron colocados en una situación de riesgo que no eligieron y que no podían comprender, ruido, multitudes, empujones, estrés, posibles proyectiles, fuego, humo y una carga emocional y física completamente ajena a sus necesidades como seres sintientes.
Lo sucedido, lejos de ser un caso aislado o como simple estrategia de control de multitudes, es una advertencia que nos indica que mientras las autoridades sigan utilizando animales en operativos policiales, seguirán exponiendo a seres vivos, sintientes, sensibles y vulnerables, a contextos de violencia, estrés, miedo, peligro y lesiones.
La protesta social debe atenderse desde protocolos civiles, proporcionales, responsables, preventivos y de garantía al respeto de los derechos humanos, sin que operativo alguno de seguridad pública deba depender del uso de animales como herramientas de contención, disuasión o fuerza.
Los caballos son animales sintientes, con capacidad de sentir agotamiento, miedo, estrés y dolor, por lo que el Estado tiene la obligación ética y jurídica de reconocerlo y garantizar su bienestar, pues los animales no son equipo táctico, barreras móviles o instrumentos de orden público.
La Ciudad de México no puede afirmar ser progresista, de derechos y bienestar animal, mientras siga permitiendo que caballos sean colocados en primera fila de escenarios de confrontación, sobre todo cuando la misma Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala: “queda prohibido el maltrato a los animales. El Estado mexicano debe garantizar la protección, trato adecuado...”, y la Constitución Política de la Ciudad de México reconoce a los animales como seres sintientes que deben recibir trato digno, al ser sujetos de consideración moral.
Manifestamos nuestro profundo desacuerdo por el uso de caballos en operativos policiales, particularmente en contextos de protestas, manifestaciones, eventos masivos y situaciones de confrontación social, por lo que exigimos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a la Unidad de Policía Metropolitana Montada, a la Agencia de Atención Animal, a la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial y al Congreso de la Ciudad de México:
1. La suspensión inmediata del uso de caballos en marchas, protestas, manifestaciones, desalojos, encapsulamientos, celebraciones masivas, eventos deportivos o cualquier operativo con riesgo de confrontación.
2. La valoración integral veterinaria independiente (física, ortopédica, neurológica, conductual y de estrés) de todos los caballos desplegados durante los hechos ocurridos con motivo de la inauguración del Mundial en la Ciudad de México.
3. La publicación de un informe en un marco de transparencia proactiva, que detalle cuántos caballos fueron utilizados, en qué condiciones fueron desplegados, si presentaron lesiones, qué protocolos se aplicaron, quién autorizó su participación y que medidas se adoptaron tras los hechos.
4. Que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) investigue de oficio los hechos y que la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México realice una investigación interna sobre la pertinencia, legalidad y proporcionalidad del uso de caballos en dicho operativo, a efecto de indagar sobre la existencia de vulneraciones a las obligaciones de bienestar animal, protocolos de uso de fuerza, seguridad pública o trato digno a los animales.
5. Que la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX suspenda la compra, cría, reproducción, donación, permuta, entrenamiento o incorporación de nuevos caballos para funciones policiales.
6. Que se analice cuántos recursos públicos cuesta mantener esta obsoleta, arcaica y atávica sección de seguridad pública.
7. Que la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, la Agencia de Atención Animal (AGATAN), la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), el Congreso de la Ciudad de México, especialistas en bienestar equino y organizaciones de protección animal, instalen una mesa pública para diseñar la extinción de la Policía Montada.
8. Que elaboren un plan de retiro digno, protección, trazabilidad, atención veterinaria, alimentación, resguardo y cuidado vitalicio para todos los caballos que actualmente se encuentran bajo responsabilidad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México. Que no sean vendidos, abandonados, enviados a particulares sin supervisión o matados; exigimos que se les retire de funciones policiales, que se garantice su vida, salud, bienestar y cuidado hasta su muerte natural en un santuario.
9. Que el Congreso de la Ciudad de México impulse, apruebe y publique, una reforma legal para prohibir el uso de animales en tareas de seguridad pública, control de multitudes, patrullaje urbano, espectáculos oficiales o cualquier actividad institucional que los exponga a explotación, estrés, violencia y/o lesiones.
El avance de la ciencia, la tecnología, la ética y el marco jurídico, implica que debe fortalecerse el reconocimiento de que los demás animales son seres sintientes, capaces de experimentar sufrimiento y bienestar, por lo que debemos cuestionar prácticas que los consideran instrumentos al servicio de intereses humanos; del mismo modo que el progreso tecnológico permitió sustituir a los caballos como medio de tracción, debe sustituirse el uso de animales en tareas de seguridad pública y en cualquier otra actividad que implique su explotación o la vulneración de sus intereses naturales.
Por una policía libre de explotación animal
Red Veganas Antiespecistas
Con el apoyo de organizaciones y personas comprometidas con la protección y el bienestar animal.
Crédito de imagen: Daliri Oropeza Alvarez. @Dal_air
Julio de 2026

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Petición creada en 11 de julio de 2026