Exijamos salario mínimo de 1.500.000 pesos


Exijamos salario mínimo de 1.500.000 pesos
La causa
PROPUESTA SOBRE SALARIO MÍNIMO A LAS CENTRALES OBRERAS
POR UN SALARIO MÍNIMO DE 1.500.000 PESOS PARA EL 2017
Teniendo en cuenta:
1.- Que comenzaron las discusiones entre el gobierno, los empresarios y los trabajadores para la fijación del salario mínimo legal mensual vigente para el año de 2017,
2.- Que más del 65% de los trabajadores colombianos ganan el Salario Mínimo o menos del mínimo,
3.- Que el salario mínimo que ha regido para el 2016 es 689.455 pesos, que es una suma miserable que condena a millones de trabajadores y sus familias a un estado de hambre permanente. Muestra de ello, “En el año 2014, para una familia de ingresos promedio el valor de la canasta básica familiar tenía un precio mensual de $2.865.496 pesos; en contraste, el SML estaba en $616.000 pesos”[1] Estas proporciones se han mantenido para el 2015 y 2016, pero demos luchar por cambiarlas para el 2017. Que mientras el hambre ronda a las familias de los trabajadores los grandes empresarios y multinacionales incrementan sus niveles de ganancias en cifras astronómicas.
4.- Que los trabajadores que ganan el salario mínimo o menos del mínimo, en su inmensa mayoría, no están sindicalizados y por lo tanto no pueden ser representados en las negociaciones del salario mínimo sólo por las centrales obreras,
5.- Que los gremios empresariales, ahora escudados en los elementos de crisis económica presentes, ofrecen un reajuste insignificante al salario mínimo, como siempre lo hacen.
6.- La Ministra del Trabajo, seguro se colocará entre la tasa de inflación y el crecimiento de la economía, más lo que acuerden las partes sobre productividad. Esta posición no estará muy lejos de la postura expresada por los gremios patronales,
7.- La discusión del salario mínimo es la negociación sobre el pliego de peticiones más importante que se discute en el país, pues compromete los salarios de más de 15.000.000 de los trabajadores más explotados y peor pagos; es mucho más importante que todos los pliegos de peticiones de todos los sindicatos, federaciones y confederaciones, que sólo abarcan el 3.5% de los trabajadores y además lo mejor pagados,
8.- “Desde 1991, en términos reales, los salarios de los congresistas -y por derecha, de los altos magistrados y las cabezas de los organismos de control e investigación- han crecido en más de 23 millones de pesos: pasaron de 714.665 a 24.054.347 pesos. En el mismo lapso, el salario mínimo pasó de 51.716 a 589.500 pesos. Es decir, en estas dos décadas se multiplicó por once, mientras que los ingresos de los parlamentarios se multiplicaron por 34. Así, el salario de un congresista pasó de 14 mínimos en 1991 a 40 en la actualidad”.[2] En el 2016 “Un congresista ganaba mensualmente 25’915.435 de pesos, pero con el aumento del 7,77 por ciento fijado en el citado decreto, el cual equivale a 2’013.629 de pesos, su salario quedó en 27’929.064 de pesos.
En diciembre pasado, cuando se fijó el aumento del salario mínimo para los trabajadores del país, ese ítem tuvo un reajuste mensual del 7 por ciento, lo que significa que, durante este 2016, quienes lo devengan quedaron con un sueldo de 689.455 pesos, es decir, un aumento de 45.105 pesos respecto al 2015.” [3]
Los congresistas “trabajan” 8 meses al año y tres días a la semana y, ahora, se ganan 932.302 pesos diarios, que es mucho más de lo que se gana un obrero trabajando de verdad todo un mes (689.455 pesos).
En el sector privado de la economía las diferencias salariales son mucho más grandes y pueden hasta duplicar los ya demasiado altos salarios de la cúpula burocrática del Estado. Los gerentes, directores, jefes de personal, se llevan la parte del león, de la nueva riqueza producida por los asalariados,
9.- Lo fundamental, en las negociaciones del salario mínimo, no es acudir a la Comisión de Concertación; lo fundamental es llamar a los trabajadores organizados sindicalmente para que, aunque casi todos ellos ganan más del mínimo, se pongan a la cabeza de la lucha para defender los derechos de la mayoría de los trabajadores, que son los que según el DANE y la Corte Constitucional, ganan el mínimo o menos del mínimo.[4] Si el sector organizado de la clase obrera no es capaz de hacer esto, entonces obraría mezquinamente, porque se limitaría a defender los derechos de una minoría que no supera el 3.5% o el 4% de la clase obrera (800.000), que gana más del mínimo, y expresaría, así, que no le importa la suerte de la mayoría de sus hermanos de clase. El llamado a la movilización, desde luego, que también debe estar dirigido a la mayoría de los trabajadores colombianos, es decir a los no organizados que son el 96% de los trabajadores que son los directamente perjudicados con el salario mínimo imperante.
10.- De acuerdo con la Constitución Política el salario mínimo, vital y móvil es aquel que debe alcanzar para cubrir las necesidades básicas (salud, alimentación, vivienda y educación) de una familia obrera, el que se paga hoy, no alcanza para cubrir ni siquiera una de estas necesidades,
11.- Un salario mínimo de $1.500.000.oo no supera significativamente lo que hoy gana en un día de trabajo el presidente de la república, un congresista, un ministro, un magistrado o el gerente de una empresa medianamente importante del país, y sólo sería el doble del ingreso promedio de la población colombiana que es de $760.000.oo mensuales,
13.-Es necesario impulsar la discusión del salario mínimo en todo el movimiento obrero y sindical y en los centrales obreras CGT, CTC y CNT,
Con fundamento en las anteriores consideraciones
Decidimos:
1.- Exigirle al gobierno y a los empresarios que el salario mínimo para 2017 sea de 1.500.000 y exigirle a los delegados de las Centrales Obreras para la discusión del SMLMV que no pueden acordar ni firmar ningún reajuste inferior a esta suma.
2.- Realizar todas las diligencias posibles para que el 65% o más de los trabajadores que ganan el salario mínimo o menos del mínimo estén representados adecuadamente en las negociones con los empresarios y el gobierno.
3.- Levantar como consigna central hasta el final de año la exigencia del salario mínimo de 1.500.000, llamando a la movilización permanente de todos los trabajadores para exigir este reajuste en el salario mínimo.
4.-. Al mismo tiempo que exigimos el aumento del salario mínimo a 1.500.000 señalamos como una de las tareas más urgentes del momento exigir que se elimine la intermediación laboral, se limiten los contratos a término fijo y se establezca como criterio rector los contratos a término indefinido.
Firman:
….
[1] Sarmiento Anzola Libardo, periódico Desde Abajo agosto-septiembre 20 de 2015.
[2] El Tiempo, 12/11/13, pág. 2.
[3] http://www.eltiempo.com/politica/congreso/sueldo-congresistas-en-colombia-en-2016-2017/16631214
[4] Corte Constitucional C-372 de 2011. “Como ya la Sala precisó, este cambio porcentual de la cuantía del recurso, no ha ido de la mano con una mejoría de la situación económica de los trabajadores. En efecto, como se evidencia en las estadísticas allegadas a este proceso por el DANE, al año 2010 el 53,9% de la población ocupada devengaba menos de un salario mínimo, y un 6,6% sólo devengaba un salario mínimo. Lo que significa que cerca del 60% de la población ocupada devenga un salario mínimo o menos mensualmente. Además, esta misma entidad certificó que en ese mismo año, el ingreso promedio de la población colombiana ocupada fue $736.000, es decir, menos de dos salarios mínimos”.

La causa
PROPUESTA SOBRE SALARIO MÍNIMO A LAS CENTRALES OBRERAS
POR UN SALARIO MÍNIMO DE 1.500.000 PESOS PARA EL 2017
Teniendo en cuenta:
1.- Que comenzaron las discusiones entre el gobierno, los empresarios y los trabajadores para la fijación del salario mínimo legal mensual vigente para el año de 2017,
2.- Que más del 65% de los trabajadores colombianos ganan el Salario Mínimo o menos del mínimo,
3.- Que el salario mínimo que ha regido para el 2016 es 689.455 pesos, que es una suma miserable que condena a millones de trabajadores y sus familias a un estado de hambre permanente. Muestra de ello, “En el año 2014, para una familia de ingresos promedio el valor de la canasta básica familiar tenía un precio mensual de $2.865.496 pesos; en contraste, el SML estaba en $616.000 pesos”[1] Estas proporciones se han mantenido para el 2015 y 2016, pero demos luchar por cambiarlas para el 2017. Que mientras el hambre ronda a las familias de los trabajadores los grandes empresarios y multinacionales incrementan sus niveles de ganancias en cifras astronómicas.
4.- Que los trabajadores que ganan el salario mínimo o menos del mínimo, en su inmensa mayoría, no están sindicalizados y por lo tanto no pueden ser representados en las negociaciones del salario mínimo sólo por las centrales obreras,
5.- Que los gremios empresariales, ahora escudados en los elementos de crisis económica presentes, ofrecen un reajuste insignificante al salario mínimo, como siempre lo hacen.
6.- La Ministra del Trabajo, seguro se colocará entre la tasa de inflación y el crecimiento de la economía, más lo que acuerden las partes sobre productividad. Esta posición no estará muy lejos de la postura expresada por los gremios patronales,
7.- La discusión del salario mínimo es la negociación sobre el pliego de peticiones más importante que se discute en el país, pues compromete los salarios de más de 15.000.000 de los trabajadores más explotados y peor pagos; es mucho más importante que todos los pliegos de peticiones de todos los sindicatos, federaciones y confederaciones, que sólo abarcan el 3.5% de los trabajadores y además lo mejor pagados,
8.- “Desde 1991, en términos reales, los salarios de los congresistas -y por derecha, de los altos magistrados y las cabezas de los organismos de control e investigación- han crecido en más de 23 millones de pesos: pasaron de 714.665 a 24.054.347 pesos. En el mismo lapso, el salario mínimo pasó de 51.716 a 589.500 pesos. Es decir, en estas dos décadas se multiplicó por once, mientras que los ingresos de los parlamentarios se multiplicaron por 34. Así, el salario de un congresista pasó de 14 mínimos en 1991 a 40 en la actualidad”.[2] En el 2016 “Un congresista ganaba mensualmente 25’915.435 de pesos, pero con el aumento del 7,77 por ciento fijado en el citado decreto, el cual equivale a 2’013.629 de pesos, su salario quedó en 27’929.064 de pesos.
En diciembre pasado, cuando se fijó el aumento del salario mínimo para los trabajadores del país, ese ítem tuvo un reajuste mensual del 7 por ciento, lo que significa que, durante este 2016, quienes lo devengan quedaron con un sueldo de 689.455 pesos, es decir, un aumento de 45.105 pesos respecto al 2015.” [3]
Los congresistas “trabajan” 8 meses al año y tres días a la semana y, ahora, se ganan 932.302 pesos diarios, que es mucho más de lo que se gana un obrero trabajando de verdad todo un mes (689.455 pesos).
En el sector privado de la economía las diferencias salariales son mucho más grandes y pueden hasta duplicar los ya demasiado altos salarios de la cúpula burocrática del Estado. Los gerentes, directores, jefes de personal, se llevan la parte del león, de la nueva riqueza producida por los asalariados,
9.- Lo fundamental, en las negociaciones del salario mínimo, no es acudir a la Comisión de Concertación; lo fundamental es llamar a los trabajadores organizados sindicalmente para que, aunque casi todos ellos ganan más del mínimo, se pongan a la cabeza de la lucha para defender los derechos de la mayoría de los trabajadores, que son los que según el DANE y la Corte Constitucional, ganan el mínimo o menos del mínimo.[4] Si el sector organizado de la clase obrera no es capaz de hacer esto, entonces obraría mezquinamente, porque se limitaría a defender los derechos de una minoría que no supera el 3.5% o el 4% de la clase obrera (800.000), que gana más del mínimo, y expresaría, así, que no le importa la suerte de la mayoría de sus hermanos de clase. El llamado a la movilización, desde luego, que también debe estar dirigido a la mayoría de los trabajadores colombianos, es decir a los no organizados que son el 96% de los trabajadores que son los directamente perjudicados con el salario mínimo imperante.
10.- De acuerdo con la Constitución Política el salario mínimo, vital y móvil es aquel que debe alcanzar para cubrir las necesidades básicas (salud, alimentación, vivienda y educación) de una familia obrera, el que se paga hoy, no alcanza para cubrir ni siquiera una de estas necesidades,
11.- Un salario mínimo de $1.500.000.oo no supera significativamente lo que hoy gana en un día de trabajo el presidente de la república, un congresista, un ministro, un magistrado o el gerente de una empresa medianamente importante del país, y sólo sería el doble del ingreso promedio de la población colombiana que es de $760.000.oo mensuales,
13.-Es necesario impulsar la discusión del salario mínimo en todo el movimiento obrero y sindical y en los centrales obreras CGT, CTC y CNT,
Con fundamento en las anteriores consideraciones
Decidimos:
1.- Exigirle al gobierno y a los empresarios que el salario mínimo para 2017 sea de 1.500.000 y exigirle a los delegados de las Centrales Obreras para la discusión del SMLMV que no pueden acordar ni firmar ningún reajuste inferior a esta suma.
2.- Realizar todas las diligencias posibles para que el 65% o más de los trabajadores que ganan el salario mínimo o menos del mínimo estén representados adecuadamente en las negociones con los empresarios y el gobierno.
3.- Levantar como consigna central hasta el final de año la exigencia del salario mínimo de 1.500.000, llamando a la movilización permanente de todos los trabajadores para exigir este reajuste en el salario mínimo.
4.-. Al mismo tiempo que exigimos el aumento del salario mínimo a 1.500.000 señalamos como una de las tareas más urgentes del momento exigir que se elimine la intermediación laboral, se limiten los contratos a término fijo y se establezca como criterio rector los contratos a término indefinido.
Firman:
….
[1] Sarmiento Anzola Libardo, periódico Desde Abajo agosto-septiembre 20 de 2015.
[2] El Tiempo, 12/11/13, pág. 2.
[3] http://www.eltiempo.com/politica/congreso/sueldo-congresistas-en-colombia-en-2016-2017/16631214
[4] Corte Constitucional C-372 de 2011. “Como ya la Sala precisó, este cambio porcentual de la cuantía del recurso, no ha ido de la mano con una mejoría de la situación económica de los trabajadores. En efecto, como se evidencia en las estadísticas allegadas a este proceso por el DANE, al año 2010 el 53,9% de la población ocupada devengaba menos de un salario mínimo, y un 6,6% sólo devengaba un salario mínimo. Lo que significa que cerca del 60% de la población ocupada devenga un salario mínimo o menos mensualmente. Además, esta misma entidad certificó que en ese mismo año, el ingreso promedio de la población colombiana ocupada fue $736.000, es decir, menos de dos salarios mínimos”.

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Petición creada en 8 de diciembre de 2016