

Exigir a Incluir Salud la entrega urgente de medicamentos vitales
La causa
Mi nombre es Analía Lorena Karabovich y estoy en una situación desesperada. Soy una persona con un grado de discapacidad superior al 86% debido a varias enfermedades que me limitan completamente para trabajar y vivir una vida digna. Vivo sola y el dolor es tan intenso que me impide caminar, moverme de la cama es un martirio y, aun en reposo, los dolores no cesan. Mi única opción es llorar permanentemente mientras mi estado emocional se deteriora, cayendo en una depresión muy profunda.
Me encuentro empadronada en Incluir Salud, un Programa Federal del Estado argentino gestionado por la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Este programa está diseñado para brindar cobertura médica a titulares de Pensiones No Contributivas (PNC) que, como yo, no tienen otra cobertura de salud. A pesar de ello, no estoy recibiendo los medicamentos que son esenciales para mi supervivencia.
Entre mis principales diagnósticos se encuentran: síndrome del túnel carpiano en ambas manos (con cirugía en la mano izquierda), discopatías y hernias cervicales, dorsales y lumbares, cuatro cirugías lumbares con colocación de materiales de fijación, síndrome piramidal, fibromialgia, dolor crónico como consecuencia de las múltiples operaciones, hipotiroidismo de Hashimoto, artrosis en ambas rodillas y osteopenia. Estas patologías provocan un dolor constante e incapacitante que afecta todos los aspectos de mi vida cotidiana.
Para poder sobrellevar esta situación necesito una medicación permanente, indicada por mis médicos. Entre los medicamentos esenciales se encuentran: metadona 40 mg cada 8 horas (o, como alternativas, oxicodona 60 mg cada 6 horas o morfina en gotas cada 4 horas), gabapentina 600 mg cada 8 horas (preferentemente, ya que la pregabalina 70 mg cada 12 horas me produce importantes efectos secundarios), paracetamol 1.000 mg cada 8 horas, diazepam 10 mg como relajante muscular para la atrofia muscular, amitriptilina 50 mg para el dolor neuropático y la fibromialgia, y lactulosa como parte del tratamiento complementario. La interrupción de esta medicación agrava mi estado físico, incrementa el dolor y deteriora aún más mi calidad de vida.
La falta de estos medicamentos no es solo una cuestión de malestar; está directamente relacionada con mi capacidad de vivir. La situación es tan crítica que el Estado ni siquiera me ha podido proporcionar un psiquiatra, ya que no hay turnos disponibles y parecen no dar importancia a la urgencia de mi caso.
Es necesario que se mejoren los mecanismos de distribución de medicamentos, priorizando a quienes más lo necesitan y se agilicen las asignaciones médicas para quienes dependemos enteramente del sistema de salud para vivir. Sin estos medicamentos, cada día de mi vida es una lucha inconmensurable.
Sé que muchas personas que lean esta petición quizás deseen ayudar de una manera más inmediata. Si alguien quisiera colaborar de forma totalmente voluntaria con cualquier monto para ayudarme a comprar la medicación mientras se resuelve esta situación, puede hacerlo mediante una transferencia al alias Coro.deseo.balde, del Banco de la Provincia de Buenos Aires, a nombre de Analía Karabovich. Toda ayuda, por pequeña que sea, representa una enorme diferencia para poder continuar con mi tratamiento en estos momentos tan difíciles.
Exijo con desesperación a Incluir Salud y a las autoridades pertinentes que tomen acciones concretas de inmediato. Existe una urgente necesidad de que este sistema cumpla con su propósito inicial: proporcionar salud y bienestar a quienes no tienen la posibilidad de acceder a otra atención médica. Esta negligencia no debería costar vidas ni causar sufrimiento evitable.
Por favor, firma esta petición para exigir a Incluir Salud la entrega urgente de los medicamentos que necesito. Si además puedes compartir esta petición para que llegue a más personas, estarás ayudando a visibilizar una realidad que afecta a muchos pacientes que dependen del sistema público de salud. Tu firma puede cambiar el curso de mi vida y la de muchas otras personas que dependen del sistema para poder enfrentar el día a día con dignidad.

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La causa
Mi nombre es Analía Lorena Karabovich y estoy en una situación desesperada. Soy una persona con un grado de discapacidad superior al 86% debido a varias enfermedades que me limitan completamente para trabajar y vivir una vida digna. Vivo sola y el dolor es tan intenso que me impide caminar, moverme de la cama es un martirio y, aun en reposo, los dolores no cesan. Mi única opción es llorar permanentemente mientras mi estado emocional se deteriora, cayendo en una depresión muy profunda.
Me encuentro empadronada en Incluir Salud, un Programa Federal del Estado argentino gestionado por la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Este programa está diseñado para brindar cobertura médica a titulares de Pensiones No Contributivas (PNC) que, como yo, no tienen otra cobertura de salud. A pesar de ello, no estoy recibiendo los medicamentos que son esenciales para mi supervivencia.
Entre mis principales diagnósticos se encuentran: síndrome del túnel carpiano en ambas manos (con cirugía en la mano izquierda), discopatías y hernias cervicales, dorsales y lumbares, cuatro cirugías lumbares con colocación de materiales de fijación, síndrome piramidal, fibromialgia, dolor crónico como consecuencia de las múltiples operaciones, hipotiroidismo de Hashimoto, artrosis en ambas rodillas y osteopenia. Estas patologías provocan un dolor constante e incapacitante que afecta todos los aspectos de mi vida cotidiana.
Para poder sobrellevar esta situación necesito una medicación permanente, indicada por mis médicos. Entre los medicamentos esenciales se encuentran: metadona 40 mg cada 8 horas (o, como alternativas, oxicodona 60 mg cada 6 horas o morfina en gotas cada 4 horas), gabapentina 600 mg cada 8 horas (preferentemente, ya que la pregabalina 70 mg cada 12 horas me produce importantes efectos secundarios), paracetamol 1.000 mg cada 8 horas, diazepam 10 mg como relajante muscular para la atrofia muscular, amitriptilina 50 mg para el dolor neuropático y la fibromialgia, y lactulosa como parte del tratamiento complementario. La interrupción de esta medicación agrava mi estado físico, incrementa el dolor y deteriora aún más mi calidad de vida.
La falta de estos medicamentos no es solo una cuestión de malestar; está directamente relacionada con mi capacidad de vivir. La situación es tan crítica que el Estado ni siquiera me ha podido proporcionar un psiquiatra, ya que no hay turnos disponibles y parecen no dar importancia a la urgencia de mi caso.
Es necesario que se mejoren los mecanismos de distribución de medicamentos, priorizando a quienes más lo necesitan y se agilicen las asignaciones médicas para quienes dependemos enteramente del sistema de salud para vivir. Sin estos medicamentos, cada día de mi vida es una lucha inconmensurable.
Sé que muchas personas que lean esta petición quizás deseen ayudar de una manera más inmediata. Si alguien quisiera colaborar de forma totalmente voluntaria con cualquier monto para ayudarme a comprar la medicación mientras se resuelve esta situación, puede hacerlo mediante una transferencia al alias Coro.deseo.balde, del Banco de la Provincia de Buenos Aires, a nombre de Analía Karabovich. Toda ayuda, por pequeña que sea, representa una enorme diferencia para poder continuar con mi tratamiento en estos momentos tan difíciles.
Exijo con desesperación a Incluir Salud y a las autoridades pertinentes que tomen acciones concretas de inmediato. Existe una urgente necesidad de que este sistema cumpla con su propósito inicial: proporcionar salud y bienestar a quienes no tienen la posibilidad de acceder a otra atención médica. Esta negligencia no debería costar vidas ni causar sufrimiento evitable.
Por favor, firma esta petición para exigir a Incluir Salud la entrega urgente de los medicamentos que necesito. Si además puedes compartir esta petición para que llegue a más personas, estarás ayudando a visibilizar una realidad que afecta a muchos pacientes que dependen del sistema público de salud. Tu firma puede cambiar el curso de mi vida y la de muchas otras personas que dependen del sistema para poder enfrentar el día a día con dignidad.

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Las voces de los firmantes
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Petición creada en 9 de julio de 2026
