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Muerte fetal: una pesada carga para la sociedad.

Alicia TejedaMexico, Mexico
Jan 24, 2016

El mayor riesgo para las familias más pobres.

En todos los países, el riesgo de muertes fetales es más alto para las poblaciones más marginadas. La desventaja social está asociada con un riesgo del doble de muertes fetales en los países de mayores ingresos, un efecto que es aun mayor en países de bajos y medianos ingresos. Esta disparidad refleja desigualdades estructurales, incluyendo el racismo y la desigualdad sistemática de oportunidades. Un enfoque basado en los derechos para la atención sanitaria universal debe incluir a las mujeres y familias más pobres y sus bebés.

El estigma, tabú, y fatalismo deben ser impugnados.

Los mortinatos permanecen ocultos de la sociedad. Invalidar el duelo es común, por lo que el dolor de los padres después de la muerte de su hijo no es legitimado o aceptado por los profesionales de la salud, la familia o la sociedad. En una encuesta realizada por esta Serie, alrededor de la mitad de 3503 padres en duelo sintieron que su comunidad cree que "los padres deben tratar de olvidar a su bebé que nació muerto y tener otro hijo." Muchos padres reprimen su dolor en público. Las mujeres cuyos bebés han nacido muertos particularmente se sienten estigmatizadas, socialmente aisladas, y menos valoradas por la sociedad y, en algunos casos, están sujetas al abuso y la violencia. Los mortinatos permanecen ocultos de la sociedad. El estigma y el tabú exacerban el trauma para las familias, y el fatalismo impide el progreso en la prevención de la muerte fetal. Estos conceptos erróneos nocivos deben ser impugnados a través de la conciencia creciente y la educación dirigida por organizaciones profesionales en las comunidades y la sociedad. Las organizaciones de padres vinculados con profesionales de la salud proporcionan un mecanismo eficaz para abordar el estigma y el fatalismo sobre muerte fetal.

Costos directos, indirectos, e intangibles.

Las muertes fetales tienen consecuencias de largo alcance para los padres, profesionales, de la salud, comunidades y sociedad, que frecuentemente se pasan por alto y son subestimados. Síntomas psicológicos negativos son comunes en los padres en duelo, a menudo persisten durante años después de la muerte de sus bebés. Se estima que 2 millones de mujeres viven con depresión asociada a la muerte fetal. Muchas más presentan afectaciones de largo alcance, llamadas costos intangibles. Los profesionales de la salud también están profundamente afectados tanto personal como profesionalmente, experimentando remordimiento, ira, culpa, ansiedad y tristeza, así como el miedo a la judicializacion y a la acción disciplinaria. Los datos disponibles indican que el costo financiero directo de una muerte fetal es 10 a 70 % mayor que el costo de un nacido vivo. Los costos de la prestación de servicios de salud pueden ser cubiertos por empresas gubernamentales o de seguros, o transmitirse por completo a los padres. Los costos de un funeral y entierro, o cremación del bebé, son generalmente pagados por los padres. Los padres pueden perder ingresos debido a las incapacidades laborales, reducción de las horas de trabajo, o reducción de la productividad. Datos de encuestas muestran que los padres pueden trabajar solo un 26% de su productividad normal en los 30 días posteriores a la muerte de su bebé, incrementandose a sólo el 63% de la productividad normal después de 6 meses. Los inmensos costos de las muertes fetales deben tenerse en cuenta al considerar si las intervenciones para prevenir la muerte fetal son rentables.

Mitigar el efecto de la muerte fetal: atención al duelo y el apoyo social.

El comportamiento empático en todos los encuentros entre padres en duelo y profesionales de la salud puede minimizar los costos emocionales y psicológicos adicionales, tanto después de la muerte del bebé como en el largo plazo. La atención al duelo inmediata y respetuosa debe ser parte de la práctica de rutina para todos los profesionales de la salud, incluyendo el apoyo a las mujeres para que puedan ver y sostener a sus bebés y crear recuerdos, todo lo cual ha demostrado ser útil para maximizar el bienestar de los padres. Todos los trabajadores de la salud que brindan atención al nacimiento en todos los sentidos deberían haber recibido capacitación sobre cómo proporcionar atención respetuosa al duelo después de una muerte fetal, así como de las muertes maternas y neonatales, y deberían tener acceso a la ayuda para sí mismos después de una muerte.

"... Muchas mujeres me dijeron que la muerte de mi hijo era 'como la naturaleza se hacía cargo de los errores." (Madre de un bebé que nació muerto, Canadá)

"No podía enterrar debidamente a mi hijo porque carecía de los medios financieros; eso me duele ahora porque no tengo una tumba." (Madre de un bebé que nació muerto, Alemania)

"Los hombres sienten [el dolor de una muerte fetal], tal vez [la esposa] tiene algunos demonios ... tal vez ella es una mujer con mala suerte ... eso puede causar la ruptura del matrimonio y también ansiedad ..." (Padre de un bebé que nació muerto, Uganda)

Tomado de http://www.thelancet.com/pb/assets/raw/Lancet/stories/series/stillbirths2016-exec-summ.pdf página 5, traducción de Alicia Tejeda.

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