EXIGIMOS DERECHO A ENTENDER: QUEREMOS UNA ESPAÑA DEL SIGLO XXI


EXIGIMOS DERECHO A ENTENDER: QUEREMOS UNA ESPAÑA DEL SIGLO XXI
El problema
Hola, me llamo Gabriel.
40 años. Hostelería.
Un español normal.
Pago impuestos.
Crecí con la crisis.
Tuve que emigrar.
Volví tras un accidente esperando ayuda.
Sigo esperando.
Listas de espera.
Cero ayudas.
Cero respuestas.
Mientras espero pruebas médicas, veo titulares.
Otro escándalo.
Otra polémica.
Otra excusa.
Otra cortina de humo.
Y te pregunto:
¿No estás cansado?
De que los errores políticos no tengan consecuencias reales.
De que dimitir sea una rareza.
De los aforamientos.
De no saber dónde van tus impuestos.
De pagar más y ver como se deterioran los servicios públicos.
De escándalo tras escándalo.
Y vuelvo a preguntarte:
¿Esto es normal?
📆 Febrero de 2026:
⏱️ 2,5 millones de horas extra semanales sin pagar.
🏘️ Corrupción en VPO en Alicante.
🚆 46 muertos en Córdoba y con la investigación abierta....
⚖️ Asociaciones judiciales alertando a Europa.
💶 Bruselas advirtiendo del descontrol en fondos públicos.
¿Cómo llegaremos a diciembre?
Cada día que pasa:
💔 Trabajadores y autónomos asfixiados.
💔 Jóvenes sin independencia.
💔 Servicios públicos saturados.
No es ideología.
Es responsabilidad.
Es transparencia.
Es sentido común.
Todo esto repercute en tu vida diaria.
¿Te asusta el cambio?
Si ya estás harto y esta exigencia te representa, únete. Hagamos historia:
👉FIRMA PARA LLEVAR A ESPAÑA AL SIGLO XXI, NECESITAMOS TU APOYO.
Pero si la indignación no te basta y quieres saber cómo vamos a solucionarlo para unirte al proyecto real, sigue leyendo.
La realidad.
Si has llegado hasta aquí es porque algo te preocupa. Te suenan las listas de espera, los debates sobre pensiones, los titulares sobre déficit y deuda, las discusiones sobre privilegios políticos o sobre el uso de recursos públicos.
Todo eso genera indignación, y es comprensible. Pero la indignación, por sí sola, no construye nada sólido. Puede movilizar durante un tiempo, generar ruido o dividir. Lo que no consigue es cambiar estructuras.
Antes de hablar de reformas, responsabilidades o privilegios, conviene empezar por una pregunta mucho más básica: ¿Sabemos realmente cuál es la situación exacta de nuestras arcas públicas? Más allá de cifras globales, ¿conocemos el estado real de la administración en términos comprensibles?
Piensa en tu entorno más cercano: ¿Puedes ver de forma sencilla si ha habido sobrecostes en alguna adjudicación pública de tu ciudad? ¿Tu Comunidad Autónoma presenta informes claros de su gasto en patronales o sindicatos para saber cuánto revierte en tu día a día? ¿Existe un registro claro sobre los asesores de libre designación y su coste? ¿Sabes cuánto has pagado a lo largo de tu vida laboral en impuestos?
¿No crees que tienes derecho a poder consultarlo de una manera clara y sencilla, tal y como accedes a tu cuenta bancaria? Son tus datos, son tus impuestos, es tu esfuerzo y tu lucha diaria.
Publicar PDFs técnicos o descifrar el jeroglífico del BOE no es transparencia. Una democracia madura no solo reconoce el derecho a acceder a la información. Debe garantizar el Derecho a Entenderla.
✊ QUÉ EXIGIMOS: LEY ORDINARIA DEL "DERECHO A ENTENDER"
No pedimos más gasto. No pedimos menos Estado. Pedimos claridad. Exigimos una nueva Ley Ordinaria, viable legal y tecnológicamente, que garantice:
1️⃣ Obligación legal de "Lenguaje Claro": Todo contrato o presupuesto público debe tener un resumen visual y estandarizado, sin tecnicismos para su fácil comprensión. Además de trazabilidad económica, saber cuánto se presupuestó, si ha habido sobrecostes y adónde ha ido a parar ese dinero público.
2️⃣ Portal Único Interoperable: Si la red funciona para cobrar multas de tráfico entre comunidades, funcionará para los datos. Las administraciones deberán garantizar interoperabilidad y acceso unificado a los datos, siguiendo estándares nacionales y europeos, para que cualquier ciudadano pueda consultarlos desde su dispositivo.
3️⃣ Luz sobre Altos Cargos y Asesores: Creación de un registro público unificado y de fácil lectura, que el dinero público destinado a retribuciones sea trazable, comprensible y actualizable mensualmente (cumpliendo estrictamente con la Ley de Protección de Datos).
4️⃣ Trazabilidad y evaluación de resultados: Explicaciones sencillas de cuánto cuesta cada gran política pública y qué resultados medibles produce. El ciudadano debe ver el ciclo completo: cuánto se presupuestó, cuánto costó finalmente y a cuánta gente real ayudó.
5️⃣ Sanciones por opacidad: Identificación pública del órgano responsable y publicación del nivel de cumplimiento en un Registro Estatal de Transparencia accesible al ciudadano.
Se establecerá un régimen de seguimiento y publicación del nivel de cumplimiento en transparencia, con medidas correctivas proporcionadas según la normativa vigente.
El dinero público no es abstracto. Es el esfuerzo de millones de personas y es CUANTIFICABLE. Lo mínimo que merece ese esfuerzo es claridad.
Cómo lo vamos a hacer
🔹 Fase 1: Medir respaldo social. Esta petición es el primer paso. Firmar y compartir nos permite ver cuánta gente apoya este proyecto. Cuanto más impacto tengamos, más fuerza tendremos para el siguiente paso.
🔹 Fase 2: Preparación técnica. Antes de presentar la Ley Ordinaria del Derecho a Entender al Congreso, Necesitaremos tu apoyo, el de juristas e interventores, el de expertos en administración y TIC para que el 'Derecho a Entender' sea una realidad blindada, no una promesa vacía..
🔹 Fase 3: Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Una vez blindada, comenzaremos la fase de recogida de 500.000 firmas físicas en 9 meses, necesarias para que el Congreso debata nuestra propuesta.
🔹 Fase 4: Vía europea. Paralelamente, elevaremos la iniciativa ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo (PETI) para alinear nuestro proyecto con los estándares de gobierno abierto de la Unión Europea.
Todo dentro del marco constitucional.
La confianza no se impone. Se construye.
No es solo mi historia. Es la de millones.
Porque nuestro esfuerzo merece respeto y nuestro país merece futuro. Firma. Llevemos a España al siglo XXI.
2
El problema
Hola, me llamo Gabriel.
40 años. Hostelería.
Un español normal.
Pago impuestos.
Crecí con la crisis.
Tuve que emigrar.
Volví tras un accidente esperando ayuda.
Sigo esperando.
Listas de espera.
Cero ayudas.
Cero respuestas.
Mientras espero pruebas médicas, veo titulares.
Otro escándalo.
Otra polémica.
Otra excusa.
Otra cortina de humo.
Y te pregunto:
¿No estás cansado?
De que los errores políticos no tengan consecuencias reales.
De que dimitir sea una rareza.
De los aforamientos.
De no saber dónde van tus impuestos.
De pagar más y ver como se deterioran los servicios públicos.
De escándalo tras escándalo.
Y vuelvo a preguntarte:
¿Esto es normal?
📆 Febrero de 2026:
⏱️ 2,5 millones de horas extra semanales sin pagar.
🏘️ Corrupción en VPO en Alicante.
🚆 46 muertos en Córdoba y con la investigación abierta....
⚖️ Asociaciones judiciales alertando a Europa.
💶 Bruselas advirtiendo del descontrol en fondos públicos.
¿Cómo llegaremos a diciembre?
Cada día que pasa:
💔 Trabajadores y autónomos asfixiados.
💔 Jóvenes sin independencia.
💔 Servicios públicos saturados.
No es ideología.
Es responsabilidad.
Es transparencia.
Es sentido común.
Todo esto repercute en tu vida diaria.
¿Te asusta el cambio?
Si ya estás harto y esta exigencia te representa, únete. Hagamos historia:
👉FIRMA PARA LLEVAR A ESPAÑA AL SIGLO XXI, NECESITAMOS TU APOYO.
Pero si la indignación no te basta y quieres saber cómo vamos a solucionarlo para unirte al proyecto real, sigue leyendo.
La realidad.
Si has llegado hasta aquí es porque algo te preocupa. Te suenan las listas de espera, los debates sobre pensiones, los titulares sobre déficit y deuda, las discusiones sobre privilegios políticos o sobre el uso de recursos públicos.
Todo eso genera indignación, y es comprensible. Pero la indignación, por sí sola, no construye nada sólido. Puede movilizar durante un tiempo, generar ruido o dividir. Lo que no consigue es cambiar estructuras.
Antes de hablar de reformas, responsabilidades o privilegios, conviene empezar por una pregunta mucho más básica: ¿Sabemos realmente cuál es la situación exacta de nuestras arcas públicas? Más allá de cifras globales, ¿conocemos el estado real de la administración en términos comprensibles?
Piensa en tu entorno más cercano: ¿Puedes ver de forma sencilla si ha habido sobrecostes en alguna adjudicación pública de tu ciudad? ¿Tu Comunidad Autónoma presenta informes claros de su gasto en patronales o sindicatos para saber cuánto revierte en tu día a día? ¿Existe un registro claro sobre los asesores de libre designación y su coste? ¿Sabes cuánto has pagado a lo largo de tu vida laboral en impuestos?
¿No crees que tienes derecho a poder consultarlo de una manera clara y sencilla, tal y como accedes a tu cuenta bancaria? Son tus datos, son tus impuestos, es tu esfuerzo y tu lucha diaria.
Publicar PDFs técnicos o descifrar el jeroglífico del BOE no es transparencia. Una democracia madura no solo reconoce el derecho a acceder a la información. Debe garantizar el Derecho a Entenderla.
✊ QUÉ EXIGIMOS: LEY ORDINARIA DEL "DERECHO A ENTENDER"
No pedimos más gasto. No pedimos menos Estado. Pedimos claridad. Exigimos una nueva Ley Ordinaria, viable legal y tecnológicamente, que garantice:
1️⃣ Obligación legal de "Lenguaje Claro": Todo contrato o presupuesto público debe tener un resumen visual y estandarizado, sin tecnicismos para su fácil comprensión. Además de trazabilidad económica, saber cuánto se presupuestó, si ha habido sobrecostes y adónde ha ido a parar ese dinero público.
2️⃣ Portal Único Interoperable: Si la red funciona para cobrar multas de tráfico entre comunidades, funcionará para los datos. Las administraciones deberán garantizar interoperabilidad y acceso unificado a los datos, siguiendo estándares nacionales y europeos, para que cualquier ciudadano pueda consultarlos desde su dispositivo.
3️⃣ Luz sobre Altos Cargos y Asesores: Creación de un registro público unificado y de fácil lectura, que el dinero público destinado a retribuciones sea trazable, comprensible y actualizable mensualmente (cumpliendo estrictamente con la Ley de Protección de Datos).
4️⃣ Trazabilidad y evaluación de resultados: Explicaciones sencillas de cuánto cuesta cada gran política pública y qué resultados medibles produce. El ciudadano debe ver el ciclo completo: cuánto se presupuestó, cuánto costó finalmente y a cuánta gente real ayudó.
5️⃣ Sanciones por opacidad: Identificación pública del órgano responsable y publicación del nivel de cumplimiento en un Registro Estatal de Transparencia accesible al ciudadano.
Se establecerá un régimen de seguimiento y publicación del nivel de cumplimiento en transparencia, con medidas correctivas proporcionadas según la normativa vigente.
El dinero público no es abstracto. Es el esfuerzo de millones de personas y es CUANTIFICABLE. Lo mínimo que merece ese esfuerzo es claridad.
Cómo lo vamos a hacer
🔹 Fase 1: Medir respaldo social. Esta petición es el primer paso. Firmar y compartir nos permite ver cuánta gente apoya este proyecto. Cuanto más impacto tengamos, más fuerza tendremos para el siguiente paso.
🔹 Fase 2: Preparación técnica. Antes de presentar la Ley Ordinaria del Derecho a Entender al Congreso, Necesitaremos tu apoyo, el de juristas e interventores, el de expertos en administración y TIC para que el 'Derecho a Entender' sea una realidad blindada, no una promesa vacía..
🔹 Fase 3: Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Una vez blindada, comenzaremos la fase de recogida de 500.000 firmas físicas en 9 meses, necesarias para que el Congreso debata nuestra propuesta.
🔹 Fase 4: Vía europea. Paralelamente, elevaremos la iniciativa ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo (PETI) para alinear nuestro proyecto con los estándares de gobierno abierto de la Unión Europea.
Todo dentro del marco constitucional.
La confianza no se impone. Se construye.
No es solo mi historia. Es la de millones.
Porque nuestro esfuerzo merece respeto y nuestro país merece futuro. Firma. Llevemos a España al siglo XXI.
2
Los destinatarios de la petición
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 23 de febrero de 2026

