Es hora de que la RAE corrija en su diccionario la definición de "mujer"(y sus ejemplos).

Firmantes recientes:
Natalia Vitalic y 19 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

¿Alguna vez has consultado la definición de 'mujer' en el diccionario de la RAE (una autoridad lexicográfica de nuestra lengua)?

En un artículo publicado en 2018, expuse algunas "Cuestiones entre sexismo, lengua y diccionario". Entre ellas, la definición de la palabra "mujer" en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), en la que aparecen reiterados campos léxicos que estructuran una representación degradada de la mujer.

Prostitución. Al menos seis locuciones remiten explícita o eufemísticamente a esta actividad:
-"mujer pública" 
-"mujer mundana" 
-"mujer del partido" 
-"mina" 
-"mujer de la calle"
-"mujer de vida alegre".

Servidumbre y subordinación doméstica. Son cuatro expresiones las que vinculan a la mujer con funciones serviles o domésticas:
-"mujer de servicio"
-"mujer de su casa"
-"mujer de gobierno"
Además del uso peyorativo de "chino/a" como sinónimo de sirviente.

Inferioridad intelectual o cosificación. Tres acepciones consolidan imágenes de debilidad o desvalorización:
- "mujer objeto".
- "pobre mujer" como
   -de cortos talentos e instrucción.
   -de poca habilidad y sin vigor ni resolución.

Estas definiciones carecen de marcas de uso, calificaciones contextuales o advertencias críticas, y podrían interpretarse como representaciones neutras del significado, cuando en realidad perpetúan patrones que —sin ser el propósito declarado del diccionario— tienen impactos constatables en la transmisión de ideas y valores a través del lenguaje. (Incluso cuando no sea una definición muy difundida, ya que no muchas personas van a buscar al diccionario una palabra de la cual “creen” conocer el significado, como es el caso aquí expuesto).

Sabemos que el DLE no tiene una función pedagógica en sentido estricto. No obstante, su carácter normativo, su uso extendido en instituciones educativas y su autoridad como referencia cultural confieren a sus definiciones una dimensión formativa inherente. Esta no es una atribución subjetiva, sino un fenómeno ampliamente documentado en los estudios sobre lexicografía, sociolingüística y análisis crítico del discurso.

¿Cuánto de lo que expresa el DLE, en la entrada de mujer, sus acepciones y ejemplos de uso, está presente en un subconsciente colectivo?

Ecos de la respuesta podemos hallarlos en los insultos en múltiples lenguas que refieren conjuntamente la figura materna ligada a la prostitución y al acto sexual.

Designación que se repite en letras de canciones, en representaciones explicitas o veladas de lo femenino ligado a la cosificación.

Y el campo semántico de la servidumbre tiene también correlatos diversos. Uno muy recurrente es el de la subordinación implícita que se refleja en el cuestionado uso de ‘PRESIDENTA’ pero no de ‘sirvienta’. He leído y escuchado tantos cuestionamientos sobre la "alteración" gramatical que implica la 'a' de 'presidenta', pero ninguno acerca del uso de 'SIRVIENTA'. Aunque ambos vocablos comparten, exactamente, la misma forma gramatical: participio presente activo, femenino singular.

Tu apoyo a esta petición visibilizará la definición que, hasta el día de hoy, el Diccionario de la Lengua, de la Real Academia Española, da a la palabra "mujer". (Y que puede leerse en su página web y en su más reciente versión impresa, fechada en 2014).

Esto no sólo es indignante para las mujeres. Lo es, debe serlo, para toda persona. Para todo ser humano. Pues está ahí definida cualquier mujer: la madre, la esposa o pareja, la hermana, la hija... de cualquier persona.

Por ello he publicado una Carta Abierta al Pleno de la Real Academia Española, de la que este texto es un fragmento.

Lee su versión completa en:
https://magistrasumecm.blogspot.com/2025/09/carta-abierta-la-rae-el-diccionario.html 

En años recientes, campañas ciudadanas como la que en 2017 logró eliminar la expresión ‘sexo débil’ del DLE han demostrado que la revisión crítica es posible. Mi propuesta va más allá: plantea una revisión estructural de toda la entrada ‘mujer’, desde una base filológica, histórica y ética.

Revisar esta entrada no equivale a censurar ni moralizar el uso de la lengua, sino a ejercer una responsabilidad semántica proporcional a la influencia que esta obra lexicográfica ejerce sobre la cultura hispanohablante. (Y no sólo en ella. Invito a revisar las definiciones en otras lenguas. Y su contraste con la palabra ‘hombre’. O, las referencias a la mujer en otras definiciones, por ejemplo, en el adjetivo "fácil".)

Y más aún en este tiempo en el que, como parte de la Agenda 2030, y a través del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, Igualdad de Géneros, hay múltiples avances tanto gubernamentales como colectivos y personales que pueden verse fortalecidos si, desde lo básico, en sentido etimológico: desde la base, revisamos y corregimos uno de los puntos de partida: la definición de la palabra ‘mujer’, como parte de la justa visibilización y valoración de la presencia y relevancia femenina en el mundo.

Firma y contribuye para que el sexismo arraigado y de violencia simbólica en la definición de "mujer" en el Diccionario de la Lengua Española (RAE)  no siga pasando desapercibido.

Haz que llegue aún más lejos compartiendo esta petición

Las palabras también definen al mundo. Reescribámoslo sin violencia. Juntas, juntos, logramos más.

#RAECambiaYa

#ViolenciaSimbólica
#ElLenguajeConstruyeRealidad
#PalabrasSonViolencia
#PalabrasSinViolencia

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¿Alguna vez has consultado la definición de 'mujer' en el diccionario de la RAE (una autoridad lexicográfica de nuestra lengua)?

En un artículo publicado en 2018, expuse algunas "Cuestiones entre sexismo, lengua y diccionario". Entre ellas, la definición de la palabra "mujer" en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), en la que aparecen reiterados campos léxicos que estructuran una representación degradada de la mujer.

Prostitución. Al menos seis locuciones remiten explícita o eufemísticamente a esta actividad:
-"mujer pública" 
-"mujer mundana" 
-"mujer del partido" 
-"mina" 
-"mujer de la calle"
-"mujer de vida alegre".

Servidumbre y subordinación doméstica. Son cuatro expresiones las que vinculan a la mujer con funciones serviles o domésticas:
-"mujer de servicio"
-"mujer de su casa"
-"mujer de gobierno"
Además del uso peyorativo de "chino/a" como sinónimo de sirviente.

Inferioridad intelectual o cosificación. Tres acepciones consolidan imágenes de debilidad o desvalorización:
- "mujer objeto".
- "pobre mujer" como
   -de cortos talentos e instrucción.
   -de poca habilidad y sin vigor ni resolución.

Estas definiciones carecen de marcas de uso, calificaciones contextuales o advertencias críticas, y podrían interpretarse como representaciones neutras del significado, cuando en realidad perpetúan patrones que —sin ser el propósito declarado del diccionario— tienen impactos constatables en la transmisión de ideas y valores a través del lenguaje. (Incluso cuando no sea una definición muy difundida, ya que no muchas personas van a buscar al diccionario una palabra de la cual “creen” conocer el significado, como es el caso aquí expuesto).

Sabemos que el DLE no tiene una función pedagógica en sentido estricto. No obstante, su carácter normativo, su uso extendido en instituciones educativas y su autoridad como referencia cultural confieren a sus definiciones una dimensión formativa inherente. Esta no es una atribución subjetiva, sino un fenómeno ampliamente documentado en los estudios sobre lexicografía, sociolingüística y análisis crítico del discurso.

¿Cuánto de lo que expresa el DLE, en la entrada de mujer, sus acepciones y ejemplos de uso, está presente en un subconsciente colectivo?

Ecos de la respuesta podemos hallarlos en los insultos en múltiples lenguas que refieren conjuntamente la figura materna ligada a la prostitución y al acto sexual.

Designación que se repite en letras de canciones, en representaciones explicitas o veladas de lo femenino ligado a la cosificación.

Y el campo semántico de la servidumbre tiene también correlatos diversos. Uno muy recurrente es el de la subordinación implícita que se refleja en el cuestionado uso de ‘PRESIDENTA’ pero no de ‘sirvienta’. He leído y escuchado tantos cuestionamientos sobre la "alteración" gramatical que implica la 'a' de 'presidenta', pero ninguno acerca del uso de 'SIRVIENTA'. Aunque ambos vocablos comparten, exactamente, la misma forma gramatical: participio presente activo, femenino singular.

Tu apoyo a esta petición visibilizará la definición que, hasta el día de hoy, el Diccionario de la Lengua, de la Real Academia Española, da a la palabra "mujer". (Y que puede leerse en su página web y en su más reciente versión impresa, fechada en 2014).

Esto no sólo es indignante para las mujeres. Lo es, debe serlo, para toda persona. Para todo ser humano. Pues está ahí definida cualquier mujer: la madre, la esposa o pareja, la hermana, la hija... de cualquier persona.

Por ello he publicado una Carta Abierta al Pleno de la Real Academia Española, de la que este texto es un fragmento.

Lee su versión completa en:
https://magistrasumecm.blogspot.com/2025/09/carta-abierta-la-rae-el-diccionario.html 

En años recientes, campañas ciudadanas como la que en 2017 logró eliminar la expresión ‘sexo débil’ del DLE han demostrado que la revisión crítica es posible. Mi propuesta va más allá: plantea una revisión estructural de toda la entrada ‘mujer’, desde una base filológica, histórica y ética.

Revisar esta entrada no equivale a censurar ni moralizar el uso de la lengua, sino a ejercer una responsabilidad semántica proporcional a la influencia que esta obra lexicográfica ejerce sobre la cultura hispanohablante. (Y no sólo en ella. Invito a revisar las definiciones en otras lenguas. Y su contraste con la palabra ‘hombre’. O, las referencias a la mujer en otras definiciones, por ejemplo, en el adjetivo "fácil".)

Y más aún en este tiempo en el que, como parte de la Agenda 2030, y a través del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, Igualdad de Géneros, hay múltiples avances tanto gubernamentales como colectivos y personales que pueden verse fortalecidos si, desde lo básico, en sentido etimológico: desde la base, revisamos y corregimos uno de los puntos de partida: la definición de la palabra ‘mujer’, como parte de la justa visibilización y valoración de la presencia y relevancia femenina en el mundo.

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