Ir al baño es un derecho: NO AL CIERRE DE LOS ASEOS en los Institutos de Secundaria

El problema

Ya sabemos que los baños de los colegios e institutos pueden utilizarse a veces de manera inapropiada por algunos usuarios. Para impedirlo, muchos Institutos de Educación Secundaria en la Comunidad de Madrid cierran de manera rutinaria los aseos entre clase y clase, permitiendo su uso solo en horario de patio, o si un/a profesor/a lo consiente mientras imparte docencia.
 
Esta medida puede ir acompañada de la prohibición general de salir del aula entre clases. No hay que olvidar que los actuales horarios de Secundaria concentran las sesiones de tres en tres, sin contemplar la conveniencia de descansos entre ellas.
 
Esta política se ha convertido en motivo constante de agravio para muchas alumnas y alumnos, que ven cómo su dignidad como personas se ve socavada en el propio Centro donde reciben educación. La situación empeora para el alumnado femenino debido a sus necesidades fisiológicas específicas. Hay niños que deciden limitar su ingesta de agua para no tener que solicitar permiso para ir al baño. Todo ello podría tener efectos nocivos sobre la salud.
 
Desde aquí pedimos que se arbitren medidas alternativas contra el puntual mal uso y vandalismo de los baños, que no supongan por un castigo generalizado a todo el alumnado. Estas deberían pasar por la educación en valores, la concienciación sobre el buen uso de los bienes que son públicos, y una mayor vigilancia en la zona de los baños durante los momentos de mayor afluencia, por parte del personal de los Centros.
 
Si queremos que la educación se base verdaderamente en valores de tolerancia y convivencia, debemos comenzar por el respeto de los derechos más básicos de la infancia y la adolescencia.

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El problema

Ya sabemos que los baños de los colegios e institutos pueden utilizarse a veces de manera inapropiada por algunos usuarios. Para impedirlo, muchos Institutos de Educación Secundaria en la Comunidad de Madrid cierran de manera rutinaria los aseos entre clase y clase, permitiendo su uso solo en horario de patio, o si un/a profesor/a lo consiente mientras imparte docencia.
 
Esta medida puede ir acompañada de la prohibición general de salir del aula entre clases. No hay que olvidar que los actuales horarios de Secundaria concentran las sesiones de tres en tres, sin contemplar la conveniencia de descansos entre ellas.
 
Esta política se ha convertido en motivo constante de agravio para muchas alumnas y alumnos, que ven cómo su dignidad como personas se ve socavada en el propio Centro donde reciben educación. La situación empeora para el alumnado femenino debido a sus necesidades fisiológicas específicas. Hay niños que deciden limitar su ingesta de agua para no tener que solicitar permiso para ir al baño. Todo ello podría tener efectos nocivos sobre la salud.
 
Desde aquí pedimos que se arbitren medidas alternativas contra el puntual mal uso y vandalismo de los baños, que no supongan por un castigo generalizado a todo el alumnado. Estas deberían pasar por la educación en valores, la concienciación sobre el buen uso de los bienes que son públicos, y una mayor vigilancia en la zona de los baños durante los momentos de mayor afluencia, por parte del personal de los Centros.
 
Si queremos que la educación se base verdaderamente en valores de tolerancia y convivencia, debemos comenzar por el respeto de los derechos más básicos de la infancia y la adolescencia.

Los destinatarios de la petición

Enrique Ossorio Cuesta, Consejero de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid
Enrique Ossorio Cuesta, Consejero de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid

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