“¡Elijo yo, por ellos! Derecho a decidir las apps en nuestros dispositivos”


“¡Elijo yo, por ellos! Derecho a decidir las apps en nuestros dispositivos”
La causa
Mi historia
Soy Marisol Arce Lobos, psicóloga clínica infanto-juvenil y familiar. Desde hace varios años acompaño a niños, adolescentes y sus familias en el desarrollo emocional, la orientación en temas de crianza, las dificultades de atención y aprendizaje, así como en el acompañamiento a niños y adolescentes neurodivergentes.
Al mismo tiempo, soy madre, y fue justamente mi experiencia personal con mis hijos lo que me llevó a estudiar este tema más profundamente: me di cuenta de que muchas aplicaciones preinstaladas en televisores y dispositivos afectan directamente la crianza, la salud mental y el bienestar familiar.
Al investigar y observar casos en consulta, comprendí que no siempre podemos controlar lo que nuestros hijos ven o el tiempo que pasan frente a una pantalla. Esto afecta sus emociones, hábitos de sueño, juego, desarrollo socioemocional, aprendizajes y hasta su salud física. Y me pregunté: ¿Quién decide realmente qué consumen nuestros hijos en estos dispositivos?
El problema
Muchos televisores y dispositivos vienen con aplicaciones como YouTube o Netflix que no se pueden eliminar. Esto deja en manos de algoritmos y decisiones comerciales algo que debería ser responsabilidad de los padres: la educación y protección de nuestros hijos.
Los riesgos incluyen:
Ansiedad y frustración en niños y adolescentes.
Dificultad para gestionar emociones y establecer límites.
Dificultades en la atención y en los aprendizajes escolares.
Exposición a contenidos inapropiados o excesivos.
Problemas físicos: dolor de cuello y espalda, fatiga visual, sedentarismo y aumento del riesgo de obesidad infantil.
Además, como adultos y consumidores, tenemos derecho a decidir sobre los dispositivos que compramos. No deberían ser las empresas ni los algoritmos quienes determinen lo que usamos o lo que ven nuestros hijos.
Por qué es urgente
En Europa, el Digital Markets Act (DMA) ya garantiza que los usuarios puedan desinstalar aplicaciones preinstaladas, fortaleciendo la libertad de elección y la protección digital.
En Chile, en cambio, seguimos sin una normativa vigente que proteja este derecho. Esto se contradice con lo que establece la Ley 21.430 de Garantías y Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (2022), que reconoce que todos los niños, niñas y adolescentes deben crecer en entornos seguros. Hoy, al no poder decidir qué aplicaciones permanecen en los dispositivos, ese derecho no se está respetando.
Mi solicitud
- A las marcas de televisores y plataformas:
- Que permitan eliminar aplicaciones preinstaladas según la decisión de los padres.
- Que respeten la privacidad y derechos de los menores, evitando algoritmos que influyan negativamente en su desarrollo.
- Que consideren la opinión de familias y especialistas en salud mental al diseñar productos y servicios.
- Que garanticen que los padres tengan pleno control sobre los dispositivos que adquieren, incluyendo la capacidad de desinstalar aplicaciones.
Al Gobierno de Chile y autoridades competentes (SERNAC, Subtel, Congreso):
- Que regulen esta práctica a nivel nacional, siguiendo ejemplos internacionales como el Digital Markets Act en Europa.
- Que aseguren que la Ley 21.430 de Garantías de la Niñez también se cumpla en el ámbito digital, protegiendo a niños, niñas y adolescentes de la exposición forzada a aplicaciones y contenidos
Evidencia Científica y Estudios que respaldan esta Solicitud:
- BMC Public Health (2024): Niños que usan YouTube con frecuencia presentan más problemas de atención, ansiedad y conductas agresivas.
- Muppalla et al. (2023): El exceso de pantallas afecta el lenguaje, la concentración, la memoria y la regulación de las emociones.
- Balcombe et al. (2023): YouTube puede generar soledad, baja autoestima y dependencia poco saludable de creadores de contenido.
- UCSC – Chile (2022): En Chile, se comprobó que el uso excesivo de pantallas daña el desarrollo socioemocional infantil y limita la capacidad de los padres para regular la exposición digital.
- Zeng et al. (2024): Los “videos cortos” (como YouTube Shorts) están relacionados con menor autocontrol y mayores problemas de concentración en los niños.
- ArXiv (2025): El algoritmo de YouTube refuerza emociones negativas y puede atrapar a los niños en burbujas de contenido dañino.
Nuestros hijos merecen que se respeten sus derechos y que nosotros, como padres, tengamos la última palabra.
No se trata solo de bloquear o restringir: se trata de tener el derecho de elegir.
👉 Firma esta petición para exigir que los derechos de niños, niñas y adolescentes se respeten en todos los dispositivos digitales.

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La causa
Mi historia
Soy Marisol Arce Lobos, psicóloga clínica infanto-juvenil y familiar. Desde hace varios años acompaño a niños, adolescentes y sus familias en el desarrollo emocional, la orientación en temas de crianza, las dificultades de atención y aprendizaje, así como en el acompañamiento a niños y adolescentes neurodivergentes.
Al mismo tiempo, soy madre, y fue justamente mi experiencia personal con mis hijos lo que me llevó a estudiar este tema más profundamente: me di cuenta de que muchas aplicaciones preinstaladas en televisores y dispositivos afectan directamente la crianza, la salud mental y el bienestar familiar.
Al investigar y observar casos en consulta, comprendí que no siempre podemos controlar lo que nuestros hijos ven o el tiempo que pasan frente a una pantalla. Esto afecta sus emociones, hábitos de sueño, juego, desarrollo socioemocional, aprendizajes y hasta su salud física. Y me pregunté: ¿Quién decide realmente qué consumen nuestros hijos en estos dispositivos?
El problema
Muchos televisores y dispositivos vienen con aplicaciones como YouTube o Netflix que no se pueden eliminar. Esto deja en manos de algoritmos y decisiones comerciales algo que debería ser responsabilidad de los padres: la educación y protección de nuestros hijos.
Los riesgos incluyen:
Ansiedad y frustración en niños y adolescentes.
Dificultad para gestionar emociones y establecer límites.
Dificultades en la atención y en los aprendizajes escolares.
Exposición a contenidos inapropiados o excesivos.
Problemas físicos: dolor de cuello y espalda, fatiga visual, sedentarismo y aumento del riesgo de obesidad infantil.
Además, como adultos y consumidores, tenemos derecho a decidir sobre los dispositivos que compramos. No deberían ser las empresas ni los algoritmos quienes determinen lo que usamos o lo que ven nuestros hijos.
Por qué es urgente
En Europa, el Digital Markets Act (DMA) ya garantiza que los usuarios puedan desinstalar aplicaciones preinstaladas, fortaleciendo la libertad de elección y la protección digital.
En Chile, en cambio, seguimos sin una normativa vigente que proteja este derecho. Esto se contradice con lo que establece la Ley 21.430 de Garantías y Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (2022), que reconoce que todos los niños, niñas y adolescentes deben crecer en entornos seguros. Hoy, al no poder decidir qué aplicaciones permanecen en los dispositivos, ese derecho no se está respetando.
Mi solicitud
- A las marcas de televisores y plataformas:
- Que permitan eliminar aplicaciones preinstaladas según la decisión de los padres.
- Que respeten la privacidad y derechos de los menores, evitando algoritmos que influyan negativamente en su desarrollo.
- Que consideren la opinión de familias y especialistas en salud mental al diseñar productos y servicios.
- Que garanticen que los padres tengan pleno control sobre los dispositivos que adquieren, incluyendo la capacidad de desinstalar aplicaciones.
Al Gobierno de Chile y autoridades competentes (SERNAC, Subtel, Congreso):
- Que regulen esta práctica a nivel nacional, siguiendo ejemplos internacionales como el Digital Markets Act en Europa.
- Que aseguren que la Ley 21.430 de Garantías de la Niñez también se cumpla en el ámbito digital, protegiendo a niños, niñas y adolescentes de la exposición forzada a aplicaciones y contenidos
Evidencia Científica y Estudios que respaldan esta Solicitud:
- BMC Public Health (2024): Niños que usan YouTube con frecuencia presentan más problemas de atención, ansiedad y conductas agresivas.
- Muppalla et al. (2023): El exceso de pantallas afecta el lenguaje, la concentración, la memoria y la regulación de las emociones.
- Balcombe et al. (2023): YouTube puede generar soledad, baja autoestima y dependencia poco saludable de creadores de contenido.
- UCSC – Chile (2022): En Chile, se comprobó que el uso excesivo de pantallas daña el desarrollo socioemocional infantil y limita la capacidad de los padres para regular la exposición digital.
- Zeng et al. (2024): Los “videos cortos” (como YouTube Shorts) están relacionados con menor autocontrol y mayores problemas de concentración en los niños.
- ArXiv (2025): El algoritmo de YouTube refuerza emociones negativas y puede atrapar a los niños en burbujas de contenido dañino.
Nuestros hijos merecen que se respeten sus derechos y que nosotros, como padres, tengamos la última palabra.
No se trata solo de bloquear o restringir: se trata de tener el derecho de elegir.
👉 Firma esta petición para exigir que los derechos de niños, niñas y adolescentes se respeten en todos los dispositivos digitales.

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Petición creada en 30 de agosto de 2025