

Cambiar el Sistema Educativo y de Evaluación Español
El problema
Día a día, uno de los problemas más importante en la vida de las personas que están recibiendo una educación pública en España, es que no se sienten valorados, no sienten que realmente sean formados para su desarrollo personal, laboral y cultural.
Actualmente, los contenidos obligatorios que se enseñan desde primaria a secundaria, son contenidos mayoritariamente de temas denominados “cultura general” y que terminan siendo los que definen qué bachiller deciden.
Después de mucho preguntar a varios estudiantes de muchos niveles, e incluso docentes, prácticamente ninguno siente que de verdad está aprendiendo algo útil, o necesario, como ya he mencionado.
La manera de evaluar esos contenidos, que desde un inicio no interesan, ni son reconocidos como algo útil por quienes se van a evaluar, no es correcta ni fomenta el verdadero aprendizaje. Nadie se asegura de que esos contenidos sean verdaderamente aprendidos. La mayoría de estudiantes lo repiten mucho, su proceso para estudiar se resume en memorizar el tema del que se tiene que examinar, y posteriormente, dictarlo al pie de la letra en el examen.
La cantidad de exámenes, la necesidad de interés, y de sentir que hacen algo útil para su futuro fuera de conseguir un trabajo con esos conocimientos, desemboca en problemas psicológicos, depresiones y agobios ente otros, que afectan directamente a su rendimiento académico y su vida personal.
No podemos esperar que todo esto no les ocurra, si los profesores se ocupan prácticamente solo de impartir contenidos académicos y no por la salud mental del alumnado, debido al Sistema Educativo, actual.
Comparando, por ejemplo, el sistema de selección del profesorado de España con el de Singapur, (el mejor sistema educativo según expertos que lo han estudiado durante mucho tiempo), en nuestro país no se tienen en cuenta muchas cosas que un profesor debería saber y cumplir durante sus años de trabajo. Los profesores tratan día a día con niños muy influenciables, adolescentes con muchas dudas, confusiones y cosas que les preocupan mucho, y de las que no pueden hacerse cargo, o preocuparse por culpa de tener que mantener unas notas que se esperan de ellos, o que exigen los padres, que si no cumplen repercuten en sus vidas y en lo que los hace verdaderamente felices.
Los profesores deberían formar parte del cambio, porque no solo es un trabajo, es un trabajo que influye directamente en el futuro del país.
En otros sistemas educativos los resultados laborales y calificativos son mucho mejores que aquí en España, y los estudiantes son más felices, y se agobian menos. Las dos cosas van de la mano, y por lo tanto, es de lo que se debería preocupar el sistema.
Cuando tienes que dar paso a la universidad, y si estudias fuera, independizarse y aprender a vivir por uno mismo sin la figura paternal, puede dar a lugar a problemas muy graves, que afectan a las calificaciones.
Los exámenes se acumulan, los contenidos no interesan, nadie nos ayuda a entender cosas más importantes que lo que nos obligan aprender, para que de verdad nos sea útil. En definitiva, todo se hace una bola muy grande que termina por arrollarnos, y ser contraproducente al que es el objetivo real de todo eso.
Como solución, propongo los siguientes cambios.
-El sistema de evaluación debe ser cambiado por un sistema de evaluación continua, en el que el alumno aprenda mediante el trabajo de uno mismo, y el trabajo que se hace en clase, lo necesario para que el tema quede aprendido, y no memorizado por el alumno. A todo eso se suma que mediante este tipo de evaluación, el profesor debe saber focalizar la atención, y la ayuda al alumno que no comprenda los contenidos, o no sepa realizar los trabajos que se le plantean. Mediante este sistema, nos aseguramos de que con el tiempo, sepan aplicar la teoría que aprenden (que no memorizar) en el futuro, ya que la evaluación continua debe mantenerse durante todos los cursos de esa asignatura.
-Los alumnos deben ser ayudados por el profesor en sus problemas, ya que los mismos pueden influir mucho en sus resultados académicos. Si no, el centro debe contar con un departamento de orientación, que debe hacerse cargo de esos alumnos, y velar por su salud física y mental. Hay que priorizar los problemas de los alumnos, si son de mucha importancia y repercuten en su trabajo, antes que las simples calificaciones.
-Los padres deben ejercer la misma función, de figura de confianza de sus hijos, y deben entender que si bajan sus calificaciones, puede tener una explicación fuera de la falta de esfuerzo, o trabajo.
-Los contenidos deben ser modificados, y arreglados para que sean aprendizajes aplicables al futuro laboral, domiciliario y de vida de los alumnos, como futuros adultos y personas funcionales. No podemos esperar que los alumnos tengan ganas de aprender, si lo que son obligados a aprender no va a repercutir en su vida, y no va a ser de importancia para su futuro. En conclusión, algunas qasignaturas deben ser suplidas por otras de utilidad general, o por lo menos un tiempo antes de pasar a sacar un bachiller enfocado a un tipo de asignaturas, o antes de decidir lo que estudiar.
-Los contenidos como una ciencia como las matemáticas, o la física, deben ser enseñadas mediante un tipo de ejercicio o problema realista, en el que los alumnos lo aprendan, y aprendan su utilidad y para qué sirven. Con ejemplos y problemas prácticos, en los que los alumnos puedan manipular elementos para poder llegar a una conclusión, en la que se haya usado el ya mencionado contenido.
-El ratio de alumnos que maneja un profesor debe disminuir. Si queremos centralizar el aprendizaje, el profesor debe llevar una media de 15 alumnos por clase, debido a la atención especial que le debe dar a cada uno.
En definitiva, muchas cosas deben cambiar, pero en mi opinión, tienen que hacerlo y pronto.
Las generaciones cambian y han cambiado mucho, los valores y la ética ha cambiado, e incluso la enseñanza puede cambiar y añadirse la imagen de la tecnología con la que están más familiarizada entre otras.
El futuro es hoy, y si no nos adaptamos a él, los resultados solo van a ir a peor.
El problema
Día a día, uno de los problemas más importante en la vida de las personas que están recibiendo una educación pública en España, es que no se sienten valorados, no sienten que realmente sean formados para su desarrollo personal, laboral y cultural.
Actualmente, los contenidos obligatorios que se enseñan desde primaria a secundaria, son contenidos mayoritariamente de temas denominados “cultura general” y que terminan siendo los que definen qué bachiller deciden.
Después de mucho preguntar a varios estudiantes de muchos niveles, e incluso docentes, prácticamente ninguno siente que de verdad está aprendiendo algo útil, o necesario, como ya he mencionado.
La manera de evaluar esos contenidos, que desde un inicio no interesan, ni son reconocidos como algo útil por quienes se van a evaluar, no es correcta ni fomenta el verdadero aprendizaje. Nadie se asegura de que esos contenidos sean verdaderamente aprendidos. La mayoría de estudiantes lo repiten mucho, su proceso para estudiar se resume en memorizar el tema del que se tiene que examinar, y posteriormente, dictarlo al pie de la letra en el examen.
La cantidad de exámenes, la necesidad de interés, y de sentir que hacen algo útil para su futuro fuera de conseguir un trabajo con esos conocimientos, desemboca en problemas psicológicos, depresiones y agobios ente otros, que afectan directamente a su rendimiento académico y su vida personal.
No podemos esperar que todo esto no les ocurra, si los profesores se ocupan prácticamente solo de impartir contenidos académicos y no por la salud mental del alumnado, debido al Sistema Educativo, actual.
Comparando, por ejemplo, el sistema de selección del profesorado de España con el de Singapur, (el mejor sistema educativo según expertos que lo han estudiado durante mucho tiempo), en nuestro país no se tienen en cuenta muchas cosas que un profesor debería saber y cumplir durante sus años de trabajo. Los profesores tratan día a día con niños muy influenciables, adolescentes con muchas dudas, confusiones y cosas que les preocupan mucho, y de las que no pueden hacerse cargo, o preocuparse por culpa de tener que mantener unas notas que se esperan de ellos, o que exigen los padres, que si no cumplen repercuten en sus vidas y en lo que los hace verdaderamente felices.
Los profesores deberían formar parte del cambio, porque no solo es un trabajo, es un trabajo que influye directamente en el futuro del país.
En otros sistemas educativos los resultados laborales y calificativos son mucho mejores que aquí en España, y los estudiantes son más felices, y se agobian menos. Las dos cosas van de la mano, y por lo tanto, es de lo que se debería preocupar el sistema.
Cuando tienes que dar paso a la universidad, y si estudias fuera, independizarse y aprender a vivir por uno mismo sin la figura paternal, puede dar a lugar a problemas muy graves, que afectan a las calificaciones.
Los exámenes se acumulan, los contenidos no interesan, nadie nos ayuda a entender cosas más importantes que lo que nos obligan aprender, para que de verdad nos sea útil. En definitiva, todo se hace una bola muy grande que termina por arrollarnos, y ser contraproducente al que es el objetivo real de todo eso.
Como solución, propongo los siguientes cambios.
-El sistema de evaluación debe ser cambiado por un sistema de evaluación continua, en el que el alumno aprenda mediante el trabajo de uno mismo, y el trabajo que se hace en clase, lo necesario para que el tema quede aprendido, y no memorizado por el alumno. A todo eso se suma que mediante este tipo de evaluación, el profesor debe saber focalizar la atención, y la ayuda al alumno que no comprenda los contenidos, o no sepa realizar los trabajos que se le plantean. Mediante este sistema, nos aseguramos de que con el tiempo, sepan aplicar la teoría que aprenden (que no memorizar) en el futuro, ya que la evaluación continua debe mantenerse durante todos los cursos de esa asignatura.
-Los alumnos deben ser ayudados por el profesor en sus problemas, ya que los mismos pueden influir mucho en sus resultados académicos. Si no, el centro debe contar con un departamento de orientación, que debe hacerse cargo de esos alumnos, y velar por su salud física y mental. Hay que priorizar los problemas de los alumnos, si son de mucha importancia y repercuten en su trabajo, antes que las simples calificaciones.
-Los padres deben ejercer la misma función, de figura de confianza de sus hijos, y deben entender que si bajan sus calificaciones, puede tener una explicación fuera de la falta de esfuerzo, o trabajo.
-Los contenidos deben ser modificados, y arreglados para que sean aprendizajes aplicables al futuro laboral, domiciliario y de vida de los alumnos, como futuros adultos y personas funcionales. No podemos esperar que los alumnos tengan ganas de aprender, si lo que son obligados a aprender no va a repercutir en su vida, y no va a ser de importancia para su futuro. En conclusión, algunas qasignaturas deben ser suplidas por otras de utilidad general, o por lo menos un tiempo antes de pasar a sacar un bachiller enfocado a un tipo de asignaturas, o antes de decidir lo que estudiar.
-Los contenidos como una ciencia como las matemáticas, o la física, deben ser enseñadas mediante un tipo de ejercicio o problema realista, en el que los alumnos lo aprendan, y aprendan su utilidad y para qué sirven. Con ejemplos y problemas prácticos, en los que los alumnos puedan manipular elementos para poder llegar a una conclusión, en la que se haya usado el ya mencionado contenido.
-El ratio de alumnos que maneja un profesor debe disminuir. Si queremos centralizar el aprendizaje, el profesor debe llevar una media de 15 alumnos por clase, debido a la atención especial que le debe dar a cada uno.
En definitiva, muchas cosas deben cambiar, pero en mi opinión, tienen que hacerlo y pronto.
Las generaciones cambian y han cambiado mucho, los valores y la ética ha cambiado, e incluso la enseñanza puede cambiar y añadirse la imagen de la tecnología con la que están más familiarizada entre otras.
El futuro es hoy, y si no nos adaptamos a él, los resultados solo van a ir a peor.
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Petición creada en 16 de noviembre de 2020