No más muertes como la de nuestro hijo, obligatoriedad de las sillas a contramarcha

Nuestro hijo Gabriel murió por culpa de una sillita de coche inadecuada. Por una silla como la que tienen en sus coches la mayoría de familias españolas instalada a favor de marcha, la cual compramos siguiendo las recomendaciones de los rankings publicados por los clubes automovilísticos y asociaciones de consumidores. Y que no protege la integridad de nuestros hijos.

Gabriel y yo volvíamos del colegio. Él tenía dos años y medio. En una curva, un coche nos embistió. Pude ver cómo el golpe hacía que mi hijo pareciera uno de esos muñecos que vemos en los test de conducción. Sufrió una decapitación interna, una luxación completa de la primera vértebra cervical que provoca la separación de cráneo y columna vertebral. Logré reanimarle y salvarle la vida en ese momento, pero siete meses después y tras una épica batalla, no pudo aguantar.

Si hubiera viajado en una silla a contramarcha esto no hubiera pasado; pero, desgraciadamente, parece que hay poco interés para poner las sillas mas seguras para nuestros hijos en el mercado. No es casualidad que el año pasado en Noruega, donde los niños viajan a contramarcha hasta los cuatro años, no se produjera ninguna muerte de un menor de esa edad en sus carreteras.

>> Firma para que la DGT y el Ministerio del Interior se comprometan a que las sillas a contramarcha sean obligatorias hasta los 4 años.

No queremos que algo parecido les siga pasando a otros niños y familias. Y por eso lanzamos esta petición. Los datos son tan evidentes como rotundos: una silla a contramarcha está diseñada para evitar lesiones; lesiones que en una silla de frente no se evitan. 

Eso fue lo que le sucedió a Gabriel, el cual no tuvo ninguna oportunidad de salir indemne de un accidente normal como el que le pueda suceder a cualquiera volviendo del colegio. Si hubiera viajado en una silla a contramarcha jamás hubiese sufrido esas lesiones tan terribles, con todo el sufrimiento que supuso para él, su familia y su entorno.

El 95% de los españoles creen que un niño debe ir en una silla de espaldas sólo hasta los 9 kgs. Esto tiene un coste dramático tanto social como económico. En 2013 entró en vigor una nueva normativa que obliga a que los niños viajen en sillas a contra marcha hasta los 15 meses. Gabriel tenía 28 meses cuando sucedió el accidente. ¿Por qué poner límites insuficientes cuando toda la bibliografía científica constata la eficacia de estos sistemas?. No lo consideramos aceptable.  No cuando es la vida de nuestros hijos la que está en juego.

>>> Firma esta petición y consigamos que nuestros hijos viajen con todas las garantías. 

Muchas gracias por apoyar y firmar.

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Elena y Fernando Chamorro, López started this petition with a single signature, and now has 227,962 supporters. Start a petition today to change something you care about.