Detengamos la planta termoeléctrica que contaminará y enfermará a nuestras familias

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La causa

Quieren hipotecar nuestro futuro. Nos enfrentamos a una amenaza que pone en riesgo nuestra salud, nuestro hogar y el bienestar de toda la comunidad. Pretenden instalar una planta termoeléctrica sobre la Ruta 2, km 49, frente al Autódromo Roberto Mouras, a pocos metros de una escuela rural y a menos de dos kilómetros de los barrios Las Golondrinas, Las Calandrias, La Rueda, Ruta del Sol y Gómez, entre otros. Esta decisión nos condenará a respirar aire contaminado, sufrir escasez y contaminación del agua, soportar un aumento de temperatura y padecer una grave contaminación sonora. Además, alterará drásticamente el ecosistema, con consecuencias devastadoras e irreversibles.

Las plantas termoeléctricas son sistemas obsoletos, altamente contaminantes y perjudiciales. Existen alternativas de generación de energía mucho más limpias y sostenibles, como la eólica, la hidráulica y la solar. Sin embargo, la instalación de esta central responde exclusivamente a intereses económicos que ignoran el bienestar de la población. Nuestros funcionarios justificaron el proyecto alegando que el municipio recibirá $20.000.000 mensuales, una suma que no beneficiará a los ciudadanos y solo enriquecerá a quienes impulsan este acuerdo. Al poco tiempo dejaron de mencionar la comisión mensual y presentaron una donación de vehículos. En la sesión del Concejo, los representantes dijeron abiertamente a los presentes que está donación está supeditada a la aprobación del proyecto. Por lo tanto, constituye un tráfico de influencias flagrante. En términos legales, cohecho. Estas empresas recurren a compensaciones económicas porque sus proyectos son indefendibles, injustificables y dañinos. No es casualidad que esta misma planta haya sido rechazada en otras localidades: es insostenible, contaminante y perjudicial para la comunidad.

Adicionalmente, en la sesión del Honorable Concejo Deliberante, se argumentó que la central traerá mejoras en el abastecimiento eléctrico de la región. Esto es falso. El abastecimiento eléctrico proveerá a la red eléctrica nacional, que luego reordena el suministro de acuerdo a las demandas, siendo éstas mayores en los grandes centros urbanos, como Capital Federal y GBA. Por otro lado, en Pilar y Escobar, donde se encontraban previamente las centrales termoeléctricas que fueron expulsadas por los vecinos como consecuencia de los graves trastornos de salud que sufrieron, nos informaron que las centrales no mejoraron la red eléctrica local. Tenemos información técnica y testimonios. La central traerá contaminación y devastación a la zona, sin brindar ningún beneficio. 

El impacto será devastador:

Contaminación del aire: Las centrales liberarán material particulado (PM2.5 y PM10), óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono y compuestos cancerígenos como benceno y formaldehído. Respirar este aire equivale a fumar varios cigarrillos al día, según la OMS. En un radio de hasta 100 km, aumentarán los casos de enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas, enfermedades inmunologicas y cáncer.

Escasez y contaminación del agua: La planta extraerá diariamente millones de litros de agua de las napas, reduciendo nuestras reservas de agua potable. Su demanda equivale al consumo diario de una ciudad de más de un millón de habitantes. La extracción se hará desde el acuífero Puelche, una de las reservas de agua más grandes del mundo. Centrales termoeléctricas similares, como la Central Termoeléctrica Matheu III, llegaron a consumir hasta cinco millones de litros diarios. Luego de su uso, la planta devolverá el agua sin oxígeno y contaminada al arroyo San Luis, destruyendo la biodiversidad.
El arroyo San Luis es un curso de agua fundamental en la región: atraviesa el partido de Brandsen, cerca de la localidad de Gómez, y desemboca en el Río Samborombón. Es parte de una zona de humedales protegida por la ordenanza N° 1236, que prohíbe cualquier alteración en el estado actual de la región y garantiza la conservación de cuerpos de agua superficiales y subterráneos. Su contaminación tendría un impacto ambiental crítico, afectando el abastecimiento de agua de áreas rurales y generando consecuencias aguas abajo. Esto no solo generará un grave déficit hídrico, sino que también envenenará ríos y napas, dañando la biodiversidad y afectando la producción de alimentos regionales.

Aumento de la temperatura local: El calor residual de los generadores elevará la temperatura en nuestros barrios, generando mayor consumo de electricidad, afectando la vegetación y alterando el equilibrio del ecosistema.

Ruido constante y vibraciones: El sonido y la vibración de los generadores afectarán nuestra calidad de vida y descanso. 
Las turbinas pueden superar los 107 decibeles (dB), equivalente al sonido de una turbina de avión despegando, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que el oído humano solo tolera hasta 55 dB sin daño a la salud, y que en horarios de descanso el umbral no debería superar los 40 dB. Ruidos por encima de los 60 dB pueden generar malestares físicos, y en 102 dB se alcanza el umbral del dolor. En Pilar, los problemas de salud derivados de la contaminación acústica de la Central Termoeléctrica Matheu III fueron tan graves que la comunidad logró su cierre. Esta contaminación sonora afectará a los vecinos y las escuelas cercanas, causando dolores de cabeza, aturdimiento, estrés, ansiedad, irritabilidad, confusión, niebla mental, mareos, trastornos del sueño, problemas de concentración en los niños y aumento del riesgo de enfermedades de salud mental y cardiovasculares. 

A esto se suma un hecho alarmante: a pocos metros del sitio propuesto se encuentra una escuela rural. La cercanía de la planta termoeléctrica expondrá a los niños a contaminantes atmosféricos y acústicos, poniendo en grave riesgo su salud y desarrollo.

Los vecinos de Pilar lograron cerrar las centrales termoeléctricas Matheu II y III debido al grave impacto ambiental y sanitario que generaban en la comunidad. Estas mismas centrales, recientemente clausuradas por contaminación y daño a la salud, son las que ahora quieren instalar en nuestro barrio. Si en Pilar las tuvieron que cerrar porque eran peligrosas, ¿por qué quieren traerlas a nuestros barrios?
No somos un basurero industrial, ni vamos a aceptar que nos usen como zona de sacrificio.

Además, para permitir la instalación de la central, el Municipio de Brandsen deberá modificar el Código de Ordenamiento Urbano Territorial y ceder el terreno a la Provincia de Buenos Aires. Esto significará que Brandsen perderá toda injerencia sobre lo que ocurra en el predio y renunciará a su potestad para inspeccionar, supervisar y controlar las actividades de la planta. Nos quedaremos sin ningún tipo de asistencia ni posibilidad de reclamo ante los impactos negativos del proyecto.

Este proyecto viola derechos fundamentales y normativas ambientales que deben ser respetadas:
- El artículo 41 de la Constitución Nacional, que garantiza el derecho a un ambiente sano.
- La Convención sobre los Derechos del Niño, que protege a los niños de la contaminación.
- La Ley General del Ambiente (N° 25.675), que exige estudios de impacto ambiental y participación ciudadana.
- La Ley de Acceso a la Información Pública Ambiental (N° 25.831), que obliga a transparentar proyectos contaminantes.
- El Código Penal (Artículo 248) establece que un funcionario que dicte resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes, o que no ejecute las que le competen, incurre en delito y debe ser sancionado.
Si avanzan sin cumplir con estas normativas, estarán incurriendo en incumplimiento de sus deberes y deberán responder ante la justicia. Exigimos a los funcionarios responsabilidad, transparencia y respeto a nuestros derechos. 

No permitiremos que vendan nuestro futuro.

Ante la falta de estudios de impacto ambiental públicos y completos, exigimos que se suspendan de inmediato todas las acciones relacionadas con este proyecto hasta que se realicen y publiquen los informes ambientales correspondientes. No podemos permitir que una decisión de esta magnitud se tome a espaldas de la comunidad y sin una evaluación seria de sus consecuencias. El aire y el agua no se recuperan. Estas decisiones no tienen marcha atrás.

No podemos quedarnos callados mientras hipotecan nuestra salud y destruyen nuestro entorno.
No podemos permitir que esto avance sin luchar.

Exigimos a las autoridades de Brandsen que frenen este proyecto inmediatamente y prioricen alternativas de energía limpia y sostenible.

Firma esta petición y alcemos la voz antes de que sea demasiado tarde.
Nuestra salud, nuestro hogar y nuestro futuro están en juego.

 

Al Honorable Concejo Deliberante y al Intendente de Brandsen,

Nos dirigimos a ustedes con profunda preocupación ante la inminente instalación de una planta termoeléctrica sobre la Ruta 2, km 49, frente al Autódromo Roberto Mouras, a menos de dos kilómetros de los barrios Las Golondrinas, Las Calandrias, La Rueda, Ruta del Sol y Gómez, y a escasos metros de una escuela rural. Este proyecto representa una amenaza directa para la salud de los habitantes de la zona y el equilibrio ambiental de nuestro distrito.

El impacto de esta central será devastador:

Contaminación del aire: Las centrales liberarán material particulado (PM2.5 y PM10), óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono y compuestos cancerígenos como benceno y formaldehído. Respirar este aire equivale a fumar varios cigarrillos al día, según la OMS. En un radio de hasta 100 km, aumentarán los casos de enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas, enfermedades inmunologicas y cáncer.

Escasez y contaminación del agua: La planta extraerá diariamente millones de litros de agua de las napas, reduciendo nuestras reservas de agua potable. Su demanda equivale al consumo diario de una ciudad de más de un millón de habitantes. La extracción se hará desde el acuífero Puelche, una de las reservas de agua más grandes del mundo. Centrales termoeléctricas similares, como la Central Termoeléctrica Matheu III, llegaron a consumir hasta cinco millones de litros diarios. Luego de su uso, la planta devolverá el agua sin oxígeno y contaminada al arroyo San Luis, destruyendo la biodiversidad.
El arroyo San Luis es un curso de agua fundamental en la región: atraviesa el partido de Brandsen, cerca de la localidad de Gómez, y desemboca en el Río Samborombón. Es parte de una zona de humedales protegida por la ordenanza N° 1236, que prohíbe cualquier alteración en el estado actual de la región y garantiza la conservación de cuerpos de agua superficiales y subterráneos. Su contaminación tendría un impacto ambiental crítico, afectando el abastecimiento de agua de áreas rurales y generando consecuencias aguas abajo. Esto no solo generará un grave déficit hídrico, sino que también envenenará ríos y napas, dañando la biodiversidad y afectando la producción de alimentos regionales.

Aumento de temperatura local: El calor residual generado por la planta elevará la temperatura en la zona, afectando la vegetación y el equilibrio ecológico de la región, transformando nuestros barrios en un ambiente hostil, especialmente en verano.

Contaminación sonora: El sonido y la vibración de los generadores afectarán nuestra calidad de vida y descanso. 
Las turbinas pueden superar los 107 decibeles (dB), equivalente al sonido de una turbina de avión despegando, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que el oído humano solo tolera hasta 55 dB sin daño a la salud, y que en horarios de descanso el umbral no debería superar los 40 dB. Ruidos por encima de los 60 dB pueden generar malestares físicos, y en 102 dB se alcanza el umbral del dolor. En Pilar, los problemas de salud derivados de la contaminación acústica de la Central Termoeléctrica Matheu III fueron tan graves que la comunidad logró su cierre. Esta contaminación sonora afectará a los vecinos y las escuelas cercanas, causando dolores de cabeza, aturdimiento, estrés, ansiedad, irritabilidad, confusión, niebla mental, mareos, trastornos del sueño, problemas de concentración en los niños y aumento del riesgo de enfermedades de salud mental y cardiovasculares. 

Proximidad a una escuela rural: A pocos metros de la zona afectada se encuentra una escuela rural, exponiendo a niños y docentes a contaminantes peligrosos. Los efectos sobre la salud infantil pueden ser irreversibles, afectando su desarrollo y bienestar.

Los vecinos de Pilar lograron cerrar las centrales termoeléctricas Matheu II y III debido al grave impacto ambiental y sanitario que generaban en la comunidad. Estas mismas centrales, recientemente clausuradas por contaminación y daño a la salud, son las que ahora quieren instalar en nuestro barrio. Si en Pilar las tuvieron que cerrar porque eran peligrosas, ¿por qué quieren traerlas a nuestros barrios? 
No somos un basurero industrial, ni vamos a aceptar que nos usen como zona de sacrificio.

Además, para habilitar la instalación de esta planta, el Municipio de Brandsen deberá modificar el Código de Ordenamiento Urbano Territorial y ceder el territorio a la Provincia de Buenos Aires. Esto significará la pérdida total de injerencia del municipio sobre el control, inspección y supervisión de las actividades de la planta, dejando a los vecinos sin recursos para reclamar en caso de incumplimientos ambientales o sanitarios.

Nuestros funcionarios justificaron el proyecto alegando que el municipio recibirá $20.000.000 mensuales, una suma que no beneficiará a los ciudadanos y solo enriquecerá a quienes impulsan este acuerdo. Al poco tiempo dejaron de mencionar la comisión mensual y presentaron una donación de vehículos. En la sesión del Concejo, los representantes dijeron abiertamente a los presentes que está donación está supeditada a la aprobación del proyecto. Por lo tanto, constituye un tráfico de influencias flagrante. En términos legales, cohecho. Estas empresas recurren a compensaciones económicas porque sus proyectos son indefendibles, injustificables y dañinos. No es casualidad que esta misma planta haya sido rechazada en otras localidades: es insostenible, contaminante y perjudicial para la comunidad.

Adicionalmente, en la sesión del Honorable Concejo Deliberante, se argumentó que la central traerá mejoras en el abastecimiento eléctrico de la región. Esto es falso. El abastecimiento eléctrico proveerá a la red eléctrica nacional, que luego reordena el suministro de acuerdo a las demandas, siendo éstas mayores en los grandes centros urbanos, como Capital Federal y GBA. Por otro lado, en Pilar y Escobar, donde se encontraban previamente las centrales termoeléctricas que fueron expulsadas por los vecinos como consecuencia de los graves trastornos de salud que sufrieron, nos informaron que las centrales no mejoraron la red eléctrica local. Tenemos información técnica y testimonios. La central traerá contaminación y devastación a la zona, sin brindar ningún beneficio. 

Este proyecto viola derechos fundamentales y normativas ambientales que deben ser respetadas:
- El artículo 41 de la Constitución Nacional, que garantiza el derecho a un ambiente sano.
- La Convención sobre los Derechos del Niño, que protege a los niños de la contaminación.
- La Ley General del Ambiente (N° 25.675), que exige estudios de impacto ambiental y participación ciudadana.
- La Ley de Acceso a la Información Pública Ambiental (N° 25.831), que obliga a transparentar proyectos contaminantes.
- El Código Penal (Artículo 248) establece que un funcionario que dicte resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes, o que no ejecute las que le competen, incurre en delito y debe ser sancionado.
Si avanzan sin cumplir con estas normativas, estarán incurriendo en incumplimiento de sus deberes y deberán responder ante la justicia. Exigimos a los funcionarios responsabilidad, transparencia y respeto a nuestros derechos. 

Ante la ausencia de estudios de impacto ambiental completos y accesibles a la comunidad, los vecinos solicitamos la suspensión inmediata de todas las acciones relacionadas con este proyecto hasta que se realicen los estudios ambientales correspondientes y se informe públicamente el destino de las aguas residuales utilizadas por la central. No podemos permitir que esta decisión se tome sin la debida transparencia y sin evaluar las consecuencias irreversibles que traerá para la comunidad y el medio ambiente.

Exigimos a las autoridades de Brandsen que frenen este proyecto de inmediato y prioricen alternativas de energía limpia y sostenible. No podemos permitir que se hipoteque nuestra salud y nuestro futuro por decisiones apresuradas e irresponsables.

Esperamos una pronta respuesta y que se tomen las medidas necesarias para garantizar el bienestar de nuestra comunidad.

Atentamente,

Los vecinos de Brandsen

 

Las voces de los firmantes

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