Detener la ampliación de la carretera que afecta al hábitat del Jambato


Detener la ampliación de la carretera que afecta al hábitat del Jambato
La causa
El jambato negro de páramo (Atelopus ignescens), una de las ranas más emblemáticas del Ecuador, está nuevamente al borde de la extinción.
Tras haber sido considerada extinta durante casi 30 años, la especie fue redescubierta en 2016 en Angamarca, provincia de Cotopaxi. Hoy, esa es la única población silvestre conocida en todo el planeta, con apenas 92 a 359 individuos.
Sin embargo, esta segunda oportunidad está siendo puesta en riesgo por la ampliación de una carretera que atraviesa directamente su hábitat más sensible.
¿Qué está ocurriendo en Angamarca?
El hogar del jambato se encuentra en la microcuenca del río Guambaine, un sitio de importancia global que ha sido reconocido como:
● Área Clave para la Biodiversidad (KBA)
● Sitio Alianza Cero Extinción (AZE)
● Santuario del Jambato (declarado por el Gobierno Parroquial de Angamarca)
Es además la primera KBA del Ecuador creada específicamente para proteger a un anfibio.
A pesar de estos reconocimientos, en 2024 se iniciaron trabajos de ampliación vial que han provocado:
● Depósito de escombros dentro del río
● Alteración del cauce y aumento de sedimentos
● Pérdida de hábitat ribereño crítico
Estos impactos ocurrieron durante la etapa más vulnerable del ciclo de vida del jambato, cuando los juveniles emergen del agua para incorporarse a la población terrestre.
Una contradicción con los derechos de la naturaleza
El pasado 16 de noviembre de 2025, el pueblo ecuatoriano ratificó su Constitución mediante consulta popular, reafirmando los derechos de la naturaleza, vigentes desde 2008 y reconocidos a nivel mundial como un hito histórico.
Sin embargo, lo que ocurre en Angamarca contradice este mandato ciudadano.
Desde septiembre de 2024, la Alianza Jambato —una coalición de científicos, comunidades locales y autoridades parroquiales— ha alertado formalmente a las autoridades. El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) confirmó que las obras no corresponden al permiso ambiental otorgado y que existe un riesgo directo para una especie en Peligro Crítico.
A pesar de ello, no se han implementado medidas efectivas de protección ni restauración, y existe el anuncio de reinicio de los trabajos viales.
¿Por qué firmar esta petición?
El caso del jambato no es aislado. En Ecuador, otras especies del mismo género (Atelopus) han desaparecido localmente debido a carreteras construidas sin una gestión ambiental adecuada.
El jambato ya fue declarado extinto una vez.
Su redescubrimiento fue una segunda oportunidad extraordinaria.
Lo que ocurra ahora será una prueba real de si el Ecuador cumple en la práctica con los derechosde la naturaleza que reconoce en su Constitución.
Exigimos:
● Que los escombros no se depositen en el río Guambaine.
● La implementación de medidas de protección y restauración ambiental.
● La planificación de infraestructura vial responsable, compatible con la conservación de la biodiversidad.
● El respeto efectivo a los derechos de la naturaleza y a los compromisos ambientales del país.
La historia del jambato —de la extinción al redescubrimiento, y hoy nuevamente amenazado— se ha convertido en un símbolo de esperanza y responsabilidad ambiental.
Firma y comparte esta petición.
El futuro del jambato, y la credibilidad del Ecuador como país pionero en los derechos de la naturaleza, dependen de lo que hagamos hoy. 🐸💚
ENGLISH VERSION:
Stop the road expansion that is affecting the Jambato’s habitat
The páramo black jambato (Atelopus ignescens), one of Ecuador’s most emblematic frogs, is once again on the brink of extinction.
After having been considered extinct for nearly 30 years, the species was rediscovered in 2016 in Angamarca, in the province of Cotopaxi. Today, this is the only known wild population on the planet, with just 92 to 359 individuals remaining.
However, this second chance is being put at risk by the expansion of a road that cuts directly through its most sensitive habitat.
What is happening in Angamarca?
The jambato’s home lies in the Guambaine River micro-watershed, a site of global importance that has been recognized as:
● A Key Biodiversity Area (KBA)
● An Alliance for Zero Extinction (AZE) site
● The Jambato Sanctuary (declared by the Angamarca Parish Government)
It is also the first KBA in Ecuador created specifically to protect an amphibian.
Despite these recognitions, in 2024 road expansion works began, causing:
● Dumping of debris into the river
● Alteration of the river channel and increased sedimentation
● Loss of critical riparian habitat
These impacts occurred during the most vulnerable stage of the jambato’s life cycle, when juveniles emerge from the water to join the terrestrial population.
A contradiction with the rights of nature
On November 16, 2025, the Ecuadorian people reaffirmed their Constitution through a popular referendum, once again upholding the rights of nature, in force since 2008 and internationally recognized as a historic milestone.
However, what is happening in Angamarca contradicts this citizen mandate.
Since September 2024, the Jambato Alliance—a coalition of scientists, local communities, and parish authorities—has formally alerted the authorities. The Ministry of Environment, Water and Ecological Transition (MAATE) confirmed that the works do not correspond to the environmental permit granted and that there is a direct risk to a Critically Endangered species.
Despite this, no effective protection or restoration measures have been implemented, and there is an announcement that road works will resume.
Why sign this petition?
The case of the jambato is not an isolated one. In Ecuador, other species of the same genus (Atelopus) have disappeared locally due to roads built without adequate environmental management.
The jambato has already been declared extinct once.
Its rediscovery was an extraordinary second chance.
What happens now will be a real test of whether Ecuador truly upholds, in practice, the rights of nature enshrined in its Constitution.
We demand:
● That debris not be dumped into the Guambaine River.
● The implementation of environmental protection and restoration measures.
● The planning of responsible road infrastructure compatible with biodiversity conservation.
● Effective respect for the rights of nature and the country’s environmental commitments.
The story of the jambato—from extinction to rediscovery, and now once again under threat—has become a symbol of hope and environmental responsibility.
Sign and share this petition.
The future of the jambato, and Ecuador’s credibility as a pioneering country in the rights of nature, depend on what we do today. 🐸💚
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La causa
El jambato negro de páramo (Atelopus ignescens), una de las ranas más emblemáticas del Ecuador, está nuevamente al borde de la extinción.
Tras haber sido considerada extinta durante casi 30 años, la especie fue redescubierta en 2016 en Angamarca, provincia de Cotopaxi. Hoy, esa es la única población silvestre conocida en todo el planeta, con apenas 92 a 359 individuos.
Sin embargo, esta segunda oportunidad está siendo puesta en riesgo por la ampliación de una carretera que atraviesa directamente su hábitat más sensible.
¿Qué está ocurriendo en Angamarca?
El hogar del jambato se encuentra en la microcuenca del río Guambaine, un sitio de importancia global que ha sido reconocido como:
● Área Clave para la Biodiversidad (KBA)
● Sitio Alianza Cero Extinción (AZE)
● Santuario del Jambato (declarado por el Gobierno Parroquial de Angamarca)
Es además la primera KBA del Ecuador creada específicamente para proteger a un anfibio.
A pesar de estos reconocimientos, en 2024 se iniciaron trabajos de ampliación vial que han provocado:
● Depósito de escombros dentro del río
● Alteración del cauce y aumento de sedimentos
● Pérdida de hábitat ribereño crítico
Estos impactos ocurrieron durante la etapa más vulnerable del ciclo de vida del jambato, cuando los juveniles emergen del agua para incorporarse a la población terrestre.
Una contradicción con los derechos de la naturaleza
El pasado 16 de noviembre de 2025, el pueblo ecuatoriano ratificó su Constitución mediante consulta popular, reafirmando los derechos de la naturaleza, vigentes desde 2008 y reconocidos a nivel mundial como un hito histórico.
Sin embargo, lo que ocurre en Angamarca contradice este mandato ciudadano.
Desde septiembre de 2024, la Alianza Jambato —una coalición de científicos, comunidades locales y autoridades parroquiales— ha alertado formalmente a las autoridades. El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) confirmó que las obras no corresponden al permiso ambiental otorgado y que existe un riesgo directo para una especie en Peligro Crítico.
A pesar de ello, no se han implementado medidas efectivas de protección ni restauración, y existe el anuncio de reinicio de los trabajos viales.
¿Por qué firmar esta petición?
El caso del jambato no es aislado. En Ecuador, otras especies del mismo género (Atelopus) han desaparecido localmente debido a carreteras construidas sin una gestión ambiental adecuada.
El jambato ya fue declarado extinto una vez.
Su redescubrimiento fue una segunda oportunidad extraordinaria.
Lo que ocurra ahora será una prueba real de si el Ecuador cumple en la práctica con los derechosde la naturaleza que reconoce en su Constitución.
Exigimos:
● Que los escombros no se depositen en el río Guambaine.
● La implementación de medidas de protección y restauración ambiental.
● La planificación de infraestructura vial responsable, compatible con la conservación de la biodiversidad.
● El respeto efectivo a los derechos de la naturaleza y a los compromisos ambientales del país.
La historia del jambato —de la extinción al redescubrimiento, y hoy nuevamente amenazado— se ha convertido en un símbolo de esperanza y responsabilidad ambiental.
Firma y comparte esta petición.
El futuro del jambato, y la credibilidad del Ecuador como país pionero en los derechos de la naturaleza, dependen de lo que hagamos hoy. 🐸💚
ENGLISH VERSION:
Stop the road expansion that is affecting the Jambato’s habitat
The páramo black jambato (Atelopus ignescens), one of Ecuador’s most emblematic frogs, is once again on the brink of extinction.
After having been considered extinct for nearly 30 years, the species was rediscovered in 2016 in Angamarca, in the province of Cotopaxi. Today, this is the only known wild population on the planet, with just 92 to 359 individuals remaining.
However, this second chance is being put at risk by the expansion of a road that cuts directly through its most sensitive habitat.
What is happening in Angamarca?
The jambato’s home lies in the Guambaine River micro-watershed, a site of global importance that has been recognized as:
● A Key Biodiversity Area (KBA)
● An Alliance for Zero Extinction (AZE) site
● The Jambato Sanctuary (declared by the Angamarca Parish Government)
It is also the first KBA in Ecuador created specifically to protect an amphibian.
Despite these recognitions, in 2024 road expansion works began, causing:
● Dumping of debris into the river
● Alteration of the river channel and increased sedimentation
● Loss of critical riparian habitat
These impacts occurred during the most vulnerable stage of the jambato’s life cycle, when juveniles emerge from the water to join the terrestrial population.
A contradiction with the rights of nature
On November 16, 2025, the Ecuadorian people reaffirmed their Constitution through a popular referendum, once again upholding the rights of nature, in force since 2008 and internationally recognized as a historic milestone.
However, what is happening in Angamarca contradicts this citizen mandate.
Since September 2024, the Jambato Alliance—a coalition of scientists, local communities, and parish authorities—has formally alerted the authorities. The Ministry of Environment, Water and Ecological Transition (MAATE) confirmed that the works do not correspond to the environmental permit granted and that there is a direct risk to a Critically Endangered species.
Despite this, no effective protection or restoration measures have been implemented, and there is an announcement that road works will resume.
Why sign this petition?
The case of the jambato is not an isolated one. In Ecuador, other species of the same genus (Atelopus) have disappeared locally due to roads built without adequate environmental management.
The jambato has already been declared extinct once.
Its rediscovery was an extraordinary second chance.
What happens now will be a real test of whether Ecuador truly upholds, in practice, the rights of nature enshrined in its Constitution.
We demand:
● That debris not be dumped into the Guambaine River.
● The implementation of environmental protection and restoration measures.
● The planning of responsible road infrastructure compatible with biodiversity conservation.
● Effective respect for the rights of nature and the country’s environmental commitments.
The story of the jambato—from extinction to rediscovery, and now once again under threat—has become a symbol of hope and environmental responsibility.
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The future of the jambato, and Ecuador’s credibility as a pioneering country in the rights of nature, depend on what we do today. 🐸💚
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Las voces de los firmantes
Petición creada en 8 de enero de 2026