Detener el proyecto de depositar los restos mortales de Camilo Torres en la UNAL

Detener el proyecto de depositar los restos mortales de Camilo Torres en la UNAL

La causa

Petición abierta a:

Profesores
Andrés Felipe Mora Cortés, 
Rector Encargado
Carolina Jiménez Millán,
Vicerrectora de sede Bogotá
Universidad Nacional de Colombia

Nos dirijimos a ustedes con el respeto que merecen sus cargos, pero también con la firmeza que exige nuestra responsabilidad como ciudadanos preocupados por la comunidad universitaria, para expresar nuestra profunda preocupación y solicitar respetuosamente que se detenga el proyecto de depositar los restos mortales de Camilo Torres Restrepo en el campus de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá.


El carácter antidemocrático de la decisión

Esta decisión se tomó sin consulta alguna a la comunidad universitaria. No hubo debate en los órganos de gobierno colegiado, no se convocó a foros abiertos, no se consultó a los consejos de facultad ni a las asociaciones de profesores, estudiantes o trabajadores. Una universidad pública, que debe ser ejemplo de deliberación democrática y construcción colectiva no puede tomar decisiones de esta magnitud de espaldas a su comunidad y al país. Este proceder contradice los principios fundamentales de autonomía universitaria y gobierno participativo que ustedes han dicho defender.


La opacidad del proceso

El proyecto se desarrolló de manera reservada, casi clandestina. La comunidad universitaria se enteró cuando las obras ya estaban en marcha, cuando los hechos consumados pretendían neutralizar cualquier posibilidad de debate. Esta falta de transparencia es inaceptable en una institución pública y genera desconfianza legítima sobre las verdaderas motivaciones y sobre qué otros procesos podrían estar manejándose con similar opacidad.


La inconveniencia del momento histórico

Colombia atraviesa un momento de profunda polarización política y social. Camilo Torres es una figura que, independientemente de los méritos que se le reconozcan, genera divisiones significativas en la sociedad colombiana. Convertir a la Universidad Nacional en escenario de esta disputa simbólica, precisamente cuando necesitamos construir puentes y espacios de encuentro, es profundamente imprudente. La universidad debe ser espacio de reflexión crítica sobre nuestra historia, no tribunal que resuelve unilateralmente debates históricos aún abiertos.


Otras figuras merecedoras de reconocimiento

Si la Universidad Nacional quisiera honrar la memoria de quienes han contribuido de manera excepcional al país, existen numerosas figuras cuyo legado es indiscutible y convocante: científicos, artistas, pensadores, líderes sociales cuyas contribuciones transformaron positivamente a Colombia sin generar las divisiones que inevitablemente suscita esta decisión. ¿Por qué no se ha considerado honrar de esta manera especial a profesores y egresados ilustres que dedicaron su vida a construir esta institución?


El contraste con problemas urgentes desatendidos

Mientras se destinan recursos y energía institucional a este proyecto, la universidad enfrenta crisis graves que no reciben la misma atención ni determinación:

  1. Los problemas académicos que tiene la UNAL en sus procesos misionales como son la no existencia de becas de posgrado, y la falta de cupos en materias de pregrado.
  2. Violencias sexuales: Los casos de acoso y agresión sexual en el campus siguen sin protocolos efectivos de prevención, atención y sanción. Las víctimas continúan sin encontrar respuestas institucionales satisfactorias.
  3. Uso del campus por agentes externos: Personas ajenas a la universidad utilizan regularmente nuestras instalaciones para actividades violentas, vandalismo y confrontaciones que nada tienen que ver con la vida académica.
  4. Instrumentalización política del campus: El campus ha sido utilizado como escenario por dirigentes políticos de diversas tendencias y hasta por el mismo gobierno nacional, que ven en la universidad un espacio para sus agendas particulares. La universidad debe ser espacio académico, no tarima política.
  5. Inseguridad y miedo: Estudiantes, profesores y trabajadores reportan cada vez más sensaciones de inseguridad dentro del campus. El vandalismo, las amenazas, las pintas y grafities difamatorias y los actos de intimidación se han normalizado peligrosamente. Esto es de público conocimiento y transcurre ante el aparente silencio aprobatorio de su administración. 

La posición frente a las víctimas del conflicto:

Esta decisión coloca a la Universidad Nacional en una posición sumamente difícil frente a las miles de víctimas de la violencia en Colombia. Muchas de ellas, incluyendo miembros de la propia comunidad universitaria, han sufrido directamente las consecuencias del conflicto armado. Al tomar partido de manera unilateral en un debate histórico aún no resuelto, la universidad arriesga a alienar a quienes merecen de esta institución un espacio de acogida, reflexión crítica y construcción de memoria desde la pluralidad, no desde la imposición de una narrativa única.

El irrespeto a la universidad:

El proyecto en cuestión, por la forma como se ha manejado, constituye un irrespeto a la comunidad universitaria y a la sociedad. Nos trata como espectadores pasivos de decisiones que nos afectan directamente a ciudadanos y miembros de la comunidad académica. Ignora que la universidad es de todos los ciudadanos de Colombia, de quienes la habitamos, trabajamos y construimos cotidianamente.

Solicitud

Por todo lo anterior, solicitamos respetuosamente que:

  1.  Se detengan de inmediato las obras relacionadas con el depósito de los restos mortales de Camilo Torres Restrepo.
  2. Se abra un proceso de consulta amplia, democrática y transparente con toda la comunidad universitaria sobre este asunto.
  3. Se priorice la atención institucional a los problemas urgentes que afectan la seguridad, el bienestar y la dignidad de quienes habitamos el campus.
  4. Se establezcan mecanismos permanentes de consulta y participación para decisiones de impacto simbólico e institucional significativo.


La Universidad Nacional de Colombia merece dirigentes que la convoquen, no que la dividan; que la consulten, no que la impongan; que la protejan, no que la expongan. Confíamos en que ustedes sabrán rectificar este rumbo y le devolverán a la Universidad Nacional de Colombia el protagonismo que le corresponde en las decisiones que le atañen.


Atentamente,
Los firmantes


Nota: Esta petición quedará disponible públicamente como expresión legítima de preocupación ciudadana y universitaria.

 

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La causa

Petición abierta a:

Profesores
Andrés Felipe Mora Cortés, 
Rector Encargado
Carolina Jiménez Millán,
Vicerrectora de sede Bogotá
Universidad Nacional de Colombia

Nos dirijimos a ustedes con el respeto que merecen sus cargos, pero también con la firmeza que exige nuestra responsabilidad como ciudadanos preocupados por la comunidad universitaria, para expresar nuestra profunda preocupación y solicitar respetuosamente que se detenga el proyecto de depositar los restos mortales de Camilo Torres Restrepo en el campus de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá.


El carácter antidemocrático de la decisión

Esta decisión se tomó sin consulta alguna a la comunidad universitaria. No hubo debate en los órganos de gobierno colegiado, no se convocó a foros abiertos, no se consultó a los consejos de facultad ni a las asociaciones de profesores, estudiantes o trabajadores. Una universidad pública, que debe ser ejemplo de deliberación democrática y construcción colectiva no puede tomar decisiones de esta magnitud de espaldas a su comunidad y al país. Este proceder contradice los principios fundamentales de autonomía universitaria y gobierno participativo que ustedes han dicho defender.


La opacidad del proceso

El proyecto se desarrolló de manera reservada, casi clandestina. La comunidad universitaria se enteró cuando las obras ya estaban en marcha, cuando los hechos consumados pretendían neutralizar cualquier posibilidad de debate. Esta falta de transparencia es inaceptable en una institución pública y genera desconfianza legítima sobre las verdaderas motivaciones y sobre qué otros procesos podrían estar manejándose con similar opacidad.


La inconveniencia del momento histórico

Colombia atraviesa un momento de profunda polarización política y social. Camilo Torres es una figura que, independientemente de los méritos que se le reconozcan, genera divisiones significativas en la sociedad colombiana. Convertir a la Universidad Nacional en escenario de esta disputa simbólica, precisamente cuando necesitamos construir puentes y espacios de encuentro, es profundamente imprudente. La universidad debe ser espacio de reflexión crítica sobre nuestra historia, no tribunal que resuelve unilateralmente debates históricos aún abiertos.


Otras figuras merecedoras de reconocimiento

Si la Universidad Nacional quisiera honrar la memoria de quienes han contribuido de manera excepcional al país, existen numerosas figuras cuyo legado es indiscutible y convocante: científicos, artistas, pensadores, líderes sociales cuyas contribuciones transformaron positivamente a Colombia sin generar las divisiones que inevitablemente suscita esta decisión. ¿Por qué no se ha considerado honrar de esta manera especial a profesores y egresados ilustres que dedicaron su vida a construir esta institución?


El contraste con problemas urgentes desatendidos

Mientras se destinan recursos y energía institucional a este proyecto, la universidad enfrenta crisis graves que no reciben la misma atención ni determinación:

  1. Los problemas académicos que tiene la UNAL en sus procesos misionales como son la no existencia de becas de posgrado, y la falta de cupos en materias de pregrado.
  2. Violencias sexuales: Los casos de acoso y agresión sexual en el campus siguen sin protocolos efectivos de prevención, atención y sanción. Las víctimas continúan sin encontrar respuestas institucionales satisfactorias.
  3. Uso del campus por agentes externos: Personas ajenas a la universidad utilizan regularmente nuestras instalaciones para actividades violentas, vandalismo y confrontaciones que nada tienen que ver con la vida académica.
  4. Instrumentalización política del campus: El campus ha sido utilizado como escenario por dirigentes políticos de diversas tendencias y hasta por el mismo gobierno nacional, que ven en la universidad un espacio para sus agendas particulares. La universidad debe ser espacio académico, no tarima política.
  5. Inseguridad y miedo: Estudiantes, profesores y trabajadores reportan cada vez más sensaciones de inseguridad dentro del campus. El vandalismo, las amenazas, las pintas y grafities difamatorias y los actos de intimidación se han normalizado peligrosamente. Esto es de público conocimiento y transcurre ante el aparente silencio aprobatorio de su administración. 

La posición frente a las víctimas del conflicto:

Esta decisión coloca a la Universidad Nacional en una posición sumamente difícil frente a las miles de víctimas de la violencia en Colombia. Muchas de ellas, incluyendo miembros de la propia comunidad universitaria, han sufrido directamente las consecuencias del conflicto armado. Al tomar partido de manera unilateral en un debate histórico aún no resuelto, la universidad arriesga a alienar a quienes merecen de esta institución un espacio de acogida, reflexión crítica y construcción de memoria desde la pluralidad, no desde la imposición de una narrativa única.

El irrespeto a la universidad:

El proyecto en cuestión, por la forma como se ha manejado, constituye un irrespeto a la comunidad universitaria y a la sociedad. Nos trata como espectadores pasivos de decisiones que nos afectan directamente a ciudadanos y miembros de la comunidad académica. Ignora que la universidad es de todos los ciudadanos de Colombia, de quienes la habitamos, trabajamos y construimos cotidianamente.

Solicitud

Por todo lo anterior, solicitamos respetuosamente que:

  1.  Se detengan de inmediato las obras relacionadas con el depósito de los restos mortales de Camilo Torres Restrepo.
  2. Se abra un proceso de consulta amplia, democrática y transparente con toda la comunidad universitaria sobre este asunto.
  3. Se priorice la atención institucional a los problemas urgentes que afectan la seguridad, el bienestar y la dignidad de quienes habitamos el campus.
  4. Se establezcan mecanismos permanentes de consulta y participación para decisiones de impacto simbólico e institucional significativo.


La Universidad Nacional de Colombia merece dirigentes que la convoquen, no que la dividan; que la consulten, no que la impongan; que la protejan, no que la expongan. Confíamos en que ustedes sabrán rectificar este rumbo y le devolverán a la Universidad Nacional de Colombia el protagonismo que le corresponde en las decisiones que le atañen.


Atentamente,
Los firmantes


Nota: Esta petición quedará disponible públicamente como expresión legítima de preocupación ciudadana y universitaria.

 

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