Detener Cristiano Genocidio


Detener Cristiano Genocidio
La causa
Lamentablemente continúan las Masacres y el nefasto Genocidio contra personas y grupos de fe, creyentes en Jesucristo, que practican su creencia abiertamente, en forma pacífica como cristianos practicantes y que son vulnerables porque están desarmados. Los grupos criminales organizados en pandillas aprovechan cínicamente la debilidad para segar la vida de varones, mujeres y niños de todas las edades y de cada una de las condiciones humanas.
Una vez siembran el terror, obligan a las comunidades a desplazarse a otros lugares, roban sus objetos de valor, tierras, propiedades (muebles e inmuebles), y en varias oportunidades violan sexualmente a las personas de ambos sexos. Los gritos de las almas de los muertos, heridos y de aquellos que por circunstancias particulares siguen con vida dentro de la masacre, llegan a cada punto cardinal del planeta tierra, pero al parecer existe un silencio sepulcral y complicidad con los aberrantes hechos.
Sus voces son apagadas por la desidia, arrogancia y petulancia de quienes tienen el poder para desintegrar definitivamente el problema. Que los culpables paguen los crimines de lesa humanidad, que los responsables regresen lo robado y usurpado. Una vez se malogra la dignidad y equidad, es muy difícil volver a equilibrar la familia y la misma sociedad.
Solicitamos acción inmediata a todos los organismos internacionales y gobiernos, para que logremos justicia y bienestar de todos y para todos. Reconociendo igualdad en los derechos, a creyentes, ateos, agnósticos, diferentes de la fe y credo sin importar la deidad que profesen. La humanidad merece vivir libremente con dignidad. Que cualquier fe o credo reinante en la mente del hombre y que no lesione la libertad del otro, sea respetada en todos por igual, repartiendo oportunidades y privilegios para todos en igual proporción y si excepción.
+ Leonardo Marin-Saavedra
Patriarca Territorio de las Americas

10
La causa
Lamentablemente continúan las Masacres y el nefasto Genocidio contra personas y grupos de fe, creyentes en Jesucristo, que practican su creencia abiertamente, en forma pacífica como cristianos practicantes y que son vulnerables porque están desarmados. Los grupos criminales organizados en pandillas aprovechan cínicamente la debilidad para segar la vida de varones, mujeres y niños de todas las edades y de cada una de las condiciones humanas.
Una vez siembran el terror, obligan a las comunidades a desplazarse a otros lugares, roban sus objetos de valor, tierras, propiedades (muebles e inmuebles), y en varias oportunidades violan sexualmente a las personas de ambos sexos. Los gritos de las almas de los muertos, heridos y de aquellos que por circunstancias particulares siguen con vida dentro de la masacre, llegan a cada punto cardinal del planeta tierra, pero al parecer existe un silencio sepulcral y complicidad con los aberrantes hechos.
Sus voces son apagadas por la desidia, arrogancia y petulancia de quienes tienen el poder para desintegrar definitivamente el problema. Que los culpables paguen los crimines de lesa humanidad, que los responsables regresen lo robado y usurpado. Una vez se malogra la dignidad y equidad, es muy difícil volver a equilibrar la familia y la misma sociedad.
Solicitamos acción inmediata a todos los organismos internacionales y gobiernos, para que logremos justicia y bienestar de todos y para todos. Reconociendo igualdad en los derechos, a creyentes, ateos, agnósticos, diferentes de la fe y credo sin importar la deidad que profesen. La humanidad merece vivir libremente con dignidad. Que cualquier fe o credo reinante en la mente del hombre y que no lesione la libertad del otro, sea respetada en todos por igual, repartiendo oportunidades y privilegios para todos en igual proporción y si excepción.
+ Leonardo Marin-Saavedra
Patriarca Territorio de las Americas

10
Los tomadores de decisiones



Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 1 de mayo de 2026
