Alto a la corrupción JUEZ, LIC. GREGORIO RAMÍREZ PUENTE Núm Exp. 164/2014-A

Alto a la corrupción JUEZ, LIC. GREGORIO RAMÍREZ PUENTE Núm Exp. 164/2014-A

La causa

Mi nombre es Norma Angélica Ortiz Guerrero soy originaria de la ciudad de México, y viví en Guadalajara por mucho tiempo. Acudo a ustedes con el objeto de difundir mi caso y encontrar justicia. Soy madre de dos hijos, los cuales no veo desde marzo del 2014. Mi historia comienza cuando me casé con el empresario Leonardo Mireles Escobedo originario de Guadalajara, Jalisco. En marzo de 2014 mi lugar de residencia era en Sherman Oaks California en donde vivía con mis dos hijos y mi ex marido. Del jueves 27 al 31 de marzo yo viajé a México a pasar unos días de vacaciones y en ese momento empezó para mí un calvario. 

El domingo 30 de marzo del 2014 aproximadamente a las 17:00 horas saliendo de una comida en un restaurante del Hotel Presidente Intercontinental, ubicado en la Zona de Polanco, en la CDMX, alcaldía Miguel Hidalgo, a la salida del estacionamiento del Hotel, fui detenida por cuatro agentes de la Policía Judicial, quienes me pidieron que me identificara junto con la persona que me acompañaba. En ese momento me informaron que había una Orden de Aprensión a mi nombre de pila, por robo calificado; el supuesto robo se llevó acabo en la ciudad de Guadalajara en un edificio ubicado frente a Casa Jalisco en donde la "señora de servicio" (supuestamente yo) de dicho inmueble ingresó a un departamento donde según la declaración ante el juzgado sustrajo tres laptops, un game boy, y unas llaves. El supuesto robo se llevó acabo el 2 de mayo del 2013.

Todo plenamente documentado en el Juzgado Séptimo de lo Penal en puente Grande Jalisco número de expediente 164/2014-A y por los hechos antes relatados soy ingresada al Penal en la noche del domingo 30 de marzo del 2014 en donde el supuesto abogado Alejandro de la Torre quien enviado y pagado por el que en ese momento aún era mi esposo, me mantuvo en prisión sin defenderme y solo siendo el portavoz de las instrucciones de su jefe. Estando yo en prisión mi ex esposo comenzó los trámite de divorcio, y desde entonces he sido violentada durante todos estos años, por mi ex marido y su gente de confianza. He sufrido amenazas, me han quitado mi libertad, mi tranquilidad y junto con ello la posibilidad de ver a mis hijos.

Estuve privada de mi libertad 16 meses, bajo supuestas averiguaciones que lo único que sacan a la luz es la manipulación dolosa del poder, el tráfico de influencias, y un sistema Judicial corrupto en donde nadie se hace responsable y mucho menos hacen su trabajo, con tan solo leer el expediente cualquier persona incluso sin conocimientos en DERECHO, entiende que este caso ha sido manipulado y creado para perjudicar mi vida y la vida de dos menores  los cuales tienen derechos así como, YO LOS TENGO .

He demostrado con pruebas contundentes primero que no soy empleada doméstica,  incluso que en el momento del robo yo me encontraba viviendo con mi esposo e hijos en la ciudad de Sherman Oaks California,  pese a las pruebas con papeles oficiales se dicta sentencia absolutoria en julio 2015, recayendo en apelación a la segunda sala del supremo tribunal de justicia del estado, con la toca penal 1235/2015, posteriormente el 13 de noviembre del 2015, revocan la sentencia absolutoria por una supuesta violación a los derechos del sentenciado al no haber agotado los medios alternos de solución de conflictos, ordenando reponer el procedimiento para que se agoten los medios conciliatorios con el ofendido.

Es importante comentar los detalles de la argumentación, pues durante los 16 meses que estuve recluida en un penal de alta seguridad, nos dimos a la tarea desde el 31 de octubre del 2014 cuando nombramos como mi defensor al Lic. Luis F. López que iniciamos la investigación y búsqueda del joven ofendido  con nombre PEDRO ANTONIO NAJERA OLVERA quien tan solo se presentó en el juzgado una sola vez con un INE que venció en el 2015, con dirección en Monterrey NL, se visitó el domicilio en donde supuestamente ocurrieron los hechos y en el departamento habitaba una familia que tenía varios años en este domicilio, y nadie conocía al supuesto OFENDIDO, también pagué viáticos para ir a localizarlo en Monterrey, cual fue nuestra sorpresa que en ese domicilio nadie lo conocía. No obstante dos instancias me ordenaron el pago por la publicación de edictos, también se ordenó buscarlo en diferentes dependencias gubernamentales y nunca apareció, por no decir QUE NO EXISTE. Además en la única declaración efectuada en el 2013 en el Juzgado Séptimo el ofendido declara no querer tener ningún tipo de acercamiento, es decir, no tener interés alguno en el proceso. Todo quedó documentado en el expediente ya mencionado.

Por parte del OFENDIDO, NO HAY PRUEBAS, no existen sus testigos ni siquiera hay en el expediente copia del INE de las dos personas ambas mujeres que declaran haber visto a la “SEÑORA DELIA”, persona identificada según ellos como personal de servicio del inmueble, salir del departamento del AFECTADO, con bolsas del súper transparentes, en donde vieron las laptops y aclaran las testigos que tienen conocimiento que la “SEÑORA DELIA”, no se llamaba así, si no que su verdadero nombre es el mío. ES DECIR UN HOMONIMO, increíble lo que se puede hacer con poder y dinero. 

Narrado todo lo sucedido porque estoy segura que detrás de todos estos acontecimientos esta la mano de Leonardo Mireles Escobedo, y al día de hoy después de casi 6 años, sigo esperando que el Juez del Juzgado Séptimo de lo Penal en Puente Grande Jalisco haga su trabajo y no se venda, y finalmente ejerza la reposición del PROCESO, lo legal sería que se aplicara la nueva ley en donde este delito no requiere encarcelamiento precautorio y se vuelva a dictar una SENTENCIA ABSOLUTORIA a mi favor.

Hago publico una vez más este caso y hago un llamado a las autoridades competentes para que revisen este atropello, temo por mi integridad personal, ninguna mujer merece vivir bajo el yugo de un hombre violento y poderoso, y ninguno ciudadano merece sufrir por el mal uso de las leyes, corrupción y  el tráfico de influencias.

Exhorto a las autoridades competentes a que realicen  una investigación a profundidad y se den cuenta de que todo lo aquí comentado es una realidad y que tengo sustentos para demostrarlo. 

 Desde hace más de seis años padezco de ansiedad y miedo, sin saber cómo, dónde y con quién viven mis hijos, tengo nulo contacto con ellos, y con un asunto legal absurdo  en donde mi vida y la de mi familia ha sufrido daños irreparables, física, mental, emocional y financiera.

Exijo justicia para mí y mis hijos… No tengo porque regresar a prisión porque nunca he violado la ley…  Esto debe parar ya… No quiero seguir viviendo con miedo… No quiero más violencia para las mujeres… Diferencias tan claras hasta en la forma en la que somos tratadas en el sistema de justicia, los penales etc.

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La causa

Mi nombre es Norma Angélica Ortiz Guerrero soy originaria de la ciudad de México, y viví en Guadalajara por mucho tiempo. Acudo a ustedes con el objeto de difundir mi caso y encontrar justicia. Soy madre de dos hijos, los cuales no veo desde marzo del 2014. Mi historia comienza cuando me casé con el empresario Leonardo Mireles Escobedo originario de Guadalajara, Jalisco. En marzo de 2014 mi lugar de residencia era en Sherman Oaks California en donde vivía con mis dos hijos y mi ex marido. Del jueves 27 al 31 de marzo yo viajé a México a pasar unos días de vacaciones y en ese momento empezó para mí un calvario. 

El domingo 30 de marzo del 2014 aproximadamente a las 17:00 horas saliendo de una comida en un restaurante del Hotel Presidente Intercontinental, ubicado en la Zona de Polanco, en la CDMX, alcaldía Miguel Hidalgo, a la salida del estacionamiento del Hotel, fui detenida por cuatro agentes de la Policía Judicial, quienes me pidieron que me identificara junto con la persona que me acompañaba. En ese momento me informaron que había una Orden de Aprensión a mi nombre de pila, por robo calificado; el supuesto robo se llevó acabo en la ciudad de Guadalajara en un edificio ubicado frente a Casa Jalisco en donde la "señora de servicio" (supuestamente yo) de dicho inmueble ingresó a un departamento donde según la declaración ante el juzgado sustrajo tres laptops, un game boy, y unas llaves. El supuesto robo se llevó acabo el 2 de mayo del 2013.

Todo plenamente documentado en el Juzgado Séptimo de lo Penal en puente Grande Jalisco número de expediente 164/2014-A y por los hechos antes relatados soy ingresada al Penal en la noche del domingo 30 de marzo del 2014 en donde el supuesto abogado Alejandro de la Torre quien enviado y pagado por el que en ese momento aún era mi esposo, me mantuvo en prisión sin defenderme y solo siendo el portavoz de las instrucciones de su jefe. Estando yo en prisión mi ex esposo comenzó los trámite de divorcio, y desde entonces he sido violentada durante todos estos años, por mi ex marido y su gente de confianza. He sufrido amenazas, me han quitado mi libertad, mi tranquilidad y junto con ello la posibilidad de ver a mis hijos.

Estuve privada de mi libertad 16 meses, bajo supuestas averiguaciones que lo único que sacan a la luz es la manipulación dolosa del poder, el tráfico de influencias, y un sistema Judicial corrupto en donde nadie se hace responsable y mucho menos hacen su trabajo, con tan solo leer el expediente cualquier persona incluso sin conocimientos en DERECHO, entiende que este caso ha sido manipulado y creado para perjudicar mi vida y la vida de dos menores  los cuales tienen derechos así como, YO LOS TENGO .

He demostrado con pruebas contundentes primero que no soy empleada doméstica,  incluso que en el momento del robo yo me encontraba viviendo con mi esposo e hijos en la ciudad de Sherman Oaks California,  pese a las pruebas con papeles oficiales se dicta sentencia absolutoria en julio 2015, recayendo en apelación a la segunda sala del supremo tribunal de justicia del estado, con la toca penal 1235/2015, posteriormente el 13 de noviembre del 2015, revocan la sentencia absolutoria por una supuesta violación a los derechos del sentenciado al no haber agotado los medios alternos de solución de conflictos, ordenando reponer el procedimiento para que se agoten los medios conciliatorios con el ofendido.

Es importante comentar los detalles de la argumentación, pues durante los 16 meses que estuve recluida en un penal de alta seguridad, nos dimos a la tarea desde el 31 de octubre del 2014 cuando nombramos como mi defensor al Lic. Luis F. López que iniciamos la investigación y búsqueda del joven ofendido  con nombre PEDRO ANTONIO NAJERA OLVERA quien tan solo se presentó en el juzgado una sola vez con un INE que venció en el 2015, con dirección en Monterrey NL, se visitó el domicilio en donde supuestamente ocurrieron los hechos y en el departamento habitaba una familia que tenía varios años en este domicilio, y nadie conocía al supuesto OFENDIDO, también pagué viáticos para ir a localizarlo en Monterrey, cual fue nuestra sorpresa que en ese domicilio nadie lo conocía. No obstante dos instancias me ordenaron el pago por la publicación de edictos, también se ordenó buscarlo en diferentes dependencias gubernamentales y nunca apareció, por no decir QUE NO EXISTE. Además en la única declaración efectuada en el 2013 en el Juzgado Séptimo el ofendido declara no querer tener ningún tipo de acercamiento, es decir, no tener interés alguno en el proceso. Todo quedó documentado en el expediente ya mencionado.

Por parte del OFENDIDO, NO HAY PRUEBAS, no existen sus testigos ni siquiera hay en el expediente copia del INE de las dos personas ambas mujeres que declaran haber visto a la “SEÑORA DELIA”, persona identificada según ellos como personal de servicio del inmueble, salir del departamento del AFECTADO, con bolsas del súper transparentes, en donde vieron las laptops y aclaran las testigos que tienen conocimiento que la “SEÑORA DELIA”, no se llamaba así, si no que su verdadero nombre es el mío. ES DECIR UN HOMONIMO, increíble lo que se puede hacer con poder y dinero. 

Narrado todo lo sucedido porque estoy segura que detrás de todos estos acontecimientos esta la mano de Leonardo Mireles Escobedo, y al día de hoy después de casi 6 años, sigo esperando que el Juez del Juzgado Séptimo de lo Penal en Puente Grande Jalisco haga su trabajo y no se venda, y finalmente ejerza la reposición del PROCESO, lo legal sería que se aplicara la nueva ley en donde este delito no requiere encarcelamiento precautorio y se vuelva a dictar una SENTENCIA ABSOLUTORIA a mi favor.

Hago publico una vez más este caso y hago un llamado a las autoridades competentes para que revisen este atropello, temo por mi integridad personal, ninguna mujer merece vivir bajo el yugo de un hombre violento y poderoso, y ninguno ciudadano merece sufrir por el mal uso de las leyes, corrupción y  el tráfico de influencias.

Exhorto a las autoridades competentes a que realicen  una investigación a profundidad y se den cuenta de que todo lo aquí comentado es una realidad y que tengo sustentos para demostrarlo. 

 Desde hace más de seis años padezco de ansiedad y miedo, sin saber cómo, dónde y con quién viven mis hijos, tengo nulo contacto con ellos, y con un asunto legal absurdo  en donde mi vida y la de mi familia ha sufrido daños irreparables, física, mental, emocional y financiera.

Exijo justicia para mí y mis hijos… No tengo porque regresar a prisión porque nunca he violado la ley…  Esto debe parar ya… No quiero seguir viviendo con miedo… No quiero más violencia para las mujeres… Diferencias tan claras hasta en la forma en la que somos tratadas en el sistema de justicia, los penales etc.

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