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Petitioning Comisión de Constitución, Legislación y Justicia Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Camara de Diputados
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Comisión de Constitución, Legislación y Justicia
Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Camara de Diputados

Incluyan los derechos de los hijos de familias homoparentales a ser reconocidos por ambas madres o ambos padres.

¡El Estado Chileno no nos deja ser feliz! Somos una familia chilena, como tantas que en este país quiere y exige ser feliz.

Soy Claudia, junto a mi amor que también se llama Claudia y nuestra hija somos una familia lesbomaternal. Llevamos 7 años juntas, desde aquella vez que nos reconocimos y entendimos que somos almas gemelas. Al igual que muchas personas queremos casarnos para proteger a nuestra hija.

A pesar de que la última reforma filial de derecho de familia separó la filiación del matrimonio vimos como en el momento de discutir el Acuerdo de Vida en Pareja, los derechos de filiación de los hijos de familias homoparentales se descartarón por completo, aludiendo de que la tuición se verá con el proyecto de matrimonio igualitario.  El inciso del proyecto de ley AVP donde pone a Claudia quien es la otra madre de nuestra hija en competencia con mis familiares consanguineos y solo después que yo fallezca es insuficiente. 

Nadie puede garantizar que un juez de tribunal de familia elegirá a su madre no biologica Claudia como la persona que tendrá el cuidado personal de su propia hija. Sino que tendrá que luchar para poder mantener a nuestra hija en su familia.

Esto es arbitrariamente discriminatorio porque en una familia heteroparental cuando uno de los padres fallece los hijos en común se quedan en su familia con el padre o la madre sobreviviente. No existe cuestionamiento.

La imposibilidad del reconocimiento del vinculo entre nuestra hija y su madre no biologica es una vulneración de sus derechos como niña. En la convención del derecho del niño establece que no se hará distinción alguna contra los niños basado en sus padres o en nuestro caso sus madres.

Además nos parece inaceptable que aún en Chile el Estado esté vagamente declarando que habrá un "debate" sobre el matrimonio igualitario, cuando nuestros derechos humanos a firmar este contrato han sido negados por todos los gobiernos de turno, por meros prejuicios. 

Al igual que el matrimonio igualitario, la adopción por parejas o personas sin discriminar arbitrariamente por su orientación sexual, 

En Chile no existe una forma de proteger a nuestro nucleo familiar, solo existe la posibilidad de proteger al nucleo familiar de personas casadas de distinto sexo.

¡No podemos entender porque no contamos con el derecho de ser familia, estamos desamparadas! 

Esto afecta a nuestra hija, quien nos reconoce como su familia, pero lamentablemente si me llegase a pasar algo, el futuro de nuestra hija quedaría en las manos de un juez.  Nuestra hija no cuenta con los mismos derechos humanos que los hijos de familias heteroparentales.   Esto también afecta a todos los hijos e hijas de familias homoparentales que simplemente no podemos proteger a nuestras familias por el prejuicio personal de algunos sectores del Estado, Iglesia y sociedad.


Tenemos una posibilidad única de cambiar la discriminación arbitraria y respetar los derechos del niño, los derechos de las familias diversas y dejar atrás la segregación.  

Necesitamos y pedimos al Poder Legislativo se legisle por un Matrimonio Igualitario con plenos derechos a reconocimiento igualitario, registro igualitario, reforma a derecho de familia y filial.  Adopción conjunta de los hijos por las parejas del mismo sexo, que se apruebe el Acuerdo de Vida en Pareja con el reconocimiento legal de ambas madres o padres sean estos biológico y no biológica, como tutores de nuestras hijos para resguardar el cuidado de nuestros hijas e hijos que tendremos en el futuro.


Argentina y Uruguay son países donde se reconoce la diversidad de familias, ayúdanos para que en nuestro país se reconozcan nuestro derecho a ser felices como familia que somos. ¡Ayúdanos! Firma esta petición.

Gracias y abrazos,

Claudia Calderón y Claudia Amigo.

 


 


Letter to
Comisión de Constitución, Legislación y Justicia Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Camara de Diputados
Estimados Diputados(as):
Nosotras somos Claudia Amigo, Claudia Calderón y nuestra hija, Gabriela Amigo Amigo y somos una familia no legalmente reconocida por las leyes chilenas. Nuestra familia se denomina como una familia lesbomarental, o homoparental pero para nosotras las etiquetas quedan atrás, porque somos mucho más que eso. Somos una familia que se ama incondicionalmente y es el amor incondicional por nuestra hija el motor que nos motiva a escribirles a ustedes los Senadores, Senadoras, Diputados y Diputadas que trabajan para servirle a nosotros la ciudadanía. Nuestra principal preocupación es el desamparo en que quedaría nuestra hija si yo, su madre biológica, llegara a fallecer. Nuestros hijos no pueden seguir desprotegidos por la falta de legislación en esta materia.
Les pedimos que legislen por un Matrimonio Igualitario y Adopción Conjunta de hijos(as) por ambos padres y madres.
Les pedimos que si ya le han puesto suma urgencia al proyecto AVP que lo promulgan lo antes posible con Adopción en Conjunta por ambas madres o padres como bien se ha hecho en Uruguay, Argentina y Brasil.
No es mucho pedir que ustedes hagan el labor de servirle a toda la ciudadanía, no es mucho pedir que ustedes trabajen por todos nosotros(as) y que cumplan con los acuerdos suscritos ante la ONU en cuanto a los Derechos Universales de las Personas LGBTI.
Ahora no se puede sostener la segregación ni un minuto más.

Lamentablemente, el AVP protege todo lo material pero no protege las vidas de los hijos de cuyas familias heterosexuales que eligen no casarse, ni tampoco de nuestras familias homoparentales que no tienen el derecho humano en Chile de contraer matrimonio civil.
Nuestra historia de familia comienza en noviembre 2, 2007 cuando Claudia Calderón y yo nos conocimos, fue un momento inolvidable que nos cambió la vida de una manera mágica. El momento que nos conocimos sentimos fue el día en que nuestras almas se reconocieron. Nos enamoramos profundamente y hemos sido inseparables desde ese momento. Hemos formado familia, tal vez no la familia tradicional que es legalmente reconocida en Chile, de un hombre y una mujer, ahí tenemos una diferencia, nosotras somos una familia no tradicional y vulneradas de nuestros derechos legalmente en Chile. Pero podemos decir que tenemos algo en común con la familia tradicional, que es mucho más significante que las diferencias, y eso es el amor incondicional por nuestra hija, y por nuestros futuros hijos(as) que tendremos a través de nuestro vinculo.
Nosotras, mamás de Gabby hemos vivido momentos inolvidables en cada etapa de su crecimiento. Como por ejemplo cuando le enseñamos a leer y escribir. Su primer día de colegio, su primera presentación de baile, son momentos que guardaremos como unos tesoros invaluables y hermosos. Jamás olvidaremos el día que llegó contando que en su curso y con orgullo dijo tener dos Mamás y que su profesora le creara un espacio seguro al educar a las niñas acerca de las distintos tipos de familia con el valor y respeto que se debe enseñar a los alumnos. Gabriela no ha sufrido bullying homofóbico debido a la educación que su profesora y su colegio eligió entregar a sus alumnas. Eso es una elección, uno puede elegir aceptar a los demás, quererlos tal como son, o uno puede elegir discriminarlos arbitrariamente. Gabriela se está educando en un colegio público y laico municipal de Santiago. Ella es una excelente alumna, muy buena compañera y amiga. Ella juega y vive sus etapas como corresponde con amor, alegría, tranquilidad y sobre todo con el respeto que proviene del amor y confianza que tenemos como familia. Gabriela cursa 3er año básico y ha recibido una educación que tiene como prioridad el valor del NO a la discriminación, en nuestro hogar, en su colegio municipal y dentro de sus pares. Gabriela siente que tiene un lugar en este mundo, se siente amada y valorada por su entorno. Su entorno se dedicó a crear esos espacios seguros, pero el Estado chileno no ha trabajado para crearle un espacio legalmente protegido. El Estado chileno aún no legisla para que ella tenga algo que sus hijos tienen, solo por haber nacido dentro de un matrimonio con carácter heterosexual. Es ese carácter heterosexual excluyente que atropella los derechos de Gabriela y de muchos hijos(as) más. Gabriela ha despertado llorando de haber tenido pesadillas donde su madre biológica muere en un accidente y ella sufre porque el Estado no permite que se quede bajo el cuidado de su otra mamá no biológica. Esta pesadilla de Gabby no queremos que sea una realidad. Este es nuestro problema, y si ustedes se ponen por un segundo en el lugar de Gabby, se darán cuenta de la tremenda vulnerabilidad al cual ella está sujeta y todo a raíz de un Estado que intenta sostener lo insostenible, la segregación por orientación sexual o identidad de género de los padres y madres de familias homoparentales que viven desamparadas. Vivimos desprotegidas por ideologías que hacen un tremendo daño y no inspiran amor, sino que crímenes de odio, ataques violentos contra la población LGBTI, despidos de trabajos, bullying homofóbico en colegios donde no se educa sobre los derechos humanos y mal trato a los pacientes LGBTI en el sistema de salud pública y la constante incitación al odio con que predican algunos líderes religiosos. Nosotros sufrimos gracias a la vulneración de nuestros derechos como familia porque no existe ley alguna que regule lo contrario.
La segregación es una elección pero les digo que el amor no lo es. Nosotras no podemos elegir no amar a nuestra hija, no podemos elegir no amarnos una a la otra, no podemos tomar la opción de no amar a nuestra familia. En cambio la discriminación arbitraria no tiene vida al menos que ustedes eligen darle energía, pero segregar a la población LGBTI es una decisión que atropella los derechos de nuestra hija y la de todos los hijos que provienen de familias homoparentales.
Pedimos que el reconocimiento legal de los hijos(as) por ambas personas, sea por parte de las dos madres o los dos padres sin importar su orientación sexual. Que de esta manera se resguarde el derecho de los hijos de gozar con la estabilidad del hogar donde hayan sido criados y por ende evitar que el cuidado de nuestros hijos no quede en manos de algún desconocido.
Sabemos que ahora se discute el AVP, pero en el futuro todo Chilena(o) merece tener el derecho a casarse sin importar la orientación sexual o identidad de género de las parejas que desean contraer matrimonio civil debajo de leyes civiles dentro de un Estado Laico.
Concluyó con decirles que esta es su oportunidad de corregir la desigualdad de derechos humanos universales a los cuales Chile ha suscrito estar a favor. Este es el momento en que ustedes, representantes de la ciudadanía tienen para extenderle derechos humanos a nuestra hija y muchos hijos de familias como la nuestra. No lo desperdicien en crear más injusticia social y homofobia dentro de una sociedad donde existimos y merecemos igualdad. Piensen en nuestra hija, piensen en todas las familias y no discriminen más.

Se despide atentamente,

Claudia Amigo
Claudia Calderón