Dar prioridad al voto de las familias en Consejos Escolares

El problema

Hace un tiempo, tuve la oportunidad de formar parte del Consejo Escolar de un colegio público en la ciudad de Valencia. Durante este tiempo, fui testigo de cómo decisiones esenciales, especialmente las relativas a la elección o renovación de la empresa de restauración colectiva, eran a menudo inclinadas por el voto de los docentes, dejando en segundo plano la voz de las familias.

Es vital que consideremos un cambio en esta dinámica. Las familias, que son las principales interesadas en el bienestar y la nutrición de sus hijos, deben tener un voto decisivo en estas decisiones. Actualmente, los docentes, que aunque aportan una importante visión educativa, no siempre son los más indicados para conocer las necesidades particulares de cada familia en cuestión de alimentación.

La Constitución Española reconoce el derecho de la participación ciudadana en asuntos que les atañen, y qué mejor ejemplo que el régimen alimentario que se ofrece a nuestros hijos. La preponderancia del voto de las familias en estas decisiones no solo fortalecerá la relación entre las escuelas y las familias, sino también garantizará que las elecciones estén más alineadas con las necesidades y preferencias de quienes saben mejor lo que es adecuado para sus hijos.

Proponemos que, en las revisiones anuales o cambios de proveedor de las Empresas de Restauración Colectiva, el voto de las familias tenga un peso mayor, asegurando así que las decisiones reflejen fielmente sus preocupaciones y prioridades.

Cambiar esta dinámica es posible y esencial. Un sistema de votación escolar más equilibrado puede transformar nuestro entorno educativo en uno que priorice el bienestar de las familias y, en consecuencia, el de los estudiantes.

Firmen esta petición para dar paso a una educación a la medida de nuestras necesidades y la de nuestros hijos.

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El problema

Hace un tiempo, tuve la oportunidad de formar parte del Consejo Escolar de un colegio público en la ciudad de Valencia. Durante este tiempo, fui testigo de cómo decisiones esenciales, especialmente las relativas a la elección o renovación de la empresa de restauración colectiva, eran a menudo inclinadas por el voto de los docentes, dejando en segundo plano la voz de las familias.

Es vital que consideremos un cambio en esta dinámica. Las familias, que son las principales interesadas en el bienestar y la nutrición de sus hijos, deben tener un voto decisivo en estas decisiones. Actualmente, los docentes, que aunque aportan una importante visión educativa, no siempre son los más indicados para conocer las necesidades particulares de cada familia en cuestión de alimentación.

La Constitución Española reconoce el derecho de la participación ciudadana en asuntos que les atañen, y qué mejor ejemplo que el régimen alimentario que se ofrece a nuestros hijos. La preponderancia del voto de las familias en estas decisiones no solo fortalecerá la relación entre las escuelas y las familias, sino también garantizará que las elecciones estén más alineadas con las necesidades y preferencias de quienes saben mejor lo que es adecuado para sus hijos.

Proponemos que, en las revisiones anuales o cambios de proveedor de las Empresas de Restauración Colectiva, el voto de las familias tenga un peso mayor, asegurando así que las decisiones reflejen fielmente sus preocupaciones y prioridades.

Cambiar esta dinámica es posible y esencial. Un sistema de votación escolar más equilibrado puede transformar nuestro entorno educativo en uno que priorice el bienestar de las familias y, en consecuencia, el de los estudiantes.

Firmen esta petición para dar paso a una educación a la medida de nuestras necesidades y la de nuestros hijos.

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Petición creada en 9 de diciembre de 2025