Controlar la Invasión Biológica del Ailanto

El problema

 

Esta petición está dirigida a la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid para instarles a emprender acciones que controlen la invasión biológica del Ailanto o árbol del cielo. Pide que la Consejería de Medio ambiente considere tres objetivos principales:

1.       Recopilar información para cuantificar y conocer la magnitud del problema.

2.       Extender las campañas de erradicación y control existentes y desarrollar otras nuevas que reduzcan el impacto negativo en los ecosistemas de la Comunidad de Madrid.

3.       Promover y crear programas educativos que incrementen la sensibilización de la población en temas de biodiversidad y alienten la participación pública. 

En 1992, durante la Convención Sobre la Diversidad Biológica, las Naciones Unidas reconocieron la importancia de proteger los ecosistemas de especies invasoras y establecieron la conservación de la biodiversidad medioambiental como un objetivo de interés común para la humanidad ("Texto de la Convención...").

Pocos son los que comprenden la seriedad del impacto medioambiental que tienen las especies invasoras. El Ailanthus Altissima, popularmente conocido como Ailanto o Árbol del cielo, es una planta que amenaza la viabilidad de las especies autóctonas y ya se encuentra en muchos lugares de nuestra Comunidad Autónoma. Es necesario que bajo el liderazgo de la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del territorio, se lleven a cabo medidas para conseguir un registro y documentación precisos y exhaustivos del problema, la educación de la población en temas de preservación de la biodiversidad y esfuerzos para erradicar o controlar la invasión del Ailanto.

El origen del Ailanto se encuentra en China donde se llegó a cultivar para alimentar al preciado gusano de seda. Actualmente el Ailanto se ha introducido en todos los continentes del planeta con la evidente excepción de la Antártida.  En España fue inicialmente introducido por jardineros y paisajistas, pero el grueso de la importación corrió a cuenta de constructores que se aprovecharon del rápido crecimiento y resistencia del ailanto para plantarlo en obras ferroviarias y carreteras. La falta de sensibilización de la población hacia los problemas que ocasiona el Ailanto facilitó en su día la introducción de la especie en nuestro país y ahora facilitan su expansión. Es más común encontrar Ailantos en lugares donde el terreno ha sido removido, como terraplenes, medianas, alrededor de vías ferroviarias, solares abandonados o descampados. Sin embargo la plaga no es exclusiva en estos lugares pudiéndose encontrar especímenes en los lugares más inesperados.

El Ailanto no solo tiene la capacidad de crecer rápido y de resistir condiciones pésimas como mala calidad de tierra, polución atmosférica, sequía, salinidad o inundaciones. Es una especie colonizadora que se reproduce sexual y asexualmente lo cual le infiere una capacidad mayor de reproducirse a altas velocidades. El Ailanto produce hasta 350 000 semillas cada año que son distribuidas principalmente por el viento y, además, puede producir brotes de hasta quince metros de distancia del tronco del espécimen original (Sanz Elorza, Dana Sánchez y Sobrino Vesperinas).

En lugares donde hay Ailantos la presencia de otras especies disminuye en un 55% (Constan Nava). El Ailanto libera sustancias alelopáticas, a través de sus raíces, que inhiben el crecimiento de otras plantas (Vila y Başnou) incrementando el dominio de la especie que poco a poco expulsa a las demás e invade zonas en las que no se controla su expansión.  Además el Ailanto produce un insecticida natural, compuesto por cuasina, que lo más resistente (Navarro y Muñoz, 2008). El impacto negativo del Ailanto en los ecosistemas locales no es el único problema que presenta esta especie que es capaz de crecer en grietas, muros, alcantarillas… y amenaza con afectar a infraestructuras gracias a su poderoso sistema de raíces (“Bayón Medrano y Llamas García).

En Cataluña y la Comunidad Valenciana la invasión del Ailanto ha sido muy significativa y ha llegado a niveles que aún no se ven en la Comunidad de Madrid. Debido a que la invasión es más fácil de controlar en sus primeras fases, que cuando ya está demasiado extendida, es necesario actuar a tiempo. La barrera más importante con la que nos topamos actualmente es la falta de sensibilización de la población. En 2007 se aprobó la Ley 42/2007, de 13 de Diciembre, de Patrimonio Natural y la Biodiversidad en la que se estableció la creación del Catálogo español de especies invasoras, regulado por el Real Decreto 630/2013. Desde entonces es ilegal cultivar, almacenar, vender, intercambiar o transportar el Ailanto (Heywood y Brunel).  A pesar de ello hasta 2014 el Ailanto aparecía en Precio Centro, una de las bases de datos sobre costes para materiales de construcción más populares del país. Claramente la necesidad de sensibilización pública en este asunto es necesaria. El problema del Ailanto es desconocido para la mayoría, que solo tienen alguna noción de invasiones obvias al ojo inexperto, como la de la cotorra argentina.  

Es primordial que las medidas tomadas a nivel estatal tengan continuidad en la Comunidad de Madrid que debe convertir el control de esta invasión en uno de sus objetivos medioambientales principales. Controlar esta invasión debe ser parte de la responsabilidad cívica de la Consejería de Medio Ambiente pero, además, en las secciones 61.5 y 61.6 de la ley 42/2007 se especifica que las comunidades autónomas deberán trabajar con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para crear planes con el objetivo de controlar y, posiblemente, exterminar las especies exóticas invasoras incluidas en el Catálogo. En vez de iniciativas con este objetivo en la página web de la Comunidad de Madrid y de la Consejería de Medio Ambiente solo se encuentran menciones al Ailanto en descripciones de excursiones en la Comunidad y en antiguas bases de precios para la construcción.

Primero: Es necesaria una documentación específica y precisa que ayude a definir la magnitud del problema. Hasta ahora, no se ha hecho prácticamente ningún estudio determinante sobre el Ailanto en la Comunidad de Madrid y es extremadamente difícil conseguir información sobre la invasión que no sea de primera mano. Para esto la Consejería de Medio Ambiente debe implementar redes de alerta temprana como han hecho Andalucía o Murcia, para combinar el esfuerzo de los ciudadanos y las autoridades. Esta iniciativa combinaría la acción de profesionales contratados por la Comunidad de Madrid y el resto de ciudadanos para documentar la invasión del Ailanto

Segundo: La Consejería de Medio Ambiente debe desarrollar iniciativas que deriven en el control de la invasión por métodos de erradicación. Las características del Ailanto hacen prácticamente imposible su erradicación completa pero es posible controlar la expansión de la especie si se toman las medidas apropiadas. De esta forma se puede evitar que el problema crezca hasta alcanzar proporciones similares a las que tiene en Cataluña o Valencia. Se deben emplear tácticas similares a las utilizadas en Andalucía o Cataluña contratando a profesionales que combinen tratamientos químicos y mecánicos de exterminación (ya que el Ailanto tiene una gran capacidad de rebrotar después de ser cortado). Esta iniciativa reduciría el número de Ailantos y permitiría a la Consejería de Medio Ambiente tener los focos de la invasión controlados.

Tercero: Probablemente lo más importante a la hora de controlar la invasión del Ailanto es la sensibilización del público.  Es necesario comprender que en la educación se basa nuestra sociedad y sus actitudes. El principal problema a la hora de emprender un proyecto de control del Ailanto es la ignorancia generalizada sobre el tema. Se deben introducir materiales educativos que expliquen la importancia de la biodiversidad en los colegios públicos además de organizar campañas que aumenten el conocimiento de los ciudadanos a través de los medios de comunicación y publicidad. De esta forma se conseguiría que una cantidad mayor de madrileños fueran capaces de distinguir el Ailanto y comprender el potencial invasor y efectos negativos de la especie. Si a esto se le une un fácil acceso a materiales que expliquen la técnica apropiada de eliminación del Ailanto para evitar que vuelva a brotar se conseguiría una mayor participación ciudadana en el proyecto.

La implementación de estas políticas no solo ayudaría a reducir el desastroso impacto, medioambiental en nuestros ecosistemas y estructural en nuestras ciudades, de la invasión biológica del Ailanto; además sería un ejemplo a seguir para otras Comunidades Autónomas. A través de la educación y de la implicación del gobierno autonómico en la erradicación parcial y control del Ailanto el problema de las especies exóticas invasoras conseguiría más seguimiento público. De esta manera promovería que los ciudadanos tengan una actitud más respetuosa hacia el ecosistema reduciendo el riesgo de otras invasiones por desconocimiento. No ignoren el problema mientras aun sea relativamente fácil controlarlo. Actúen ahora. Juntos podemos proteger a nuestras especies autóctonas y ecosistemas locales.

 

 

 

Referencias:

"Texto de la Convención sobre la Diversidad Biológica." Convention on Biological Diversity. United Nations, 1992. Web. 31 Mar. 2016.

Navarro Aranda, C. y Muñoz Garmendia, F. Borrador, 2008. Ailanthus. –  Castroviejo Bolívar, S. Flora Ibérica. Plantas vasculares de la Peninsula Ibérica e Islas Baleares.

Vilà, Monserrat, y Corina Başnou. "Species Factsheet: Ailanthus Altissima." DAISIE. Delivering Alien Invasive Species Inventories for Europe, 1 Dec. 2006. Web. 30 Mar. 2016.

Sanz Elorza, Mario, Elias D. Dana Sanchez, y Eduardo Sobrino Vesperinas. “Ailanthus altissima (Mill.) Swingle.” Atlas De Las Plantas Aloctonas Invasoras En Espana. Madrid: Ministerio De Medio Ambiente, 2005.

Heywood, V. y Brunel, S. 2009. Código de conducta sobre horticultura y plantas invasoras. Convenio relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y el Medio Natural en Europa.

Constán Nava, S., Bonet Jornet, A. & Serra Laliga, L. 2008. Efectos de la especie invasora Ailanthus altissima (Mill.) Swingle sobre la diversidad vegetal en bosques de ribera del LIC Serra de Mariola y Carrascal de la Font Roja. Iberis 6:65-75.

Bayón Medrano, Álvaro, y Félix Llamas García. "Ailanthus Altissima (Mill.) Swingle (Simarubaceae) Como Potencial Invasora."Ambiociencias - Revista De Divulgación Cientifica 15 Apr. 2011: 27-39. Siguiendo La Pista. Facultad De Ciencias Biológicas Y Ambientales. Universidad De León. Web. 18 Apr. 2016.



 
 

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El problema

 

Esta petición está dirigida a la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid para instarles a emprender acciones que controlen la invasión biológica del Ailanto o árbol del cielo. Pide que la Consejería de Medio ambiente considere tres objetivos principales:

1.       Recopilar información para cuantificar y conocer la magnitud del problema.

2.       Extender las campañas de erradicación y control existentes y desarrollar otras nuevas que reduzcan el impacto negativo en los ecosistemas de la Comunidad de Madrid.

3.       Promover y crear programas educativos que incrementen la sensibilización de la población en temas de biodiversidad y alienten la participación pública. 

En 1992, durante la Convención Sobre la Diversidad Biológica, las Naciones Unidas reconocieron la importancia de proteger los ecosistemas de especies invasoras y establecieron la conservación de la biodiversidad medioambiental como un objetivo de interés común para la humanidad ("Texto de la Convención...").

Pocos son los que comprenden la seriedad del impacto medioambiental que tienen las especies invasoras. El Ailanthus Altissima, popularmente conocido como Ailanto o Árbol del cielo, es una planta que amenaza la viabilidad de las especies autóctonas y ya se encuentra en muchos lugares de nuestra Comunidad Autónoma. Es necesario que bajo el liderazgo de la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del territorio, se lleven a cabo medidas para conseguir un registro y documentación precisos y exhaustivos del problema, la educación de la población en temas de preservación de la biodiversidad y esfuerzos para erradicar o controlar la invasión del Ailanto.

El origen del Ailanto se encuentra en China donde se llegó a cultivar para alimentar al preciado gusano de seda. Actualmente el Ailanto se ha introducido en todos los continentes del planeta con la evidente excepción de la Antártida.  En España fue inicialmente introducido por jardineros y paisajistas, pero el grueso de la importación corrió a cuenta de constructores que se aprovecharon del rápido crecimiento y resistencia del ailanto para plantarlo en obras ferroviarias y carreteras. La falta de sensibilización de la población hacia los problemas que ocasiona el Ailanto facilitó en su día la introducción de la especie en nuestro país y ahora facilitan su expansión. Es más común encontrar Ailantos en lugares donde el terreno ha sido removido, como terraplenes, medianas, alrededor de vías ferroviarias, solares abandonados o descampados. Sin embargo la plaga no es exclusiva en estos lugares pudiéndose encontrar especímenes en los lugares más inesperados.

El Ailanto no solo tiene la capacidad de crecer rápido y de resistir condiciones pésimas como mala calidad de tierra, polución atmosférica, sequía, salinidad o inundaciones. Es una especie colonizadora que se reproduce sexual y asexualmente lo cual le infiere una capacidad mayor de reproducirse a altas velocidades. El Ailanto produce hasta 350 000 semillas cada año que son distribuidas principalmente por el viento y, además, puede producir brotes de hasta quince metros de distancia del tronco del espécimen original (Sanz Elorza, Dana Sánchez y Sobrino Vesperinas).

En lugares donde hay Ailantos la presencia de otras especies disminuye en un 55% (Constan Nava). El Ailanto libera sustancias alelopáticas, a través de sus raíces, que inhiben el crecimiento de otras plantas (Vila y Başnou) incrementando el dominio de la especie que poco a poco expulsa a las demás e invade zonas en las que no se controla su expansión.  Además el Ailanto produce un insecticida natural, compuesto por cuasina, que lo más resistente (Navarro y Muñoz, 2008). El impacto negativo del Ailanto en los ecosistemas locales no es el único problema que presenta esta especie que es capaz de crecer en grietas, muros, alcantarillas… y amenaza con afectar a infraestructuras gracias a su poderoso sistema de raíces (“Bayón Medrano y Llamas García).

En Cataluña y la Comunidad Valenciana la invasión del Ailanto ha sido muy significativa y ha llegado a niveles que aún no se ven en la Comunidad de Madrid. Debido a que la invasión es más fácil de controlar en sus primeras fases, que cuando ya está demasiado extendida, es necesario actuar a tiempo. La barrera más importante con la que nos topamos actualmente es la falta de sensibilización de la población. En 2007 se aprobó la Ley 42/2007, de 13 de Diciembre, de Patrimonio Natural y la Biodiversidad en la que se estableció la creación del Catálogo español de especies invasoras, regulado por el Real Decreto 630/2013. Desde entonces es ilegal cultivar, almacenar, vender, intercambiar o transportar el Ailanto (Heywood y Brunel).  A pesar de ello hasta 2014 el Ailanto aparecía en Precio Centro, una de las bases de datos sobre costes para materiales de construcción más populares del país. Claramente la necesidad de sensibilización pública en este asunto es necesaria. El problema del Ailanto es desconocido para la mayoría, que solo tienen alguna noción de invasiones obvias al ojo inexperto, como la de la cotorra argentina.  

Es primordial que las medidas tomadas a nivel estatal tengan continuidad en la Comunidad de Madrid que debe convertir el control de esta invasión en uno de sus objetivos medioambientales principales. Controlar esta invasión debe ser parte de la responsabilidad cívica de la Consejería de Medio Ambiente pero, además, en las secciones 61.5 y 61.6 de la ley 42/2007 se especifica que las comunidades autónomas deberán trabajar con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para crear planes con el objetivo de controlar y, posiblemente, exterminar las especies exóticas invasoras incluidas en el Catálogo. En vez de iniciativas con este objetivo en la página web de la Comunidad de Madrid y de la Consejería de Medio Ambiente solo se encuentran menciones al Ailanto en descripciones de excursiones en la Comunidad y en antiguas bases de precios para la construcción.

Primero: Es necesaria una documentación específica y precisa que ayude a definir la magnitud del problema. Hasta ahora, no se ha hecho prácticamente ningún estudio determinante sobre el Ailanto en la Comunidad de Madrid y es extremadamente difícil conseguir información sobre la invasión que no sea de primera mano. Para esto la Consejería de Medio Ambiente debe implementar redes de alerta temprana como han hecho Andalucía o Murcia, para combinar el esfuerzo de los ciudadanos y las autoridades. Esta iniciativa combinaría la acción de profesionales contratados por la Comunidad de Madrid y el resto de ciudadanos para documentar la invasión del Ailanto

Segundo: La Consejería de Medio Ambiente debe desarrollar iniciativas que deriven en el control de la invasión por métodos de erradicación. Las características del Ailanto hacen prácticamente imposible su erradicación completa pero es posible controlar la expansión de la especie si se toman las medidas apropiadas. De esta forma se puede evitar que el problema crezca hasta alcanzar proporciones similares a las que tiene en Cataluña o Valencia. Se deben emplear tácticas similares a las utilizadas en Andalucía o Cataluña contratando a profesionales que combinen tratamientos químicos y mecánicos de exterminación (ya que el Ailanto tiene una gran capacidad de rebrotar después de ser cortado). Esta iniciativa reduciría el número de Ailantos y permitiría a la Consejería de Medio Ambiente tener los focos de la invasión controlados.

Tercero: Probablemente lo más importante a la hora de controlar la invasión del Ailanto es la sensibilización del público.  Es necesario comprender que en la educación se basa nuestra sociedad y sus actitudes. El principal problema a la hora de emprender un proyecto de control del Ailanto es la ignorancia generalizada sobre el tema. Se deben introducir materiales educativos que expliquen la importancia de la biodiversidad en los colegios públicos además de organizar campañas que aumenten el conocimiento de los ciudadanos a través de los medios de comunicación y publicidad. De esta forma se conseguiría que una cantidad mayor de madrileños fueran capaces de distinguir el Ailanto y comprender el potencial invasor y efectos negativos de la especie. Si a esto se le une un fácil acceso a materiales que expliquen la técnica apropiada de eliminación del Ailanto para evitar que vuelva a brotar se conseguiría una mayor participación ciudadana en el proyecto.

La implementación de estas políticas no solo ayudaría a reducir el desastroso impacto, medioambiental en nuestros ecosistemas y estructural en nuestras ciudades, de la invasión biológica del Ailanto; además sería un ejemplo a seguir para otras Comunidades Autónomas. A través de la educación y de la implicación del gobierno autonómico en la erradicación parcial y control del Ailanto el problema de las especies exóticas invasoras conseguiría más seguimiento público. De esta manera promovería que los ciudadanos tengan una actitud más respetuosa hacia el ecosistema reduciendo el riesgo de otras invasiones por desconocimiento. No ignoren el problema mientras aun sea relativamente fácil controlarlo. Actúen ahora. Juntos podemos proteger a nuestras especies autóctonas y ecosistemas locales.

 

 

 

Referencias:

"Texto de la Convención sobre la Diversidad Biológica." Convention on Biological Diversity. United Nations, 1992. Web. 31 Mar. 2016.

Navarro Aranda, C. y Muñoz Garmendia, F. Borrador, 2008. Ailanthus. –  Castroviejo Bolívar, S. Flora Ibérica. Plantas vasculares de la Peninsula Ibérica e Islas Baleares.

Vilà, Monserrat, y Corina Başnou. "Species Factsheet: Ailanthus Altissima." DAISIE. Delivering Alien Invasive Species Inventories for Europe, 1 Dec. 2006. Web. 30 Mar. 2016.

Sanz Elorza, Mario, Elias D. Dana Sanchez, y Eduardo Sobrino Vesperinas. “Ailanthus altissima (Mill.) Swingle.” Atlas De Las Plantas Aloctonas Invasoras En Espana. Madrid: Ministerio De Medio Ambiente, 2005.

Heywood, V. y Brunel, S. 2009. Código de conducta sobre horticultura y plantas invasoras. Convenio relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y el Medio Natural en Europa.

Constán Nava, S., Bonet Jornet, A. & Serra Laliga, L. 2008. Efectos de la especie invasora Ailanthus altissima (Mill.) Swingle sobre la diversidad vegetal en bosques de ribera del LIC Serra de Mariola y Carrascal de la Font Roja. Iberis 6:65-75.

Bayón Medrano, Álvaro, y Félix Llamas García. "Ailanthus Altissima (Mill.) Swingle (Simarubaceae) Como Potencial Invasora."Ambiociencias - Revista De Divulgación Cientifica 15 Apr. 2011: 27-39. Siguiendo La Pista. Facultad De Ciencias Biológicas Y Ambientales. Universidad De León. Web. 18 Apr. 2016.



 
 

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Consejeria de Medio Ambiente comunidad de Madrid
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Petición creada en 17 de abril de 2016