Publicado el Real Decreto-Ley que regulará finalmente la actividad de las VTC

Este viernes 28 de septiembre de 2018, tal y como se prometió a principios de mes, se hizo público el Real Decreto-Ley que tantas presiones ha suscitado en el ámbito del transporte urbano de las principales ciudades españolas.
Las VTCs dejarán definitivamente y de carácter inmediato de beneficiarse del limbo regulatorio en el que se encontraba y serán las Comunidades Autónomas, acompañadas de los Ayuntamientos, quienes finalmente estén habilitados para ello.
Si bien, este Decreto arroja luces y sombras, sostiene una base legislativa y política muy sustancial para que el sector del taxi siga luchando en otras administraciones. La habilitación es inmediata desde el momento en que se apruebe este Decreto en el BOE, y ya podrán regular aspectos fundamentales de su actividad, así como establecer restricciones en cuanto a medioambiente y tráfico, o delimitar jornadas de trabajo e incluso sus tarifas, o muy importante, poder expropiar por elevados expedientes sancionadores (algo que ha admitido el propio ministro: "para algunas empresas es más fácil pagarlas, que dejar de cumplir ilegalidades").
Desafortunadamente, el punto más oscuro a las necesidades de todo el sector, la ansiada licencia urbana, tendrá que esperar una moratoria de cuatro años en los que estos "empresarios" y especuladores, verán amortizadas sus inversiones actuales. Una medida complicada de comprender que sólo responde al interés de evitar futuras indemnizaciones por expropiar estas autorizaciones VTCs o limitarlas en su actividad. Pasado ese tiempo, los Ayuntamientos tendrán carta abierta para poder crear licencias municipales y cumplir el ansiado ratio 1/30.
Obviamente, todo el Decreto conllevará un estudio profundo por parte de los gabinetes jurídicos de las diferentes asociaciones del taxi y VTCs, y después de ello, podremos ver si se desarrollan más movilizaciones, fundamentalmente ante la injusta moratoria de cuatro años que se les concede a especuladores sin escrúpulos que apostaron por un producto de alto riesgo.
No obstante, congratula saber que este Decreto eliminará definitivamente a los grandes especuladores e inversores que poco a poco se alejarán de estas empresas disruptivas, ya que pese al volumen de negocio actual, nadie pondrá interés en un negocio con fecha de caducidad. ¿Alguien compraría un local o una vivienda con la certeza de ser derruida en cuatro años? ¿Las grandes multinacionales que proveen sus servicios confiaran en unos clientes o intermediarios que desaparecerán en cuestión de tiempo de las ciudades? ¿Buscarán otras vías de negocio?
Proximamente se publicarán más noticias, mientras tanto, aquí dejamos el Real Decreto-Ley aprobado hoy: