Frenemos el envenenamiento de perros y gatos

Frenemos el envenenamiento de perros y gatos

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 1500!
Con 1500 firmas, es más probable que esta petición sea publicada en los medios de comunicación locales
Miriam Rodriguez Losada ha iniciado esta petición dirigida a Change.org (The world's platform for change) y

Me llamo Miriam. Tengo dos perros, Sena y Tor. Esta semana Sena se ha salvado de morir envenenada gracias a que tomó una dosis pequeña y a la rápida intervención veterinaria. Al principio no iba a denunciar los hechos ante el temor de no servir para nada. Ahora me doy cuenta de que estos actos crueles y cobardes deben ser puestos en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que puedan hacer su trabajo, investigar y que sobre los culpables caiga el peso de ley. La colocación de cebos envenenados en entornos urbanos es un delito castigado con penas de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses de acuerdo al art. 336 CP. Si el animal muere estamos ante un delito de daños en la propiedad de terceros en su tipo agravado por emplear sustancias venenosas o corrosivas, lo que supone una pena de prisión de uno a tres años y multa de doce a veinticuatro meses de acuerdo al art. 263 CP. Además, el autor de dichos actos es responsable civilmente debiendo reparar el daño causado mediante el pago de los animales envenenados, los gastos de curación y el pago de las costas judiciales. Por tanto, tenemos leyes que protegen el medio ambiente y tutelan la flora y la fauna tal y como manda el art. 45 de nuestra Constitución e insiste el art. 339 CP en tanto a la restauración del equilibrio biológico. Entonces, ¿Por qué el envenenamiento de animales se esté convirtiendo en una práctica común? Todo lo anterior no sirve de nada si no se encuentra al culpable para poder imponerle el castigo que marca la ley, por eso es tan importante poner en marcha el proceso judicial. Esto es labor de la Administración que debe prevenir y perseguir estas acciones y también de los ciudadanos que deben denunciar para evitar que estas conductas aumenten ante la sensación de impunidad. Por último cabe preguntarnos a qué se deben este tipo de actuaciones. Normalmente son motivadas por las molestias que les causan los perros o los gatos a quienes deciden zanjar el asunto a su manera, dando muerte al animal. No les falta razón a los que se quejan de pisar excrementos de perros en las aceras. Pero, ¿acaso es el perro el culpable? o, ¿lo es él responsable del animal cuya obligación es recogerlas? ¿Merece una muerte tan terrible y dolorosa el perro cuyo único delito es existir y hacer sus necesidades en el lugar equivocado enfadando a la persona equivocada? También están aquellos a los que les molesta la simple presencia de los perros en los lugares públicos, ¿tiene la culpa el animal o quién no habilita zonas públicas para ellos? En cuanto a los perros callejeros y colonias de gatos el problema lo ocasiona quien abandona y el que no castra a sus animales. Tomemos el ejemplo de Holanda y sus duras leyes contra el abandono y el maltrato animal con multas de hasta16.000 euros. Es un problema de todos y como tal la Administración debería fomentar ayudas para la estirilización de las mascotas. Como conclusión, los dueños de los perros debemos ser responsables y consecuentes con lo que tenemos, recoger sus heces y tratar de no molestar a quien no tiene porqué soportarlos. También es obligación de la Administración regular y velar por la convivencia dado el aumento de los canes en la población. Pero, en ningún caso está justificado el deshacerse de un animal porque moleste. Lo que tienen que hacer esas personas es denunciar al dueño que no recoge la caca de su perro, pues como responsable del mismo debe hacerlo y en último caso es la policía la que tiene los medios coercitivos para lograr el cumplimiento del la ley imponiendo multas. Los perros y los gatos, los que menos culpa tienen, son los que pagan la ira de unos pocos que se toman la justicia por su mano bajo el convencimiento de que no recibirán castigo. En nuestra mano está que no se salgan con la suya. La ley está de nuestro lado, pongamos en marcha el proceso denunciando los hechos para que las autoridades investiguen y los jueces condenen. Si tu perro ha muerto envenenado, se ha intoxicado, has encontrado veneno en el parque o animales muertos que sospechas han sido envenenados debes ponerlo en conocimiento de la Policía. A partir de ahí es su responsabilidad investigar los hechos y encontrar al culpable. Auque en la mayoría de los casos se archivan las actuaciones por ser muy difícil encontrarlo al no haber testigos, podemos conseguir que el individuo deje de poner veneno ante el miedo de ser descubierto. Hagámonos oír, firma esta petición para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado nos escuchen y pongan todos los medios necesarios para frenar el envenenamiento de perros y gatos en España.

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 1500!
Con 1500 firmas, es más probable que esta petición sea publicada en los medios de comunicación locales