Carta al Dr. Ivan Cepeda Castro


Carta al Dr. Ivan Cepeda Castro
La causa
San Andrés Islas, febrero 14 de 2026
Doctor
Iván Cepeda Castro
Precandidato a la Presidencia de la República de Colombia
Ciudad
Asunto: Invitación urgente a reunión con el pueblo raizal, el sector religioso, comercial y la sociedad cívica del Archipiélago para tratar la crisis de sobrepoblación, del territorio (tierra y maritorio), violencia, desorden social y corrupción que afecta a las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Respetado Doctor Cepeda:
Reciba un cordial saludo en nombre de la Autoridad Raizal, de las comunidades de fe en todas sus denominaciones, del sector pesquero artesanal, agrícola y de la sociedad cívica del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, entre otros. Nos dirigimos a usted con profundo sentido de urgencia y responsabilidad, conscientes de que la situación que vivimos exige la atención prioritaria de quienes aspiran a liderar el país hacia un futuro más justo y seguro, donde reine la paz.
Nuestro archipiélago atraviesa una crisis sin precedentes. La presencia y el avance de redes delictivas, junto con dinámicas de violencia que afectan especialmente a nuestros jóvenes, han generado un ambiente de temor y vulnerabilidad que nunca habíamos experimentado con tal intensidad. Muchas familias viven hoy bajo una tensión constante, y el tejido social que históricamente ha sostenido nuestra vida comunitaria se encuentra seriamente afectado.
A esta realidad se suma una creciente preocupación ciudadana ante irregularidades, vacíos de autoridad y la percepción de conexiones entre actividades ilícitas y actores que deberían velar por la seguridad y el orden.
Esta pérdida de confianza en instituciones esenciales ha generado un vacío que agrava el desorden y la sensación de desamparo generalizado. La situación es grave, compleja y requiere intervenciones profundas desde el Estado, especialmente para restaurar la legitimidad institucional.
La sobrepoblación continúa intensificando todas estas tensiones, afectando el equilibrio social, presionando los recursos del territorio y debilitando la identidad y cohesión del Pueblo Étnico Raizal; durante décadas, un territorio pequeño, limitado y frágil, tanto en su ecosistema como en su tejido social, ha recibido una carga poblacional muy superior a su capacidad, lo que ha generado múltiples afectaciones que hoy confluyen en una crisis profunda:
• Deterioro acelerado de la convivencia.
• Desplazamiento cultural y pérdida de cohesión social.
• Expansión de actividades y economías ilícitas.
• Debilitamiento del control institucional.
• Conflictos por territorio, maritorio y recursos.
Como Pueblo Raizal, duele reconocer que fuimos una comunidad autónoma con formas propias de organización, espiritualidad y vida social, y que con el tiempo hemos visto cómo muchos han llegado para explotar nuestras islas, sus recursos y su gente, sin respetar nuestro carácter ancestral; sin embargo, seguimos siendo un pueblo digno y dispuesto a avanzar en soluciones reales y sostenibles, junto a los residentes legales de buena fe que, como nosotros, desean recuperar la paz, la confianza y la armonía social en nuestras islas.
Conocemos y valoramos profundamente su llamado a una “revolución ética” como eje de su propuesta nacional; un llamado que busca renovar la vida pública de Colombia a través de la transparencia, el respeto por los territorios, la dignidad humana y la reconstrucción de la confianza entre el Estado y las comunidades.
Creemos que nuestras Islas, por la gravedad de la crisis que atravesamos, deben ser uno de los lugares desde donde esa revolución ética cobre un sentido concreto y transformador. Nuestro Archipiélago necesita una apuesta firme y coherente por la verdad, la depuración institucional, el respeto por la autonomía de los pueblos y la recuperación de la legitimidad en las entidades responsables del orden y la seguridad. Su presencia en nuestras islas enviaría un mensaje de paz, integridad y compromiso con los territorios vulnerables, no solo al país, sino también a la región y al mundo.
Por todo lo anterior, su visita no solo sería vital para escuchar nuestra voz y comprender la profundidad de la crisis, sino que también representaría una oportunidad y plataforma para que su campaña envíe un mensaje de paz al país, a la región y al mundo, reafirmando la importancia del respeto por la autonomía de los pueblos, la defensa de los territorios vulnerables y la urgencia de construir un camino de justicia, verdad, paz reconciliación.
Le extendemos, por tanto, una invitación formal para visitar San Andrés Islas en los próximos días y reunirse directamente con la Autoridad Raizal, los liderazgos espirituales, el sector pesquero artesanal, agrícola, comercial y las organizaciones cívicas y comunitarias, entre otras. Queremos presentarle sin intermediarios la magnitud de nuestra situación y compartir con usted las propuestas que estamos desarrollando para recuperar la seguridad, fortalecer la institucionalidad y restaurar la paz que nuestro pueblo añora y merece.
Agradecemos profundamente su atención y quedamos atentos a su pronta respuesta. Las puertas de nuestra comunidad están abiertas para recibirle.
Con respeto y esperanza,
Los abajo firmantes:

La causa
San Andrés Islas, febrero 14 de 2026
Doctor
Iván Cepeda Castro
Precandidato a la Presidencia de la República de Colombia
Ciudad
Asunto: Invitación urgente a reunión con el pueblo raizal, el sector religioso, comercial y la sociedad cívica del Archipiélago para tratar la crisis de sobrepoblación, del territorio (tierra y maritorio), violencia, desorden social y corrupción que afecta a las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Respetado Doctor Cepeda:
Reciba un cordial saludo en nombre de la Autoridad Raizal, de las comunidades de fe en todas sus denominaciones, del sector pesquero artesanal, agrícola y de la sociedad cívica del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, entre otros. Nos dirigimos a usted con profundo sentido de urgencia y responsabilidad, conscientes de que la situación que vivimos exige la atención prioritaria de quienes aspiran a liderar el país hacia un futuro más justo y seguro, donde reine la paz.
Nuestro archipiélago atraviesa una crisis sin precedentes. La presencia y el avance de redes delictivas, junto con dinámicas de violencia que afectan especialmente a nuestros jóvenes, han generado un ambiente de temor y vulnerabilidad que nunca habíamos experimentado con tal intensidad. Muchas familias viven hoy bajo una tensión constante, y el tejido social que históricamente ha sostenido nuestra vida comunitaria se encuentra seriamente afectado.
A esta realidad se suma una creciente preocupación ciudadana ante irregularidades, vacíos de autoridad y la percepción de conexiones entre actividades ilícitas y actores que deberían velar por la seguridad y el orden.
Esta pérdida de confianza en instituciones esenciales ha generado un vacío que agrava el desorden y la sensación de desamparo generalizado. La situación es grave, compleja y requiere intervenciones profundas desde el Estado, especialmente para restaurar la legitimidad institucional.
La sobrepoblación continúa intensificando todas estas tensiones, afectando el equilibrio social, presionando los recursos del territorio y debilitando la identidad y cohesión del Pueblo Étnico Raizal; durante décadas, un territorio pequeño, limitado y frágil, tanto en su ecosistema como en su tejido social, ha recibido una carga poblacional muy superior a su capacidad, lo que ha generado múltiples afectaciones que hoy confluyen en una crisis profunda:
• Deterioro acelerado de la convivencia.
• Desplazamiento cultural y pérdida de cohesión social.
• Expansión de actividades y economías ilícitas.
• Debilitamiento del control institucional.
• Conflictos por territorio, maritorio y recursos.
Como Pueblo Raizal, duele reconocer que fuimos una comunidad autónoma con formas propias de organización, espiritualidad y vida social, y que con el tiempo hemos visto cómo muchos han llegado para explotar nuestras islas, sus recursos y su gente, sin respetar nuestro carácter ancestral; sin embargo, seguimos siendo un pueblo digno y dispuesto a avanzar en soluciones reales y sostenibles, junto a los residentes legales de buena fe que, como nosotros, desean recuperar la paz, la confianza y la armonía social en nuestras islas.
Conocemos y valoramos profundamente su llamado a una “revolución ética” como eje de su propuesta nacional; un llamado que busca renovar la vida pública de Colombia a través de la transparencia, el respeto por los territorios, la dignidad humana y la reconstrucción de la confianza entre el Estado y las comunidades.
Creemos que nuestras Islas, por la gravedad de la crisis que atravesamos, deben ser uno de los lugares desde donde esa revolución ética cobre un sentido concreto y transformador. Nuestro Archipiélago necesita una apuesta firme y coherente por la verdad, la depuración institucional, el respeto por la autonomía de los pueblos y la recuperación de la legitimidad en las entidades responsables del orden y la seguridad. Su presencia en nuestras islas enviaría un mensaje de paz, integridad y compromiso con los territorios vulnerables, no solo al país, sino también a la región y al mundo.
Por todo lo anterior, su visita no solo sería vital para escuchar nuestra voz y comprender la profundidad de la crisis, sino que también representaría una oportunidad y plataforma para que su campaña envíe un mensaje de paz al país, a la región y al mundo, reafirmando la importancia del respeto por la autonomía de los pueblos, la defensa de los territorios vulnerables y la urgencia de construir un camino de justicia, verdad, paz reconciliación.
Le extendemos, por tanto, una invitación formal para visitar San Andrés Islas en los próximos días y reunirse directamente con la Autoridad Raizal, los liderazgos espirituales, el sector pesquero artesanal, agrícola, comercial y las organizaciones cívicas y comunitarias, entre otras. Queremos presentarle sin intermediarios la magnitud de nuestra situación y compartir con usted las propuestas que estamos desarrollando para recuperar la seguridad, fortalecer la institucionalidad y restaurar la paz que nuestro pueblo añora y merece.
Agradecemos profundamente su atención y quedamos atentos a su pronta respuesta. Las puertas de nuestra comunidad están abiertas para recibirle.
Con respeto y esperanza,
Los abajo firmantes:

Victoria
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Petición creada en 14 de febrero de 2026