Los animales del Parque Juan Pablo II reclaman ayuda

Los animales del Parque Juan Pablo II reclaman ayuda

El problema

En el conocido parque de 7 Palmas en Las Palmas de Gran Canaria conviven más de 100 ejemplares de patos y cisnes que según los vecinos, no reciben la cantidad de comida adecuada, lo que unido al deterioro de las instalaciones ha provocado que los animales se encuentren en una situación límite ante la pasividad de la empresa encargada de cuidarlos, FCC (Fomento de Construcciones y Contratas), a través de una de sus subcontratas y de la corporación municipal.

Desde el año 2006 la capital de Gran Canaria cuenta con uno de los parques más grandes de la isla con 26.000 metros cuadrados de césped, más de 150.000 unidades de plantas y palmerales diversos, además de canchas deportivas y juegos infantiles. También hay con un gran conjunto de cascadas y un rocódromo. Una obra que ascendió a las 2,7 millones de euros. Hasta aquí todo bien.

Sin embargo, en su día se trasladó al estanque del parque a un buen número de animales para dotar de vida a la instalación pero con el paso de los años el deterioro del agua y de los propios animales es más que evidente

El sentir general de los visitantes es que los patos están mal cuidados y no comen la cantidad de comida necesaria. Según sus opiniones, los más de 100 animales reciben 2 kilos al día de lentejas y alpiste para todos ellos. Juan Cruz, uno de los que acude diariamente al parque se ha puesto por montera "rescatarlos y darles de comer lo que necesitan".

Este vecino de Ciudad Alta acude cada tarde con una mochila cargada de millo para repartir comida entre los ejemplares. Lo acompañamos a su cita diaria con los patos y sin duda lo que nos llama la atención es que en cuanto entra por el parque y los animales advierten su presencia, acuden raudos y veloces a por un poco de comida. Cualquiera puede pensar que es lo normal, pero al llegar al estanque se entiende el motivo verdadero, no hay nada de comida en toda la instalación. Juan nos asegura que ha llegado a estar hasta 10 días sin ver empleados de la empresa FCC.

Según va contando su experiencia nos vamos quedando más perplejos. En su día el parque llegó a contar con 8 cisnes blancos y en la actualidad hay 4, uno de ellos con la pata en muy mal estado. Ahí no queda la cosa, seguimos dando la vuelta al estanque y vemos patos con los ojos cerrados, las alas y las patas torcidas. Las infecciones contraídas por el mal estado del agua y las dificultades que encuentran los animales para salir de la misma les han ocasionado estas lesiones.

A alguien se le ocurrió que rodear un estanque con piedras era la mejor opción para que los animales salieran al exterior. La instalación sólo cuenta con dos rampas para el más del centenar de ejemplares.

Continuamos con nuestro paseo del terror y observamos los destrozos que sufre el estanque central y los pequeños, cercanos a la zona de esparcimiento de las aves. Agujeros, agua nauseabunda y plástico roto, es lo que más llama la atención. Una circunstancia que se produce según nos dice Juan, porque el agua se limpia como mucho una vez al año y como los animales no se alimentan lo suficiente pican en la superficie del estanque para llevarse lo que sea al pico. Es por ello que podemos observar como los propios patos se escapan en numerosas ocasiones de su zona acotada para comer lo que se encuentran tirado por el parque. Además, salen porque son demasiados para el poco espacio del que disponen y necesitan purgarse comiendo césped, como nos asegura Juan. Todo esto sin contar que tampoco tienen un lugar para poder anidar.

Por si esto no fuera suficiente, no sólo corre peligro la vida de los animales sino también la de las personas ya que la valla se encuentra en mal estado y está a punto de caerse en algunos puntos.

Juan Cruz dice que "esto no puede seguir así", que esta situación ya la ha denunciado a la Concejalía de distrito y por ahora su respuesta ha sido nula. Comenta que ha pedido que le den permiso para dar de comer a los animales sin que el vigilante le llame la atención y la única solución que le han propuesto supuestamente ha sido la de darle 3.000€ al año para costear esa comida. Una sugerencia que bajo ningún concepto ha querido aceptar, porque considera que lo que debe hacer el Ayuntamiento "es hablar con FCC para que hagan su trabajo y dejen de capturar palomas para comerciar". Otra de las circunstancias que llaman la atención es la jaula donde se deposita comida para que las palomas acudan a comer y posteriormente desaparecen sospechosamente.

Por otro lado, como última instancia este vecino ha acudido en diversas ocasiones al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil para denunciar esta situación pero sin éxito. Las autoridades afirman que el parque depende del Ayuntamiento y que no pueden actuar dentro, remitiéndole a la Policía Local.

En definitiva, la zona de esparcimiento es insuficiente, la valla se cae, el agua está podrida y los animales se mueren de hambre. Todo ello ante la pasividad municipal. Las muertes de estos patos se suceden cada día, al igual que sucede con la mala gestión que se está produciendo en el parque San Juan de Telde, donde han muerto varias avestruces y han tenido que retirar numerosos animales. En ambos municipios la empresa encargada de los parques es FCC.

Esta petición ha conseguido 2047 firmas

El problema

En el conocido parque de 7 Palmas en Las Palmas de Gran Canaria conviven más de 100 ejemplares de patos y cisnes que según los vecinos, no reciben la cantidad de comida adecuada, lo que unido al deterioro de las instalaciones ha provocado que los animales se encuentren en una situación límite ante la pasividad de la empresa encargada de cuidarlos, FCC (Fomento de Construcciones y Contratas), a través de una de sus subcontratas y de la corporación municipal.

Desde el año 2006 la capital de Gran Canaria cuenta con uno de los parques más grandes de la isla con 26.000 metros cuadrados de césped, más de 150.000 unidades de plantas y palmerales diversos, además de canchas deportivas y juegos infantiles. También hay con un gran conjunto de cascadas y un rocódromo. Una obra que ascendió a las 2,7 millones de euros. Hasta aquí todo bien.

Sin embargo, en su día se trasladó al estanque del parque a un buen número de animales para dotar de vida a la instalación pero con el paso de los años el deterioro del agua y de los propios animales es más que evidente

El sentir general de los visitantes es que los patos están mal cuidados y no comen la cantidad de comida necesaria. Según sus opiniones, los más de 100 animales reciben 2 kilos al día de lentejas y alpiste para todos ellos. Juan Cruz, uno de los que acude diariamente al parque se ha puesto por montera "rescatarlos y darles de comer lo que necesitan".

Este vecino de Ciudad Alta acude cada tarde con una mochila cargada de millo para repartir comida entre los ejemplares. Lo acompañamos a su cita diaria con los patos y sin duda lo que nos llama la atención es que en cuanto entra por el parque y los animales advierten su presencia, acuden raudos y veloces a por un poco de comida. Cualquiera puede pensar que es lo normal, pero al llegar al estanque se entiende el motivo verdadero, no hay nada de comida en toda la instalación. Juan nos asegura que ha llegado a estar hasta 10 días sin ver empleados de la empresa FCC.

Según va contando su experiencia nos vamos quedando más perplejos. En su día el parque llegó a contar con 8 cisnes blancos y en la actualidad hay 4, uno de ellos con la pata en muy mal estado. Ahí no queda la cosa, seguimos dando la vuelta al estanque y vemos patos con los ojos cerrados, las alas y las patas torcidas. Las infecciones contraídas por el mal estado del agua y las dificultades que encuentran los animales para salir de la misma les han ocasionado estas lesiones.

A alguien se le ocurrió que rodear un estanque con piedras era la mejor opción para que los animales salieran al exterior. La instalación sólo cuenta con dos rampas para el más del centenar de ejemplares.

Continuamos con nuestro paseo del terror y observamos los destrozos que sufre el estanque central y los pequeños, cercanos a la zona de esparcimiento de las aves. Agujeros, agua nauseabunda y plástico roto, es lo que más llama la atención. Una circunstancia que se produce según nos dice Juan, porque el agua se limpia como mucho una vez al año y como los animales no se alimentan lo suficiente pican en la superficie del estanque para llevarse lo que sea al pico. Es por ello que podemos observar como los propios patos se escapan en numerosas ocasiones de su zona acotada para comer lo que se encuentran tirado por el parque. Además, salen porque son demasiados para el poco espacio del que disponen y necesitan purgarse comiendo césped, como nos asegura Juan. Todo esto sin contar que tampoco tienen un lugar para poder anidar.

Por si esto no fuera suficiente, no sólo corre peligro la vida de los animales sino también la de las personas ya que la valla se encuentra en mal estado y está a punto de caerse en algunos puntos.

Juan Cruz dice que "esto no puede seguir así", que esta situación ya la ha denunciado a la Concejalía de distrito y por ahora su respuesta ha sido nula. Comenta que ha pedido que le den permiso para dar de comer a los animales sin que el vigilante le llame la atención y la única solución que le han propuesto supuestamente ha sido la de darle 3.000€ al año para costear esa comida. Una sugerencia que bajo ningún concepto ha querido aceptar, porque considera que lo que debe hacer el Ayuntamiento "es hablar con FCC para que hagan su trabajo y dejen de capturar palomas para comerciar". Otra de las circunstancias que llaman la atención es la jaula donde se deposita comida para que las palomas acudan a comer y posteriormente desaparecen sospechosamente.

Por otro lado, como última instancia este vecino ha acudido en diversas ocasiones al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil para denunciar esta situación pero sin éxito. Las autoridades afirman que el parque depende del Ayuntamiento y que no pueden actuar dentro, remitiéndole a la Policía Local.

En definitiva, la zona de esparcimiento es insuficiente, la valla se cae, el agua está podrida y los animales se mueren de hambre. Todo ello ante la pasividad municipal. Las muertes de estos patos se suceden cada día, al igual que sucede con la mala gestión que se está produciendo en el parque San Juan de Telde, donde han muerto varias avestruces y han tenido que retirar numerosos animales. En ambos municipios la empresa encargada de los parques es FCC.

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Petición creada en 12 de febrero de 2015