

Basta ya de tanta Violencia. Recuperemos nuestras calles
El problema
RECUPEREMOS NUESTRAS CALLES: NI UNA FAMILIA MÁS
Catalunya diu prou. España dice basta a la violencia.
El 21 de agosto de 2025, mi hijo Juan, de tan solo 18 años, fue asesinado en Tàrrega después de recibir dos puñaladas. Una de ellas le atravesó el tórax y la otra le perforó su joven corazón y el ventrículo derecho.
Me llamo Silvia Guerrero. Soy una madre que llora la muerte de su hijo y que, desde aquel día, lucha para evitar que otra familia tenga que enfrentarse a un dolor como el nuestro.
Esta es mi segunda petición. Desde octubre de 2025 ya estoy recogiendo firmas para reclamar un cambio en la Ley del Menor en los delitos graves y muy graves. Aquella lucha continúa, pero esta nueva iniciativa nace para abordar otro problema que también necesita respuestas urgentes: la violencia que vivimos en nuestras calles y la necesidad de recuperar espacios seguros para todas las personas.
Esta petición nació en Catalunya, pero no habla únicamente de Catalunya.
La violencia, las agresiones, los robos, las amenazas y el uso de armas blancas no entienden de municipios ni de comunidades autónomas. Son una preocupación compartida por familias de diferentes lugares de España.
Vemos cómo algunos barrios y espacios públicos se van deteriorando y cómo plazas, parques, estaciones y calles que antes eran lugares de encuentro empiezan a generar miedo e inseguridad.
Muchas familias evitan determinadas zonas u horarios. Nuestros hijos crecen escuchando advertencias constantes: no vayas solo, no vuelvas tarde, evita ese lugar, avisa cuando llegues.
No podemos aceptar esta situación como algo normal.
Las calles, los parques y las plazas pertenecen a todas las personas. Deben ser espacios de convivencia donde nuestros hijos puedan crecer, jugar, estudiar, encontrarse con sus amigos y regresar a casa sin miedo.
No queremos abandonar nuestros barrios ni resignarnos a perderlos.
Queremos recuperarlos, cuidarlos y volver a sentirlos como espacios seguros para todas las familias y, especialmente, para nuestros hijos.
Esta petición no señala a ninguna nacionalidad, origen, cultura, religión ni colectivo.
Tampoco pertenece a ningún partido político. Hablamos de comportamientos violentos y del incumplimiento de las normas, independientemente de quién los cometa.
No buscamos enfrentamientos, odio ni venganza. Pedimos prevención, protección, convivencia y responsabilidad.
Por todo ello, solicitamos a la Generalitat de Catalunya, al Gobierno de España, al Ministerio del Interior, a los ayuntamientos y a las administraciones competentes:
— Un plan integral y coordinado para prevenir la violencia, las agresiones, los robos, las amenazas y el uso de armas blancas.
— Mayor presencia policial preventiva, especialmente durante las noches, los fines de semana y en los lugares donde se produzcan más incidentes.
— Una coordinación real y efectiva entre los diferentes cuerpos policiales, los ayuntamientos, los servicios sociales, los centros educativos y las administraciones.
— La identificación de calles, plazas, parques, estaciones y otros espacios donde los vecinos manifiesten sentirse inseguros.
— La recuperación de los espacios públicos mediante una iluminación adecuada, mantenimiento, limpieza, actividades comunitarias y medidas de prevención.
— Una respuesta rápida ante las amenazas, las agresiones reiteradas y las situaciones que alteran gravemente la convivencia.
— Medidas específicas para prevenir la tenencia y el uso de armas blancas en espacios públicos.
— Programas educativos y preventivos dirigidos a niños, adolescentes y jóvenes para detectar y frenar las conductas violentas antes de que tengan consecuencias irreparables.
— Más recursos para atender y acompañar a las víctimas de la violencia y a sus familias.
— Información clara y transparente sobre los planes de seguridad, las actuaciones realizadas y sus resultados.
— Que los vecinos, las familias, los comerciantes y las asociaciones sean escuchados y puedan participar en la recuperación de sus barrios.
La seguridad no consiste únicamente en actuar después de una agresión. También significa prevenir, escuchar, educar, proteger y cuidar nuestros barrios antes de que sea demasiado tarde.
Yo ya no puedo recuperar a mi hijo. Ninguna medida podrá devolverme a Juan. Pero su nombre, su historia y el dolor de nuestra familia pueden servir para evitar otra muerte y para conseguir que otras madres no tengan que esperar con angustia a que sus hijos regresen a casa.
Esta petición nació del dolor de una madre en Catalunya, pero lucha por todas las familias de España.
Si tú también quieres recuperar nuestras calles, proteger a nuestros hijos y vivir en barrios seguros, firma y comparte esta petición.
Cada firma es una voz que dice basta a la violencia y sí a la convivencia.
NO ES UN CASO AISLADO. SE LLAMABA JUAN.
Catalunya diu prou. España dice basta a la violencia.

356
El problema
RECUPEREMOS NUESTRAS CALLES: NI UNA FAMILIA MÁS
Catalunya diu prou. España dice basta a la violencia.
El 21 de agosto de 2025, mi hijo Juan, de tan solo 18 años, fue asesinado en Tàrrega después de recibir dos puñaladas. Una de ellas le atravesó el tórax y la otra le perforó su joven corazón y el ventrículo derecho.
Me llamo Silvia Guerrero. Soy una madre que llora la muerte de su hijo y que, desde aquel día, lucha para evitar que otra familia tenga que enfrentarse a un dolor como el nuestro.
Esta es mi segunda petición. Desde octubre de 2025 ya estoy recogiendo firmas para reclamar un cambio en la Ley del Menor en los delitos graves y muy graves. Aquella lucha continúa, pero esta nueva iniciativa nace para abordar otro problema que también necesita respuestas urgentes: la violencia que vivimos en nuestras calles y la necesidad de recuperar espacios seguros para todas las personas.
Esta petición nació en Catalunya, pero no habla únicamente de Catalunya.
La violencia, las agresiones, los robos, las amenazas y el uso de armas blancas no entienden de municipios ni de comunidades autónomas. Son una preocupación compartida por familias de diferentes lugares de España.
Vemos cómo algunos barrios y espacios públicos se van deteriorando y cómo plazas, parques, estaciones y calles que antes eran lugares de encuentro empiezan a generar miedo e inseguridad.
Muchas familias evitan determinadas zonas u horarios. Nuestros hijos crecen escuchando advertencias constantes: no vayas solo, no vuelvas tarde, evita ese lugar, avisa cuando llegues.
No podemos aceptar esta situación como algo normal.
Las calles, los parques y las plazas pertenecen a todas las personas. Deben ser espacios de convivencia donde nuestros hijos puedan crecer, jugar, estudiar, encontrarse con sus amigos y regresar a casa sin miedo.
No queremos abandonar nuestros barrios ni resignarnos a perderlos.
Queremos recuperarlos, cuidarlos y volver a sentirlos como espacios seguros para todas las familias y, especialmente, para nuestros hijos.
Esta petición no señala a ninguna nacionalidad, origen, cultura, religión ni colectivo.
Tampoco pertenece a ningún partido político. Hablamos de comportamientos violentos y del incumplimiento de las normas, independientemente de quién los cometa.
No buscamos enfrentamientos, odio ni venganza. Pedimos prevención, protección, convivencia y responsabilidad.
Por todo ello, solicitamos a la Generalitat de Catalunya, al Gobierno de España, al Ministerio del Interior, a los ayuntamientos y a las administraciones competentes:
— Un plan integral y coordinado para prevenir la violencia, las agresiones, los robos, las amenazas y el uso de armas blancas.
— Mayor presencia policial preventiva, especialmente durante las noches, los fines de semana y en los lugares donde se produzcan más incidentes.
— Una coordinación real y efectiva entre los diferentes cuerpos policiales, los ayuntamientos, los servicios sociales, los centros educativos y las administraciones.
— La identificación de calles, plazas, parques, estaciones y otros espacios donde los vecinos manifiesten sentirse inseguros.
— La recuperación de los espacios públicos mediante una iluminación adecuada, mantenimiento, limpieza, actividades comunitarias y medidas de prevención.
— Una respuesta rápida ante las amenazas, las agresiones reiteradas y las situaciones que alteran gravemente la convivencia.
— Medidas específicas para prevenir la tenencia y el uso de armas blancas en espacios públicos.
— Programas educativos y preventivos dirigidos a niños, adolescentes y jóvenes para detectar y frenar las conductas violentas antes de que tengan consecuencias irreparables.
— Más recursos para atender y acompañar a las víctimas de la violencia y a sus familias.
— Información clara y transparente sobre los planes de seguridad, las actuaciones realizadas y sus resultados.
— Que los vecinos, las familias, los comerciantes y las asociaciones sean escuchados y puedan participar en la recuperación de sus barrios.
La seguridad no consiste únicamente en actuar después de una agresión. También significa prevenir, escuchar, educar, proteger y cuidar nuestros barrios antes de que sea demasiado tarde.
Yo ya no puedo recuperar a mi hijo. Ninguna medida podrá devolverme a Juan. Pero su nombre, su historia y el dolor de nuestra familia pueden servir para evitar otra muerte y para conseguir que otras madres no tengan que esperar con angustia a que sus hijos regresen a casa.
Esta petición nació del dolor de una madre en Catalunya, pero lucha por todas las familias de España.
Si tú también quieres recuperar nuestras calles, proteger a nuestros hijos y vivir en barrios seguros, firma y comparte esta petición.
Cada firma es una voz que dice basta a la violencia y sí a la convivencia.
NO ES UN CASO AISLADO. SE LLAMABA JUAN.
Catalunya diu prou. España dice basta a la violencia.

Opiniones de firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 22 de agosto de 2026