Ayúdame a liberarme de mi maltratador. La ley no me está protegiendo

El problema

Hace más de 13 años tomé una de las decisiones más difíciles de mi vida: dejar a mi exmarido, una persona que me maltrató física y psicológicamente. Aunque pensé que al hacerlo recobraría mi libertad, hoy sigo atrapada en las consecuencias de aquella relación. Sigo sufriendo, pero ahora, el maltrato es económico.

Compramos una casa juntos antes de casarnos, y cuando la relación se volvió insostenible, hice todo lo que estaba a mi alcance para salir de esa pesadilla. Durante nuestro matrimonio, él ejerció una violencia constante. Yo sabía que estaba siendo maltratada, pero, en medio del miedo y la falta de apoyo, intenté justificarlo y salvar una relación que ya no tenía esperanza.

Cuando finalmente conseguí dejarlo, la historia no acabó ahí. Empezó el acoso, me vigilaba, me intimidaba y ponía en peligro a mi familia. Solo gracias al apoyo de los míos, tuve el valor de denunciarlo. Después de un largo proceso judicial, obtuve una orden de alejamiento y pensé que, finalmente, iba a poder reconstruir mi vida.

Pero la pesadilla continuó. Nuestro acuerdo verbal para que él se quedara con la casa y cubriera los gastos, como la hipoteca, no fue respetado. Incumplió con los pagos, y al no poder hacerme carga de todo sola, el banco empezó a reclamar la deuda. Durante años, busqué ayuda, cambié de abogado, intenté negociar. Cuando finalmente el banco aceptó la dación en pago para liberarme de esta carga, él canceló la cita del notario dos veces. Luego el banco vendió la deuda a Hoist Finance, y desde entonces, todo ha sido aún más complicado. Me embargan todo lo que pueden, incluso ayudas destinadas a mis hijos.

Han pasado 13 años desde que dejé a mi exmarido, pero sigo atada a él por la deuda de la casa en la que vive mi maltratador. Lo que es peor, esta situación perpetúa el maltrato que él me infligió. No puedo rehacer mi vida, no puedo ofrecerles a mis hijos la estabilidad que merecen. Sigo pagando por los errores y abusos de mi pasado, y necesito tu ayuda para poner fin a esta situación.

¿Qué pido?

Que Hoist Finance considera la anulación de mi parte de la deuda, renunciando yo a la propiedad de la casa. Este inmueble está ligado a un pasado traumático, y mantenerme atado a él es una forma de seguir perpetuando el daño que sufrí. Que me devuelvan el dinero embargado injustamente, ya que yo estaba dispuesta a acogerme al proceso de dación en pago que fue cancelado por mi exmarido.


¿Por qué es importante?

Porque seguir vinculada a esta deuda es una extensión del abuso que sufrí. Porque mi exmarido sigue teniendo poder sobre mi vida a través de una hipoteca y un sistema que no me protege. Porque ninguna persona debería seguir sufriendo las consecuencias de una relación abusiva más de una década después de haberla terminado.

Te pido que firmes y compartas esta petición. Solo con tu apoyo podré recuperar mi estabilidad financiera y, lo más importante, mi paz mental. No estoy sola en esta lucha, y espero que otras mujeres no tengan que vivir lo que yo he pasado.

Gracias por tu solidaridad.

Firma y comparte. Juntos podemos hacer que mi historia llegue a quienes pueden ayudarme a encontrar justicia.

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El problema

Hace más de 13 años tomé una de las decisiones más difíciles de mi vida: dejar a mi exmarido, una persona que me maltrató física y psicológicamente. Aunque pensé que al hacerlo recobraría mi libertad, hoy sigo atrapada en las consecuencias de aquella relación. Sigo sufriendo, pero ahora, el maltrato es económico.

Compramos una casa juntos antes de casarnos, y cuando la relación se volvió insostenible, hice todo lo que estaba a mi alcance para salir de esa pesadilla. Durante nuestro matrimonio, él ejerció una violencia constante. Yo sabía que estaba siendo maltratada, pero, en medio del miedo y la falta de apoyo, intenté justificarlo y salvar una relación que ya no tenía esperanza.

Cuando finalmente conseguí dejarlo, la historia no acabó ahí. Empezó el acoso, me vigilaba, me intimidaba y ponía en peligro a mi familia. Solo gracias al apoyo de los míos, tuve el valor de denunciarlo. Después de un largo proceso judicial, obtuve una orden de alejamiento y pensé que, finalmente, iba a poder reconstruir mi vida.

Pero la pesadilla continuó. Nuestro acuerdo verbal para que él se quedara con la casa y cubriera los gastos, como la hipoteca, no fue respetado. Incumplió con los pagos, y al no poder hacerme carga de todo sola, el banco empezó a reclamar la deuda. Durante años, busqué ayuda, cambié de abogado, intenté negociar. Cuando finalmente el banco aceptó la dación en pago para liberarme de esta carga, él canceló la cita del notario dos veces. Luego el banco vendió la deuda a Hoist Finance, y desde entonces, todo ha sido aún más complicado. Me embargan todo lo que pueden, incluso ayudas destinadas a mis hijos.

Han pasado 13 años desde que dejé a mi exmarido, pero sigo atada a él por la deuda de la casa en la que vive mi maltratador. Lo que es peor, esta situación perpetúa el maltrato que él me infligió. No puedo rehacer mi vida, no puedo ofrecerles a mis hijos la estabilidad que merecen. Sigo pagando por los errores y abusos de mi pasado, y necesito tu ayuda para poner fin a esta situación.

¿Qué pido?

Que Hoist Finance considera la anulación de mi parte de la deuda, renunciando yo a la propiedad de la casa. Este inmueble está ligado a un pasado traumático, y mantenerme atado a él es una forma de seguir perpetuando el daño que sufrí. Que me devuelvan el dinero embargado injustamente, ya que yo estaba dispuesta a acogerme al proceso de dación en pago que fue cancelado por mi exmarido.


¿Por qué es importante?

Porque seguir vinculada a esta deuda es una extensión del abuso que sufrí. Porque mi exmarido sigue teniendo poder sobre mi vida a través de una hipoteca y un sistema que no me protege. Porque ninguna persona debería seguir sufriendo las consecuencias de una relación abusiva más de una década después de haberla terminado.

Te pido que firmes y compartas esta petición. Solo con tu apoyo podré recuperar mi estabilidad financiera y, lo más importante, mi paz mental. No estoy sola en esta lucha, y espero que otras mujeres no tengan que vivir lo que yo he pasado.

Gracias por tu solidaridad.

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Los destinatarios de la petición

Ministerio de Justicia
Gobierno de España
Unicaja
Unicaja
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Hoist Finance
Hoist Finance
Hoist Finance

Actualizaciones de la petición