Que la Iglesia pague el IBI


Que la Iglesia pague el IBI
El problema
La Iglesia es una de las pocas instituciones que mantiene sus privilegios fiscales intactos en España. El “Concordato de la Santa Sede”, de 1979, entre el Vaticano y el Gobierno español establecía “la exención total y permanente” del pago de impuestos para la Iglesia. Pero también concluía: “La Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para sus necesidades”.
Más de 30 años después, el Estado sigue financiando a la Iglesia Católica. De hecho, en los Presupuestos Generales del Estado de 2012, la partida dedicada a la financiación de la Iglesia Católica ha resultado intacta.
En estos momentos de dificultades socioeconómicas, la ciudadanía en general y diversos sectores en particular, como médicos y profesores, han sido llamados a “realizar un esfuerzo” para superar la crisis.
Sin embargo, a la Iglesia no se le ha reclamado esfuerzo alguno. De hecho, su estatus fiscal es el mismo que en 1979. ¿Por qué no se le ha reclamado ese esfuerzo, si es reconocida como una parte más de la sociedad española?
La Iglesia cuenta con patrimonio e ingresos suficientes como para mantener las labores de beneficio social que ejercen, de gran valor y arraigo en nuestra sociedad. Pero es que la Iglesia es también la mayor propietaria inmobiliaria en España, seguida muy de cerca por el Estado.
¿Por qué no reclamar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) a la Iglesia? El gobierno conservador italiano de Mario Monti ha dado el paso hace unos meses, con el fin de recaudar dinero para las arcas públicas.
El exalcalde de Madrid, Ruiz-Gallardón, reconocía que el Ayuntamiento de Madrid ingresaría 94 millones anuales más cada año si la Iglesia comenzaba a pagar el IBI. Los expertos valoran en torno a 3.000 millones de euros los ingresos para las arcas públicas si la Iglesia comenzase a pagar el IBI en toda España.
Por eso, como vecina de Las Palmas de Gran Canaria quiero pedir a mi alcalde que inicie el cobro del IBI a la Iglesia Católica.
Por la sostenibilidad del Estado y sus servicios públicos, pidamos que la Iglesia también realice ese esfuerzo económico en favor de todos.

El problema
La Iglesia es una de las pocas instituciones que mantiene sus privilegios fiscales intactos en España. El “Concordato de la Santa Sede”, de 1979, entre el Vaticano y el Gobierno español establecía “la exención total y permanente” del pago de impuestos para la Iglesia. Pero también concluía: “La Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para sus necesidades”.
Más de 30 años después, el Estado sigue financiando a la Iglesia Católica. De hecho, en los Presupuestos Generales del Estado de 2012, la partida dedicada a la financiación de la Iglesia Católica ha resultado intacta.
En estos momentos de dificultades socioeconómicas, la ciudadanía en general y diversos sectores en particular, como médicos y profesores, han sido llamados a “realizar un esfuerzo” para superar la crisis.
Sin embargo, a la Iglesia no se le ha reclamado esfuerzo alguno. De hecho, su estatus fiscal es el mismo que en 1979. ¿Por qué no se le ha reclamado ese esfuerzo, si es reconocida como una parte más de la sociedad española?
La Iglesia cuenta con patrimonio e ingresos suficientes como para mantener las labores de beneficio social que ejercen, de gran valor y arraigo en nuestra sociedad. Pero es que la Iglesia es también la mayor propietaria inmobiliaria en España, seguida muy de cerca por el Estado.
¿Por qué no reclamar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) a la Iglesia? El gobierno conservador italiano de Mario Monti ha dado el paso hace unos meses, con el fin de recaudar dinero para las arcas públicas.
El exalcalde de Madrid, Ruiz-Gallardón, reconocía que el Ayuntamiento de Madrid ingresaría 94 millones anuales más cada año si la Iglesia comenzaba a pagar el IBI. Los expertos valoran en torno a 3.000 millones de euros los ingresos para las arcas públicas si la Iglesia comenzase a pagar el IBI en toda España.
Por eso, como vecina de Las Palmas de Gran Canaria quiero pedir a mi alcalde que inicie el cobro del IBI a la Iglesia Católica.
Por la sostenibilidad del Estado y sus servicios públicos, pidamos que la Iglesia también realice ese esfuerzo económico en favor de todos.

Petición cerrada
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Los destinatarios de la petición
Petición creada en 21 de mayo de 2012