Mi nombre es Emiliano A. Medina Martín, tengo 46 años de edad nacido en Monterrubio de la Serena (Badajoz) que vivo en el municipio madrileño de Alcobendas.

Mi triste historia comienza en 2004 cuando conozco a Elena, una ciudadana peruana con la que comienzo una relación sentimental de la que queda constancia en el registro civil como pareja de hecho y fruto de la cual no mucho tiempo después nace nuestro hijo en común, Hugo. Tras seis años de convivencia en verano del 2010 comenzaron los problemas: yo le planteo mi intención de separarse, ante la cual quedo destrozado.

En poco tiempo, se inició un proceso de separación con el fin de legalizar nuestra situación y garantizar el bienestar de nuestro hijo. A pesar de todo, yo continué mi vida lo mejor que pude (ayudado con terapia psicológica y psíquica), manteniéndome con el ánimo y fuerza que me daba la presencia de mi querido Hugo (la mayor víctima en todo esto).

Pero mi sorpresa fue enorme cuando un día apareció la Guardia Civil en mi puesto de trabajo para detenerme por una denuncia de malos tratos interpuesta por mi ex. Después de la bochornosa situación que tuve que soportar al ser detenido y esposado delante de todos mis jefes y compañeros de trabajo y de pasar una noche en el calabozo, se celebró un juicio rápido a la mañana siguiente.

La causa fue sobreseída, entendiendo juez y fiscal que la denuncia no tenía fundamento alguno y siendo incluso apercibida mi ex de la seriedad de este tipo de acusaciones. A partir de ese momento y ante la evidencia de su mala fe al efectuar esa denuncia falsa, ella comienza una guerra de insultos, acusaciones y amenazas hacia mi persona y, lo que es más grave, usando al niño como moneda de cambio, viéndose involucrado en un pésimo ambiente de tensiones y malestar.

Esta situación estalló cuando un día, de acuerdo con el régimen de visitas acordado, fui a recoger a Hugo a la vivienda donde residía con su madre y nadie me abrió la puerta después de varios intentos.Tras algunas investigaciones por mi cuenta supe que el niño se encontraba en Perú con su madre, por supuesto sin permiso mío para poder realizar ese desplazamiento.

Es en ese momento cuando interpongo denuncia por sustracción de menor ante el juzgado de lo penal número 6 de Leganés, a la vez que presento solicitud de custodia total en el juzgado de familia número 4 de Colmenar Viejo.

Después de un largo y costoso proceso por la custodia de mi hijo, ésta fue declarada a mi favor de forma definitiva desde el día 28 de junio de 2011. Pero mi realidad no ha cambiado en nada, ya que dicha sentencia sobre la custodia sigue sin ser aplicada. Además, desconozco el desarrollo de la causa penal interpuesta, lo que me lleva a vivir una situación de desesperación e impotencia total, ya que después de dar todos los pasos ajustados a ley, acudir a los órganos encargados de impartir justicia, y obtener resoluciones favorables, SIGO SIN TENER NOTICIA ALGUNA DE MI HIJO, viendo cómo pasa el tiempo sin saber hasta cuándo se prolongará esta situación.

Hugo puede pensar que no quiero saber nada de él, que me he olvidado de él o incluso que me ha ocurrido algo, pues una mente infantil no podrá nunca entender y mucho menos justificar la ausencia de su padre de la noche a la mañana. Ni que decir tiene que mi vida no es la misma desde que se me ha privado de mi hijo, que se me hace muy duro vivir sin saber cómo está, las condiciones físicas y psicológicas en las que se encuentra, su situación de escolarización, su situación sanitaria… En fin, todo lo que a un padre sensato le preocupa sobre su hijo y quisiera compartir con él.

Por todo ello, te ruego que te solidarices con mi terrible situación y firmes esta petición dirigida al Ministerio de Justicia español, para exigirle que ponga en marcha los mecanismos necesarios para recuperar a mi hijo. Con tu ayuda lo puedo conseguir.

Letter to
Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
Excmo. señor Ministro:

Emiliano A. Medina Martín es un ciudadano español de 46 años de edad al que su hijo le ha sido arrebatado por su ex-mujer a pesar de una sentencia judicial a su favor por la que se le concedía su custodia.

Después de haberse separado de su mujer, Emiliano un día comprobó que ella y su hijo habían desaparecido sin dejar rastro. Tras algunas investigaciones por su cuenta supo que el niño se encontraba en Perú con su madre, por supuesto sin el permiso paterno para poder realizar ese desplazamiento. Es en ese momento (1 de septiembre de 2010) cuando interpuso denuncia por sustracción de menor ante el Juzgado de lo Penal número 6 de Leganés (“Diligencias previas 2297/2010”) a la vez que presenta solicitud de custodia total en el Juzgado de Familia número 4 de Colmenar Viejo.

Después de un largo y costoso proceso por la custodia de su hijo, declarada a favor de Emiliano de forma provisional primero el 28 de enero 2011 y definitiva desde el día 28 de junio de 2011 ("MODI. MEDIDAS CON RELACION HIJOS EXT.SUP.CO 180/2011") su realidad no ha cambiado en nada: dicha sentencia por la que se reconoce su custodia sigue sin ser aplicada y desconoce el desarrollo de la causa penal interpuesta.

Por todo ello y dados los recursos de los que su Ministerio dispone, le ruego encarecidamente que tenga en cuenta este escrito y actúe en consecuencia, teniendo en cuenta que España y Perú son dos de los países firmantes del convenio de la Haya de 25 de Octubre de 1980 sobre aspectos civiles de la sustracción y retención ilicita de menores.


Asimismo, se remite copia de este correo al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, demandando que se ponga en marcha el mecanismo de intervención consular encaminado a devolver su hijo a Emiliano.

Atentamente,