Atender de manera inmediata casos de violencia vicaria


Atender de manera inmediata casos de violencia vicaria
La causa
Mi decisión de poner fin a nuestro matrimonio resultó ser extravagante. Había previsto su reacción en contra; el divorcio sigue siendo poco común, que lo inicie una mujer es aún más tabú. Y poner fin a un matrimonio por los motivos que yo alegaba, falta de intimidad emocional seguramente le pareció un disparate. ¿Acaso no podía aprender a vivir con un matrimonio imperfecto? El matrimonio cumple una función utilitaria cómo unidad de estabilidad que construye una sociedad mayor basada en los puntos en común del grupo cultural, la religión y los antecedentes familiares. Pero el amor no floreció en los casi 13 y medio años que estuvimos casados y procreamos dos hijos, Aarón y Abraham. Él intentó planear vacaciones a instancia mía, nos mudamos cerca de la familia. Pero poco cambió. Necesitaba de manera desesperada una conexión profunda que había intentado forjar dentro de nuestro matrimonio, pero no estaba ahí. Era una necesidad que se centraba en mi conciencia y descubrí cosas más profundas acerca de mí, y con la que ya no podía seguir viviendo sin satisfacerla. A lo largo de los años, mi madre se había dado cuenta de mi desasosiego dentro del matrimonio pero me animo a ser tolerante y agradecida. Mi ex marido nos llevaba de viaje, se ganaba la vida con un buen trabajo como desarrollador de software y había algo atroz, había maltrato emocional, sexual y financiero. Así que ya no debería poder quererlo. Mi incapacidad de hacerlo solo hablaba de mi propio fracaso y de una incompatibilidad inherente entre nosotros. En nuestra cultura colectivista, la fuente de mi insatisfacción parecía insensata, y mi deseo de divorciarme, autoindulgente. Lo que más importaba era que estaba renegando de un compromiso, amenazando mi posición y tirando mi vida por la borda, todo por la premisa de que mi exmarido y yo no conectabamos. La última vez que lo ví, mi exmarido me miró fijamente y me dijo: No sabes ser esposa. A mis ojos, había tomado una decisión necesaria y auténtica, esa decisión hirió profundamente a mi exmarido, a su familia y a la mía, pero la ausencia de amor en mi matrimonio también me hirió a mí. Sin embargo, una y otra vez me acordaba de que tal vez era poco práctico pensar que podría cultivar algo nuevo dónde antes había muerto algo. Pero me habían considerado una persona que no sabía mantener vivo un matrimonio y me desprestigian con falsas acusaciones de no saber ser madre tampoco. Hoy a cuatro años de nuestra separación, se llevó a nuestros hijos de 11 y 9 años respectivamente. No me los devolvió. Salieron para jamás regresar conmigo. Promovió en el Juzgado Segundo del Ramo Civil en turno Distrito Judicial de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Expediente civil número: 960/2019 Controversia del Orden Familiar amparandose y violando todos mis derechos como esposa y madre de nuestros dos hijos para poder quedarse con la custodia provisional de nuestros menores hijos, y También promovió la guardia y custodia definitiva de nuestros hijos alegando mi incapacidad para seguirlos criando y velar por el bienestar de ambos hijos. El pago y aseguramiento de una petición alimenticia provisional. Antes las actuaciones por parte del Juez de Primera instancia del Ramo civil en turno no me permitieron el acercamiento a mis dos menores hijos sino era supervisado por una psicóloga que hizo un examen a ambos menores declarando que siempre y cuando respecto a los exámenes psicológicos realizados a nuestros hijos menores no representaba una amenaza para nuestros hijos y mis visitas podían ser supervisadas. Me echó de nuestra casa que con ayuda del arrendador, sin trabajo y sin dinero aconsejo a nuestros hijos que si eligen quedarse con su mamá no iban a poder gozar de todos los beneficios de estar con él. Colegio privado, ropa, viajes y juguetes. Me prohibieron acercarme a ellos si no era con los permisos que él autorizará en materia de lo familiar a través de los juzgados. Me prohibió visitarlos en sus colegios a través de la directora del colegio que en ese entonces cursaban. Hasta el día de hoy, ya hace cuatro años que no me deja tener contacto con ellos. No me ha otorgado el divorcio. Tiene una nueva mujer y procreó otro hijo con la actual pareja y ambos me prohíben absolutamente acercarme y hablar con ellos. No cuento con la ayuda de ningún defensor público del Estado de Chiapas actualmente. He acudido a uno aquí en el Estado de Chiapas, en San Cristóbal de Las Casas y me dan largas y me citan cada vez que ellos buscan la manera de retrasar el proceso. Cuento con pruebas de videos, audios, fotografías e incluso cartas y dibujos elaborados por nuestros dos hijos que dan prueba de que yo soy una madre normal no una madre violenta y agresiva como él Sr. Francisco Alberto Trujillo Velasco se encargó de describirme en los documentos para promover amparándose y alejarme de nuestros dos hijos y quitarme la guardia y custodia definitiva de nuestros hijos menores. Actualmente me he contactado con el padre de mis hijos el Sr. Francisco Alberto Trujillo Velasco, de manera condescendiente y pacífica pero no obtengo respuestas concretas. Me interesa el bienestar de nuestros dos hijos, nuestros hijos quienes cuentan con la edades de 14 años nuestro hijo mayor, y 12 años nuestro segundo hijo, , estoy dispuesta a que me hagan los exámenes físicos, emocionales y psicológicos para demostrar que estoy capacitada para poder criar y velar por el bienestar de mis hijos. Tengo derechos como madre de mis dos menores hijos y los amo, por favor no sigan violando mis derechos como mujer y madre de mis dos hijos que procreé con el padre de ellos. Hago lo que está en mis manos como mujer y madre humanamente posible.

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La causa
Mi decisión de poner fin a nuestro matrimonio resultó ser extravagante. Había previsto su reacción en contra; el divorcio sigue siendo poco común, que lo inicie una mujer es aún más tabú. Y poner fin a un matrimonio por los motivos que yo alegaba, falta de intimidad emocional seguramente le pareció un disparate. ¿Acaso no podía aprender a vivir con un matrimonio imperfecto? El matrimonio cumple una función utilitaria cómo unidad de estabilidad que construye una sociedad mayor basada en los puntos en común del grupo cultural, la religión y los antecedentes familiares. Pero el amor no floreció en los casi 13 y medio años que estuvimos casados y procreamos dos hijos, Aarón y Abraham. Él intentó planear vacaciones a instancia mía, nos mudamos cerca de la familia. Pero poco cambió. Necesitaba de manera desesperada una conexión profunda que había intentado forjar dentro de nuestro matrimonio, pero no estaba ahí. Era una necesidad que se centraba en mi conciencia y descubrí cosas más profundas acerca de mí, y con la que ya no podía seguir viviendo sin satisfacerla. A lo largo de los años, mi madre se había dado cuenta de mi desasosiego dentro del matrimonio pero me animo a ser tolerante y agradecida. Mi ex marido nos llevaba de viaje, se ganaba la vida con un buen trabajo como desarrollador de software y había algo atroz, había maltrato emocional, sexual y financiero. Así que ya no debería poder quererlo. Mi incapacidad de hacerlo solo hablaba de mi propio fracaso y de una incompatibilidad inherente entre nosotros. En nuestra cultura colectivista, la fuente de mi insatisfacción parecía insensata, y mi deseo de divorciarme, autoindulgente. Lo que más importaba era que estaba renegando de un compromiso, amenazando mi posición y tirando mi vida por la borda, todo por la premisa de que mi exmarido y yo no conectabamos. La última vez que lo ví, mi exmarido me miró fijamente y me dijo: No sabes ser esposa. A mis ojos, había tomado una decisión necesaria y auténtica, esa decisión hirió profundamente a mi exmarido, a su familia y a la mía, pero la ausencia de amor en mi matrimonio también me hirió a mí. Sin embargo, una y otra vez me acordaba de que tal vez era poco práctico pensar que podría cultivar algo nuevo dónde antes había muerto algo. Pero me habían considerado una persona que no sabía mantener vivo un matrimonio y me desprestigian con falsas acusaciones de no saber ser madre tampoco. Hoy a cuatro años de nuestra separación, se llevó a nuestros hijos de 11 y 9 años respectivamente. No me los devolvió. Salieron para jamás regresar conmigo. Promovió en el Juzgado Segundo del Ramo Civil en turno Distrito Judicial de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Expediente civil número: 960/2019 Controversia del Orden Familiar amparandose y violando todos mis derechos como esposa y madre de nuestros dos hijos para poder quedarse con la custodia provisional de nuestros menores hijos, y También promovió la guardia y custodia definitiva de nuestros hijos alegando mi incapacidad para seguirlos criando y velar por el bienestar de ambos hijos. El pago y aseguramiento de una petición alimenticia provisional. Antes las actuaciones por parte del Juez de Primera instancia del Ramo civil en turno no me permitieron el acercamiento a mis dos menores hijos sino era supervisado por una psicóloga que hizo un examen a ambos menores declarando que siempre y cuando respecto a los exámenes psicológicos realizados a nuestros hijos menores no representaba una amenaza para nuestros hijos y mis visitas podían ser supervisadas. Me echó de nuestra casa que con ayuda del arrendador, sin trabajo y sin dinero aconsejo a nuestros hijos que si eligen quedarse con su mamá no iban a poder gozar de todos los beneficios de estar con él. Colegio privado, ropa, viajes y juguetes. Me prohibieron acercarme a ellos si no era con los permisos que él autorizará en materia de lo familiar a través de los juzgados. Me prohibió visitarlos en sus colegios a través de la directora del colegio que en ese entonces cursaban. Hasta el día de hoy, ya hace cuatro años que no me deja tener contacto con ellos. No me ha otorgado el divorcio. Tiene una nueva mujer y procreó otro hijo con la actual pareja y ambos me prohíben absolutamente acercarme y hablar con ellos. No cuento con la ayuda de ningún defensor público del Estado de Chiapas actualmente. He acudido a uno aquí en el Estado de Chiapas, en San Cristóbal de Las Casas y me dan largas y me citan cada vez que ellos buscan la manera de retrasar el proceso. Cuento con pruebas de videos, audios, fotografías e incluso cartas y dibujos elaborados por nuestros dos hijos que dan prueba de que yo soy una madre normal no una madre violenta y agresiva como él Sr. Francisco Alberto Trujillo Velasco se encargó de describirme en los documentos para promover amparándose y alejarme de nuestros dos hijos y quitarme la guardia y custodia definitiva de nuestros hijos menores. Actualmente me he contactado con el padre de mis hijos el Sr. Francisco Alberto Trujillo Velasco, de manera condescendiente y pacífica pero no obtengo respuestas concretas. Me interesa el bienestar de nuestros dos hijos, nuestros hijos quienes cuentan con la edades de 14 años nuestro hijo mayor, y 12 años nuestro segundo hijo, , estoy dispuesta a que me hagan los exámenes físicos, emocionales y psicológicos para demostrar que estoy capacitada para poder criar y velar por el bienestar de mis hijos. Tengo derechos como madre de mis dos menores hijos y los amo, por favor no sigan violando mis derechos como mujer y madre de mis dos hijos que procreé con el padre de ellos. Hago lo que está en mis manos como mujer y madre humanamente posible.

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Petición creada en 13 de marzo de 2023