¡Manifiesto Armonía! Antes que se extinga la Vida!


¡Manifiesto Armonía! Antes que se extinga la Vida!
El problema
Manifiesto Armonía
Se declara la extinción del Derecho Ambiental que se ha transformado en un mero procedimiento de apropiación privada de la Naturaleza, antes de que se extinga la Vida.
Se declara la extinción del ambientalismo y la cosificación de nuestra existencia, antes de que se extinga la Vida.
Se declara el fin de la sociedad hipnotizada por el desarrollismo y su ideología de crecimiento económico basado en las relaciones de mercado, antes de que se extinga la Vida.
De sus cenizas renace la Armonía con la Naturaleza y florecen los derechos de la Madre Tierra – nuestra Pachamama; se abren los caminos del Buen Vivir, con una vida armoniosa y el cuidado de la Casa Común. Se avivan los Derechos de la Naturaleza.
La Naturaleza entendida como medio ambiente y recurso natural, separada del hombre y objeto apropiado por él, se extingue.
En consecuencia, se extingue el conjunto de principios, normas, reglamentos del Derecho con sus racionalidades instrumentales, mecanicistas, dualistas, colonialistas, capitalistas que "naturalizaron" la apropiación privada de las vidas cosificadas.
La ética ambiental y su dimensión emancipadora apropiada por el absolutismo del mercado y el discurso técnico, con el pretexto de la sostenibilidad, se extinguen. Mataron el tiempo y el espacio de las vidas.
El concepto de desarrollo, basado en las posturas de la sostenibilidad, fundada en una visión antropocéntrica del mundo, ya no cumple con los ultimátums de la emergencia ecológica global generada por la ruptura entre el ser humano y la Madre Tierra.
El derecho ambiental se ha extinguido, y con él el legado del pasado, las promesas emancipadoras y la esperanza de las generaciones actuales y futuras. Las utopías fundadoras permanecieron porque eran esenciales para la vida, especialmente la vida humana. Baby boomers, X, milennials, genZ, fuimos o somos generaciones que convivieron con estilos de vida bipolares caracterizados por el desprecio a los alimentos de temporada, la globalización de los gustos y hábitos fuera de contexto, algunos de ellos desritualizados. Lo crudo está superando lo cocido, en las pipas electrónicas (petanguás) diseminadas, en el reciente retorno de la defensa política antidemocrática de las racionalidades algorítmicas.
Estas, entre tantas otras evidencias de destrucción y colapso ecosocial, nos llevan a la conciencia de que es hora de pedir ayuda y disculpas a la Madre Tierra y a los pueblos biocéntricos y de recuperar – con ellos, sus conocimientos, acciones y obras y recordar nuestra ancestralidad – la armonía perdida de las relaciones del Vivir Bien. Relaciones pachamamistas del Buen Vivir.
Los pájaros vuelven a cantar y a volar en libertad...
Todos los seres vivos somos la Madre Tierra. Somos Pachamama. Parece que estamos separados, pero todo lo que existe nace del mismo útero. Las aguas, los pájaros, las flores, las personas y las montañas son expresiones complementarias de un ser vivo, comunitario y cíclico. Vivimos en comunidad y en relaciones de interdependencia mutua. La falta de esta conciencia y la ruptura de la armonía con la Naturaleza amenazan a la Humanidad. Los derechos humanos, especialmente los derechos a la vida y a la salud, dependen del reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra y de los otros seres que la componen.
Somos la Naturaleza al mismo tiempo que somos responsables de la Naturaleza, al igual que somos responsables de nosotros mismos y de nuestros semejantes. Se establece una ética de cuidado.
La racionalidad individualista que nos ha acompañado desde los primeros días de la colonización es ajena al ser humano porque excluye las cosmovisiones sociales colectivas y solidarias. Honrar al otro y dignificarlo es posicionarse al lado.
Nuestro presente, que en el pasado fue nuestro Futuro Común, depende y se interrelaciona simbióticamente con nuestra Casa Común y sus bases. La tierra, el fuego, el agua, el aire, los animales, los vegetales, las bacterias, los virus, los estados físicos o intermedios de la materia son vidas e implican relaciones. La simbiosis es un diálogo empático, complementario, recíproco e interdependiente. No es un sistema fragmentado.
La vida humana contemporánea rompe la convivencia, por lo tanto, la simbiosis. Cada vida en su cuadrado. Pensamos de forma diferente: todas las vidas pasadas, presentes y futuras en nuestro círculo.
Yo soy porque nosotros somos.
De esta manera, el común y las acciones comunitarias renacen. La necesidad de conciencias armoniosas con el lugar de las vidas renace. Semánticamente armonía es sinónimo de entendimiento, concordancia, acuerdo, conformidad, simetría, conciliación, concordia, encuentro, consonancia, reconciliación, por lo tanto es lo opuesto a conflicto, oposición, discrepancia, divergencia.
El diálogo es el camino. En el horizonte está la Armonía.
Desde perspectivas interculturales, transdisciplinarias, pluriversalistas, rizomáticas, espirituales, contemplativas y estéticas, cantaremos con:
los caminos para la Armonía y el Buen Vivir y una política de participación comunitaria;
los valores y principios de la ética ecológica y el Derecho Ecocéntrico.
los derechos de la Madre Tierra, de la Pachamama y los Derechos de la Naturaleza.
Y proponemos:
1. Naturaleza sujeto, escrito con "N".
2. Primacía de lo común sobre lo privado.
3. Ciudadanía planetaria, popular, instituyente de un Constitucionalismo democrático e intercultural global.
4. La armonía entre todos los seres de la Naturaleza y el Cosmos.
5. Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra.
Cristiane Derani
Profesora de Derecho Internacional Ambiental en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC)
Fernando Aith
Profesor Titular de Derecho de la Salud en la Universidad de São Paulo (USP) y Director del Centro de Estudios y Investigación en Derecho Sanitario (Cepedisa/USP)
Fernando Antonio de Carvalho Dantas
Profesor de Derechos de los Pueblos indigenas y Derechos Humanos en la Universidad Federal de Goiás (UFG)
Germana de Oliveira Moraes
Profesora titular jubilada de Derecho Constitucional de la Universidad Federal de Ceará (UFC) y investigadora independiente en temas de la Armonía con la Naturaleza y los Derechos de la Madre Tierra.
Vanessa Hasson de Oliveira
Investigadora post-doctoral en la Universidad Católica de Pernambuco. Directora de la ONG MAPAS, São Paulo.

El problema
Manifiesto Armonía
Se declara la extinción del Derecho Ambiental que se ha transformado en un mero procedimiento de apropiación privada de la Naturaleza, antes de que se extinga la Vida.
Se declara la extinción del ambientalismo y la cosificación de nuestra existencia, antes de que se extinga la Vida.
Se declara el fin de la sociedad hipnotizada por el desarrollismo y su ideología de crecimiento económico basado en las relaciones de mercado, antes de que se extinga la Vida.
De sus cenizas renace la Armonía con la Naturaleza y florecen los derechos de la Madre Tierra – nuestra Pachamama; se abren los caminos del Buen Vivir, con una vida armoniosa y el cuidado de la Casa Común. Se avivan los Derechos de la Naturaleza.
La Naturaleza entendida como medio ambiente y recurso natural, separada del hombre y objeto apropiado por él, se extingue.
En consecuencia, se extingue el conjunto de principios, normas, reglamentos del Derecho con sus racionalidades instrumentales, mecanicistas, dualistas, colonialistas, capitalistas que "naturalizaron" la apropiación privada de las vidas cosificadas.
La ética ambiental y su dimensión emancipadora apropiada por el absolutismo del mercado y el discurso técnico, con el pretexto de la sostenibilidad, se extinguen. Mataron el tiempo y el espacio de las vidas.
El concepto de desarrollo, basado en las posturas de la sostenibilidad, fundada en una visión antropocéntrica del mundo, ya no cumple con los ultimátums de la emergencia ecológica global generada por la ruptura entre el ser humano y la Madre Tierra.
El derecho ambiental se ha extinguido, y con él el legado del pasado, las promesas emancipadoras y la esperanza de las generaciones actuales y futuras. Las utopías fundadoras permanecieron porque eran esenciales para la vida, especialmente la vida humana. Baby boomers, X, milennials, genZ, fuimos o somos generaciones que convivieron con estilos de vida bipolares caracterizados por el desprecio a los alimentos de temporada, la globalización de los gustos y hábitos fuera de contexto, algunos de ellos desritualizados. Lo crudo está superando lo cocido, en las pipas electrónicas (petanguás) diseminadas, en el reciente retorno de la defensa política antidemocrática de las racionalidades algorítmicas.
Estas, entre tantas otras evidencias de destrucción y colapso ecosocial, nos llevan a la conciencia de que es hora de pedir ayuda y disculpas a la Madre Tierra y a los pueblos biocéntricos y de recuperar – con ellos, sus conocimientos, acciones y obras y recordar nuestra ancestralidad – la armonía perdida de las relaciones del Vivir Bien. Relaciones pachamamistas del Buen Vivir.
Los pájaros vuelven a cantar y a volar en libertad...
Todos los seres vivos somos la Madre Tierra. Somos Pachamama. Parece que estamos separados, pero todo lo que existe nace del mismo útero. Las aguas, los pájaros, las flores, las personas y las montañas son expresiones complementarias de un ser vivo, comunitario y cíclico. Vivimos en comunidad y en relaciones de interdependencia mutua. La falta de esta conciencia y la ruptura de la armonía con la Naturaleza amenazan a la Humanidad. Los derechos humanos, especialmente los derechos a la vida y a la salud, dependen del reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra y de los otros seres que la componen.
Somos la Naturaleza al mismo tiempo que somos responsables de la Naturaleza, al igual que somos responsables de nosotros mismos y de nuestros semejantes. Se establece una ética de cuidado.
La racionalidad individualista que nos ha acompañado desde los primeros días de la colonización es ajena al ser humano porque excluye las cosmovisiones sociales colectivas y solidarias. Honrar al otro y dignificarlo es posicionarse al lado.
Nuestro presente, que en el pasado fue nuestro Futuro Común, depende y se interrelaciona simbióticamente con nuestra Casa Común y sus bases. La tierra, el fuego, el agua, el aire, los animales, los vegetales, las bacterias, los virus, los estados físicos o intermedios de la materia son vidas e implican relaciones. La simbiosis es un diálogo empático, complementario, recíproco e interdependiente. No es un sistema fragmentado.
La vida humana contemporánea rompe la convivencia, por lo tanto, la simbiosis. Cada vida en su cuadrado. Pensamos de forma diferente: todas las vidas pasadas, presentes y futuras en nuestro círculo.
Yo soy porque nosotros somos.
De esta manera, el común y las acciones comunitarias renacen. La necesidad de conciencias armoniosas con el lugar de las vidas renace. Semánticamente armonía es sinónimo de entendimiento, concordancia, acuerdo, conformidad, simetría, conciliación, concordia, encuentro, consonancia, reconciliación, por lo tanto es lo opuesto a conflicto, oposición, discrepancia, divergencia.
El diálogo es el camino. En el horizonte está la Armonía.
Desde perspectivas interculturales, transdisciplinarias, pluriversalistas, rizomáticas, espirituales, contemplativas y estéticas, cantaremos con:
los caminos para la Armonía y el Buen Vivir y una política de participación comunitaria;
los valores y principios de la ética ecológica y el Derecho Ecocéntrico.
los derechos de la Madre Tierra, de la Pachamama y los Derechos de la Naturaleza.
Y proponemos:
1. Naturaleza sujeto, escrito con "N".
2. Primacía de lo común sobre lo privado.
3. Ciudadanía planetaria, popular, instituyente de un Constitucionalismo democrático e intercultural global.
4. La armonía entre todos los seres de la Naturaleza y el Cosmos.
5. Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra.
Cristiane Derani
Profesora de Derecho Internacional Ambiental en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC)
Fernando Aith
Profesor Titular de Derecho de la Salud en la Universidad de São Paulo (USP) y Director del Centro de Estudios y Investigación en Derecho Sanitario (Cepedisa/USP)
Fernando Antonio de Carvalho Dantas
Profesor de Derechos de los Pueblos indigenas y Derechos Humanos en la Universidad Federal de Goiás (UFG)
Germana de Oliveira Moraes
Profesora titular jubilada de Derecho Constitucional de la Universidad Federal de Ceará (UFC) y investigadora independiente en temas de la Armonía con la Naturaleza y los Derechos de la Madre Tierra.
Vanessa Hasson de Oliveira
Investigadora post-doctoral en la Universidad Católica de Pernambuco. Directora de la ONG MAPAS, São Paulo.

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Petición creada en 8 de junio de 2020