Ministerio de Justicia: Indulto para Jose Luis Sanz Boluda

El problema

Hemos intentado todos los caminos posibles, quemado todas las naves y alzado nuestra voz cuanto hemos podido, pero ha ido a parar contra un muro. Estamos desesperados y nuestra última opción de poder apelar a la justicia es intentar atravesar ese muro con una suma de muchas voces.

Han condenado a mi marido a nueve años de cárcel por un crimen del que es completamente inocente, y dicha sentencia amenaza con destrozar esta familia y negar a cuatro niños pequeños el derecho a poder seguir disfrutando de su padre durante ese crucial período de su educación, así como el principal sustento económico de la familia.

Ya presentamos un recurso al Tribunal Supremo de Madrid, con alegaciones que sostenían sólidamente la urgente necesidad de revisar el caso y rectificar el terrible error, debido principalmente a la ausencia de pruebas para condenar a mi marido, una buena persona sin ningún tipo de antecedente, pero ni siquiera tenemos constancia de que se dignaran a leerlo.

El mayor de nuestros hijos tiene sólo once años y no le está quedando más remedio que aprender a actuar de segundo padre. El tercero tiene tres añitos y sufre de extrofia vesical, una enfermedad de nacimiento que le va a suponer grandes obstáculos para poder llevar una vida normal, y en cuya superación su padre está jugando un papel fundamental, más allá del lógico aporte económico necesario para costear el tratamiento.

El crimen del que se acusa a mi marido es pertenencia a una banda, lo cual es, sencillamente, falso. Para sostener esta acusación se basan en una relación de propietario/arrendatario que Jose mantenía con uno de los miembros de la supuesta banda, sobre un piso que tenía en propiedad en Valencia. La realidad es que este contrato de alquiler era la única relación que unía a mi marido con el resto de acusados. Y es que es alarmante el hecho de que la “justicia” sea capaz de condenar a un hombre sin más pruebas que una serie de declaraciones policíacas incoherentes, inconstantes y contradictorias.

Cualquier persona que conozca a Jose, y son muchas las que pueden sumar su voz a este testimonio, coinciden en el enorme disparate que a todas luces se ha cometido al condenar a mi marido a nueve años de prisión por un delito del que es, no parcial, sino absolutamente inocente. Difícilmente encontraréis a alguien que le defina con términos diferentes a buen amigo, buen padre o buena persona. Un hombre que se gana la vida honradamente como instructor de tenis.

Por eso pedimos a la Audiencia Provincial de Valencia que reconsidere esta pena, porque es completamente injusto que mi marido esté pagando los delitos de otras personas y, como consecuencia, sus cuatro hijos pierdan su única fuente de sustento económico y la tan necesaria figura paterna que Jose siempre ha representado para ellos.

Si quieres apoyarnos en esta petición, te agradeceremos que dejes tu firma y sumes así tu voz a la nuestra con el fin de que, entre todas ellas, logremos hacernos escuchar ante aquellos que tienen poder para corregir esta enorme injusticia.

Esta petición ha conseguido 2568 firmas

El problema

Hemos intentado todos los caminos posibles, quemado todas las naves y alzado nuestra voz cuanto hemos podido, pero ha ido a parar contra un muro. Estamos desesperados y nuestra última opción de poder apelar a la justicia es intentar atravesar ese muro con una suma de muchas voces.

Han condenado a mi marido a nueve años de cárcel por un crimen del que es completamente inocente, y dicha sentencia amenaza con destrozar esta familia y negar a cuatro niños pequeños el derecho a poder seguir disfrutando de su padre durante ese crucial período de su educación, así como el principal sustento económico de la familia.

Ya presentamos un recurso al Tribunal Supremo de Madrid, con alegaciones que sostenían sólidamente la urgente necesidad de revisar el caso y rectificar el terrible error, debido principalmente a la ausencia de pruebas para condenar a mi marido, una buena persona sin ningún tipo de antecedente, pero ni siquiera tenemos constancia de que se dignaran a leerlo.

El mayor de nuestros hijos tiene sólo once años y no le está quedando más remedio que aprender a actuar de segundo padre. El tercero tiene tres añitos y sufre de extrofia vesical, una enfermedad de nacimiento que le va a suponer grandes obstáculos para poder llevar una vida normal, y en cuya superación su padre está jugando un papel fundamental, más allá del lógico aporte económico necesario para costear el tratamiento.

El crimen del que se acusa a mi marido es pertenencia a una banda, lo cual es, sencillamente, falso. Para sostener esta acusación se basan en una relación de propietario/arrendatario que Jose mantenía con uno de los miembros de la supuesta banda, sobre un piso que tenía en propiedad en Valencia. La realidad es que este contrato de alquiler era la única relación que unía a mi marido con el resto de acusados. Y es que es alarmante el hecho de que la “justicia” sea capaz de condenar a un hombre sin más pruebas que una serie de declaraciones policíacas incoherentes, inconstantes y contradictorias.

Cualquier persona que conozca a Jose, y son muchas las que pueden sumar su voz a este testimonio, coinciden en el enorme disparate que a todas luces se ha cometido al condenar a mi marido a nueve años de prisión por un delito del que es, no parcial, sino absolutamente inocente. Difícilmente encontraréis a alguien que le defina con términos diferentes a buen amigo, buen padre o buena persona. Un hombre que se gana la vida honradamente como instructor de tenis.

Por eso pedimos a la Audiencia Provincial de Valencia que reconsidere esta pena, porque es completamente injusto que mi marido esté pagando los delitos de otras personas y, como consecuencia, sus cuatro hijos pierdan su única fuente de sustento económico y la tan necesaria figura paterna que Jose siempre ha representado para ellos.

Si quieres apoyarnos en esta petición, te agradeceremos que dejes tu firma y sumes así tu voz a la nuestra con el fin de que, entre todas ellas, logremos hacernos escuchar ante aquellos que tienen poder para corregir esta enorme injusticia.

Actualizaciones de la petición

Compartir esta petición

Petición creada en 2 de diciembre de 2013