Que no derriben injustamente la casa de Quico Bea


Que no derriben injustamente la casa de Quico Bea
El problema
Derriban su casa y les dejan en la calle.
Esta es la desesperada realidad que vive Juan Francisco Bea Rodríguez, al que todos conocen como "Quico Bea" y su esposa Fátima.
Quico es un conocido músico de O Grove que en menos de un mes puede perder su casa. Está desesperado ante la difícil situación que debe afrontar, ya que además de perder su hogar, él y su mujer no tienen dónde ir. Puede quedarse también sin su único medio de vida y de trabajo, la música. Quico es un autónomo de 50 años que integra el dúo Prisma y en dicha casa tienen instalado su estudio.
Sabe que las piquetas van a llegar, salvo que ocurra un milagro en el Tribunal Constitucional, donde ha presentado los recursos pertinentes. La casa está afectada por la Ley de Costas y mientras apela a la jurisprudencia que puede darle la razón, le han dado un ultimátum de un mes.
"Llevo quince años pagando la hipoteca de esta vivienda y me enteré hace cinco de que tenía pendiente una orden de derribo", alega este vecino grovense.
El tiempo corre en contra de Quico. Ya ha recibido el ultimatum. No podemos permitir que acabe en la calle.
Mientras reflexiona en voz alta sobre todo lo sucedido en estos últimos 15 años de lucha judicial, Quico Bea confiesa que Costas ya le ha impuesto ocho multas "y me tienen las cuentas embargadas, por eso para pagar la hipoteca y demás recibos mensuales tengo que ir al banco y entregar el dinero en mano, casi como si fuera un delincuente".
No suficiente con el derribo de su casa, Quico y su esposa tendrían que hacer frente al pago de la hipoteca durante 10 años más.
"Lo único que hice, repito una vez más, fue comprar una casa sin saber que tenía orden de derribo. La Administración no inscribió la carga del deslinde en el Registro de la Propiedad y nadie nos avisó de este problema; una vivienda que es la única que tengo y cuya hipoteca aún tendré que pagar durante los diez próximos años", cuenta Quico.
El derecho a la vivienda es un derecho fundamental garantizado por el artículo 7 de la Carta. En este sentido, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha estimado que la pérdida de una vivienda es una de las más graves lesiones del derecho al respeto del domicilio.
Ayúdanos a conseguir que Quico siga en su casa y alegrándonos la vida con su música. Pide a la Consellería de Medio Ambiente que no derriben su casa para que pueda continuar con su vida, su derecho. Gracias.
El problema
Derriban su casa y les dejan en la calle.
Esta es la desesperada realidad que vive Juan Francisco Bea Rodríguez, al que todos conocen como "Quico Bea" y su esposa Fátima.
Quico es un conocido músico de O Grove que en menos de un mes puede perder su casa. Está desesperado ante la difícil situación que debe afrontar, ya que además de perder su hogar, él y su mujer no tienen dónde ir. Puede quedarse también sin su único medio de vida y de trabajo, la música. Quico es un autónomo de 50 años que integra el dúo Prisma y en dicha casa tienen instalado su estudio.
Sabe que las piquetas van a llegar, salvo que ocurra un milagro en el Tribunal Constitucional, donde ha presentado los recursos pertinentes. La casa está afectada por la Ley de Costas y mientras apela a la jurisprudencia que puede darle la razón, le han dado un ultimátum de un mes.
"Llevo quince años pagando la hipoteca de esta vivienda y me enteré hace cinco de que tenía pendiente una orden de derribo", alega este vecino grovense.
El tiempo corre en contra de Quico. Ya ha recibido el ultimatum. No podemos permitir que acabe en la calle.
Mientras reflexiona en voz alta sobre todo lo sucedido en estos últimos 15 años de lucha judicial, Quico Bea confiesa que Costas ya le ha impuesto ocho multas "y me tienen las cuentas embargadas, por eso para pagar la hipoteca y demás recibos mensuales tengo que ir al banco y entregar el dinero en mano, casi como si fuera un delincuente".
No suficiente con el derribo de su casa, Quico y su esposa tendrían que hacer frente al pago de la hipoteca durante 10 años más.
"Lo único que hice, repito una vez más, fue comprar una casa sin saber que tenía orden de derribo. La Administración no inscribió la carga del deslinde en el Registro de la Propiedad y nadie nos avisó de este problema; una vivienda que es la única que tengo y cuya hipoteca aún tendré que pagar durante los diez próximos años", cuenta Quico.
El derecho a la vivienda es un derecho fundamental garantizado por el artículo 7 de la Carta. En este sentido, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha estimado que la pérdida de una vivienda es una de las más graves lesiones del derecho al respeto del domicilio.
Ayúdanos a conseguir que Quico siga en su casa y alegrándonos la vida con su música. Pide a la Consellería de Medio Ambiente que no derriben su casa para que pueda continuar con su vida, su derecho. Gracias.
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Petición creada en 20 de octubre de 2014
