Veracruz libre de agrotóxicos


Veracruz libre de agrotóxicos
La causa
Hemos entregado denuncias ciudadanas ante diversas instancias de los tres niveles de gobierno. Ninguna ha respondido. Ninguna ha actuado. Mientras tanto, la evidencia científica avanza más rápido que las instituciones: un estudio reciente confirma la presencia de clorpirifos en la zona. Es un plaguicida altamente tóxico y prohibido en varios países por sus efectos neurodegenerativos. Aquí, su uso continúa con absoluta normalidad. Esta es una emergencia y las autoridades responsables han decidido ser negligentes, guardar silencio y no intervenir.
En Coatepec y en distintas regiones de Veracruz, el empleo indiscriminado de agrotóxicos en cultivos como la papa está enfermando a comunidades enteras. Poblaciones enteras viven rodeadas de fumigaciones: personas con problemas respiratorios, alergias severas, afectaciones neurológicas y diagnósticos de cáncer. Los mantos acuíferos que abastecen a pueblos y ciudades muestran señales de contaminación, y las familias campesinas trabajan expuestas sin información adecuada ni alternativas reales. El problema alcanza incluso a la infancia: en San Andrés Tlalnelhuayocan, una escuela primaria tuvo que cerrar después de que alumnos y maestras sufrieran intoxicaciones asociadas a fumigaciones cercanas.
Si no actuamos ahora, el daño será irreversible. Mantener estas prácticas significa degradar los suelos hasta el agotamiento, envenenar más fuentes de agua y profundizar una crisis sanitaria que ya golpea a las comunidades rurales. Pero existe otro camino: prácticas agroecológicas que cuidan la salud, regeneran la tierra y fortalecen la autonomía alimentaria.
Hoy es el momento. Contamos con evidencia científica, con testimonios, con comunidades organizadas y con alternativas viables. Lo que falta es voluntad política. Por eso exigimos al gobierno de Veracruz la prohibición de agrotóxicos altamente peligrosos y la creación urgente de un reglamento estatal que regule su uso y promueva sistemas de producción agroecológicos. El derecho a la salud y a un ambiente sano es colectivo y no puede seguir esperando.

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La causa
Hemos entregado denuncias ciudadanas ante diversas instancias de los tres niveles de gobierno. Ninguna ha respondido. Ninguna ha actuado. Mientras tanto, la evidencia científica avanza más rápido que las instituciones: un estudio reciente confirma la presencia de clorpirifos en la zona. Es un plaguicida altamente tóxico y prohibido en varios países por sus efectos neurodegenerativos. Aquí, su uso continúa con absoluta normalidad. Esta es una emergencia y las autoridades responsables han decidido ser negligentes, guardar silencio y no intervenir.
En Coatepec y en distintas regiones de Veracruz, el empleo indiscriminado de agrotóxicos en cultivos como la papa está enfermando a comunidades enteras. Poblaciones enteras viven rodeadas de fumigaciones: personas con problemas respiratorios, alergias severas, afectaciones neurológicas y diagnósticos de cáncer. Los mantos acuíferos que abastecen a pueblos y ciudades muestran señales de contaminación, y las familias campesinas trabajan expuestas sin información adecuada ni alternativas reales. El problema alcanza incluso a la infancia: en San Andrés Tlalnelhuayocan, una escuela primaria tuvo que cerrar después de que alumnos y maestras sufrieran intoxicaciones asociadas a fumigaciones cercanas.
Si no actuamos ahora, el daño será irreversible. Mantener estas prácticas significa degradar los suelos hasta el agotamiento, envenenar más fuentes de agua y profundizar una crisis sanitaria que ya golpea a las comunidades rurales. Pero existe otro camino: prácticas agroecológicas que cuidan la salud, regeneran la tierra y fortalecen la autonomía alimentaria.
Hoy es el momento. Contamos con evidencia científica, con testimonios, con comunidades organizadas y con alternativas viables. Lo que falta es voluntad política. Por eso exigimos al gobierno de Veracruz la prohibición de agrotóxicos altamente peligrosos y la creación urgente de un reglamento estatal que regule su uso y promueva sistemas de producción agroecológicos. El derecho a la salud y a un ambiente sano es colectivo y no puede seguir esperando.

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Los tomadores de decisiones
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Petición creada en 25 de abril de 2025