#NINGÚN NIÑO EN LOS JUZGADOS DE FAMILIA#

El problema

DATOS:

Mi nombre es Pablo Martín-Mora Bermúdez con D.N.l: 31.856.928-L, de nacionalidad española y residente en Algeciras (Cádiz).

Mi ex mujer y yo, tenemos dos hijas mellizas de 10 años Laura y Amanda quienes desde Octubre de 2018 no tienen ningún contacto con su familia paterna. El próximo mes de Diciembre, se cumplirán 5 años desde que iniciara el terrible Contencioso de Familia que las arrolló como un tsunnami.

Desde los seis años de edad vieron cómo su vida se desmoronaba en aras de cumplir los preceptos que marcan las pautas de "nuestra justicia", que las oblibliga a acudir a abogados, Juzgados de Familia, Instituto Médico Legal Forense, Psiquiatras, Psicólogos,  Equipos Psicosociales, Abogados, Medicos,...

Las condenan a acudir a estos lugares a todas luces inapropiados, con el único fin de estigmatizar a su papá desprestigiándolo.

Han tenido que presenciar como la Guardia Civil identificaba a su padre, y, muchas más situaciones por las que jamás ningún un menor debería de pasar y, menos, si luego se demuestra por los resultados de numerosos Informes, entre ellos, destacar el del Equipo Psicosocial y del Instituto Médico Legal Forense, que su padre es una buena persona, totalmente capacitada para cuidarlas y que las niñas no muestran ningún tipo de rechazo hacia su padre; pruebas que demuestran que quieren por igual a su papá como a su mamá.

Han pasado por todo tipo de denuncias y ser exploradas, en contra de mi voluntad, por Jueces y Fiscales en asuntos tan desagradables que prefiero no ahondar en ello. Todas estas (denuncias) terminan archivadas pero cuando termina una, lamentablemente,comienza otra y vuelve a empezar de nuevo. 

EXPONGO:

Como padre estoy tremendamente preocupado por la salud de mis niñas, aún mas teniendo en cuenta los resultados de ambos informes, tanto el Informe del Equipo Psicosocial cómo el del Instituto Médico Legal Forense, coinciden que Laura y Amanda se encuentra atrapadas en medio de este conflicto y su estabilidad emocional corre grave peligro si esta situación perdurase con el tiempo.

Ambos informes fueron elaborados hace años en su edad infantil, pronto se convertirán en mujeres y la situación desde entonces ha empeorado tanto, que llevo sin tener contacto directos con mis hijas desde el 2 de Octubre del 2018.

El Estado Español tiene la obligación de tomar las medidas necesarias para proteger, dejar al margen y no implicar a nuestros hijos en un proceso tan arduo y desagradable como son los Contenciosos de Familia.

Al igual que mis hijas Laura Amanda, cientos de Miles de niños en nuestro país (España), se encuentran en similares situaciones, siendo privados de mantener un contacto directo y saludable con algunos de sus progenitores y familia paterna o materna (según el caso) durante meses, años, lustros e incluso décadas.

El daño emocional que se le están produciendo a cada uno de estos niños es terrible y se hace aún más traumático con el paso del tiempo.

En España este problema es imposible abordar desde adentro de nuestras fronteras, debido a la existencia de leyes y funcionamiento del Sistema Judicial que para nada protege a los más débiles que no son otros que los niños cuyos padres están inmersos en un Contencioso de Familia.

No existe ningún protocolo para proteger a estos niños, hijos, nietos ... pues se les impide tener una niñez, infancia y adolescencia feliz, o, por lo menos, en igualdad de condiciones que otros niños que se desarrollan por igual con su padre y madre.

En mi humilde opinión de ciudadano de a pie y sin ser jurista, pienso que nuestro gobierno incumple la “CONVENCION SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO", aprobada como tratado internacional el 20 de noviembre de 1989, y fue la primera ley internacional dedicada al reconocimiento y protección de los derechos de los niños. Al tratarse de una convención, el documento tiene carácter vinculante, y obliga a los Estados Partes a cumplir sus preceptos armonizando sus leyes con las normas incluidas en dicho documento.

El Estado Español forma parte de esta Convención, y contrajo la obligación de cumplir lo que firmó. Entre todos sus artículos destaco su ARTÍCULO NÚM. 9 que, en resumen, viene a decir: "SEPARACIÓN DE PADRES Y MADRES. Es un derecho del niño vivir con su padre y su madre, excepto en los casos que la separación sea necesaria para el interés superior del propio niño. Es derecho del niño mantener contacto directo con ambos, si está separado de uno de ellos o de los dos. Corresponde al Estado responsabilizarse de este aspecto, en el caso de que la separación haya sido producida por acción del mismo"

Mis hijas se hacen mayores y mi lucha, como tantísimos otros padres, No nos devuelve a nuestros niños, por el contrario, y, de forma sorprendente, se produce un efecto contrario alejándolos aún más de nosotros.

SOLUCIÓN:

Mi frustración e impotencia, como la de cientos de miles de padres, es tal que, el 3 de junio empece andar/correr desde La Catedral de Santiago hasta que llegue al Vaticano el 9 de Septiembre. Más de 2.800 km en solitario, soportando en mis hombros una mochila de más de 18 Kg. de peso, en acto con el que he querido reflejar los duros momentos que sufren nuestros hijos y portando una enorme bandera que decía "Caminando por los Derechos de los Niños". 

El pasado miércoles 11 de septiembre en Audiencia General, le entregue en mano a su Santidad el Papa Francisco, cientos de cartas de las Mamas y de los Papas que luchan por tener un contacto directo con sus hijos.

Pronto tendré fecha para una Audiencia Privada con su Santidad (máximo responsable de la Sagrada Familia en la tierra) a quien informaré de los conflictos en los que se encuentran inmersos nuestros hijos.

Firma la petición para la elaboración e implantación con carácter Urgente de un Protocolo que garantice el Artículo 9 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Victoria
¡La petición ha conseguido su objetivo gracias a 882 firmas!

El problema

DATOS:

Mi nombre es Pablo Martín-Mora Bermúdez con D.N.l: 31.856.928-L, de nacionalidad española y residente en Algeciras (Cádiz).

Mi ex mujer y yo, tenemos dos hijas mellizas de 10 años Laura y Amanda quienes desde Octubre de 2018 no tienen ningún contacto con su familia paterna. El próximo mes de Diciembre, se cumplirán 5 años desde que iniciara el terrible Contencioso de Familia que las arrolló como un tsunnami.

Desde los seis años de edad vieron cómo su vida se desmoronaba en aras de cumplir los preceptos que marcan las pautas de "nuestra justicia", que las oblibliga a acudir a abogados, Juzgados de Familia, Instituto Médico Legal Forense, Psiquiatras, Psicólogos,  Equipos Psicosociales, Abogados, Medicos,...

Las condenan a acudir a estos lugares a todas luces inapropiados, con el único fin de estigmatizar a su papá desprestigiándolo.

Han tenido que presenciar como la Guardia Civil identificaba a su padre, y, muchas más situaciones por las que jamás ningún un menor debería de pasar y, menos, si luego se demuestra por los resultados de numerosos Informes, entre ellos, destacar el del Equipo Psicosocial y del Instituto Médico Legal Forense, que su padre es una buena persona, totalmente capacitada para cuidarlas y que las niñas no muestran ningún tipo de rechazo hacia su padre; pruebas que demuestran que quieren por igual a su papá como a su mamá.

Han pasado por todo tipo de denuncias y ser exploradas, en contra de mi voluntad, por Jueces y Fiscales en asuntos tan desagradables que prefiero no ahondar en ello. Todas estas (denuncias) terminan archivadas pero cuando termina una, lamentablemente,comienza otra y vuelve a empezar de nuevo. 

EXPONGO:

Como padre estoy tremendamente preocupado por la salud de mis niñas, aún mas teniendo en cuenta los resultados de ambos informes, tanto el Informe del Equipo Psicosocial cómo el del Instituto Médico Legal Forense, coinciden que Laura y Amanda se encuentra atrapadas en medio de este conflicto y su estabilidad emocional corre grave peligro si esta situación perdurase con el tiempo.

Ambos informes fueron elaborados hace años en su edad infantil, pronto se convertirán en mujeres y la situación desde entonces ha empeorado tanto, que llevo sin tener contacto directos con mis hijas desde el 2 de Octubre del 2018.

El Estado Español tiene la obligación de tomar las medidas necesarias para proteger, dejar al margen y no implicar a nuestros hijos en un proceso tan arduo y desagradable como son los Contenciosos de Familia.

Al igual que mis hijas Laura Amanda, cientos de Miles de niños en nuestro país (España), se encuentran en similares situaciones, siendo privados de mantener un contacto directo y saludable con algunos de sus progenitores y familia paterna o materna (según el caso) durante meses, años, lustros e incluso décadas.

El daño emocional que se le están produciendo a cada uno de estos niños es terrible y se hace aún más traumático con el paso del tiempo.

En España este problema es imposible abordar desde adentro de nuestras fronteras, debido a la existencia de leyes y funcionamiento del Sistema Judicial que para nada protege a los más débiles que no son otros que los niños cuyos padres están inmersos en un Contencioso de Familia.

No existe ningún protocolo para proteger a estos niños, hijos, nietos ... pues se les impide tener una niñez, infancia y adolescencia feliz, o, por lo menos, en igualdad de condiciones que otros niños que se desarrollan por igual con su padre y madre.

En mi humilde opinión de ciudadano de a pie y sin ser jurista, pienso que nuestro gobierno incumple la “CONVENCION SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO", aprobada como tratado internacional el 20 de noviembre de 1989, y fue la primera ley internacional dedicada al reconocimiento y protección de los derechos de los niños. Al tratarse de una convención, el documento tiene carácter vinculante, y obliga a los Estados Partes a cumplir sus preceptos armonizando sus leyes con las normas incluidas en dicho documento.

El Estado Español forma parte de esta Convención, y contrajo la obligación de cumplir lo que firmó. Entre todos sus artículos destaco su ARTÍCULO NÚM. 9 que, en resumen, viene a decir: "SEPARACIÓN DE PADRES Y MADRES. Es un derecho del niño vivir con su padre y su madre, excepto en los casos que la separación sea necesaria para el interés superior del propio niño. Es derecho del niño mantener contacto directo con ambos, si está separado de uno de ellos o de los dos. Corresponde al Estado responsabilizarse de este aspecto, en el caso de que la separación haya sido producida por acción del mismo"

Mis hijas se hacen mayores y mi lucha, como tantísimos otros padres, No nos devuelve a nuestros niños, por el contrario, y, de forma sorprendente, se produce un efecto contrario alejándolos aún más de nosotros.

SOLUCIÓN:

Mi frustración e impotencia, como la de cientos de miles de padres, es tal que, el 3 de junio empece andar/correr desde La Catedral de Santiago hasta que llegue al Vaticano el 9 de Septiembre. Más de 2.800 km en solitario, soportando en mis hombros una mochila de más de 18 Kg. de peso, en acto con el que he querido reflejar los duros momentos que sufren nuestros hijos y portando una enorme bandera que decía "Caminando por los Derechos de los Niños". 

El pasado miércoles 11 de septiembre en Audiencia General, le entregue en mano a su Santidad el Papa Francisco, cientos de cartas de las Mamas y de los Papas que luchan por tener un contacto directo con sus hijos.

Pronto tendré fecha para una Audiencia Privada con su Santidad (máximo responsable de la Sagrada Familia en la tierra) a quien informaré de los conflictos en los que se encuentran inmersos nuestros hijos.

Firma la petición para la elaboración e implantación con carácter Urgente de un Protocolo que garantice el Artículo 9 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Los destinatarios de la petición

UNICEF COMITÉ ESPAÑOL
UNICEF COMITÉ ESPAÑOL
Presidente
Ministerio de Justicia
Ministerio de Justicia
Ministr@

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Petición creada en 14 de septiembre de 2019