MANIFIESTO EN DEFENSA DEL MULTILINGÜISMO CIENTÍFICO ES/ DE/ IT/ EN/ FR/ PT

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1. (ES) MANIFIESTO EN DEFENSA DEL MULTILINGÜISMO CIENTÍFICO. (Propuesta de José Remesal)

2. (DE) MANIFEST ZUR VERTEIDIGUNG DER MEHRSPRACHIGKEIT IN DEN WISSENSCHAFTEN. (Deutsche Fassung: Giulia Baratta)

3. (IT) MANIFESTO IN DIFESA DEL MULTILINGUISMO SCIENTIFICO. (Traduzione in italiano: Silvia Chiodi)

4. (EN) MANIFESTO IN FAVOUR OF A MULTILINGUAL SCIENCE. (English version: Simon Keay)

5. (FR) MANIFESTE EN DÉFENSE DE MULTILINGUISME SCIENTIFIQUE. (Traduction en français: Yann Le Bohec)

6. (PT) MANIFESTO EM DEFESA DO MULTILINGUISMO CIENTÍFICO. (Versão portuguesa: José d’Encarnação)

José Remesal Rodríguez, Catedrático de Historia Antigua, Universidad de Barcelona. Director del CEIPAC. IP del Proyecto EPNet. Miembro de número de la Real Academia de la Historia.

Sus investigaciones han sido publicadas en siete lenguas (Alemán, Catalán, Español, Francés, Inglés, Italiano, Portugués). En catorce países (Alemania, Argentina, Austria, Brasil, España, Estados Unidos de Norteamérica, Francia, Holanda, Hungría, Inglaterra, Israel, Italia, Portugal, Suiza).

e-mail: remesal@ub.edu

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1. (ES) MANIFIESTO EN DEFENSA DEL MULTILINGÜISMO CIENTÍFICO

Es evidente que en cada momento histórico en el que se establecen relaciones entre diversos pueblos se termina imponiendo una lengua. Generalmente la lengua del conquistador o del dominante económico.

Existe un primer nivel de comunicación, nivel coloquial y de servicios, y no cabe duda de que el inglés cumple hoy día esas funciones. Un inglés simplificado, con escaso vocabulario.

Ciertamente  este nivel de comunicación simplifica y empobrece la lengua, de modo que ya, entre la intelectualidad inglesa, empiezan a lamentarse de ello, denunciando el escaso nivel gramatical, sintáctico y conceptual en el que están redactados muchos artículos publicados en inglés por personas no angloparlantes.

En el campo de las ciencias naturales y de la técnica se ha impuesto el inglés como vehículo de comunicación científica. Dos son las razones: una, el predominio técnico de los Estados Unidos de Norteamérica, otra, más significativa, es que la mayoría del vocabulario de las ciencias naturales proceden del latín o el griego y, por tanto, son más similares en todas las lenguas europeas. Por otra parte, estas ciencias disponen de un metalenguaje, existen fórmulas cuyo significado entienden todos: Cu. significa cobre para todos los científicos del mundo, independiente de la lengua que hablen. Una determinada ecuación se escribe igual en todas las lenguas.

Sin embargo, en el ámbito de las ciencias humanas y sociales, en las que las matizaciones del pensamiento sólo pueden hacerse a través de un amplio conocimiento de las palabras y sus sinónimos, el individuo sólo puede  expresarse bien en su o sus lenguas maternas, en las que el individuo conoce toda la estructura gramatical y conceptual a través de la que se expresa.

El empeño de los administradores de la ciencia europea de reducir toda la comunicación científica a una sólo lengua está produciendo un rápido deterioro de las ciencias humanas y sociales.

En primer lugar, se priva a todos aquellos, cuya lengua materna es distinta del inglés, de la posibilidad de expresarse correcta y plenamente. Produciendo el empobrecimiento en la comunicación al que ya me he referido.

En segundo lugar, en nuestro mundo, la calidad de expresión se asocia, automáticamente, a la capacidad de pensamiento. Por tanto, quien se expresa limitadamente es considerado, automáticamente, menos valioso. Esto repercute, de una manera directa, en todos aquellos que son obligados a expresarse en una lengua que no sea la suya, sobre todo si de ello depende la obtención de recursos para su investigación.

En tercer lugar, los documentos y la mayoría de las obras escritas en un país están en la lengua de dicho país. Hacer que, por ejemplo, los alemanes escriban sobre la historia o cualquier otro aspecto de la vida social de Alemania en inglés es inútil, cuando la inmensa mayoría de sus lectores serán alemanes. Habrá trabajos que merezcan ser traducidos a otro idioma, que es lo que hasta ahora se ha hecho. Es natural que si un extranjero investiga sobre la historia, la sociedad o el pensamiento alemán desee publicar sus trabajos no sólo en su propia lengua, sino también en alemán, pero esto es una elección personal.

Mientras que, por una parte, se fomenta el conocimiento de lenguas, por otra, se pretende crear el “monolingüismo científico” al que nos venimos refiriendo.

Mientras que en el parlamento europeo se defiende la pluralidad de lenguas, los mismos políticos, que para ellos reclaman este derecho, que consideramos fundamental, pretenden imponer el monolingüismo en el ámbito científico. Dado que son ellos los que controlan los recursos económicos destinados al desarrollo científico, ponen en inferioridad de condiciones a sus connacionales en un aspecto tan determinante, puesto que el prestigio de una lengua no depende del número de hablantes de la misma, sino del prestigio de lo que se publica en esa lengua. Y el prestigio de una lengua tiene un reflejo directo en el poder político y económico del país que la tiene como propia.

Los sistemas de traducción computacional están mejorando de un modo notable en nuestros días, lo cual permite a cualquiera disponer de traducciones automáticas de cualquier lengua a la suya. Por tanto resulta aún más innecesario obligar a nadie a expresarse en otra lengua distinta a la propia.

La cultura europea se ha desarrollado en un mundo multilingüista, unas lenguas han contribuido más que otras al desarrollo de unas determinadas ciencias. Perder esta pluralidad producirá un empobrecimiento notable. Será necesario que las nuevas generaciones de investigadores sigan teniendo la capacidad de analizar documentos en distintas lenguas y de expresarse en aquella que le sea más familiar.

Los científicos más relevantes son aquellos que han sido capaces de conocer otros idiomas y la idiosincrasia de otras naciones, que han sido capaces de aprender directamente de los documentos y la literatura generados por otros.

Por todo ello, exigimos:

Que, más allá de que en cada momento haya una lengua de comunicación verbal, en estos momentos en muchos ámbitos  el inglés, en el ámbito científico se mantenga la libertad de expresión de cada uno en su propia lengua, garantía de exactitud en la manifestación de sus propios pensamientos.

Que los administradores de la ciencia en la Unión Europea no impongan una única lengua a la hora de solicitar proyectos científicos, que pone en inferioridad de condiciones a todos aquellos que no la tienen como lengua materna.

José Remesal Rodríguez, Catedrático de Historia Antigua, Universidad de Barcelona. Director del CEIPAC. IP del Proyecto EPNet. Miembro de número de la Real Academia de la Historia.

Sus investigaciones han sido publicadas en siete lenguas (Alemán, Catalán, Español, Francés, Inglés, Italiano, Portugués). En catorce países (Alemania, Argentina, Austria, Brasil, España, Estados Unidos de Norteamérica, Francia, Holanda, Hungría, Inglaterra, Israel, Italia, Portugal, Suiza).

e-mail: remesal@ub.edu

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2. (DE) MANIFEST ZUR VERTEIDIGUNG DER MEHRSPRACHIGKEIT IN DEN WISSENSCHAFTEN

Es ist eindeutig, dass in jedem historischen Augenblick, in dem neue Beziehungen zwischen einzelnen Völkern gebildet werden, sich am Ende eine Sprache als die dominierende erweist. Normalerweise ist es die des Eroberers oder des wirtschaftlich Stärkeren.

Es gibt eine erste Kommunikationsebene, die der Umgangs- und Verwaltungssprache und es besteht kein Zweifel, dass heute diese Funktionen durch die englische Sprache erfüllt werden. Ein vereinfachtes Englisch mit geringem Vokabular.

Sicherlich vereinfacht und verarmt dieses Sprachniveau diese Sprache in dem Maße, dass schon unter den englischen Intellektuellen erste Klagen in Bezug auf das geringe grammatikalische, syntaktische und begriffliche Niveau vieler Artikel, die in englischer Sprache von Autoren anderer Muttersprachen veröffentlicht wurden, zu vernehmen sind.

Innerhalb der Naturwissenschaften und der Technik hat sich Englisch als Mittel der wissenschaftlichen Verständigung durchgesetzt. Dazu gibt es zwei Gründe: Erstens die technische Vorherrschaft der Vereinigten Staaten von Amerika und zweitens - sehr viel bedeutungsvoller - die Tatsache, dass der größte Teil des wissenschaftlichen Vokabulars dem Latein und dem Altgriechisch entstammen und die Wörter deshalb in allen europäischen Sprachen ähnlich sind. Andererseits besitzen diese Wissenschaften eine Metasprache in Form von Formeln, die alle verstehen: Cu bedeutet Kupfer für alle Wissenschaftler der Welt unabhängig von der Sprache, die sie sprechen. Eine bestimmte Gleichung schreibt man in allen Sprachen auf gleiche Weise.

Dahingegen kann man sich im Bereich der humanistischen und sozialen Wissenschaften, in denen die Schattierungen des Gedankens allein durch tiefe Kenntnis der Wörter und der Synonyme dargestellt werden können, nur in der Muttersprache oder in den Muttersprachen, deren grammatikalische und begriffliche Strukturen gründlich bekannt sind, verständlich machen.

Die Beharrlichkeit, mit der die Verwaltungsbeamten der europäischen Wissenschaft sich einsetzen, um die wissenschaftliche Verständigung auf eine einzige Sprache zu reduzieren, erwirkt einen schnellen Verfall der humanistischen und sozialen Wissenschaften.

Man nimmt zuerst all denen, deren Sprache nicht die Englische ist, die Möglichkeit, sich korrekt und vollkommen auszudrücken und unterstützt auf diese Weise die Verarmung in der Kommunikation, auf die ich oben schon hingewiesen habe.

Zweitens asoziiert sich die Qualität des Ausdrucks in unserer Welt automatisch mit der Kraft des Gedankens. Deshalb ist derjenige, der sich begrenzt verständlich machen kann, sofort als weniger wertvoll angesehen. Das schlägt sich bei allen, die gezwungen sind, sich in einer Sprache auszudrücken, die nicht die eigene ist, negativ nieder, besonders wenn es gilt, Geldquellen für die Forschungen zu erwirken.

Drittens sind in jedem Land Dokumente und die Mehrzahl aller Werke in der diesem Land eigenen Sprache geschrieben. Das bedeutet z.B., dass es unnütz ist, wenn die Deutschen über ihre Geschichte oder auch andere Aspekte des gesellschaftlichen Lebens in Deutschland in Englisch schreiben, denn die allermeisten ihrer Leser werden Deutsche sein. Es wird Werke geben, die es wert sind in andere Sprachen übersetzt zu werden. Das hat man bisher so gehalten. Es ist natürlich, dass ein Ausländer sich wünscht, wenn er über die Geschichte und Gesellschaft oder auch das deutsche Denken schreibt, dass seine Arbeit nicht nur in der eigenen sondern auch in deutscher Sprache veröffentlicht wird, das aber ist eine ganz persönliche Entscheidung.

Während man einerseits die Beherrschung von Fremdsprachen fördert, verlangt man andererseits nach einem “wissenschtlichen Monoliguismus”, mit dem wir uns hier befassen.

Während man im europäischen Parlament die Vielfalt der Sprachen verteidigt, verlangen dieselben Politiker, die für sich dieses Recht beanspruchen und das wir als grundlegend ansehen, einen wissenschaftlichen Monolinguismus.Weil es eben diese Politiker sind, die die ökonomischen Quellen für die Entwicklung der Wissenschaften kontrollieren, setzen sie ihre eigenen Landsleute in eine Position der Unterlegenheit, da der Wert einer Sprache nicht der Zahl derjenigen entspricht, die sie sprechen, sondern dem, was in dieser Sprache veröffentlicht wird. Der Wert einer Sprache reflektiert sich direkt in der politischen und ökonomischen Macht des Landes, dem sie angehört.

Die Systeme der Übersetzung durch Komputer werden gerade in unseren Tagen immer besser, was jedem erlaubt, sich automatische Übersetzungen aus jeder ihm fremden Sprache zu verschaffen. Deshalb ist es auch völlig unnötig jemanden zu zwingen, sich in einer anderen als der Muttersprache auszudrücken.

Die europäische Kultur hat sich in einer vielsprachigen Welt entwickelt und dabei hat auch wohl eine Sprache mehr als die anderen zur Entwicklung einer bestimmten Wissenschaft beigetragen. Das Verlieren dieser Vielfalt, wird eine schwerwiegende Verarmung hervorbringen. Es wird notwendig sein, dass die neuen Generationen von Forschern weiterhin die Fähigkeit bewahren, Dokumente in unterschiedlichen Sprachen zu analysieren und dabei sich selbst in der Sprache auszudrücken, die ihnen am nächsten ist.

Die hervorragendsten Wissenschaftler sind die, die in der Lage sind, andere Sprachen und die Eigenheiten anderer Nationen zu erlernen, die fähig sind, direkt aus den Dokumenten und der Literatur, die von anderen geschaffen wurde, zu lernen.

Deswegen verlangen wir:

Dass man, abgesehen davon, dass es in jedem Moment eine Sprache der Verständigung geben muss, was in diesen Zeiten für viele die englische Sprache ist, im Wissenschaftsbereich die Freiheit für jeden einzelnen bewahrt, sich in seiner eigenen Sprache auszusprechen, die für die Korrektheit des Gedankenausdrucks Garantie ist.

Dass die Verwalter der Wissenschaft in der EU nicht nur eine Sprache für die Bewerbung wissenschaftlicher Projekte verlangen, was all die in Unterlegenheit versetzt, die diese Sprache nicht als ihre Muttersprache besitzen.

Die deutsche Fassung des Textes ist von Giulia Baratta,Professor für Klassiche Archäologie an der Università di Macerata. Ihre Werkesind in verschiedenen Ländern auf Deutsch, Italienisch, Spanisch, Katalanich und Portuguesich erschienen.

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3. (IT) MANIFESTO IN DIFESA DEL MULTILINGUISMO SCIENTIFICO

E’ noto che una lingua s’impone, in un qualsiasi momento storico, quanto tra i popoli s’instaurano e s’intrecciano relazioni. L’idioma prevalente, generalmente, è quello del conquistatore o del dominatore economico.

Il primo livello di comunicazione è di tipo colloquiale e di servizi, e non vi è alcun dubbio che oggi l'inglese soddisfi tali funzioni. Certo, si tratta di un inglese elementare, con un vocabolario limitato, che semplifica e impoverisce il linguaggio.

Di ciò gli intellettuali inglesi hanno iniziato a lamentarsi denunciando la presenza di una scarsa conoscenza grammaticale, sintattica e concettuale in molti articoli redatti e pubblicati in inglese dai non anglofoni.

Nel campo della scienza e della tecnologia si è imposto l'inglese come veicolo della comunicazione e ciò per due motivi: il dominio degli Stati Uniti nel campo della tecnica e il fatto che, veniamo al secondo aspetto, gran parte del vocabolario delle scienze naturali proviene dal latino o dal greco, di conseguenza i lemmi sono simili in tutte le lingue europee. Inoltre, le scienze esatte hanno un metalinguaggio: come le formule, il cui significato viene da tutti compreso indipendentemente dalla lingua di origine (ad esempio il valore di Cu. “rame” è identico in tutto il mondo). Un’equazione è scritta sempre nello stesso modo in tutte le lingue.

Diversamente, nel campo delle scienze umane e sociali, dove le sfumature di pensiero possono essere espresse solo attraverso una grande conoscenza delle parole e dei loro sinonimi, ci si esprime compiutamente solo attraverso l’utilizzo della cosiddetta lingua madre di cui si conosce l'intera struttura grammaticale e concettuale.

Il grande sforzo, voluto dagli “amministratori” della scienza europea di ridurre tutta la comunicazione scientifica a un’unica lingua (l’inglese) sta producendo un rapido deterioramento del linguaggio che veicola le scienze umane e sociali.

Innanzitutto si impedisce ai non anglofoni di esprimersi correttamente e pienamente, producendo quell’impoverimento della comunicazione a cui ho prima fatto riferimento.

In secondo luogo, nel nostro mondo, la qualità dell’espressione è automaticamente associata alla capacità di pensiero. Pertanto, chi si esprime limitatamente viene automaticamente considerato di “minor valore”. Questo riguarda, in modo diretto, tutti coloro che sono costretti a parlare in una lingua diversa dalla propria, soprattutto se questo è funzionale all’ottenimento di risorse per la ricerca.

In terzo luogo, i documenti e la maggior parte delle opere scritte in un Paese sono redatte nella lingua di quel Paese. Per cui costringere, ad esempio, i tedeschi a redigere in inglese opere di storia o qualsiasi altro aspetto della vita sociale tedesca è di per sé inutile in quando la stragrande maggioranza dei lettori saranno tedeschi. Certo, ci sono e ci saranno opere che meritano di essere tradotte in un'altra lingua, come è stato fatto finora. Se un ricercatore straniero investiga sulla storia, sulla società o sul pensiero tedesco è naturale che desideri pubblicare i suoi lavori, non solo nella propria lingua, ma anche in tedesco. In tal caso si tratta, però, di una scelta personale.

Se da un lato la conoscenza delle lingue viene incoraggiata dall'altro si pretende di creare il "monolinguismo scientifico" del quale abbiamo discusso.

Mentre nel Parlamento europeo si difende la pluralità delle lingue di cui politici ne reclamano il diritto, che a nostra volta consideriamo fondamentale, gli stessi pretendono di imporre il monolinguismo nella scienza. Ora, poiché le risorse finanziarie destinate alla scienza sono controllate proprio dai politici questi con le loro scelte mettono, proprio in un fattore determinante, in posizione di svantaggio i loro connazionali. Il prestigio di una lingua, infatti, non dipende dal numero di persone che la parlano ma da ciò che viene pubblicato in quell’idioma. Inoltre la popolarità di una lingua è direttamente proporzionale al potere politico ed economico del paese che ne utilizza l’idioma.

Poiché oggi i sistemi informatici di traduzione stanno migliorando notevolmente permettendo a chiunque di ottenere traduzioni in una qualsiasi lingua , risulta ancora più inutile costringere le persone a parlare una lingua diversa dalla propria.

La cultura europea si è sviluppata in un mondo multilinguista, alcune lingue hanno contribuito più di altre allo sviluppo di alcune scienze. Perdere questa pluralità produrrà un notevole impoverimento. E’ necessario che le nuove generazioni di ricercatori continuino ad avere la capacità di analizzare i documenti nelle diverse lingue e di esprimersi in quella che è loro più familiare.

I più importanti scienziati sono quelli che sono in grado di conoscere diverse lingue e l’idiosincrasia delle altre nazioni e di leggere i documenti e la letteratura generati da altri.

Pertanto, chiediamo che:

poiché per la comunicazione verbale è necessario un linguaggio, ed oggi questo è ricoperto in diversi ambiti dall’inglese, vi sia nella scienza la libertà di comunicare nella propria lingua assicurando così la necessaria precisione per manifestare i propri pensieri.

Gli amministratori della scienza dell'Unione europea non impongano, in sede di applicazione dei progetti scientifici, una sola lingua in grado mettere in posizione di svantaggio coloro che hanno un’altra madrelingua.

Traduzione in  italiano a cura  di: Silvia Chiodi, Dirigente di ricerca CNR. La sua ricerca è stata pubblicata in quattro lingue (francese, italiano, tedesco, inglese). In diversi paesi tra i quali(Germania, Francia, Olanda, Italia).

e-mail: silvia.chiodi@cnr.it

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4. (EN) MANIFESTO IN FAVOR OF A MULTILINGUAL SCIENCE

It is clear that during each period in which relationships are established between different peoples, a language is eventually imposed. Generally it is the language of the conqueror or the economically dominant power. There exists a first level of communication, either at a coloquial or service level, and there is no doubt that English fulfills this function today; but it is a simplified English with limited vocabulary. This level of communication simplifies and impoverishes the language, a situation that is beginning to be lamented amongst English intellectuals, who denounce the limited understanding of grammar, syntax and ability to express concepts that is evident in many articles that are published in English by non-native English speakers.

In the fields of natural and technical sciences, English has been imposed as the official means of communication. There are two reasons for this. First – a scientific domination of the United States, and more importantly second – the fact that the majority of the vocabulary in the natural sciences derives from Latin or Greek and, consequently, are more similar in all European languages. On the other hand these sciences have a meta-language and formulae whose meaning is understood by everyone: Cu signifies copper to scientists throughout the world, irrespective of the language that they speak. A specific equation is written the same way in all languages. However, in the fields of Human and Social Sciences, in which the subtleties of thought can only be expressed by drawing upon a wide understanding of words and their synonyms, the individual can only really express him or herself adequately by having a sound understanding of the grammar and the concepts being expressed.

The labour of the administrators of European science in reducing all scientific communication to a scientific language is creating a rapid deterioration of the Human and Social Sciences. In the first place, it is depriving all of those individuals whose first language is different from English, from the possibility of being able to express themselves correctly and clearly; this causes the impoverishment of expression to which I have already referred. In second place, in our society, the quality of expression is associated with the capacity of thought. Consequently, someone who expresses him or herself in a limited way is considered to be less valid. This impacts directly upon all of those who are obliged to express themselves in a language that is not their own, particularly when obtaining resources to undertake research is dependant upon it. In third place, the documents and the majority of publications in one country are in the language of that country. That the Germans, for example, should write about the history or any other aspect of the social life of Germany in English is pointless, when the overwhelming majority of people who read about it will be Germans. There will be works that will merit translation into another language, which is what has occurred up until now. It is natural that a foreigner who researches into the history, society of Germany, or the thoughts of its scholars, would wish to publish his or her works not only in their own language but also in German, but that is a personal choice.

While, on the one hand, a knowledge of languages is being developed, on the other, the “scientific monolingualism” to which we refer is being created. While linguistic pluralism is defended by the European Parliament, the same politicians, who reserve this right for themselves which we consider to be fundamental, seek to impose monolingualism in the scientific environment. Since they control the economic resources that are destined to develop scientific research, they manouveur their own countrymen into a position of inferiority, given that the prestige of a language does not depend upon the number of people that speak it, so much as the prestige of what is published in the language. And the prestige of a language is directly reflected in the political and economic power of the country that sees it as its own. 

Systems of computer-based translation have been making a notable improvement recently, enabling anyone to avail themselves of automatic translations of any language into their own. This makes it even more unneccessary to oblige people to express themselves in any language apart from their own. European culture has developed in a multi-lingual world, with some languages contributing more than others in the development of certain sciences. The loss of this plurality will produce a notable impoverishment. It will be necessary for future generations of researchers to retain the capacity to analyze documents in various languages and to express themselves in that which is most familiar to them. The most relevant scientists are those who have the capacity to know other languages and the idiosyncracies of other nations, and who have been capable of learning directly from the documents and the literature created by others.

Consequently we demand:

That while there will always be a language of verbal communication, currently English in many quarters, in the scientific field the liberty to express oneself in one’s own language should be maintained, since it is a guarantee of an accurate expression of one’s own thoughts.

That the scientific administrators of the European Union should not impose a single language when applying for scientific Project funding, a practice that puts at a disadvantage all of those for whom that language is not their Mother tongue.

English version: Professor Simon Keay Associate Dean Research, Faculty of Humanities, University of Southampton Director, ERC Advanced Grant Project Portuslimen (RoMP) (www.portuslimen.eu Director, Portus Project (www.portusproject.org Research Professor British School at Rome His research has been pubished in five languages and in 6 countries

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5. (FR) MANIFESTE EN DÉFENSE DE MULTILINGUISME SCIENTIFIQUE

Il est établi que, à tout moment de l’histoire, lorsque se nouent des relations entre différents peuples, l’aboutissement du processus est l’obligation de pratiquer une langue. C’est, en général, la langue du conquérant ou de la puissance économique dominante.

Il existe un premier niveau de communication, la langue quotidienne et de services, et il ne fait aucun doute que l’anglais remplit aujourd’hui ces deux fonctions, un anglais simplifié avec un vocabulaire basique.

 Il est incontestable que ce niveau de communication simplifie et appauvrit la langue, ce qui explique que les intellectuels anglophones commencent à se plaindre de cette évolution. Ils dénoncent le très mauvais niveau grammatical, syntaxique et conceptuel dans lequel sont écrits de nombreux articles rédigés en anglais par des non-anglophones.

Dans le domaine des sciences et des techniques, l’anglais s’est imposé comme véhicule de la communication scientifique. Il y a deux raisons à cela : la première, c’est la domination technique des Etats-Unis d’Amérique ; la deuxième, plus importante, c’est que la majorité du vocabulaire des sciences vient du latin ou du grec ; c’est pourquoi les mots se ressemblent dans toutes les langues européennes. D’autre part, ces sciences disposent d’un métalangage ; il existe des sigles que tout le monde comprend : Cu. désigne le cuivre pour tous les scientifiques du monde, indépendamment de la langue qu’ils parlent. N’importe quelle équation s’écrit de la même manière dans toutes les langues du monde.

Cependant, dans le domaines des sciences humaines et sociales, où les nuances de la pensée ne peuvent être exprimées qu’à travers une vaste connaissance des mots et de leurs synonymes, un individu ne peut s’exprimer correctement que dans sa ou ses langues maternelles, dont il connaît toutes les structures grammaticales et conceptuelles par lesquelles il exprime sa pensée.

La volonté acharnée des technocrates en charge de la science européenne, qui désirent réduire toute la communication scientifique à n’employer qu’une seule langue, cause un rapide déclin des sciences humaines et sociales.

En premier lieu, ils privent de la possibilité de s’exprimer correctement et complètement tous ceux dont la langue maternelle n’est pas l’anglais, ce qui produit l’appauvrissement de la communication que j’ai mentionné.

En second lieu, dans notre monde, la qualité de l’expression est associée automatiquement à la capacité de penser. C’est pourquoi il est admis sans discussion possible que celui qui s’exprime de manière limitée souffre de médiocrité. Cette assertion intéresse directement tous ceux qui sont obligés de s’exprimer dans une langue qui n’est pas la leur, surtout si l’obtention de crédits pour leurs recherches en dépend.

 En troisième lieu, on constate que les documents et la majorité des œuvres écrites dans un pays le sont dans la langue de ce pays. Il est évident, par exemple, qu’il est inutile pour un Allemand d’écrire en anglais sur l’histoire ou quelque autre aspect de la vie sociale en Allemagne, parce que l’immense majorité de ses lecteurs seront des Allemands. Il y a des travaux qui méritent d’être traduits dans une autre langue, et c’est ce qui se fait depuis toujours. Il est normal qu’un étranger qui fait des recherches sur l’histoire, la société ou la pensée allemandes désire publier ses travaux non seulement dans sa propre langue, mais encore en allemand ; mais c’est là un choix personnel.

Pendant que, d’un côté, les autorités s’efforcent de développer la connaissance des langues, d’un autre côté elles prétendent créer le « monolinguisme scientifique » dont nous venons de parler.

Pendant qu’au Parlement européen ils défendent la pluralité des langues, les mêmes hommes politiques qui réclament ce droit pour eux, —ce que nous considérons comme fondamental—, prétendent imposer le monolinguisme dans le domaine scientifique. Comme ce sont eux qui contrôlent le financement de la recherche scientifique, ils mettent en difficulté leurs compatriotes dans un domaine aussi important. En effet, la le prestige d’une langue ne dépend pas du nombre de personnes qui la parlent mais du prestige de ce qui est publié dans cette langue. Et le prestige d’une langue a une influence, directement, sur le pouvoir politique et économique du pays où elle est parlée. 

Les systèmes de traduction automatiques connaissent une amélioration notable de nos jours. Ils permettent de disposer de traductions automatiques à partir de n’importe quelle langue. C’est pourquoi il n’est pas obligatoire d’imposer à qui que ce soit de s’exprimer dans une autre langue que la sienne.

La culture européenne s’est développée dans un monde multilingue, où quelques langues ont contribué plus que d’autres au développement des différentes sciences. Perdre cette diversité entraînerait un appauvrissement sensible. Il devient obligatoire que les chercheurs des nouvelles générations soient capables d’analyser des documents écrits dans des langues différentes et d’exprimer leurs idées dans celle qui leur est le plus familière.

Les scientifiques les plus éminents sont ceux qui ont été capables de comprendre d’autres langues et les idiosyncrasies  d’autres nations, qui ont été capables de se former directement au contact des documents et de la littérature publiés par les autres.

Pour toutes ces raisons, nous exigeons:

Que, —au-delà du fait qu’à chaque instant il y a une langue de communication verbale, qui est le plus souvent l’anglais—, se maintienne pour chacun d’entre nous la liberté de s’exprimer dans sa propre langue, ce qui est une garantie de précision dans l’expression de nos idées personnelles.

Que les responsables de la science au sein des instances dirigeantes de l’union Européenne n’imposent pas une langue unique pour le financement des projets scientifiques ; cette exigence met en situation d’infériorité tous ceux qui n’ont pas cette langue unique comme langue maternelle.

Traduction en français de Yann Le Bohec Professeur émérite de l’université Paris-Sorbonne  Ses travaux ont été publiés en onze langues (allemand, anglais, US et GB, bulgare, chinois, espagnol, français, italien, polonais, roumain, russe et suédois), et dans douze pays (Allemagne, Angleterre, Bulgarie, Chine, Espagne, Etats-Unis, France, Italie, Pologne, Roumanie, Russie et Suède). Il a en outre traduit deux livres de l’italien en français.

e-m : yann.le_bohec@paris-sorbonne.fr

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6. (PT) MANIFESTO EM DEFESA DO MULTILINGUISMO CIENTÍFICO

É evidente que, no momento histórico em que se estabelecem relações entre povos diversos, se acaba por impor uma língua, que é, geralmente, a do conquistador ou a do dominante económico.

Existe um primeiro nível de comunicação, o nível coloquial e de serviços, e não há dúvida de que o inglês cumpre, hoje em dia, essas funções. Um inglês simplificado, de vocabulário escasso.

Torna-se evidente que este nível de comunicação simplifica e empobrece a língua, de modo que a intelectualidade inglesa já começa a lamentar-se disso, denunciando o baixo nível gramatical, sintáctico e conceptual em que estão redigidos muitos artigos publicados em inglês por pessoas que não são anglofalantes.

No campo das Ciências Naturais e da Técnica, o inglês impôs-se como veículo de comunicação científica. Por duas razões: uma, o predomínio técnico dos Estados Unidos da América; outra, mais significativa, porque a maior parte do vocabulário das Ciências Naturais procede do latim ou do grego e, por conseguinte, essas palavras são mais parecidas em todas as línguas europeias. Por outro lado, estas ciências dispõem de uma metalinguagem, há fórmulas cujo significado todos entendem: Au significa ouro para todos os cientistas do mundo, independentemente da língua que falem; uma determinada equação escreve-se de igual modo em todas as línguas.

No entanto, no âmbito das Ciências Sociais e Humanas, em que os matizes do pensamento apenas podem evidenciar-se mediante um amplo conhecimento das palavras e dos seus sinónimos, o indivíduo somente tem possibilidade de bem se exprimir se o fizer na sua ou nas suas línguas maternas, aquelas de que domina toda a estrutura gramatical e conceptual através da qual se expressa.

O empenho dos administradores da ciência europeia em reduzirem toda a comunicação científica a uma só língua está, pois, a provocar uma rápida deterioração das Ciências Sociais e Humanas.

Em primeiro lugar, porque se nega a todos aqueles cuja língua materna não é o inglês a possibilidade de correcta e plenamente se expressarem, produzindo o já referido empobrecimento na comunicação.

Em segundo lugar, no nosso mundo, associa-se, automaticamente, a qualidade de expressão à capacidade de pensamento; portanto, quem se exprime limitadamente é, automaticamente, considerado menos valioso. Isso tem, pois, directa repercussão em todos aqueles que se vêem obrigados a exprimir-se numa língua que não é a sua, mormente se disso depende a obtenção de recursos para a sua investigação.

Em terceiro lugar, os documentos e a maioria das obras escritas num país estão redigidos na língua desse país. É inútil ordenar, por exemplo, aos alemães que escrevam em inglês sobre a história alemã ou acerca de qualquer outro aspecto da vida social da Alemanha, quando a imensa maioria dos seus leitores vão ser alemães. Haverá trabalhos que merecem ser traduzidos noutro idioma, que é o que até agora se tem feito. É natural que um estrangeiro, se investiga sobre a história, a sociedade ou o pensamento alemão, deseje publicar os seus trabalhos não apenas na sua própria língua, mas também em alemão; mas esta é uma opção pessoal.

Enquanto que, por um lado, se procura fomentar o conhecimento de línguas, pretende-se, por outro, criar o “monolinguismo científico” a que nos estamos a referir.

Enquanto, no Parlamento Europeu, se defende a pluralidade das línguas, os mesmos políticos que reclamam para eles esse direito, que consideramos fundamental, pretendem impor o monolinguismo no âmbito científico. Dado que são eles quem controla os recursos económicos destinados ao desenvolvimento científico, põem em inferioridade de condições os seus compatriotas num domínio tão determinante, posto que o prestígio de uma língua não depende do número dos que a falam, mas sim do prestígio do que nessa língua se publica. E o prestígio da língua tem um reflexo directo no poder político e económico do país que a detém.

Os sistemas de tradução por computador estão a registar, actualmente, mui significativas melhorias, o que permite a qualquer um dispor de traduções automáticas de qualquer língua para a sua. Por consequência, isso faz com que ainda seja cada vez menos necessário obrigar alguém a exprimir-se numa língua diferente da sua.

A cultura europeia desenvolveu-se num mundo multilinguista, ainda que seja certo que houve línguas que contribuíram mais do que outras para o desenvolvimento de determinadas ciências. Perder essa pluralidade significará um empobrecimento notável. Será necessário que as novas gerações de investigadores continuem a ter a capacidade de analisar documentos em diferentes línguas e de se exprimirem naquela que lhes seja mais familiar.

Os cientistas mais relevantes são aqueles que foram capazes de conhecer outros idiomas e a idiossincrasia de outras nações, que foram capazes de aprender directamente a partir dos documentos e da literatura proporcionados por outros.

Por tudo isso, exigimos:

‒ Que, independentemente de, em cada momento, haver uma língua de comunicação verbal (na actualidade, em muitos domínios, o inglês), se mantenha, no âmbito científico, a liberdade de expressão de cada um na sua língua materna, garantia de exactidão na manifestação dos seus próprios pensamentos. 

‒ Que os administradores da ciência na União Europeia não imponham uma língua única na hora de se apresentarem projectos científicos, cláusula essa que introduziria inferioridade de condições para todos aqueles que a não tenham como língua mãe.

A versão portuguesa é de José d’Encarnação, catedrático de História, aposentado, da Faculdade de Letras da Universidade de Coimbra, que, embora privilegie sobremaneira a escrita em língua portuguesa, já viu textos seus em Castelhano, Francês, Italiano e Inglês, publicados em Portugal, Alemanha, Brasil, Espanha, França, Itália.

This petition will be delivered to:
  • Presidenta de la Comisión Europea de Cultura y Educación
    SILVIA COSTA
  • Presidente de la Comisión Europea de Industria, Investigación y Energía
    JERZY BUZEK
  • ERC España
    Esther Rodríguez
  • ERC España
    Lucía Del Río
  • Presidente de la European Research Council
    Jean-Pierre Bourguignon


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