¡No más tlacuaches muertos! Exijamos la modificación de los botes en Ciudad Universitaria.

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 25,000!


Día con día, cientos de tlacuaches caen a los botes de basura del campus de Ciudad Universitaria de la UNAM. El diseño de los botes está hecho de tal manera que estos animales pueden entrar (trepando por el eje que sostiene a los botes giratorios) pero no pueden salir, al ser completamente lisos y con paredes en ángulo recto. Los tlacuaches se ven atraídos por el olor de la basura, al ser de hábitos omnívoros y generalistas.

Estos animales tienen una larga historia de convivencia con los seres humanos y en Norteamérica no es raro encontrarlos hurgando la basura de los asentamientos humanos, sin embargo el problema aquí, como hemos mencionado, es que los botes de basura en CU son prácticamente trampas para tlacuaches, a diferencia de otros contenedores. Incluso aquellos botes que por diseño no tienen un mecanismo de acceso son potenciales trampas al existir muchas maneras de entrada por parte de estos animales arborícolas, ya sean bardas, enrejado, mallas, vegetación, etc., por lo que evitar el acceso es casi imposible. 

El problema radica no solo en que queden atrapados y que el personal de intendencia, alumnos o gente de SEREPSA o el cuerpo de bomberos tenga que sacarlos, sino que la mayoría de las veces quedan sepultados bajo la basura imposibilitando que alguien note su presencia y por tanto negándoles ayuda. Es por ello que al cabo de los días puedan morir de inanición o deshidratación e incluso cuando hayan sobrevivido a ello -y cuando el personal de intendencia y camión de la basura no lo notan- quedan atrapados dentro de la bolsa y mueren triturados en el camión de colecta.

La regularidad del recambio de basura por sí misma no acabaría con el problema pues muchas veces ellos quedan en el fondo del bote y el personal cambia la bolsa encima de ellos sin notar su presencia. La problemática se agrava más al muchas veces ingresar a los botes por simple olor o cantidades despreciables de comida, por lo que en la mayoría de los casos se les encuentra entre basura inorgánica como latas o plásticos.

Los datos recabados en un año en la zona cultural de Ciudad Universitaria únicamente, y restringida a los botes que tienen acceso público indican un promedio de incidencia de 2.73 individuos distintos diario, siendo los periodos vacacionales en los que aumenta el índice de mortalidad debido a la ausencia de gente y el nulo o poco recambio de basura de éstos. Aquí puedes ver un mapa con algunos de nuestros hallazgos: https://www.naturalista.mx/projects/accidentes-de-fauna-en-ciudad-universitaria

Nuestra propuesta incluye el manejo integral de la basura y sus contenedores, haciendo énfasis en la modificación de los botes, al ser conscientes de que el cambio completo de estos requeriría de un mayor presupuesto. Idealmente botes de basura de paredes de enrejado permitirían salir libremente a los tlacuaches, al ser muy buenos trepadores, pero de todas formas el uso de bolsas de plástico dentro de estos podría constituir un impedimento para su escape. Por todo lo anterior consideramos que la solución más viable y económica resulta en colocar cadenas de acero soldadas en una de la serie caras internas de los botes -en las cuatro laterales en el caso de las artesas grandes-.

El grado de resistencia comercial basta, al tener una carga límite de 145 kg y una resistencia de ruptura de 499 kg; siendo más que suficiente para soportar el peso promedio de un tlacuache adulto de la subespecie de la zona (D. virginiana californica) que es de 1.6 kg.  De esta forma los tlacuaches tienen una superficie a la cual sujetarse para poder escalar hacia el exterior bajo cualquier circunstancia, quedando esta cadena siempre al interior del bote, tenga bolsa de plástico o no, y extendiéndose hasta la base. Además al contar con cierta holgura, la cadena no deberá presentar impedimento alguno al retirar la basura por parte de los trabajadores de intendencia o al cambiar las bolsas de plástico.

Los esquemas de colocación de las cadenas para cada tipo de bote pueden encontrarlos en: https://docs.google.com/file/d/1S3RcDxvszauHJZDUy7__DFMZlZiG6ht-/edit?usp=docslist_api&filetype=msword

El protocolo completo lo iremos actualizando en: https://docs.google.com/document/d/1ylbyNeZQIx7O9jzICNI4RudehvwoqzW4ekmcuMFuHNk

La importancia de que se le de pronta solución a este problema de años radica en que estos animales (Didelphis virginiana) representan la única especie de marsupial endémica del continente norteamericano, siendo además una de las treinta especies de mamíferos  pertenecientes a la Reserva del Pedregal de San Ángel (REPSA), de las cuales depende el ecosistema; y que a pesar de presentar una alta densidad (4 individuos por hectárea) y no estar amenazados de extinción, son fundamentales en las relaciones tróficas de la zona. Además, los tlacuaches actúan como plaguicidas, eliminando especies nocivas como chinches, incluyendo a las del género Triatoma, vectores de la enfermedad de Chagas producida por el parasito Tripanosoma cruzi. El campus de CU fue construido sobre su hábitat y es nuestra obligación no solo ética, sino legal (de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010) causarles el menor impacto posible, por lo que un problema tan grave y recurrente no debe pasar desapercibido por la dirección de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Urgimos a las autoridades competentes de Ciudad Universitaria a tomar acciones para evitar la muerte de los tlacuaches por motivos humanos, algo completamente evitable y relativamente sencillo de solucionar.