Una compañera asesinada. Seguridad YA para trabajadores/educadores sociales en riesgo


Una compañera asesinada. Seguridad YA para trabajadores/educadores sociales en riesgo
El problema
Estoy horrorizada y llena de rabia.
Ayer asesinaron a una de nuestras compañeras, una educadora social de 35 años, mientras trabajaba en un piso tutelado de menores. Y lo peor es que a ninguno nos ha sorprendido. Llevamos años advirtiendo de que esto podía pasar. Nos enfrentamos a diario a situaciones de riesgo y no tenemos suficiente seguridad: ni cámaras, ni protocolos claros, ni personal mínimo…
Yo misma he vivido agresiones y las he visto sufrir a otros compañeros. He pasado muchísimo miedo y he tenido miedo de morir. Igual que María Belén, que denunció a uno de los menores por amenazas y había manifestado su preocupación por su seguridad personal. Por favor, la muerte de María Belén no puede quedar en el olvido. ¿Cuántos más tenemos que morir para que nos escuchen y se preocupen por nuestra seguridad?
Pedimos que a los trabajadores de lo social nos acompañe personal de seguridad para realizar nuestro trabajo en aquellos dispositivos donde la conflictividad y el riesgo lo requieran, como son los centros de menores en, tristemente, cada vez más casos.
Las situaciones a las que estamos expuestos son a veces tan peligrosas que yo me vi obligada a dejar mi trabajo. Al reincorporarme de mi baja viví un motín y temí por mi vida. Nadie me preguntó. Ese fue el detonante final para dejar un trabajo que era mi vocación. Me expulsó la estructura, no el trabajo. Porque no me protegían ni respaldaban mi trabajo. Y sé que no soy la única. ¿Hasta cuándo tenemos que seguir así?
En los últimos años he vivido en primera persona una escalada en la violencia en los menores que han entrado en los centros y, sin embargo, la administración no ha puesto medios para protegernos. Por ejemplo, en el centro de menores donde yo trabajé no se cumplía el mínimo necesario de personal de seguridad para acompañarnos.
Tampoco se están cumpliendo las ratios de número de educadores sociales por centro, ni ofrecen diferentes soluciones o protocolos de actuación por falta de personal, simplemente se sigue sacando el trabajo adelante a costa de la salud e integridad física de los profesionales.
No podemos hacer nuestro trabajo si no estamos protegidos ni tenemos medios suficientes.
No queremos más agresiones a compañeros. No queremos más tragedias. Ministerio del Interior, necesitamos más seguridad y más personal. Intervengan para garantizar nuestra protección.
Firma y comparte esta petición para que quienes tienen que tomar medidas sepan que somos muchos los que estamos advirtiendo de este riesgo desde hace muchos años. Para que nos escuchen, tomen medidas y lo que sucedió ayer no se repita nunca más.
117.325
El problema
Estoy horrorizada y llena de rabia.
Ayer asesinaron a una de nuestras compañeras, una educadora social de 35 años, mientras trabajaba en un piso tutelado de menores. Y lo peor es que a ninguno nos ha sorprendido. Llevamos años advirtiendo de que esto podía pasar. Nos enfrentamos a diario a situaciones de riesgo y no tenemos suficiente seguridad: ni cámaras, ni protocolos claros, ni personal mínimo…
Yo misma he vivido agresiones y las he visto sufrir a otros compañeros. He pasado muchísimo miedo y he tenido miedo de morir. Igual que María Belén, que denunció a uno de los menores por amenazas y había manifestado su preocupación por su seguridad personal. Por favor, la muerte de María Belén no puede quedar en el olvido. ¿Cuántos más tenemos que morir para que nos escuchen y se preocupen por nuestra seguridad?
Pedimos que a los trabajadores de lo social nos acompañe personal de seguridad para realizar nuestro trabajo en aquellos dispositivos donde la conflictividad y el riesgo lo requieran, como son los centros de menores en, tristemente, cada vez más casos.
Las situaciones a las que estamos expuestos son a veces tan peligrosas que yo me vi obligada a dejar mi trabajo. Al reincorporarme de mi baja viví un motín y temí por mi vida. Nadie me preguntó. Ese fue el detonante final para dejar un trabajo que era mi vocación. Me expulsó la estructura, no el trabajo. Porque no me protegían ni respaldaban mi trabajo. Y sé que no soy la única. ¿Hasta cuándo tenemos que seguir así?
En los últimos años he vivido en primera persona una escalada en la violencia en los menores que han entrado en los centros y, sin embargo, la administración no ha puesto medios para protegernos. Por ejemplo, en el centro de menores donde yo trabajé no se cumplía el mínimo necesario de personal de seguridad para acompañarnos.
Tampoco se están cumpliendo las ratios de número de educadores sociales por centro, ni ofrecen diferentes soluciones o protocolos de actuación por falta de personal, simplemente se sigue sacando el trabajo adelante a costa de la salud e integridad física de los profesionales.
No podemos hacer nuestro trabajo si no estamos protegidos ni tenemos medios suficientes.
No queremos más agresiones a compañeros. No queremos más tragedias. Ministerio del Interior, necesitamos más seguridad y más personal. Intervengan para garantizar nuestra protección.
Firma y comparte esta petición para que quienes tienen que tomar medidas sepan que somos muchos los que estamos advirtiendo de este riesgo desde hace muchos años. Para que nos escuchen, tomen medidas y lo que sucedió ayer no se repita nunca más.
117.325
Opiniones de firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 11 de marzo de 2025