Un sector industrial sólido, fuerte, diversificado y competitivo
Un sector industrial sólido, fuerte, diversificado y competitivo
El problema
La crisis económica ha puesto de manifiesto las carencias y debilidades del modelo de crecimiento español. Los frágiles pilares sobre los que se asienta nuestra economía, antes o después nos hubieran llevado a esta dramática situación. Por eso es lamentable que, pese a ser la industria un sector imprescindible para superar la crisis, desde el año 2008 se hayan cerrado en nuestro país cerca del 18% de las empresas industriales y destruido 646.900 empleos.
Los países más desarrollados de la Unión Europea han apostado por la industria para estimular su crecimiento porque ha demostrado ser el sector económico más adecuado para superar la crisis, al garantizar un crecimiento económico equilibrado, generar empleo estable y basarse en la internacionalización, la innovación y la cualificación de sus recursos humanos.
Por todo eso, exigimos al Gobierno que, de una vez por todas, apueste por una política industrial dirigida a recuperar la inversión productiva, el empleo y el crecimiento como objetivo prioritario para salir de la crisis. En unos momentos de dificultad como los actuales, solo una industria fuerte, apoyada en una apuesta por el crecimiento y la inversión, puede garantizar el necesario impulso para salir de esta situación.
Es urgente adoptar medidas que pongan a la industria en el centro del crecimiento que necesita el país, pero el Gobierno del Partido Popular se niega a hacerlo. En lugar de impulsar el crecimiento del tejido industrial, está obsesionado con enjuagar el déficit público a base de una política de recortes que ataca al Estado del Bienestar y genera más desempleo, más destrucción de tejido industrial, menos inversión en investigación y desarrollo, menos competitividad y más deslocalización de empresas.
Ahora es más necesario que nunca que el Gobierno se preocupe por el modelo de industria que quiere para nuestro país y por el futuro de nuestro sector industrial en un contexto de crisis. El Gobierno debe liderar la toma de decisiones, recuperar su papel y actuar como dinamizador con una política industrial definida, en lugar de esperar a que caiga definitivamente y arrastre aún más al resto de sectores económicos.
Es necesaria la máxima aportación de los organismos, instituciones y personas implicadas en el desarrollo industrial para definir, entre todos, el modelo de país que queremos desde un punto de vista industrial y ver la luz al final del túnel en las mejores condiciones posibles. Sin industria no hay futuro, y por tanto, tampoco Estado del Bienestar.

El problema
La crisis económica ha puesto de manifiesto las carencias y debilidades del modelo de crecimiento español. Los frágiles pilares sobre los que se asienta nuestra economía, antes o después nos hubieran llevado a esta dramática situación. Por eso es lamentable que, pese a ser la industria un sector imprescindible para superar la crisis, desde el año 2008 se hayan cerrado en nuestro país cerca del 18% de las empresas industriales y destruido 646.900 empleos.
Los países más desarrollados de la Unión Europea han apostado por la industria para estimular su crecimiento porque ha demostrado ser el sector económico más adecuado para superar la crisis, al garantizar un crecimiento económico equilibrado, generar empleo estable y basarse en la internacionalización, la innovación y la cualificación de sus recursos humanos.
Por todo eso, exigimos al Gobierno que, de una vez por todas, apueste por una política industrial dirigida a recuperar la inversión productiva, el empleo y el crecimiento como objetivo prioritario para salir de la crisis. En unos momentos de dificultad como los actuales, solo una industria fuerte, apoyada en una apuesta por el crecimiento y la inversión, puede garantizar el necesario impulso para salir de esta situación.
Es urgente adoptar medidas que pongan a la industria en el centro del crecimiento que necesita el país, pero el Gobierno del Partido Popular se niega a hacerlo. En lugar de impulsar el crecimiento del tejido industrial, está obsesionado con enjuagar el déficit público a base de una política de recortes que ataca al Estado del Bienestar y genera más desempleo, más destrucción de tejido industrial, menos inversión en investigación y desarrollo, menos competitividad y más deslocalización de empresas.
Ahora es más necesario que nunca que el Gobierno se preocupe por el modelo de industria que quiere para nuestro país y por el futuro de nuestro sector industrial en un contexto de crisis. El Gobierno debe liderar la toma de decisiones, recuperar su papel y actuar como dinamizador con una política industrial definida, en lugar de esperar a que caiga definitivamente y arrastre aún más al resto de sectores económicos.
Es necesaria la máxima aportación de los organismos, instituciones y personas implicadas en el desarrollo industrial para definir, entre todos, el modelo de país que queremos desde un punto de vista industrial y ver la luz al final del túnel en las mejores condiciones posibles. Sin industria no hay futuro, y por tanto, tampoco Estado del Bienestar.

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Petición creada en 21 de septiembre de 2012