Petitioning Arizona Attorney General Tom Horne and 23 others

U.S. Border Patrol: Remove the check point on Arivaca Rd. in Amado, AZ./ Quite el retén de la carretera de Arivaca en Amado, AZ.


-Español Abajo-

Though it was originally created as a tactical and temporary checkpoint, the Arivaca Road checkpoint has been in continual use at the same location for over six years while having no demonstrable effect on its stated purpose—to deter undocumented immigration. Instead, the checkpoint has had the following negative impacts:

-The checkpoint severely interferes with the constitutional rights of local residents.


Residents are intimidated by armed federal agents and subjected to improper questioning and warrantless searches in violation of their 4th, 5th and 14th
Amendment rights. It is not possible for Arivaca residents to leave northbound without passing through one of three area checkpoints. Thus, locals must pass through the checkpoint with regularity, sometimes daily, such that these constitutional rights violations are not merely occasional or minor inconveniences but rather frequent and substantial infringements. People of color experience greater scrutiny and longer detentions at the checkpoint; such racial profiling violates the law as well as the federal government’s own guidelines prohibiting any consideration of race or ethnicity in such encounters.

-The checkpoint has a severe economic impact on the local residents.

The checkpoint implies that the area is dangerous to the public, deterring visitors, reducing tourism and dampening economic activity for Arivaca businesses and residents, despite the fact that the surrounding area is among the safest in the state (neighborhoodscout.com/az/crime/).

The checkpoint also diminishes local property values. A 2012 study concluded that the nearby I-19 checkpoint is “associated with fairly large negative impacts on the difference in housing prices… and those negative impacts are increasing over time” (Arizona Republic, December 28, 2012).

-The checkpoint is part of the increasing militarization of border communities.

The Arivaca Road checkpoint is part of a misguided border enforcement strategy that increases the tragic and unnecessary deaths of migrants, leading to a humanitarian crisis, which extends into the Arivaca community and beyond. Consequently, a generation of Arivaca children and young people are growing up in this militarized zone, where they are taught by experience that the erosion of civil and human rights, freedoms and quality of life is acceptable.

At great cost to local residents and U.S. taxpayers, the checkpoint on Arivaca Road has resulted in nothing but fear, anger and mistrust, perpetuating the fiction that increased militarization and the creation of “constitution free zones” are the best and only ways to respond to the complex economic and social issues of the borderlands.

 For all of these reasons, this checkpoint must go.

 

-Español-

A pesar de que fue creado originalmente como un retén táctico y temporal, el retén de la carretera de Arivaca ha estado en uso continuo en el mismo lugar por más de seis años, mientras que no ha tenido efectos demostrables sobre su propósito declarado- de impedir la inmigración indocumentada. En cambio, el retén ha tenido los siguientes impactos negativos:

 -El retén interfiere severamente con los derechos constitucionales de los habitantes locales.

Los y las habitantes son intimidados e intimidadas por agentes federales armados y son sometidos y sometidas a interrogatorios indebidos y registros sin orden judicial, violando así sus derechos otorgados por la cuarta, quinta y decimocuarta enmienda. No es posible para las y los habitantes de Arivaca salir hacia el norte sin pasar uno de los tres reténes de la zona. Por lo tanto, los habitantes locales tienen que pasar por el retén con regularidad, a veces a diario, de manera que estas violaciones de derechos constitucionales no son meramente ocasionales o inconvenientes menores, si no mas bien infracciones frecuentes y sustanciales. La gente de color experimentan un mayor escrutinio y detenciones más largas en el retén, tal uso de perfiles raciales viola la ley, así como las propias directrices del gobierno federal que prohíben en este tipo de encuentros toda consideración de raza o etnia..

-El retén tiene un impacto económico severo para los habitantes locales.

El retén implica que la zona es peligrosa para el público, disuadiendo a visitantes, reduciendo el turismo y disminuyendo la actividad económica para los negocios y habitantes de Arivaca, a pesar de que la zona que lo rodea es una de las más seguras en el estado (neighborhoodscout.com/az/crime/).).

El retén también disminuye los valores de las propiedades locales. Un estudio hecho en el 2012 concluyó que el retén cercano de la carretera I-19 es “ asociado con impactos negativos relativamente grandes en la diferencia de precios de las viviendaa… y esos impactos negativos aumentan con el tiempo” (Arizona    Republic,    December    28,    2012).

-El retén es parte de la creciente militarización en las comunidades fronterizas.

El retén  en la carretera de Arivaca es parte de una estrategia equivocada de control fronterizo que aumenta las muertes trágicas e innecesarias de los migrantes, llevándolo así  a una crisis humanitaria que se extiende a la comunidad de Arivaca y más allá.  Por consiguiente, una generación de niños, niñas y  jóvenes  de Arivaca están creciendo en esta zona militarizada, donde se les enseña con experiencia que   
la erosión de los derechos civiles, derechos humanos, las  libertades y la calidad de vida es aceptable.      A un alto costo para los y las habitantes locales y contribuyentes  de EE.UU.,  el retén  de la carretera    de Arivaca ha resultado en nada más que miedo, ira y desconfianza, lo que perpetúa la ficción de que  el aumento de la militarización y la creación de  “zonas exentas de la constitución” son la mejor y única manera de responder a los complejos problemas económicos y sociales de las zonas fronterizas.   

Por    todas    estas    razones,    este    retén    tiene    que    desaparecer

Letter to
Arizona Attorney General Tom Horne
Arizona Governor
Tucson Sector Border Patrol Chief Manuel Padilla
and 21 others
Tucson Sector Deputy Chief Felix Chavez
Acting Secretary of Department of Homeland Security Rand Beers
DHS Assistant Secretary for Public Affairs Clark W. Stevens
Acting Commissioner of Customs & Border Protection Thomas S. Winkowski
Acting Deputy Commissioner, U.S. Customs and Border Protection Kevin K. McAleenan
Assistant Commissioner, CBP Office of Public Affairs Melanie Roe
Pima County Board of Supervisors Sharon Bronson
U.S. Attorney, District of Arizona John S. Leonardo
President of the United States
Arizona State Senate
Senator John McCain
Senator Jeff Flake
State Representative Rosanna Gabaldon
State Representative Andrea Dalessandro
Governor Janice Brewer
Representative Raul Grijalva
State Senator Linda Lopez 3
U.S. House of Representatives
U.S. Senate
Arizona State House
Pima County Attorney Barbara LaWall
Remove the U.S. Border Patrol check point on Arivaca Rd. in Amado, AZ.