Tus hijos no son contenido: protege su imagen y futuro. Derecho a la no difusión en redes

El problema

¡Protección legal urgente!

 

En los últimos años, la exposición de menores en redes sociales se ha normalizado hasta el punto de invadir espacios cotidianos donde debería prevalecer su intimidad y protección. Parques, restaurantes, actividades escolares o celebraciones familiares se han convertido en escenarios donde niños y niñas son grabados y fotografiados de forma constante, sin control real sobre el destino de esas imágenes.


Como madre/padre y ciudadana/o, manifiesto una profunda preocupación: actualmente, quienes decidimos no exponer a nuestros hijos e hijas en redes sociales no tenemos garantías reales de que su imagen no será captada y difundida por terceros. Basta con que otra persona grabe o haga una fotografía en un entorno compartido para que ese contenido pueda acabar publicado en internet, sin nuestro consentimiento y sin posibilidad efectiva de control.

 

Esta situación genera una clara vulneración del derecho a la intimidad, a la propia imagen y a la protección del menor. Además, abre la puerta a riesgos futuros: uso indebido de imágenes, pérdida de control sobre la identidad digital desde edades tempranas y posibles consecuencias en su bienestar emocional y psicológico.

 

Especialmente preocupante es el ámbito educativo, donde la difusión de imágenes de menores —aun con consentimiento previo— se ha normalizado hasta convertirse, en muchos casos, en una forma de promoción institucional. Esto genera dinámicas de presión hacia las familias que deciden no autorizar, provocando la exclusión indirecta de sus hijos e hijas y situándolos en una posición de desventaja social.

 

Por todo ello, solicitamos a los legisladores españoles:

  • El reconocimiento explícito del derecho de los menores a no aparecer en redes sociales sin autorización expresa de sus representantes legales.
  • La regulación clara de la captación y, especialmente, de la difusión de imágenes de menores en espacios públicos y privados.
  • La prohibición de la publicación de imágenes de menores cuando estos no sean hijos/as propios o no exista consentimiento verificable.
  • Medidas específicas en el ámbito educativo que eviten la exposición innecesaria de menores y eliminen cualquier forma de presión o exclusión hacia las familias que opten por proteger su imagen.
  • Campañas de concienciación social sobre el respeto a la intimidad y a la identidad digital de la infancia.

Defendemos que la libertad de unos no puede invadir el derecho fundamental de otros.

 

Proteger la imagen de los menores no es una opción: es una responsabilidad colectiva y una obligación legal que debe adaptarse a la realidad digital actual.

 

Si no es tu hijo o hija, o no tienes autorización expresa, no lo publiques.

 

Firma esta petición para que se legisle y se garantice, de forma efectiva, el derecho de todos los menores a crecer protegidos, también en el entorno digital.

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El problema

¡Protección legal urgente!

 

En los últimos años, la exposición de menores en redes sociales se ha normalizado hasta el punto de invadir espacios cotidianos donde debería prevalecer su intimidad y protección. Parques, restaurantes, actividades escolares o celebraciones familiares se han convertido en escenarios donde niños y niñas son grabados y fotografiados de forma constante, sin control real sobre el destino de esas imágenes.


Como madre/padre y ciudadana/o, manifiesto una profunda preocupación: actualmente, quienes decidimos no exponer a nuestros hijos e hijas en redes sociales no tenemos garantías reales de que su imagen no será captada y difundida por terceros. Basta con que otra persona grabe o haga una fotografía en un entorno compartido para que ese contenido pueda acabar publicado en internet, sin nuestro consentimiento y sin posibilidad efectiva de control.

 

Esta situación genera una clara vulneración del derecho a la intimidad, a la propia imagen y a la protección del menor. Además, abre la puerta a riesgos futuros: uso indebido de imágenes, pérdida de control sobre la identidad digital desde edades tempranas y posibles consecuencias en su bienestar emocional y psicológico.

 

Especialmente preocupante es el ámbito educativo, donde la difusión de imágenes de menores —aun con consentimiento previo— se ha normalizado hasta convertirse, en muchos casos, en una forma de promoción institucional. Esto genera dinámicas de presión hacia las familias que deciden no autorizar, provocando la exclusión indirecta de sus hijos e hijas y situándolos en una posición de desventaja social.

 

Por todo ello, solicitamos a los legisladores españoles:

  • El reconocimiento explícito del derecho de los menores a no aparecer en redes sociales sin autorización expresa de sus representantes legales.
  • La regulación clara de la captación y, especialmente, de la difusión de imágenes de menores en espacios públicos y privados.
  • La prohibición de la publicación de imágenes de menores cuando estos no sean hijos/as propios o no exista consentimiento verificable.
  • Medidas específicas en el ámbito educativo que eviten la exposición innecesaria de menores y eliminen cualquier forma de presión o exclusión hacia las familias que opten por proteger su imagen.
  • Campañas de concienciación social sobre el respeto a la intimidad y a la identidad digital de la infancia.

Defendemos que la libertad de unos no puede invadir el derecho fundamental de otros.

 

Proteger la imagen de los menores no es una opción: es una responsabilidad colectiva y una obligación legal que debe adaptarse a la realidad digital actual.

 

Si no es tu hijo o hija, o no tienes autorización expresa, no lo publiques.

 

Firma esta petición para que se legisle y se garantice, de forma efectiva, el derecho de todos los menores a crecer protegidos, también en el entorno digital.

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