

Traspaso pacífico de la presidencia de México a Andrés Manuel López Obrador
La causa
MUCHA DEUDA, POCO ESTADO
Sergio Saldaña Zorrila, Sin Embargo, 30 agosto 2016
La economía mexicana camina rápidamente hacia un precipicio; el precipicio de la crisis de la deuda. En los últimos diez años, el endeudamiento público como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) ha pasado del 18 al 50 por ciento, aumentando en promedio aproximadamente 3 por ciento anual. Si consideramos que la tasa de crecimiento económico durante el mismo período ha sido inferior al 2 por ciento anual, podremos darnos cuenta que este manejo de las finanzas públicas en México está siendo imprudente.
Una economía, como la nuestra, que se endeuda a un ritmo superior al crecimiento de su PIB tiende a la bancarrota. Lo anterior es inequívocamente cierto cuando dicha economía además tiene un débil margen de maniobra para hacer frente a estas obligaciones, como es el caso de México, que ha desmantelado su principal garantía de pago: Petróleos Mexicanos (Pemex).
Hay salidas, pero requieren de una voluntad política que me es difícil de encontrar tanto en el actual gabinete económico como en la autoridad monetaria. Del gabinete económico no hay mucho que esperar; está dirigido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), cuya credibilidad es cercana a cero. La SHCP carece de autoridad moral especialmente porque, en los hechos, está encubriendo a empresarios y políticos implicados en el escándalo de corrupción derivado de los Panama Papers y permite la evasión fiscal de los grandes empresarios, agudizado por el conflicto de interés de su titular, Luis Videgaray, por su casa en Malinalco.
Por su parte, el liderazgo de la autoridad monetaria recae en el Banco de México. Sin embargo, justo durante el período de mayor imprudencia en el manejo de la deuda en México (2006-2016), el Dr. Agustín Carstens ha estado al frente, primero, de la SHCP (2006-2009) y desde el 2010 a la fecha ha sido el gobernador del Banco de México. Por eso tampoco espero mucho de él.
Yo creo que aún estamos a tiempo de corregir el rumbo para no caer en este precipicio. Por Sergio Saldaña
ALVARO DELGADO REVISTA PROCESO 20/08/2016 CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) vale lo que Enrique Peña Nieto en vísperas de su Cuarto Informe de Gobierno: Un triste 20%, que apunta a la derrota en el 2018.
Peña no ganó bien en 2012 y mal acabará seis años después, en el final de una carrera de corrupción y de impunidad. Ya perdió, en junio, siete de 12 gubernaturas y en las tres del próximo año es un lastre para su partido y para el país.

La causa
MUCHA DEUDA, POCO ESTADO
Sergio Saldaña Zorrila, Sin Embargo, 30 agosto 2016
La economía mexicana camina rápidamente hacia un precipicio; el precipicio de la crisis de la deuda. En los últimos diez años, el endeudamiento público como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) ha pasado del 18 al 50 por ciento, aumentando en promedio aproximadamente 3 por ciento anual. Si consideramos que la tasa de crecimiento económico durante el mismo período ha sido inferior al 2 por ciento anual, podremos darnos cuenta que este manejo de las finanzas públicas en México está siendo imprudente.
Una economía, como la nuestra, que se endeuda a un ritmo superior al crecimiento de su PIB tiende a la bancarrota. Lo anterior es inequívocamente cierto cuando dicha economía además tiene un débil margen de maniobra para hacer frente a estas obligaciones, como es el caso de México, que ha desmantelado su principal garantía de pago: Petróleos Mexicanos (Pemex).
Hay salidas, pero requieren de una voluntad política que me es difícil de encontrar tanto en el actual gabinete económico como en la autoridad monetaria. Del gabinete económico no hay mucho que esperar; está dirigido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), cuya credibilidad es cercana a cero. La SHCP carece de autoridad moral especialmente porque, en los hechos, está encubriendo a empresarios y políticos implicados en el escándalo de corrupción derivado de los Panama Papers y permite la evasión fiscal de los grandes empresarios, agudizado por el conflicto de interés de su titular, Luis Videgaray, por su casa en Malinalco.
Por su parte, el liderazgo de la autoridad monetaria recae en el Banco de México. Sin embargo, justo durante el período de mayor imprudencia en el manejo de la deuda en México (2006-2016), el Dr. Agustín Carstens ha estado al frente, primero, de la SHCP (2006-2009) y desde el 2010 a la fecha ha sido el gobernador del Banco de México. Por eso tampoco espero mucho de él.
Yo creo que aún estamos a tiempo de corregir el rumbo para no caer en este precipicio. Por Sergio Saldaña
ALVARO DELGADO REVISTA PROCESO 20/08/2016 CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) vale lo que Enrique Peña Nieto en vísperas de su Cuarto Informe de Gobierno: Un triste 20%, que apunta a la derrota en el 2018.
Peña no ganó bien en 2012 y mal acabará seis años después, en el final de una carrera de corrupción y de impunidad. Ya perdió, en junio, siete de 12 gubernaturas y en las tres del próximo año es un lastre para su partido y para el país.

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Petición creada en 30 de agosto de 2016