@TrabajoCDMX @ClaraBrugadaM @GobCDMX : CDMX Home Office Obligatorio #OficinaEnLaTormenta

La causa

El día de ayer, mientras el cielo se caía a cántaros sobre la Ciudad de México, vi a una mujer correr entre los charcos, con la ropa empapada, intentando cubrirse con una bolsa de plástico mal cerrada. Caminaba rápido, esquivando carros, con el pantalón mojado hasta la rodilla. Iba tarde. Seguramente rumbo a su trabajo. A su lado, un señor mayor trataba de cruzar con dificultad una calle inundada, mientras camiones pasaban levantando olas de agua sucia.

Que llueva en la CDMX no sólo se trata de mojarte. Se trata de que el transporte colapsa, los tiempos se duplican y el estrés se triplica. Y ya no es solo cuando llueve: también están esos días con contingencia ambiental o Doble No Circula, cuando te enteras que no puedes usar tu coche, pero igual tienes que buscar cómo llegar, como sea.

Se trata de respirar aire que enferma mientras corres para no llegar tarde. De avanzar entre charcos, subirte a un vagón lleno, caminar empapado entre el tráfico detenido. De llegar con el cuerpo tenso, la ropa mojada y el alma cansada, solo para sentarte frente a una computadora y hacer lo que podrías hacer perfectamente desde casa.

Ayer me pregunté, como tantas veces: ¿por qué seguimos permitiendo esto si hay una opción viable?

Y lo peor es que ya lo vivimos. La pandemia nos enseñó que muchos trabajos no necesitan oficinas para existir. Que la productividad no se mide por la silla que ocupas, sino por lo que haces. Que si hay voluntad, se puede.

Actualmente en el Congreso de la Ciudad de México, ya se discute que el home office sea obligatorio en contingencias ambientales y Doble No Circula. Eso es un avance, sí, pero incompleto.

Por eso, pedimos que se apruebe el home office obligatorio en contingencias ambientales y Doble No Circula, y que se agreguen también las lluvias torrenciales. Porque no solo el aire tóxico, también las calles inundadas, el transporte colapsado y el riesgo físico hacen que salir a trabajar sea peligroso y, muchas veces, inhumano.

Si el entorno se vuelve hostil, lo mínimo que deberían ofrecer las instituciones y las empresas es una alternativa segura. Y ya la tenemos: trabajar desde casa.

Si el aire justifica quedarse en casa, ¿por qué no también la lluvia? ¿y los riesgos que trae consigo?

Pido, pedimos, que se establezca como obligación que el home office se active de forma automática en días de contingencia ambiental, Doble No Circula o lluvias torrenciales. Que nadie tenga que arriesgarse para cumplir con un trabajo que puede hacerse desde casa. Que pongamos a las personas en el centro.

No estamos pidiendo un privilegio. Estamos pidiendo sentido común. Empatía. Justicia.

Firma esta petición si tú también crees que la salud y la seguridad deben estar por encima de la rutina. Porque nadie debería poner en riesgo su vida solo para fichar en una oficina.

#HomeOfficeEnCaos #TrabajoEnLaTormenta

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La causa

El día de ayer, mientras el cielo se caía a cántaros sobre la Ciudad de México, vi a una mujer correr entre los charcos, con la ropa empapada, intentando cubrirse con una bolsa de plástico mal cerrada. Caminaba rápido, esquivando carros, con el pantalón mojado hasta la rodilla. Iba tarde. Seguramente rumbo a su trabajo. A su lado, un señor mayor trataba de cruzar con dificultad una calle inundada, mientras camiones pasaban levantando olas de agua sucia.

Que llueva en la CDMX no sólo se trata de mojarte. Se trata de que el transporte colapsa, los tiempos se duplican y el estrés se triplica. Y ya no es solo cuando llueve: también están esos días con contingencia ambiental o Doble No Circula, cuando te enteras que no puedes usar tu coche, pero igual tienes que buscar cómo llegar, como sea.

Se trata de respirar aire que enferma mientras corres para no llegar tarde. De avanzar entre charcos, subirte a un vagón lleno, caminar empapado entre el tráfico detenido. De llegar con el cuerpo tenso, la ropa mojada y el alma cansada, solo para sentarte frente a una computadora y hacer lo que podrías hacer perfectamente desde casa.

Ayer me pregunté, como tantas veces: ¿por qué seguimos permitiendo esto si hay una opción viable?

Y lo peor es que ya lo vivimos. La pandemia nos enseñó que muchos trabajos no necesitan oficinas para existir. Que la productividad no se mide por la silla que ocupas, sino por lo que haces. Que si hay voluntad, se puede.

Actualmente en el Congreso de la Ciudad de México, ya se discute que el home office sea obligatorio en contingencias ambientales y Doble No Circula. Eso es un avance, sí, pero incompleto.

Por eso, pedimos que se apruebe el home office obligatorio en contingencias ambientales y Doble No Circula, y que se agreguen también las lluvias torrenciales. Porque no solo el aire tóxico, también las calles inundadas, el transporte colapsado y el riesgo físico hacen que salir a trabajar sea peligroso y, muchas veces, inhumano.

Si el entorno se vuelve hostil, lo mínimo que deberían ofrecer las instituciones y las empresas es una alternativa segura. Y ya la tenemos: trabajar desde casa.

Si el aire justifica quedarse en casa, ¿por qué no también la lluvia? ¿y los riesgos que trae consigo?

Pido, pedimos, que se establezca como obligación que el home office se active de forma automática en días de contingencia ambiental, Doble No Circula o lluvias torrenciales. Que nadie tenga que arriesgarse para cumplir con un trabajo que puede hacerse desde casa. Que pongamos a las personas en el centro.

No estamos pidiendo un privilegio. Estamos pidiendo sentido común. Empatía. Justicia.

Firma esta petición si tú también crees que la salud y la seguridad deben estar por encima de la rutina. Porque nadie debería poner en riesgo su vida solo para fichar en una oficina.

#HomeOfficeEnCaos #TrabajoEnLaTormenta

Los tomadores de decisiones

Clara Brugada
Clara Brugada
Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE CDMX)
Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE CDMX)

Las voces de los firmantes

Actualizaciones de la petición