No más venenos en los campos


No más venenos en los campos
El problema
Tango era un perro feliz de 2 años y medio, acababa de terminar su adiestramiento y todo el que le conocía le quería. Jugaba con otros perros y disfrutaba mucho dando paseos conmigo por el campo.. Hasta que un día, un cazador nos amenazó por andar por el campo bajo el alegato de que todo el año es temporada de caza y que nos encontrábamos en un coto privado de caza. Nosotros vivimos en un municipio de Madrid llamado Pedrezuela donde todo el campo que tenemos alrededor es coto de caza, según nos informó la policía y el propio ayuntamiento, de manera que si quieres pasear con tu perro es imposible hacerlo fuera de un coto.
Quince días después de esta amenaza, tras un paseo por el campo, mi perro comienza a vomitar y a encontrarse muy mal.. Tango pasó 5 días agonizando, con fallo hepático grave y otros síntomas que acabaron con su vida y con una parte de la mía, el 16 de mayo de 2021.
Tango era un perro sano y feliz, mi mayor apoyo y compañía, parte de una familia que lo adoraba.. No merecía morir con tan sólo dos añitos porque en Pedrezuela y otros pueblos de Madrid el campo sea sólo para unos pocos. El resto de vecinos de los pueblos también tenemos derecho a disfrutar del campo pacíficamente, sin miedo a que te amenacen o a que desgraciadamente, acaben asesinando a tu mejor amigo.
No entendemos porqué la persecución es a los dueños de perros y no a quienes ponen venenos en el campo, a quienes amenazan a sus vecinos, asesinan perros e incluso, se saltan su propia ley de caza.
Exigimos a la Administración y en concreto al ayuntamiento de PEDREZUELA una mayor regulación de la actividad de caza y sobre todo, protección para los perros de familia que representan a contribuyentes del municipio. Exigimos control de los campos para evitar la colocación de cebos envenenados y vigilancia de los mismos en aras de la convivencia y el respeto entre todos. No es este un alegato contra la caza, si no contra el asesinato de perros de familia.
Solicitamos zonas verdes dónde pasear con nuestra familia y con nuestras mascotas sin miedo a que nos amenacen ni maten a nuestro mejor amigo.
Paremos la muerte sin respuesta, que Tango no sea un perro más que tuvo la mala suerte de que en su pueblo, no había sitio para él. Haz que Tango no haya muerto en vano. Gracias
El problema
Tango era un perro feliz de 2 años y medio, acababa de terminar su adiestramiento y todo el que le conocía le quería. Jugaba con otros perros y disfrutaba mucho dando paseos conmigo por el campo.. Hasta que un día, un cazador nos amenazó por andar por el campo bajo el alegato de que todo el año es temporada de caza y que nos encontrábamos en un coto privado de caza. Nosotros vivimos en un municipio de Madrid llamado Pedrezuela donde todo el campo que tenemos alrededor es coto de caza, según nos informó la policía y el propio ayuntamiento, de manera que si quieres pasear con tu perro es imposible hacerlo fuera de un coto.
Quince días después de esta amenaza, tras un paseo por el campo, mi perro comienza a vomitar y a encontrarse muy mal.. Tango pasó 5 días agonizando, con fallo hepático grave y otros síntomas que acabaron con su vida y con una parte de la mía, el 16 de mayo de 2021.
Tango era un perro sano y feliz, mi mayor apoyo y compañía, parte de una familia que lo adoraba.. No merecía morir con tan sólo dos añitos porque en Pedrezuela y otros pueblos de Madrid el campo sea sólo para unos pocos. El resto de vecinos de los pueblos también tenemos derecho a disfrutar del campo pacíficamente, sin miedo a que te amenacen o a que desgraciadamente, acaben asesinando a tu mejor amigo.
No entendemos porqué la persecución es a los dueños de perros y no a quienes ponen venenos en el campo, a quienes amenazan a sus vecinos, asesinan perros e incluso, se saltan su propia ley de caza.
Exigimos a la Administración y en concreto al ayuntamiento de PEDREZUELA una mayor regulación de la actividad de caza y sobre todo, protección para los perros de familia que representan a contribuyentes del municipio. Exigimos control de los campos para evitar la colocación de cebos envenenados y vigilancia de los mismos en aras de la convivencia y el respeto entre todos. No es este un alegato contra la caza, si no contra el asesinato de perros de familia.
Solicitamos zonas verdes dónde pasear con nuestra familia y con nuestras mascotas sin miedo a que nos amenacen ni maten a nuestro mejor amigo.
Paremos la muerte sin respuesta, que Tango no sea un perro más que tuvo la mala suerte de que en su pueblo, no había sitio para él. Haz que Tango no haya muerto en vano. Gracias
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Petición creada en 31 de mayo de 2021